Episode Transcript
[00:00:01] Bienvenido a Encuentro con Dios Podcast, un espacio para reflexionar, crecer en la fe y fortalecer tu relación con Dios.
[00:00:13] Comenzamos.
[00:00:23] Muy bien, muy buenas noches a todos, bienvenidos, qué lindo volver a encontrarnos en este lugar de tanta bendición y bueno, con este desafío de poder mejorar el sonido, como decía el pastor Gustavo, para que con tranquilidad podamos escuchar la voz de Dios que viene a través de la Biblia, la palabra de Dios, de su Espíritu Santo que también habla a nuestra mente y a nuestro corazón. Yo quiero invitarles a abrir la Biblia en esta noche en el libro de Eclesiastés. ¿Cuántos han leído alguna vez todo el libro de Eclesiastés?
[00:01:04] Poquitos.
[00:01:06] Bueno, es todo un desafío leer y estudiar el libro de Eclesiastés.
[00:01:12] A mí en lo personal me apasiona poder hacerlo porque tiene reflexiones muy, muy, muy profundas y es un libro que es inspirado por Dios, pero te desafía pensar, es como pararte en la vida, hacer algo que pocas veces hacemos y es detenernos a meditar la palabra de Dios con profundidad. Eclesiastés el capítulo 8 versículo 10. Tal vez te llame la atención el texto que vamos a leer, pero después vamos a ir meditando más profundamente en él para entenderlo.
[00:01:50] Dice la palabra de Dios, escuche Eclesiastés 10 8 y 10 asimismo es visto a los inicuos sepultados con honra, mas los que frecuentaban el lugar santo fueron luego puestos en olvido en la ciudad donde habían actuado con rectitud.
[00:02:13] Esto también es vanidad.
[00:02:17] Por cuanto no se ejecuta, luego señale ese texto en su Biblia. Por cuanto no se ejecuta, luego sentencia sobre la mala obra, el corazón de los hijos de los hombres está en ellos dispuesto para hacer el mal.
[00:02:37] Aunque el pecador haga mal 100 veces y prolongue sus días, con todo, yo también sé que les irá bien a los que a Dios temen. ¿Usted cree esto?
[00:02:54] Les irá bien a los que Dios temen, los que temen ante su presencia y que no le irá bien al impío, ni le serán prolongados los días que son como sombra, por cuanto no teme delante de la presencia de Dios.
[00:03:14] Hay vanidad que se hace sobre la tierra, que hay justos a quienes les sucede como si hicieran obras de impíos y hay impíos a quienes acontece como si hicieran obras de justos.
[00:03:32] Digo, esto también es vanidad. Oramos Señor, que tu espíritu precioso, esa dulce pero poderosa voz nos habla el corazón en esta noche y nos dé claridad. Oro por los niños para que estén quietitos, para que con reverencia todos podamos escuchar lo que tú quieres hablarnos y nuestras vidas sean maravillosamente transformadas hoy para la gloria y la honra de tu nombre.
[00:04:07] Te lo pedimos, nombre de Jesús. Amén y amén. Yo siempre digo a los niñitos, hermoso tener la reunión, pero hay que enseñarles a estar quietitos en la reunión para que podamos escuchar todos lo que Dios quiere hablar. ¿Sabe?
[00:04:23] El libro de Eclesiastés fue escrito por el rey Salomón, que como monarca en el pueblo de Israel, gobernó La Nación durante 40 largos años después de la muerte del rey David, su padre.
[00:04:40] El nombre del libro de Eclesiastés deriva de una palabra hebrea que es Kojelet y significa reunir, significa congregar, convocar a una asamblea.
[00:04:55] Es decir, la idea del título de este libro tiene la idea de un maestro que ha reunido gente para que escuche sus enseñanzas.
[00:05:05] Algunos estudiosos de la Biblia interpretan que el libro de Eclesiastés o el nombre Eclesiastés podría traducirse también como el debatidor, es decir, una persona que propone discutir sobre algún tema determinado, intercambiando con la gente conceptos, ideas, argumentos para fundamentar una postura, un pensamiento.
[00:05:33] Vi debajo del sol y vanidad de vanidades es una expresión que vez tras vez usted va a leer en este libro se repite porque Salomón, este rey, al alejarse de Dios, escribe desde la experiencia propia lo que es vivir la vida, escuche, sin tener en cuenta a Dios, lo que es vivir la vida del hombre, sin que en la ecuación de la vida cuente Dios.
[00:06:08] Y uno va a darse cuenta que Salomón va a comprobar por sí mismo que la vida sin Dios es un vacío total, absoluto.
[00:06:19] Bidi es un escritor que Eclesiastés está escrito desde la perspectiva, desde los ojos, desde la mirada de un hombre que piensa y vive como si Dios no existiera, ni tampoco importara y por ello vive centrado en sí mismo, vive centrado en lo visible, lo que pueden ver sus ojos y en lo temporal de la vida humana.
[00:06:48] Aún así, las muchas verdades amargas que Salomón escribe, porque cuando usted lee el libro de Eclesiastés se va a encontrar con muchas verdades amargas.
[00:07:02] Usted va a tener la sensación cuando lee Eclesiastés que el que escribió Eclesiastés es un deprimido, es un hombre melancólico, es un hombre que está encerrado en una gran tristeza.
[00:07:20] Pero a pesar de las muchas verdades amargas que el predicador escribe aquí, precisamente por no haber tenido en cuenta a Dios, no representan, escuche, estas verdades que Salomón escribe, sus últimas convicciones en la vida.
[00:07:38] ¿Qué quiere decir esto?
[00:07:41] Que cuando uno escribe el final del libro, que en algún momento vamos a llegar, vos te das cuenta que no son las verdades más profundas con las que Salomón se queda en la vida.
[00:07:55] No son las últimas convicciones que él termina abrazando en la vida. En sus conclusiones, en la mayor parte del libro, uno puede ver que Salomón expresó una serie de pensamientos que él adoptó, como dice los estudiosos bíblicos, en un proceso en la vida donde él pasó del error más absoluto a la verdad más absoluta.
[00:08:28] Es que Salomón alejándose de Dios, intentó vivir durante mucho tiempo de esta manera y se dio cuenta para él mismo, para nosotros y para toda la humanidad, que la vida sin Dios, como propósito final de todo, da como resultado, escuche, cero, cero.
[00:08:55] Que la vida sin Dios, sin honrarle, sin buscarle, sin adorarle como lo hemos hecho ahora, es una decepción total.
[00:09:09] Que la vida sin Dios es una frustración plena, un fracaso.
[00:09:17] Que la vida sin Dios es como decir todo es inútil.
[00:09:25] La vida sin Dios, como dice un escritor, es como morder un algodón de azúcar.
[00:09:32] Yo me acuerdo cuando era chico, porque alguna vez fui chico, mis padres sabían llevarnos por ahí de vez en cuando, no como ahora, al Superpark. ¿Se acuerdan cuánto han ido al super? Todavía algunos van, ¿No? Alguno de su.
[00:09:50] Y sabía abrir la puerta del súper par unos puestitos que vendían estos algodones de azúcar bien pomposos, ¿Verdad? Y cuando uno los compraba y le metía un mordiscón, inmediatamente desaparecía como nada en la boca.
[00:10:07] Salomón mira la vida sin Dios y es como un algodón de azúcar que uno muerde y se queda rápidamente sin nada.
[00:10:17] Que la vida sin Dios es como burbujas de detergente que flotan en el aire, que cuando uno la quiere tocar, inmediatamente desaparecen, porque no tienen nada adentro, solo aire.
[00:10:31] Eso es la vida sin Dios.
[00:10:35] Todo es un sinsentido, todo es vacío, hueco.
[00:10:42] Y por eso a lo largo del libro, implícitamente Salomón que caminó esta vida mucho antes que vos y que yo, y que lo gustó todo y no se privó de nada como rey.
[00:10:54] A lo largo de todo el libro él se va a preguntar ¿Qué ventaja tiene el hombre en todo lo que hace en esta vida? ¿Qué ventaja tiene?
[00:11:02] Otra de las preguntas es ¿De qué sirve?
[00:11:05] Otra de las preguntas que está implícita en el libro. ¿Para qué estamos aquí en esta vida? ¿Por qué trabajamos y por qué nos esforzamos tanto en la vida? ¿Por qué?
[00:11:15] ¿Saben por qué se hace estas preguntas?
[00:11:20] Porque Salomón fue un hombre que durante mucho tiempo se subió a lo que los hombres llaman la escalera del éxito.
[00:11:29] Salomón durante mucho tiempo trabajó y se esforzó para subir la escalera del éxito material, intelectual, filosófico, para comprobar después de muchos años que la escalera estaba apoyada en una pared equivocada.
[00:11:51] Y la pregunta que existe aquí, cuando uno mira este escrito precioso de la Biblia, la pregunta que nace aquí es que ¿Existe una pared verdadera?
[00:12:04] ¿Existe una pared correcta a la cual podamos subirnos en la vida y decir, realmente mi vida no fue en vano, tuvo un enfoque correcto, no fue desperdiciada, no fue una vida infructuosa? ¿Existe acaso una pared en la cual uno puede escalar y decir, realmente estuve acertado en la forma que viví? Si existe.
[00:12:27] Sí, claro que existe. Y es la gran conclusión a la cual Salomón va a llegar En el capítulo 12 de este libro, donde él dice el fin del discurso, de todo el discurso oído es este. Es como si dijera, mira, de todo lo que he expuesto a lo largo del libro y desde mi propia experiencia, quiero decirte que mi gran conclusión, el resumen de todo lo que viví, de todo lo que hice es este.
[00:12:52] Teme a Dios y guarda sus mandamientos, porque ese es el todo del hombre.
[00:13:00] La versión en el hebreo dice, esta es la totalidad del hombre o para todo hombre.
[00:13:06] Es decir, esta verdad es aplicable a todos los hombres que han vivido y vivirán en esta tierra, a los ricos y a los pobres, a los sanos y a los enfermos. Yo tengo que decirles Salomón, desde mi propia experiencia, que lo único que le da sentido a la vida, al ser humano, es vivir para Dios, es honrar su nombre, es vivir en obediencia a su palabra, es dedicar cada paso de la vida para agradar a Dios. No hay otra forma.
[00:13:37] Pero no hay que perder de vista, leer Eclesiastés que Salomón escribe desde el punto de vista natural, terrenal.
[00:13:47] Él escribe Eclesiastés, gran parte del libro desde una mirada humana en contraposición a lo celestial, a lo eterno, a lo trascendente.
[00:13:59] Mira la vida desde la óptica del hombre, pero no desde la óptica de Dios.
[00:14:04] Él mira la vida debajo del sol, pero no mira la vida desde sobre el sol, de cómo se ve desde allá arriba.
[00:14:14] Ahora, tremendo que no lo separe En el capítulo 1 de este libro, porque desde esa mirada humana, Salomón lo único que describe y descubre después de vivir muchos años así, es que la vida del hombre es como un círculo repetitivo, un círculo de repeticiones de cosas. Y por eso dice en el capítulo 1, generación va y generación viene. Es decir, a esta generación que somos nosotros, ¿Sabe lo que va a pasar? Usted y yo, todos nosotros vamos a pasar, dice Salomón. Y atrás nuestro viene otra generación que nos va a suplantar.
[00:14:57] Después dice, ¿Saben qué más? Sale el sol y se pone el sol y se apresura a volver al lugar de donde se levanta. ¿Sabe? Muy interesante la palabra apresurar ahí del sol, porque tiene la idea que el sol está cansado de salir. Todos los días hace un recorrido fatigoso.
[00:15:19] El sol es como esa gran lumbre que está cansada de repetir todos los días el mismo ciclo de salir y volver a esconderse.
[00:15:31] Así de repetitivo es. Y luego escribe el viento tira hacia el sur, rodea el norte y va girando el viento continuo y en su giro vuelve el viento de nuevo.
[00:15:43] Los ríos van al mar y el mar no se llena al lugar donde los ríos vinieron, allí vuelven para correr de nuevo.
[00:15:52] Es decir, la vida sin Dios, cuando la miras es simplemente una monotonía.
[00:15:58] Y es algo que se repite y se repite y se repite.
[00:16:03] Y es como que Salomón, dice un escritor, ve al hombre en una cinta de correr cósmica.
[00:16:10] ¿Cuánto van al gimnasio acá? Sean sinceros, apá, está la puerta acá. ¿Cuántos tienen una cinta de correr en casa?
[00:16:20] Que un buen tendedero de ropa. No me diga que no vieron la cinta de correr.
[00:16:26] Uno se pone ahí y corre o camina y camina y la cinta gira y gira, pero siempre estás en el mismo lugar.
[00:16:37] Así ve la vida Salomón sin Dios.
[00:16:40] Es una cinta de correr cósmica que va en círculos y no llega a ninguna parte.
[00:16:45] Es como que el ser humano se encuentra en un movimiento infinito, pero para llegar a ningún lado, siempre la misma rutina.
[00:16:56] Es más, dice un escritor, es como que Salomón ve al hombre bostezando de cansancio porque no encuentra nada interesante en la vida. Por haber excluido al Creador.
[00:17:13] Y uno dice cuando lee y tenés toda la impresión de que Salomón es un cínico cuando escribe, pero en realidad dice un Salomón no es un cínico, es un realista honesto.
[00:17:30] Eso es, un realista honesto.
[00:17:34] Ahora, el propósito final de este libro, cuando vos lo lees, aunque te parezca a veces escrito por un depresivo, un melancólico, un pesimista, en realidad el propósito del final del libro no es desesperarnos, no tiene como propósito final en este libro desalentarnos, ni desanimarnos por estar todos metidos en este círculo repetitivo, interminable de cosas. No, No, no, no. ¿Sabe lo que quiere Dios a través de Salomón? Liberarnos de una falsa ilusión.
[00:18:08] Amén.
[00:18:10] Lo que Dios está haciendo a través del libro de Eclesiastés, jóvenes queridos que están acá, matrimonios que están acá, persona mayor que estás acá, es liberarte de la falsa ilusión de pensar que nuestra razón de vida, nuestro propósito reside en la permanencia.
[00:18:27] Hay gente que cree que nuestro propósito final en la vida es pasar muchos años acá, muchos años. Y mientras más años pasemos, habremos cumplido ese propósito. Salomón dice, no, no, no, no es por la permanencia lo que está escribiéndonos es para librarnos de la falsa ilusión de que las riquezas materiales son el propósito final, o los placeres que podamos disfrutar, o los legados que dejamos a otros.
[00:18:56] Más bien nos invita a considerar lo que realmente vale la pena. Queridos, lo que el libro de Eclesiastis tiene como fin es llevarnos a valorar lo que perdura, lo que verdaderamente da razón de vivir. Y cuando vos miras el trasfondo del libro, te llama a vivir por lo que no se desvanece.
[00:19:16] El libro tiene como fin enseñarnos a vivir por aquello que perdura, hermano, por aquello que trasciende, por aquello que es eterno. ¿Y sabe lo que es? Perdura y permanece. La fe en Cristo como Salvador y Señor de nuestras vidas. ¿Sabe lo que realmente permanece? La palabra de Dios. Lo que permanece es una vida impulsada y gobernada por el Espíritu Santo de Dios, que es lo que va a resonar por los siglos de los siglos de la eternidad.
[00:19:48] Viene a mi mente lo que el apóstol Juan escribe en su primera carta.
[00:19:52] Juan escribe esto, escuche. ¿El mundo pasa, dígalo conmigo, iglesia y sus deseos, pero el que? Pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. ¿Sabe cómo dice la expresión original, el mundo está pasando? Está pasando y nosotros vamos pasando con este mundo.
[00:20:14] Pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
[00:20:19] Ahora Llego al capítulo 8.
[00:20:22] Cuando llegamos al capítulo 8, esto es tremendo.
[00:20:25] Jamón del medio, dijera uno. Jamón del medio.
[00:20:31] Salomón ve que vivimos en un mundo donde la injusticia reina y se multiplica por todos lados.
[00:20:38] En un mundo, escuchen, donde a lo bueno se le llama malo, dijera Isaías siglos atrás, y a lo malo se le llama bueno.
[00:20:50] Así ve esta realidad.
[00:20:52] En un mundo donde no existe, escuche, una justa valoración de méritos.
[00:20:59] Vivimos en una sociedad que no le da a cada uno lo que corresponde, lo que merece, no le da.
[00:21:07] Por eso Salomón escribe y miren, me ha pasado algo caminando la vida. He visto inicuos, he visto gente malvada, he visto gente que ha causado mucho daño a la sociedad, a sus familiares, al ecosistema. Yo he conocido inicos, pero que han sido sepultados con honra.
[00:21:31] Fueron llevados al cementerio a la hora de morirse y la gente los aplaudió.
[00:21:39] Fueron sepultados con aplausos.
[00:21:44] ¿Vaya usted a los velatorios, no es lindo, no?
[00:21:51] Pero cuando uno va a los veladorios, yo no sé usted.
[00:21:54] Pareciera que toda la gente que muere es buena uno.
[00:22:01] Y que la muerte todo lo santifica, que la muerte todo lo emblanquece y todo lo valida.
[00:22:10] Nadie se anima en los cementerios a la hora del entierro a hacer un juicio de valor honesto y verdadero y decir que muchas veces esa persona que ha muerto y ha sido enterrada ha sido un inicuo, ha sido una persona mala. Nadie se anima, ¿Verdad?
[00:22:27] Me acuerdo una vez un pastor que se escucha, me encanta. Lo invitan a predicar a un velatorio y después el entierro, al entierro.
[00:22:38] Y el que había muerto era un sinvergüenza, un atorrante.
[00:22:45] Entonces viene la familia y le dice el pastor Pastor, nosotros queremos que usted predique en el entierro de Talitá.
[00:22:52] Y el pastor le ningún problema, pero yo voy a decir la verdad.
[00:22:59] No, sí pastor, usted dele para dele. ¿Están seguros? Mire que yo no voy a vender gato por liebre.
[00:23:07] Yo voy a decir la verdad.
[00:23:09] Pastor, adelante, con confianza.
[00:23:12] Llega el momento del entierro, se para al lado de la tumba, todos en silencio.
[00:23:20] Y agarra el pastor y miren, cuando se vive así, se termina así.
[00:23:29] Y dice, Me dijeron que hablara la verdad.
[00:23:37] Cuando se vive así, se termina así, dijo él.
[00:23:43] Pero qué gran verdad que la mayoría de las veces no se dice la verdad de las cosas.
[00:23:50] Pero dice Salomón, más los que frecuentaban el lugar Santo, a los que iban al templo, a los que temen al Señor, a los que le buscan, fueron puestos en olvido.
[00:24:01] Esta sociedad no lo tuvo en cuenta.
[00:24:05] En la ciudad donde habían actuado con rectitud, la gente los puso en olvido. Es decir, recibieron únicamente la honra de Dios y nada más. Porque esta sociedad los desechó, los olvidó, los echó al pasado como si nada fuera. Y lo único que recibieron esto, que buscaron a Dios, que le temieron, fue la honra de Dios. Y te digo de verdad, en lo que ve la primaria en nuestra vida es el aplauso divino.
[00:24:36] ¿Sabe por qué pasa esto?
[00:24:39] Porque no hay equidad, no hay imparcialidad, no hay justicia en el trato de los hombres. No lo hay.
[00:24:47] Por eso hay gente justa que vive con cierta dignidad, honra, integridad. A quienes acontece como si hicieran obras de impío, esta sociedad los trata como si fueran malvados e impíos, que les acontece como si hicieran obra de justos. Se los trata como si hubieran sido correctos para vivir.
[00:25:10] Y esto me trajo a la memoria un conocido tango escrito por Enrique Santos Di Gépolo, el autor de Cambalache, ¿Se acuerda?
[00:25:22] Hoy resulta ser lo mismo ser derecho que traidor, un burro que un gran profesor.
[00:25:30] Enrique Santos Discépolo escribe un tango muy llamativo, el título del tango, porque se llama ¿Qué bachaché? ¿No dice qué vas a hacer? Originalmente le puso ¿Qué bachaché? Pero en realidad dice ¿Qué vas a hacer?
[00:25:46] Y él mira la sociedad corrupta, injusta como está y dice porque hoy ya murió el criterio, vale lo mismo Jesús que el ladrón, ya murió el buen juicio, la sociedad. Y mire, Dipolo lo escribió, hace que si mi sepulcro estuviera vivo hoy acá se hace un pigne.
[00:26:11] Murió el criterio, murió el buen juicio, murió la buena regla para juzgar y sopesar las cosas. Y en esta sociedad vale lo mismo Jesús que el ladrón.
[00:26:24] ¿Muchos lo criticaron, inclusive otro autor escribe un tango para contradecir lo que dice Paul, porque cómo se atrevía a decir una semejante cosa de una sociedad como de aquel entonces?
[00:26:37] Por eso Salomón cuando ve esta realidad, ¿Saben qué?
[00:26:41] Yo miro lo que le pasa a los justos y miro lo que le pasa a los impíos. Y para mí, dice Salomón, desde mi óptica, vanidad de vanidades, todo es vanidad.
[00:26:51] ¿Pero saben por qué? Por tener su mirada debajo del sol.
[00:26:56] Salomón pasó mucho tiempo sin no tener en cuenta la justicia divina.
[00:27:02] Que desde arriba las cosas se sopesan de otra forma, que no son los mismos los parámetros celestiales.
[00:27:10] Y es como que él se aflige, se desalienta a ver que los pecadores o los impíos morirán sin recibir el justo castigo en esta vida. Es más, encima, muchas veces en el murmullo de la gente que está en el cementerio, en el entierro, hemos perdido un gran valor.
[00:27:29] Y todos sabemos que era un atorrante, pero hemos perdido un gran valor.
[00:27:37] Y es como que el mundo estuviera solamente lleno de gente buena.
[00:27:42] Y uno se tiene que pero entonces ¿Quién pudre todo esto?
[00:27:47] ¿Entonces quién corrompe la sociedad? ¿Por qué tanto robo? ¿Por qué tanta estafa? ¿Por qué tanta violencia? ¿Por qué hay gente que agarra armas y dispara a la policía como si nada y nadie lo condena? ¿Por qué?
[00:28:02] ¿Por qué están llenas las cárceles si el mundo está solamente lleno de gente buena? ¿Quiénes son los que arruinan la sociedad entonces?
[00:28:11] Y Salomón se toma el tiempo para explicarlo. ¿Quiere leerlo? Versículo 11.
[00:28:18] Dice el versículo 11 por cuanto sucede esto, por cuanto no se ejecuta luego sentencia sobre la mala obra de los hombres, el corazón de los hijos de los hombres está en ellos dispuesto a hacer el mal.
[00:28:31] Por cuanto no se ejecuta sentencia, por cuanto no se castiga enseguida un delito, dice, una transgresión, un crimen, una infracción, una falta, un acto ilícito, una falta de respeto. Dice la gente siente que no hay peligro de cometer maldades.
[00:28:49] Es decir, sienten que pueden hacer lo que quieran porque no trae consecuencias. Y esto lo podríamos aplicar a nuestra vida personal y lo podemos aplicar a la vida familiar. Padres, padres, padres.
[00:29:03] Cuando no se reprende la mala obra de los hijos a tiempo, ¿Sabes lo que va a pasar? Tus hijos van a ir por cosas peores.
[00:29:11] Cuando no se le sale al cruce por estas cosas, se reprende la mala actitud, la falta de respeto, la desobediencia. El mal se multiplica.
[00:29:23] Porque siente que no trae consecuencias.
[00:29:27] Y en vez de frenarse en su naturaleza transgresora, ¿Sabe lo que pasa con los hombres? Se envalentonan para hacer cosas aún peores.
[00:29:38] Sienten que pueden actuar con impunidad porque nadie va a castigar, nadie va a reprender, nadie va a corregir, nadie va a llamar la atención, nadie va a penalizar, nadie va a condenar, nadie va a disciplinar.
[00:29:56] Y después tenemos los colegios llenos de niños que pasan por arriba de los profesores y no respetan nada.
[00:30:04] Padres a los cuales los hijos los pasan como un tren lleno y hacen lo que quieren, Actúan sin freno.
[00:30:17] El ser humano empieza a vivir en la anomia total. ¿Sabe lo que la palabra anomia significa? Sin ley, sin freno de nada, sin reglas. Que de hecho, sea de paso iglesia, es la forma de vida de este tiempo, del tiempo final. La Biblia dice la iniquidad le llama y es anomia, sin ley, sin freno.
[00:30:39] Pero hay un error que se comete, hay un gran error que los hombres cometen y esta noche lo tengo que dejar claro en el nombre de Jesús. Es que los hombres malinterpretan la paciencia de Dios como una señal de que nunca llegará el castigo.
[00:30:55] Malinterpretan la paciencia de Dios. Y querido, quiero decirte algo. Quizás vos estás sentado acá, vos crees que vivís la vida como vos querés y que nunca vas a rendir cuenta a nadie y como que bueno, ahora no te pasó nada grave, podés seguir viv como quieres y hacer de tu vida una fiesta y sin frenos. Los hombres malinterpretan, queridos, la paciencia de Dios como que nunca va a llegar su castigo.
[00:31:23] Confunden su amorosa paciencia con indiferencia.
[00:31:29] Y dice un por eso los hombres cometen un error de carácter eterno.
[00:31:37] Por confundir la paciencia de Dios con indiferencia de Dios, cometen un error de carácter infinito.
[00:31:44] Por eso el infierno, amados, que no es algún cuento, que es real, que es un lugar de juicio eterno, de condenación eterna, que pertenece al reino de Dios, el infierno va a estar lleno de gente que creyó que nunca la justicia de Dios los iba a alcanzar.
[00:32:03] Ahora, quiero ir cerrando esta idea.
[00:32:09] Déjame decirte que aunque los hombres pueden olvidar sus hechuras de malicia, Dios en su carácter justo y santo no lo hace.
[00:32:23] De hecho, Apocalipsis capítulo 20 nos invita a pararnos en el juicio del gran trono blanco de Dios, donde estarán todas aquellas personas que rechazaron la gracia y el amor de Dios. Apocalipsis capítulo 20 nos Para el juicio de los siglos, donde todos los que menospreciaron a Dios se burlaron pasaron como iglesia por esta, dijeron más yo vivo como quiero, yo sigo haciendo la mía, a mí nadie me va a decir lo que yo tengo que hacer.
[00:32:48] En ese gran juicio de Dios, sabrás qué dice la Biblia que los libros de Dios serán abiertos y cada uno será juzgado según sus obras.
[00:32:56] Dios tiene un registro exacto de cada uno de nuestros pensamientos, de nuestras palabras, de nuestros sentimientos más oculta como de los sentimientos más expuestos de la vida. Dios lo tiene anotado a todos ahí.
[00:33:08] Y Dios va a llamar a cuenta. Por eso Salomón cuando escribe el capítulo 11 le dice a los jóvenes, escuchen joven, anda joven, goza de tu adolescencia. Goza, dice los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos. ¿Pero sabe que? Sobre todas estas cosas te juzgará Dios.
[00:33:26] Es que la vida del hombre, Señora, escúcheme caballero. La vida del hombre no termina en un funeral, termina en un tribunal.
[00:33:37] La vida del ser humano no termina en un funeral, termina en un tribunal. Santísimo tribunal.
[00:33:45] Por eso dice la Biblia, está establecido los hombres que mueran una sola vez y después el juicio de Dios.
[00:33:53] Por lo tanto, esas cosas que los hombres dicen en el ay qué buena persona. Mirá lo que fue. Mirá todas esas cosas que pueden decir en un entierro y en un velatorio. No es el veredicto final.
[00:34:07] Y quiero decirte algo, la tierra con todos sus habitantes pueden olvidar lo que los hombres hacen. Pero Dios recuerda.
[00:34:18] Dios recuerda.
[00:34:19] Mire, el tipo de funeral o velatorio que una persona ha tenido con poca o mucha gente, con poca o muchas coronas de flores.
[00:34:29] De hecho, cuando yo me vaya, no gasten en flores.
[00:34:34] Dediquen ese dinero para otra cosa.
[00:34:39] El tipo de funeral que una persona ha tenido, ni las cosas que se digan, no es lo que determina la eternidad que va a pasar.
[00:34:48] Por eso Dios llama a los seres humanos a todo el arrepentimiento.
[00:34:52] Dios llama a que el ser humano se vuelva Dios y se arrepienta de sus pecados y ponga su fe en el único que puede salvar que es Cristo. Y ojalá esta noche vos lo puedas hacer.
[00:35:03] Te vuelvas hoy corriendo a Dios y te arrepientas de tus pecados. Dejes tu vida de miseria, de cosas ocultas, sucias, de tus adicciones, de tus adulterios, de tus infidelidades y de tu orgullo y te vuelvas a Dios.
[00:35:19] Porque lo único que puede asegurar una eternidad de gloria es habernos reconciliado con Dios a través de Cristo.
[00:35:27] Pero quiero hablarte a ti, hombre y mujer de Dios, querido hermana, quiero hablarle a usted, amado hermano, quiero decirte algo.
[00:35:39] No te desesperes.
[00:35:42] La justicia de Dios es segura, aunque a veces parece lenta.
[00:35:49] La justicia de Dios es segura, aunque parece lenta. Y lo digo a mi propia alma esta noche. Ustedes saben lo que uno ha vivido.
[00:35:59] La justicia de Dios es segura, aunque parezca lenta. Por lo tanto, a la hora de enderezar nuestras miradas, mirando la eternidad con Cristo, el próximo encuentro. Y quiera Dios en esta noche puedas mirar esa eternidad con él, querido hermano, a todos aquellos que un día le hemos recibido como nuestro Salvador y Señor, nos hemos arrepentido nuestros pecados, Quiero decirte, no te desanimes.
[00:36:23] ¿Sabes por qué? Aun cuando la verdad parezca enterrada con estos malvados, no todo termina ahí.
[00:36:31] Y no te olvides que los hijos de Dios somos llamados a vivir por la aprobación de Dios, no por el aplauso de los hombres.
[00:36:42] Por lo tanto, no envidies a nada ni a nadie.
[00:36:48] Había un viejo dicho que los viejos decían, no te hagas mala sangre. Viste cuando decían deja de hacerte mala sangre.
[00:36:56] No te hagas mala sangre. Y menos por aquellos que parecen que en sus fraudes, mentiras, robos, estafas y ventajismo parecieran prosperar. Porque sus ganancias son efímeras, son temporales, se van a deshacer. No tengas envidia de aquellos que con su violencia y su atropello parece que prosperaran. Porque puede que te pase como Asaf en el Salmo 73, cuando miraba a los impíos progresar y ellos dicen, se regordean en todo lo que hacen. Hasta que entrando en el santuario de Dios, vi el final de ellos.
[00:37:35] Amada hermano, viví con la eternidad en mente.
[00:37:42] Viví con esa eternidad de gloria en mente.
[00:37:46] Viví con esa clara perspectiva que vamos a encontrarnos con Dios, que ve y recuerda lo que los hombres olvidan.
[00:37:57] No bases tus legados a los demás, a tus generaciones en las alabanzas humanas, porque se van a. Van a desaparecer. Más bien ocúpate, escuchá. Que bien que me hizo esto. Viví para escuchar un día el bien, buen siervo y fiel.
[00:38:17] De Cristo.
[00:38:25] Viví para escuchar de los labios del Señor, bien, buen siervo y fiel.
[00:38:35] Ancla tu esperanza en la justicia final de Dios.
[00:38:41] No en los tribunales humanos.
[00:38:50] Pero quisiera dejarte algo que Salomón dice acá en el versículo 12, él dice aunque el pecador haga mal 100 veces y prolongue sus días, aunque a vos te parezca que les va bien y se salen con la suya y encima pareciera que vivirán mucho tiempo, dice Salomón, con su maldad logran alargar sus días.
[00:39:15] Salomón dice con todo, yo sé también que le irá bien a los que temen a Dios, los que temen ante su presencia. ¿Y hay una enorme diferencia, porque En el versículo 10 Salomón dice He visto y ahora sabe que dice? Lo sé.
[00:39:34] ¿Sabe por qué? Porque las apariencias engañan, porque muchas veces lo que estos ojos ven no es la realidad de las cosas, por eso dice visto, pero ahora lo sé.
[00:39:51] Es decir, lo que ve no lo hace dudar de la verdad.
[00:39:57] Y es que Dios recompensa a los que le temen.
[00:40:02] Esto de andar delante de la presencia de Dios es andar delante de su rostro, es decir, es caminar en la vida con la conciencia plena de que Dios es testigo de todo lo que soy, de todo lo que hago y caminar con un amor profundo, un respeto profundo delante de Dios, viviendo como dice un escritor, con una reverencia sincera, no con una religiosidad hipócrita que muestra una cosa acá en la iglesia y después afuera otra.
[00:40:35] ¿Es que las apariencias engañan, verdad? Lo hemos dicho muchas veces, pero la verdad de Dios permanece para siempre y permanece firme.
[00:40:46] Y esto es un claro contraste entre las apariencias y la realidad. Estos impíos pueden prosperar y pasar mucho tiempo, pero los que temen a Dios estarán seguros eternamente en Él.
[00:40:59] Por eso hoy vengo a decirte hermano, hermana, quédese tranquilo que todo estará bien, porque Dios sigue en el trono, Dios sigue reinando en un mundo donde la maldad prospera públicamente y la justicia sufre en silencio.
[00:41:16] Necesitamos volver a esta verdad cardinal todos, todo estará bien para los que temen a Dios.
[00:41:23] Y esto no es una simple ilusión, no es un simple pensamiento positivo, esta es una verdad firme. La palabra de Dios está basada en las promesas de Dios que se ha cumplido y se cumplirán. Por lo tanto, cuando te sientas olvidado, cuando te sientas olvidada, injusto, injustamente maltratado, recuerda que Dios ve y cumple su palabra y que Dios va a arreglar todo a su debido tiempo.
[00:41:57] Te voy a decir más y lo digo con todo temor.
[00:42:00] Está llegando la hora de que Dios va a poner cada cosa en su lugar.
[00:42:07] Está llegando más rápido de lo que vos pensás la hora que Dios va a poner toda cosa en su lugar. Porque bien dice un hay un día del hombre en que los hombres parecen que viven como quieren y hace lo que quieren. Pero no debemos olvidar que hay un día de Dios donde Dios va a exhibir quién es él poder, bondad, autoridad, justicia, santidad.
[00:42:35] Por eso vengo a decirte que los que temen a Dios serán bendecidos.
[00:42:39] Y que esa bendición, aunque no sea visible ahora, está garantizada por la palabra de Dios. Por lo tanto, deja que esta verdad declarada en la Biblia sea la que defina tu vida y no la circunstancia, no las apariencias de estos ojos.
[00:42:56] Porque Dios sabe recompensar muy bien a los que le aman y le temen. Y ya viene con la recompensa.
[00:43:05] Bendito sea su nombre.
[00:43:08] Vengo a decirte, hermano, hermana, todo estará bien, porque Dios ha reinado y reina y reinará.
[00:43:19] Así que quiero invitarte a ponerte de pie ahí donde estás Hoy oramos antes de empezar acá por aquellos que han sufrido algún tipo de injusticia en este tiempo de dolor, de atropello. Habrá alguien que lo ha vivido así, que ha pasado algo ¿Donde dijiste Dios?
[00:43:38] ¿Quién lo dijo? Alguna señor, ¿Por qué?
[00:43:53] ¿Le tuve que decir a mi alma, alma, vuelve a tu lugar?
[00:43:59] Yo reino, dice el Señor, y vengo para dar a cada uno lo que corresponde.
[00:44:09] Así que no deje que estas cosas te roben la alegría de ser un hijo de Dios, te robe la adoración a Dios, o te perturbe el sueño, o te haga caer en ansiedad.
[00:44:23] Dios está en el trono.
[00:44:26] Y un día veremos con gran asombro como el Juez de toda la tierra ha de hacer lo que es justo y no habrá otra cosa más que alabarle y adorarle y reconocer quién es.
[00:44:38] Bendito sea su glorioso nombre.
[00:44:43] Decile a tu alma, alma, todo estará bien.
[00:44:49] Mi Dios cumplirá.
[00:44:52] Mi Dios hará justicia.
[00:44:54] Mi Dios restaurará.
[00:44:57] Mi Dios me levantará.
[00:45:00] Y creo que con muchos de nosotros harás como hizo Job con Job.
[00:45:05] Como decía la canción hoy, que Dios permitió que se le quitara todo, pero en su justicia y bondad después le devolvió el doble de lo que Job había sido.
[00:45:21] Y fue mejor el postrer estado de Job que el primero.
[00:45:28] Porque Dios es un Dios de bondad, de justicia, amor perfecto.
[00:45:34] Así que decirle a tu alma, alma, volvé a tu lugar, Dios reina, soberano reina, pero también decirle al lado que está al lado tuyo. Hermanos, hermanas, todo estará bien, amada, hijos, todo va a estar bien, descansemos en él y ya llega la hora en que lo veremos y no habrá otro lugar más que para el asombro y la adoración de su bendita y gloriosa persona.
[00:46:13] Pero querido, querida, si no tenés a Cristo esta noche, vení al Señor, ahí donde está decirle Señor, yo te necesito, perdón, perdón, esa sangre preciosa derramada en la cruz, sigue limpiando de pecado. El que se arrepiente, por favor no desprecies el llamado tierno de Dios diciéndole yo te quiero salvar, yo te quiero perdonar, darte una nueva vida, Ahí donde está decir Señor, yo te necesito, perdón de mis pecados, me arrepiento y te recibo por la fe en mi corazón para gloria de tu nombre y salvación eterna de mi alma. Jesús, te recibo en mi corazón y que Dios sea glorificado en esta noche. Amén y amén.
[00:47:05] Estuvimos compartiendo Encuentro con Dios Podcast, un espacio para reflexionar, crecer en la fe y fortalecer tu relación con Dios. Encuentro con Dios.
[00:47:25] Será hasta nuestro próximo encuentro.