Episode Transcript
[00:00:02] Bienvenidos a Encuentro con Dios Podcast, un espacio para reflexionar, crecer en la fe y fortalecer tu relación con Dios. Comenzamos.
[00:00:11] Buenas tardes iglesia, Dios les bendiga. Hoy celebramos la Santa Cena, por eso vemos ubicados aquí adelante los símbolos, símbolos de la muerte y resurrección, la muerte de nuestro Señor Jesucristo.
[00:00:26] Quiero que simplemente vayamos a la palabra de Dios. Quiero hablarte de que Cristo es nuestra Pascua.
[00:00:36] Primera de Corintios, capítulo 5, dice la palabra de Limpiaos, pues, de la levadura, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa y sin levadura como sois porque nuestra Pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.
[00:00:59] Así que celebremos la fiesta, no con vieja levadura, ni con levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura de sinceridad y de verdad. Quiero hablarte en esta noche, en este tiempo que tenemos, de dos acciones y un motivo que da la Palabra de Dios en este pasaje. Si lo miras ahí podés ver la primera que está subrayada, limpiaos. Y después va a porque nuestra Pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. Primera acción, limpiados por el sacrificio de Jesús, porque ya fue efectuado.
[00:01:42] Segunda acción, celebremos la fiesta.
[00:01:47] ¿Por qué?
[00:01:49] Porque Jesús ha sido crucificado, dice, Jesús ya ha sido crucificado, así que celebremos la fiesta. Y quiero hablarte en esta hora de estas dos acciones y este motivo.
[00:02:05] Quiero comenzar compartiéndote de lo que fue la Pascua y sus comienzos.
[00:02:13] Si la mayoría de nosotros conocemos, el pueblo de Israel estuvo 400 años en esclavitud en Egipto.
[00:02:20] Luego Dios va a llamar a Moisés para liberar al pueblo de Israel de las garras del Faraón, pero el faraón no va a querer hacerlo.
[00:02:30] El faraón no va a querer largar al pueblo de Israel. Y entonces en la décima plaga, ahí vemos las 10 plagas, las 10 señales que Dios envió con poder a todo Egipto.
[00:02:44] Pero si podemos apreciar ahí la décima plaga, la de los primogénitos. Todo primogénito de la tierra de Egipto que viviera allí iba a ser muerto cuando el ángel de la muerte pasara. Y Dios dio en Éxodo, capítulo 12, instrucciones de cómo enfrentar la muerte al ángel de la muerte qué pasaría para tener vida. Y esto se requería fe. Entonces Dios le va a decir al pueblo de Israel que agarre, que mate un cordero sin mancha, por familia, y si la familia era pequeña, que lo compartiera con la de al lado y de ahí hiciera panes sin levadura para poder compartir ese día y que se prepararan, que se ceñeran los lomos, porque celebrarían Pascua a Jehová y tendrían que estar preparados para la próxima liberación y el próximo acto que Dios iría a hacer de forma milagrosa, sacándolos de las garras del faraón. Pero resulta que hubo una conversación por ahí, escuché una vez que hubo una conversación entre judíos, previo a la noche de la Pascua.
[00:03:58] Un judío decía así que nos dijeron que después hemos visto señales terribles, nueve señales, pero ahora se nos ha pedido que matemos un cordero, lo que lo comamos en familia, con panes sin levadura, porque Dios enviaría al ángel de la muerte. Y uno de ellos decía, ¿Lo creés? Le dice al vecino. Y el vecino le va a sí, yo realmente lo creo, porque Dios no ha faltado ninguna de sus promesas, todo lo que ha hecho, lo ha hecho de veras, porque Dios no es hombre para que mienta, y lo va a hacer. Y el vecino de al lado le va a yo la verdad que están pasando tantas cosas tan raras que no sé si hacerlo o no, pero a veces dudo, tengo temores, pero lo voy a hacer en fe.
[00:04:39] Y ambos dos matan al cordero, toman la sangre en los dinteles de la puerta, pintan y la pregunta ¿El ángel de la muerte vino sobre qué casa?
[00:04:54] ¿A quién mató, a qué primogénitos de qué casa mató?
[00:05:01] Exacto. Pero esos dos, de esos dos, a ninguno. Y es así, porque podemos ver acá que no importa tanto la intensidad de la fe, como el objeto de la fe. ¿En donde ponemos nuestra fe? Hay gente, hay personas que van por ahí en la vida, creyendo de todo, de toda cosa, por doquier, van y depositan su confianza y su fe y ponen todo sobre ellos, pero el objeto no es Cristo, no hay salvación.
[00:05:32] La importancia del objeto de la fe, si podemos revisar en el cuadro anterior de los 10 milagros, las 10 señales, dice ahí la sangre, la rana, los mosquitos, tábano, ganado, úlceras, granizos, langostas, tinieblas, primogénito. Las primeras nueve no liberaron al pueblo.
[00:05:57] La última, donde hubo derramamiento de sangre, hubo liberación de pecado.
[00:06:03] Cuando hay liberación, cuando hay derramamiento de sangre, dice la Biblia, hay liberación y eso es lo que nos va a hablar la palabra de Dios a través de Cristo. Nosotros podemos estar esperando grandes señales en nuestra vida, buscar grandes experiencias con Dios, de repente ir a una iglesia, escuchar canciones cristianas, pero si todavía la sangre de Jesucristo no ha bañado los dinteles de nuestra alma, todavía no hay liberación y estamos esclavos al pecado. Porque para que haya liberación de la esclavitud al pecado en nuestra vida, la sangre de Jesucristo tiene que verterse sobre nuestra vida.
[00:06:43] Sin eso no hay salvación. Decía Juan el bautista en Juan 1.29 cuando estaba bautizando, decía He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.
[00:06:57] Y todos los sacrificios del Antiguo Testamento y todas las cosas que podían hacer los rituales del pueblo de Dios solamente eran para cubrir, pero ninguno para quitar. Y Juan el Bautista era el que preparaba el camino para el Hijo de Dios y era el que estaba esperándolo. Y de repente, cuando está bautizando, Juan el Bautista va a He aquí el Cordero de Dios quita el pecado del mundo. Está diciendo Juan el miren, miren, porque a este esperábamos, a este Cristo esperábamos, el que iba a liberar una vez y para siempre nuestras almas del pecado.
[00:07:38] Si Cristo no hubiera muerto y resucitado por nuestros pecados, todavía estaríamos en una profunda esclavitud.
[00:07:47] Ahora, ¿Liberarnos de qué?
[00:07:50] ¿Liberarnos de qué? Del pecado. Dice la palabra de Dios que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Y hay un pasaje de la palabra de Dios en Isaías 14, hablando de Satanás, es que hay un detalle que no sólo trastorna las naciones y los reinos, sino que va a decir que a sus presos nunca les abrió la cárcel. Por eso en las garras de Faraón no iba a salir el pueblo de Israel, sino una intervención divina de parte de Dios. Y me encanta una imagen que encontré ahí en la siguiente dice el versículo, al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado para que fuésemos justicia de Dios en él. Y me encanta porque ahí está la imagen, la silueta de Jesucristo en la cruz del Calvario. Y ahí hay pecados que están escritos sobre el cuerpo de Jesucristo, están escritos allí.
[00:08:50] Y dice los pecados como el orgullo, la lujuria, la malicia, la adicción a las drogas y cualquier otra adicción, mentiras, apatía, asesinato, abortos, pereza, vagancia, pornografía, cobardía, temor al hombre, borrachera, religiosidad, falta de amor, amor propio, adulterio, egoísmo, odio, hipocresía, irreverencia, idolatría, necesidad de aprobación, indiferencia, moralismo, egoísmo, blasfemia, duda, falta de gozo, autocompasión y murmuración.
[00:09:27] Y eso simplemente algunos que estaban ahí. Pero cada uno de esos pecados, tuyos y míos, y no importa si no están en esta lista, están sobre el cuerpo de Jesucristo.
[00:09:39] Dios cargó a Jesucristo con nuestros pecados por nosotros. Dice la palabra de Dios que los hizo pecado. Así también Cristo, habiendo sido ofrecido una vez para llevar los pecados de muchos, aparecerá por segunda vez sin relación con el pecado, para salvación de los que ansiosamente les espera.
[00:10:04] Amén.
[00:10:06] Ese es el motivo. Pero quiero hablarte antes de continuar, de dos acciones que están alrededor del motivo. Y la primera es purificación, la limpieza. Y la segunda es celebración, el motivo de la santificación.
[00:10:22] ¿Por qué santificarnos? ¿Por qué vivir en limpieza nuestra vida? Porque Cristo ha sido crucificado por nosotros.
[00:10:30] Podemos decir, santificate pueblo, límpiate pueblo. Hemos de limpiarnos porque Cristo es nuestra Pascua en una práctica diaria. Interesante, porque la palabra ahí limpiados es ecatzairo, que significa limp completamente, Pero el prefijo ek, como ekklesia, significa fuera. Es como salir o limpiar y sacar afuera la mugre.
[00:10:57] Hay mujeres por acá, ¿Verdad? Amén, hay mujeres.
[00:11:02] Esta semana tuvimos un día de limpieza con mi esposa y limpiamos la piecita del fondo. Hacía mucho tiempo que no la limpiamos.
[00:11:11] Y ella quiso sacar la mitad afuera, yo quise sacar menos. Ahí hubo una negociación.
[00:11:18] Pero la realidad es que era necesario limpiar, era necesario sacar cosas afuera.
[00:11:26] Era el tiempo de eso.
[00:11:28] Era el tiempo de eso. No podemos limpiar sin exponernos.
[00:11:33] No podemos limpiar no reconociendo nuestros pecados. No podemos cubrir.
[00:11:40] No podemos cubrir. Y si cubrimos, no hay limpieza verdadera.
[00:11:44] San Agustín decía, lo que el hombre cubre, Dios lo descubre. Y lo que el hombre descubre, Dios, Dios lo cubre.
[00:11:53] Limpiado de las viejas levaduras.
[00:11:55] Las levaduras se refieren a la corrupción y a la influencia de la corrupción que tiene en nuestras vidas.
[00:12:05] Y es contagioso. La palabra de Dios dice que nosotros somos sin levadura. Aquellos que hemos creído en el Hijo de Dios, ya no tenemos la levadura del pecado en nuestra vida.
[00:12:19] ¿Por qué hablar de limpieza?
[00:12:21] El pasaje va a hablar de la limpieza y de la celebración alrededor del sacrificio de la cruz. ¿Por qué hablar de esto?
[00:12:29] Porque la celebración sin purificación es fuego extraño para Dios.
[00:12:34] La celebración sin una vida que se entrega a la presencia de Dios es fuego extraño. Me llama la atención ahí cuando en el tabernáculo de Moisés se encontraba el altar de bronce y luego la fuente que era llamada el labraco, el lavacro, llena de espejos de bronce, donde estaba llena de agua y el sacerdote tenía que ir lavarse las manos y los pies antes de entrar al lugar santo. Porque no se podía ir a adorar a Dios, no se puede ir a celebrar la presencia de Dios en el pueblo sin primero el sacrificio, sin primero purificar su vida.
[00:13:19] Entonces dice 1ª de Samuel 6, cuando los de Betsemes van a decir capturan el arca de Jehová y miren de repente adentro y Dios manda una gran mortandad. Los de Betsémes terminan diciendo saquen el arca de acá. Porque ¿Quién puede relacionarse con Jehová, Dios santo?
[00:13:41] ¿Quién puede? Él es santo, Él es único, Él es apartado.
[00:13:49] El arrepentimiento no es una sola oración de un pecador, sino una práctica regular en nuestra vida.
[00:13:57] No sólo vamos a la cruz en el momento que un día le dijimos al Señor, Señor, lávame de mis pecados, yo te recibo en mi corazón, quiero ser tu hijo y después nunca más volvemos a la cruz.
[00:14:10] La necesidad de ir a la cruz de manera diaria en nuestra vida. Para que nuestra vida pueda ser limpia, lavada, ejercitarnos en la confesión delante de Dios. Dice Spurgeon, la salvación en pecado no es posible, siempre debe ser la salvación del pecado.
[00:14:29] El arrepentimiento no es una oración de un pecador, es una práctica constante.
[00:14:36] Por eso Jesús en la última cena, unos días antes, como el día de hoy, se va a levantar, va a ceñir sus lomos, va a buscar un lebrillo y va a pedro, te voy a lavar los pies.
[00:14:52] Y respondió Pedro, no Señor, tú me vas a lavar los pies, no quiero. Y el Señor le va a lo que yo hago ahora, Pedro, tú no lo entiendes ahora, pero lo entenderás después. Pedro le dijo, no me lavarás los pies jamás Señor, Jesús le respondió Pedro, si no te lavare conmigo, no tendrás parte conmigo.
[00:15:14] Entonces Pedro le va a Señor, no sólo lávame los pies, lávame las manos, lávame la cabeza, Señor, lávame.
[00:15:23] Y quiere el Señor darnos esta actitud al enfrentarnos delante de la cruz del Calvario. Señor, lávame.
[00:15:32] El arrepentimiento, como decía, no es solamente la oración de un momento, es una vida, es ir a la cruz de manera diaria.
[00:15:41] La seguridad de nuestra salvación, la seguridad de nuestra vida está en base a la purificación de la sangre de Jesucristo. No está en base a los méritos propios, a las justicias que nosotros podemos hacer. La palabra de Dios dice que en Isaías que que nuestras obras de justicia propias son como trapos de inmundicia delante de su presencia.
[00:16:05] Toda obra que Dios acepta está hecha en base al sacrificio perfecto de Jesús. Porque no podemos entrar al lugar santo sin primero que haya un altar que purifique nuestra vida y nosotros no podemos hacerlo por nuestros propios medios, somos impotentes a ello, necesitamos un Salvador.
[00:16:26] Por eso 1ª de Juan 1.9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.
[00:16:39] David sabía que la base de su perdón y la limpieza suya ante los pecados más horribles que vivió en su vida y ante los pecados más sucios que tuvo, con los cuales manchó su alma, solamente la gracia de Dios podía limpiarlo.
[00:16:59] Y decía en el Salmo 51 Lávame más y más de mi maldad, límpiame de mi pecado, porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí. Contra ti, contra ti he pecado, hecho lo malo delante de tus ojos, para que sea reconocido justo en tu palabra y tenido por puro en tu juicio. He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría. Purifícame con hisopo y seré más limpio, lávame y seré más blanco que la nieve. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio renueva un espíritu recto delante de mí. Señor, no me eches, por favor, no me eches delante de tu presencia, no quites de mí tu santo espíritu. Vuélveme el gozo de tu salvación, Vuélveme el gozo de tu salvación y un espíritu noble me sustente. Porque yo necesito confesar antes de ir a la presencia de Dios y tener la celebración en la vida que necesito. David pone esto en el modelo, que antes de celebrar el gozo de la salvación necesita ir a la presencia de Dios para confesión.
[00:18:11] Aquí vemos que la limpieza y el gozo y la celebración vienen. El gozo y la celebración vienen por medio de la limpieza.
[00:18:21] Pero no solamente la primera acción es purificación, sino celebración. Así que celebremos la fiesta.
[00:18:30] Así que celebremos la fiesta no con la vieja levadura ni con la levadura de malicia, sino con panes sin levadura de sinceridad y de verdad. El motivo de la cruz y la resurrección. Celebra pueblo, celebra, celebra, celebra porque Cristo ha resucitado. Cristo ha lavado los pecados en el Calvario.
[00:18:52] Cristo nos ha limpiado, nos ha liberado. No es casualidad que la celebración viene de manera posterior a la purificación de nuestros pecados.
[00:19:04] Viene primero la purificación y después la celebración.
[00:19:08] Esta economía de Dios está impregnada en el reino. Porque como leíamos al principio por Ramiro ahí Filipenses capítulo 2 dice que la exaltación es posterior a la humillación como la celebración a la purificación.
[00:19:24] Celebremos. La palabra celebremos es geortazo. Habla de observar un festival.
[00:19:31] Y me encanta esto porque habla de observar un festival. La Pascua es una fiesta de victoria.
[00:19:38] Y venimos a la cruz del Calvario a contemplar la cruz de Cristo, a ver la tumba vacía y observamos la fiesta de la gracia que Dios ha muerto y ha resucitado.
[00:19:53] Pero que no se impide hoy celebrar.
[00:19:57] ¿Qué te impide hoy celebrar? Cuando hubo una fiesta de la gracia En Lucas capítulo 15, el hijo pródigo, después de abandonarse al pecado, vuelve a casa.
[00:20:09] El padre le recibe, lo lava porque le dice que pone vestiduras nuevas.
[00:20:15] Entonces podemos asumir que lo lava, le da un anillo de hijo y vive una fiesta. Y el hermano que estaba allá ¿Qué es esa fiesta?
[00:20:25] Y observaba la fiesta, pero no la celebraba.
[00:20:30] Entonces, ¿Qué nos impide celebrar hoy, en esta tarde, la fiesta de la gracia del Señor Jesucristo?
[00:20:38] Cuando hemos aprendido a purificarnos, hemos aprendido a adorar, cuando hemos aprendido a purificar nuestras vidas en el lavacro de la palabra de Dios, en el lavacro de la confesión de nuestros pecados, en la pres misma del Señor. A veces con lágrimas, a veces de rodillas, Señor, he reincidido nuevamente en este pecado, pero por favor lávame con tu sangre.
[00:21:09] Lávame con la sangre del cordero perfecto que me puede poner nuevamente delante de tu presencia, Señor sin mancha. Gracias, Gracias.
[00:21:20] Muchas veces no podemos darle esa suprema alabanza al Señor.
[00:21:26] No podemos darle esa suprema alabanza, no podemos celebrarle y muchas veces no podemos levantar, hasta nos cuesta levantar el tono de nuestra voz o aumentar el servicio a Jesucristo. Es nuestro servicio y nuestra motivación al Salvador.
[00:21:44] Porque a veces no sabemos por qué dar gracias. Hemos olvidado, como decía Pedro, la purificación de los pecados antiguos.
[00:21:52] Quizás yo no tengo un gran testimonio para dar, por eso no levanto tanto la voz o no le doy tanto mi servicio.
[00:22:02] Pero no se trata de nosotros, hermano, se trata de Él.
[00:22:07] Se trata de su servicio al Padre, Se trata de su obra al Padre que satisfizo el corazón de Dios. Se trata de la obra de Cristo que pudo decir consumado es, completo está, ya está la obra se ha terminado en tiempo y en forma.
[00:22:26] Señor, ayúdanos a vivir ante la humildad de la cruz y el poder de la resurrección.
[00:22:34] La humildad de la cruz, la humillación de la cruz, pero el poder y la exaltación que vienen en la resurrección.
[00:22:42] Podemos venir a Dios y ser libres hoy de cualquier atadura del pecado, de cualquier patrón pecaminoso que sea repetitivo y concurrente en nuestra vida por la obra perfecta de Jesús en la cruz y la resurrección de Jesucristo y que le levantó de entre los muertos.
[00:23:05] Y como ya dijimos, la seguridad viene por la sangre del Cordero.
[00:23:10] Quizá nuestra vida está marcada por el dolor y no sabemos cómo celebrar.
[00:23:16] No sabemos cómo celebrar.
[00:23:18] Jesús ahí en la cruz del Calvario, en los momentos más terribles de su vida, en Getsemaní, no sólo ya habiendo sido que iba a ser lacerado su cuerpo, sino que iba a tomar la copa de la ira de Dios que no podemos describir, el sufrimiento y el dolor. Y en la cruz del Calvario va a exclamar Elí, Elí, lama sabactani. Que traducido Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has desamparado?
[00:23:49] Y era el Padre desamparando su Hijo para ampararnos a nosotros.
[00:23:54] Ahora venimos nosotros caminando en la vida con abandonos, con rechazos que este mundo ha traído sobre nosotros. La solución única es ir a la cruz y contemplar al Salvador y verle ahí crucificado solo y decir Él vivió mi abandono, Él vivió mi rechazo y él resucitó. Él es un sumo sacerdote que puede compadecerse de mí, por eso puedo ser libre de esto y él puede ser mi padre. Hoy la base de toda la seguridad es la sangre de Cristo. Por eso el salmista va a decir en el Salmo 103 y ya cerrando y ya terminando, Bendice alma mía, Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre.
[00:24:48] Bendice alma mía, Jehová, y no olvide ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias.
[00:24:57] Él es el que rescata del hoyo tu vida.
[00:25:00] Él es el que te corona de favores y de misericordias, el que sacia de bien tu boca, de modo que te rejuvenezcas como el águila.
[00:25:11] Jesús es el que hace justicia y derecho por todos los que padecen violencia.
[00:25:20] Misericordioso y clemente Jehová, lento para la ira y grande en misericordia. No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados.
[00:25:38] ¿Hace cuánto no celebramos?
[00:25:41] ¿Hace cuántO no celebramos en la presencia de Dios, dando gracias a Dios por la purificación de nuestros pecados?
[00:25:50] Nuestra vida iba rumbo a la ruina y no solamente por los pecados que eran visibles o por los vicios, porque simplemente era un efecto de nuestra esclavitud. Porque podíamos ser personas perfectamente morales a la vista de todos, bien vestidos, caminando con buen trabajo, buena familia, pero ir directo al infierno porque no son nuestras propias obras. Éramos puestos al pecado y Jesucristo nos liberó. Por eso Iglesia, celebremos que él no ha hecho con nosotros conforme a nuestros pecados, nos ha mirado con gracia.
[00:26:31] Por eso hoy podemos ver la cruz y motivarnos a una vida de servicio.
[00:26:37] Por eso podemos mirar la cruz y podemos levantar nuestras voces en adoración.
[00:26:42] Podemos mirar a Cristo y decir El que pronto viene.
[00:26:47] El que pronto viene.
[00:26:50] Por eso Iglesia, celebremos la liberación.
[00:26:54] Iglesia, celebremos la suficiencia del Calvario.
[00:26:58] Celebremos la resurrección, la muerte de la muerte. Celebremos que él volverá por nosotros.
[00:27:05] Celebremos que él cumplirá cada promesa que ha dicho. Celebremos que la victoria del Cordero pisó un día la serpiente antigua y se cumplió la Promesa de Génesis 3.15 que un día el hijo de una mujer del vientre de María iba a pisar la serpiente antigua.
[00:27:25] Celebremos su fidelidad para con nuestras vidas. ¿Porque sus misericordias no han decaído nunca Porque qué haríamos sin la fidelidad de Dios?
[00:27:35] ¿Qué haríamos sin la fidelidad de Dios?
[00:27:39] Celebremos la fidelidad de Dios Celebremos que toda la deuda está paga No hay nada que hacer más que depositar nuestra fe en Jesucristo Nada más Todo está hecho Celebremos que Jesucristo abrió el camino nuevo y vivo para correr al Salvador Ya no son obras solamente caminar hacia el Señor Celebremos que hay un trono de la gracia esperándonos en esta noche Hay un trono de la gracia que te impide venir a Dios Que impide venir a Dios Él ya lo venció Tus vergüenzas ella las clavó ¿Qué impide?
[00:28:29] Venía Cristo en esta noche Venía Cristo en esta noche Y termina la última placa dice con un himno precioso que simplemente lo quiero leer y dice Dios nos envió a su hijo Cristo Él es salud, paz y perdón Vivió y murió por mis pecados Vacía está la tumba porque él triunfó Porque Él vive Triunfaré mañana porque Él vive Ya no hay temor Porque yo sé que el futuro es suyo La vida vale más y más solo por él Yo sé que un día el río cruzaré y con el dolor batallaré Y al ver la vida triunfando invicta Veré gloriosas luces Y veré al Rey y lo veré al Rey porque él vive Triunfaré mañana porque Él vive Ya no hay temor Porque yo sé que el futuro es suyo La vida vale más y más La vida vale más y más sólo por Jesús ¿Oramos? Inclina tu rostro, cerra tus ojos Y si todavía no has venido a Cristo en esta hora, en este día vení corriendo a la cruz porque no sabemos si habrá otra oportunidad Es hoy, es hoy, hermano. Si estás en pecado pasá por el lavacro y hagamos digna memoria de Jesucristo Señor, en esta hora clamamos tu presencia, Dios Tu Espíritu Santo obrando en nuestros corazones Dios Glorificate, Señor. En esta hora te pedimos Señor, exáltate, exáltate y que en esta hora, Señor haya celebración en tu pueblo por almas que pasan de muerte a vida y por pródigos que vuelven al hogar En el nombre de Jesús. Amén.
[00:30:35] Gracias por acompañarnos en Encuentro con Dios Podcast. Te esperamos la próxima semana con un nuevo mensaje de parte de Dios. Que él bendiga tu vida. Hasta pronto.