El Dios Invisible Hecho Visible

El Dios Invisible Hecho Visible
Encuentro con Dios Podcast
El Dios Invisible Hecho Visible

Jan 05 2025 | 00:48:59

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Episode 1 January 05, 2025 00:48:59

Show Notes

En este primer episodio de Encuentro con Dios Podcast, el Pastor Gustavo Tello nos introduce a la nueva serie “Los nombres de Dios en el Apocalipsis”.

Con un mensaje profundo y esperanzador, nos recuerda que Jesucristo es el Dios invisible hecho visible, el Cordero que sufrió por amor, pero también el León de la tribu de Judá, exaltado en gloria y majestad.

A través de pasajes como Juan 14, Filipenses 2 y Apocalipsis 1, descubrimos cómo Cristo se revela como el Testigo Fiel, el que muestra al Padre y cuya palabra es verdad absoluta.
Un mensaje que nos anima a sostenernos en la fe “como viendo al Invisible” y a vivir con los ojos puestos en la esperanza eterna.

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Episode Transcript

[00:00:02] Bienvenidos a Encuentro con Dios Podcast, un espacio para reflexionar, crecer en la fe y fortalecer tu relación con Dios. Comenzamos. [00:00:11] Buenas tardes, Dios les bendiga. [00:00:14] Vamos a orar. Quiero tener una oración cortita para dar comienzo con esta serie que vamos a tener, como dijo Santi recién Santiago, acerca de los nombres y títulos de Jesucristo en el libro de Apocalipsis. Ha sido una bendición para la iglesia desde que el pastor Samuel comenzó a hacer el estudio de Apocalipsis los días martes y haberlo completado, haber leído todos los capítulos de Apocalipsis, nos ha sintonizado, ha traído luz a nuestra mente, a nuestro corazón acerca de las cosas que han sido, las que son y las que han de ser. [00:00:53] Padre, en el nombre de Jesús clamamos en esta tarde que sea voz de Dios y no voz de hombre. Señor, que el Espíritu Santo nos permita ver a Jesucristo en la dimensión, en la profundidad con la cual nos muestra tu palabra, Señor. Queremos conocer a nuestro Señor Jesús un poco más y necesitamos tu guía, tu dirección, Señor, Que el Espíritu Santo nos guíe a la verdad, porque es la verdad la que nos hace libres. Señor, dejamos este tiempo en tus manos. [00:01:21] Te pido que reprendas todo espíritu inmundo en este lugar para que nosotros podamos escuchar solamente tu voz y nuestros sentidos estén alertas y atentos a ti. Gracias Dios por lo que vas a hacer, por tu palabra, por tu poder. En el nombre de Cristo Jesús. Amén. [00:01:39] Simplemente quiero comenzar esta serie de estudios con una conversación, una conversación que está registrada aquí en la palabra de Dios y está en el Evangelio según San Juan, en el capítulo 14. Es una conversación que queda plasmada en las escrituras inspiradas por el Espíritu Santo que se da entre Felipe y Jesucristo. [00:02:05] Felipe está allí escuchando cuando el Señor Jesucristo les está diciendo que su corazón no se turbe, que no entren en perturbación ni en tristeza, porque él va a preparar morada. [00:02:22] En la casa de mi Padre muchas moradas hay. Voy después a preparar morada y vendré otra vez. [00:02:30] Y en esta charla del Señor Jesús, Felipe le va a decir así en el Evangelio según San Juan, versículo 6. Él le va a decir Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie puede venir al Padre si no es por mí. [00:02:47] Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais y desde ahora lo conoceréis. Y le habéis visto. Entonces Felipe, escuchando estas cosas, le señor, muéstranos el Padre, y nos basta. [00:03:04] Entonces Jesús, tal vez mirándolo atentamente, y me imagino que Jesús cuando habla, mira a los ojos, mira a Felipe y le ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? [00:03:23] Qué pregunta. [00:03:25] ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? [00:03:34] El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. [00:03:39] ¿Cómo, pues dices tú Muéstranos al Padre? Y Jesús está dando una revelación que tal vez sea la base angular, el fundamento de la fe cristiana. Y es que Jesucristo es el Dios invisible, hecho visible. Y que quien quiere conocer a Dios, al Padre, simplemente tiene que conocer a Jesús. [00:04:03] Porque el que ha visto a Jesús, ha visto al Padre. Ese es el fundamento de la fe cristiana. Si nosotros no creemos que Jesús es Dios, pues estamos bajo condenación. Y sé que en algunas doctrinas erradas, de las cuales algunas llamamos sectas, niegan la deidad de Jesucristo, niegan que Jesús sea Dios. [00:04:26] Para algunos Jesús es una criatura de Dios, un ser creado muy santo, muy santo, pero no es Dios. [00:04:34] Quiero decirle que si uno no confiesa y no cree que Jesucristo es Dios, está bajo condenación. [00:04:40] Si Jesucristo es un ser creado, si Jesucristo es una persona, si simplemente vemos a Jesús como un hombre, Él no podría haber ocupado tu lugar y mi lugar en la cruz, porque Él también se contaría dentro de los pecadores deudores para con Dios. Y jamás podría haber pagado en la cruz nuestra deuda. [00:04:59] Pero claramente a lo largo de todos los evangelios, y como comenzó leyendo Juancho en esta tarde, el Verbo se hizo carne y el Verbo habitó entre nosotros. Y él era en un principio, desde el principio, desde la eternidad y a la eternidad, porque es Dios hecho hombre. Uno puede encontrar por ejemplo, en Colosenses 1.15, lo voy a leer en otra versión, cuando miramos a Cristo, vemos a Dios. [00:05:24] Nadie puede ver a Dios, pero Cristo es Dios en forma visible. Por ejemplo Hebreos 1.3 en otra versión, que es el resplandor de la gloria de Dios y la imagen misma del Altísimo. [00:05:38] Y podríamos estar toda la tarde mencionando pasajes acerca de que Jesucristo, el Hijo y el Padre, son una sola persona. [00:05:51] Pero tal vez el pasaje más emblemático esté en el libro de Filipenses, cuando el apóstol Pablo va a hablar acerca del ministerio de Jesús, pasaje conocido por todos nosotros en Filipenses capítulo 2, versículo 5 en adelante, donde el apóstol Pablo hablando de que haya un mismo sentir en nosotros, el cual habitó primero en Cristo Jesús, él va a haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual siendo en forma de Dios, y la palabra forma es muy interesante en el original, porque tiene que ver con la idea de la misma naturaleza, no tiene que ver con un contorno de forma, sino con la misma sustancia y la misma naturaleza de Dios. El cual siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres y y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Esta es la humanidad del Dios invisible, hecho visible en la persona de Cristo Jesús. Claro, cuando uno medita sobre estas cosas y ve en los evangelios la vida de Jesucristo, uno puede ver claramente que Él vino y nació en pobreza, que para él no había lugar y tuvo que nacer en un establo, que siendo un bebé fue perseguido por el rey Herodes para darle muerte y tuvo que huir y vivir como extranjero sus primeros años de vida. Nació en una familia muy humilde y toda su vida fue una manifestación de humildad, de pobreza y como leímos recién en este pasaje, no solamente eso, sino que su final, el final de su vida fue en una cruenta cruz. [00:07:44] Tal vez para nosotros la cruz hoy se ha transformado simplemente en un símbolo que colgamos de una cadenita que puede ser de plata, y tal vez en los más adinerados de oro, o simplemente una calcomanía que pegamos en un auto. Pero en ese tiempo la cruz era algo indigno, por ejemplo, para un ciudadano romano. Los romanos no podían ser crucificados porque era la mayor exposición no solamente al sufrimiento, sino también a la vergüenza y público. Usted sabe que ninguna persona era crucificada de manera privada, al contrario, tenía que ser expuesto, tenía que ser crucificado a la orilla de un camino por donde todos pasaran y le vieran y vieran su condición humillante, su condición vergonzosa, porque eran colgados en la cruz y despojados de todas sus vestiduras. [00:08:36] Y uno puede quedarse con esta imagen de Dios, con esta imagen del Cordero, con esta imagen del siervo sufriente y es real, pero no es toda la verdad. [00:08:48] Por eso cuando vamos al libro de Apocalipsis me encanta porque en el libro de Apocalipsis, que significa correr el velo, hay algo que Dios va a mostrar a su siervo Juan, pero también como un mensaje para todas las iglesias, para las iglesias en todas las edades, para nosotros hoy en día. Y al correr ese velo vamos a ver el otro costado, la otra cara de Jesús, porque no solamente es el Cordero, sino también el León. [00:09:15] Y vamos a ver que cuando se corre el velo, vamos a ver el esplendor, la majestad, el poder, la omnipresencia, la omnisapiencia de Jesucristo, quien muere en debilidad, pero resucita en poder y está sentado a la diestra de Dios. Por eso el libro de Filipenses, Pablo sigue con el escrito no solamente que fue humillado y se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz, por lo cual Dios también lo exaltó hasta lo sumo y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rollida de los que están en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. Pero de esta manera podemos quedarnos con esta simple manifestación de la gloria de Dios, pero el libro de Apocalipsis nos va a dar los detalles de esta gloria. [00:10:11] Un comentarista dice así acerca de este La primera vez que nuestro Señor vino a este mundo, vino cubierto de nuestra carne. [00:10:20] Su deidad estuvo cubierta con sombría su divinidad ocultada por su humanidad. [00:10:28] Sólo de cuando en cuando resplandeció su deidad, como en el monte de la transfiguración o en sus obras milagrosas. [00:10:35] Pero la mayoría de las veces, la gloria, la majestad, la deidad, la maravilla y grandeza del Hijo de Dios, la segunda persona de la Santa Trinidad, estuvieron cubiertas. [00:10:48] Estos atributos estuvieron cubiertos de carne de nuestra humanidad. [00:10:53] Nació en un establo, creció en pobreza, supo lo que era tener hambre y sed, fue abofeteado, golpeado, lastimado, fue crucificado y levantado como un criminal ante la mirada burlona de toda la tierra. [00:11:08] La última vez que este mundo vio a Jesús fue cuando lo hizo colgando en vergüenza, miseria y angustia en la cruz lo luego apareció algunos de sus discípulos. Pero la última vez que este mundo incrédulo vio a Jesús fue cuando lo hizo como un malhechor, como un criminal crucificado en una cruz romana. [00:11:29] Eso era parte del plan de Dios, parte de la gracia y amor de Dios que son inmensurables e ilimitado. [00:11:38] Pero esto no queda allí hermanos. [00:11:41] Y es por esto que tal vez el libro de Apocalipsis sea el libro de más aliento para la vida del creyente. [00:11:49] Porque hemos sido llamados a seguir las pisadas de Jesús. Y tal vez el sufrimiento venga a nuestra vida, tal vez injustamente padezcamos como padeció Jesús, tal vez pasemos necesidad, pasemos hambre como pasó Jesús, tal vez tengamos que por algún tiempo llorar de angustia, poder Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has abandonado? [00:12:14] ¿Pero sabe qué? Hay esperanza, porque la cosa no termina allí. Y es por eso que nos ha parecido bien y a Dios primeramente ver a Jesucristo en el libro de Apocalipsis. Esto va a ser muy importante para la vida de nosotros los creyentes, comprender a este Jesús ya sin su humanidad, ya visible para los ojos de la fe, tal vez invisible para nuestros ojos carnales, pero visible para los ojos de la fe, porque ese es nuestro destino. [00:12:45] No escuché Amén. [00:12:47] Ese es tu destino hijo de Dios, Ese es tu destino hija de Dios, en la gloria eterna con el Padre, contemplando a Jesucristo tal como Él es, ya no cubierto, ya no velado, ya no en debilidad, ya con nada que ver con el pecado. [00:13:11] ¿Y ahí estaremos, estarás vos, estaré yo? [00:13:21] ¿Qué hago aquí señor? [00:13:26] El libro de Apocalipsis de revelación, uno podría entender cuando el Señor le da esta revelación al apóstol Juan, comienza diciendo en el capítulo 1 del libro de Apocalipsis, que es la revelación de Jesucristo que Dios le dio para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto. [00:13:48] Y fue escrito hace 1900 años, casi 2000 años. [00:13:53] Pero pronto para Dios no es lo mismo que pronto para nosotros, quiero avisarte. Así que si Dios te dijo que te va a dar lo que vos le pediste, pronto pueden pasar dos mil años, pero Él va a cumplir. [00:14:08] Ahora, la revelación de Jesucristo puede entenderse de dos como la revelación que Jesucristo da, o como la revelación de quién es Jesucristo. [00:14:21] Algunos teólogos coinciden más con la primera de estas acepciones, que es una revelación que Jesucristo le da a Juan para comunicar a las iglesias. Pero tal vez la otra parte de esta interpretación sea más o coincida más con todo lo que vamos a leer en el libro de Apocalipsis que es la revelación de quién es Jesucristo. [00:14:45] ¿Porque? Porque en su primera venida él estuvo velado, recubierto de nuestra humanidad sin sus atributos de gloria, porque él se despojó a sí mismo, Él se vació de estos atributos para identificarse con nosotros. Pero aquí le vamos a ver en todo su esplendor, en toda su gloria. Los evangelios nos hablan acerca de Jesucristo, pero lo presentan en su primera venida en humildad. El libro de Apocalipsis lo presenta en su segunda venida en exaltación. [00:15:19] Cada visión y descripción de él en Apocalipsis es de majestad, poder y gloria. [00:15:26] Ese es nuestro Cristo. Él es Jesús, Él es el León de la tribu de Judá. Pero lo que vamos a ver hoy en esta presentación de Jesucristo, en esta revelación de Jesucristo y fíjate que el versículo 3 bienaventurado el que lee, y los que oyen la palabra de esta profecía y guardan las cosas que en ella están escritas porque el tiempo está cerca. [00:15:49] El tiempo está cerca. [00:15:51] Comienza con una salutación Juan diciendo Juan, versículo 4 a las siete iglesias que están en Asia, gracia y paz a vosotros. Del que es y que era, que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, el soberano de los reyes de la tierra, al que nos amó y nos lavó de nuestros pecados con su sangre y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios su Padre, a él sea gloria, imperio por los siglos de los siglos. [00:16:27] Amén. He aquí que viene con las nubes y todo ojo le verá y los que les traspasaron y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. [00:16:38] Sí, amén. Cuánto necesitamos que Dios nos revele a Jesucristo en toda su dimensión, en toda su profundidad. [00:16:49] Y el que ha visto a Jesucristo ha visto al Padre y al Padre nadie le puede ver. [00:16:54] Fíjese que en el versículo 5 nos presenta a Jesucristo como el testigo fiel. [00:17:01] ¿Qué es un testigo fiel? [00:17:04] La palabra testigo es uno que da evidencia de algo que ha visto. ¿Pero usted sabe que existen testigos verdaderos y testigos truchos Y hoy estamos muy acostumbrados a eso, no? [00:17:18] A falsos testimonios, falsos testigos, abogados, jueces, que pueden ser sobornados para que una persona dé un falso testimonio y la justicia se tuerza. [00:17:36] Pero me está hablando de un testigo que es fiel. Y la palabra fiel es verdadero. [00:17:42] Este testigo es verdadero, es un testigo fiel que siempre dice y representa la verdad. [00:17:50] No solamente la dice, sino que la representa. ¿Te acuerdas Juan capítulo 14 versículo 6? [00:17:55] Yo soy la verdad, el camino y la vida. Nadie puede venir al Padre si no es por mí. Me encanta porque vez pasada el pastor Samuel nos hacía reflexionar acerca de la verdad. [00:18:10] Y la verdad no admite mentira, pero la mentira siempre admite algo de verdad para que sea creíble. Y en Jesucristo no hay mentira, no hay sombra de variación. Lo que él dice es. [00:18:28] Por eso es tan importante este título de Jesucristo como el testigo fiel. Porque él ha dado a conocer al Padre y lo que Él ha dado a conocer es verdad. [00:18:39] Lo que él dice y como Él lo muestra al Padre es verdad. [00:18:44] Por eso cuando uno lee los evangelios y te animo a hacerlo y hacerlo con un espíritu renovado, para aquellos que hace muchos años que estamos en las cosas de Dios, volver a los evangelios y ver a Cristo en su real dimensión de mostrar al Padre la verdad que hace que caigan muchos velos que a veces traemos por la religiosidad. [00:19:13] Sí, porque en nuestro andar diario, en este transitar, muchas veces vamos adoptando conceptos que son equivocados, que están errados y que no concuerdan con la vida de Cristo, que no concuerdan con la vida de Jesús. Por eso vez tras vez debemos volver a ver a Jesucristo caminando sobre la faz de la tierra, porque a Él le tenemos que seguir. Pero también ir al libro de Apocalipsis y ver a Jesucristo que está viniendo a buscar a su Iglesia en su real dimensión, en toda su gloria y esplendor. [00:19:45] Recuerden que la palabra de Dios para la iglesia amada acá en Malvinas para este año se sostuvo conmoviendo al invisible. [00:19:54] Y hermanos, quiero decirte, en verdad este año nos vamos a tener que sostener como viendo al invisible. Y qué mejor que ver al invisible, verlo con los ojos de la fe en Cristo Jesús. [00:20:08] El testigo fiel, no solamente que siempre dice, sino que también representa la verdad. [00:20:15] Él fue un perfecto testigo para la naturaleza de Dios. [00:20:22] Jesús dijo en Juan capítulo 18 37 yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo para dar testimonio de la verdad. Y él tenía un claro objetivo, clarísimo objetivo de parte de Dios el Padre, de hablar verdad, de ser la verdad, representar la verdad y mostrar la verdad. [00:20:44] Proverbios 12 y 17 El que sólo afirma lo que sabe, ese es el fiel testigo mas el que miente, luego deja conocer que es un testigo fraudulento. Otra versión dice el verdadero testigo declara la verdad, pero el testigo falso afirma mentiras. [00:21:03] La NTB un testigo honrado dice la verdad, pero un testigo falso dice mentiras. Y es por esto que podemos estar tranquilos cuando leemos el versículo 5 en la versión de la Biblia al día de Jesucristo, quien fielmente nos reveló toda verdad, toda verdad, no hay sombra de variación en él. [00:21:28] Todas sus promesas, todas sus palabras son verdaderas y ninguna cae en tierra. [00:21:36] Todo se cumplió, todo se cumple y todo se cumplirá en Cristo Jesús, en la Palabra de Dios que para nosotros es un ancla firme, verdadero. [00:21:52] Hay otras ocasiones que menciona la Palabra de Dios a un testigo fiel, por ejemplo el Salmo 89.37, versículos anteriores del 35, es un Salmo del Rey David, donde Dios está confirmando el pacto que hace con el rey David y dice así el Señ Una vez he jurado por mi santidad y no mentiré a David, no mentiré, su descendencia será para siempre y su trono como el sol delante de mí, como la luna será firme para siempre y como un testigo fiel en el cielo, un testigo fiel en el cielo. Mire, cuando Dios está confirmando su pacto, cuando le está dando estas promesas al rey David, toma como ejemplo de un testigo fiel, de alguien que va a permanecer inmutable allí en el cielo, a la luna. [00:22:46] Y esto hace 3000 años y la luna sigue estando verdad, porque así de firmes son las promesas de Dios y porque esta descendencia que se iba a levantar de un trono para siempre, de la descendencia del rey David, es Jesucristo, es nuestro Salvador, es nuestro Señor y podemos tener certeza y garantía de que esto es verdad. Pero no solamente menciona como un testigo fiel a la luna, un astro, sino que también si usted va un poquito más adelante, allí en el capítulo 2, versículo 13, en este mensaje a la Iglesia Pérgamo, él va a decir así Mensaje a la Yo conozco tus obras y donde moras, donde está el trono de Satanás, pero retienes mi nombre y no has negado mi fe, ni aun en los días en que Antipas, mi testigo fiel, fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás. [00:23:48] Me quedé pensando en esto, porque uno como siervo de Dios también puede llevar este tí testigo fiel. No solamente que es un título que Dios le da a Jesús, su hijo amado, fiel y verdadero, sino que vemos que hay un hermano en la fe cuyo nombre es Antipas, que también Dios le llama mi testigo fiel. [00:24:12] Y ese testimonio y esa fidelidad de Antipas ha quedado registrada en la Palabra de Dios como un ejemplo para que nosotros también podamos saber de que nosotros también podemos ser hallados y ser llamados testigos fieles. [00:24:29] Y este testimonio y esta fidelidad está marcada aquí en la Palabra de Dios. Porque Antipa no ha negado su fe y ha retenido el nombre de Jesucristo aún en un lugar donde moraba Satanás. Y quiero decirte que en medio de las tribulaciones, en medio de las persecuciones, en medio de las burlas, en medio del bullying, uno puede ser un testigo fiel del Señor. Pero no solamente en las tribulaciones, sino en nuestro diario andar, en cada cosa que emprendamos, en el colegio, en la universidad, en las vacaciones, ahí cuando estás a la orilla del río, cuando estás en tu casa, en medio de tu hogar, como esposo, como esposa, como hijo, como padre, uno puede ser un testigo fiel, alguien que dice la verdad, que vive la verdad y que ama la verdad. Por eso el proverbio compra la verdad y no la vendas, átalas a tu cuello. [00:25:28] Y en este mundo lleno de falsificaciones, de hipocresía, de inteligencia artificial, de grandes imitadores, hay posibilidad de ser testigos fieles, de ser verdaderos. [00:25:47] Cuando Jesús se presenta a las iglesias, vas a ver que se presenta con un nombre diferente a cada iglesia, que tiene que ver con el mensaje que le va a dar a la iglesia. Entonces, si vos seguís un poquito más adelante y vas al mensaje que le da a la iglesia de Laodicea, él se va a presentar. Versículo 14 del capítulo 3, él dice así Escribe al ángel de la iglesia en Laodicea, He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero. [00:26:24] Tres epítetos diferentes para hablar de la misma testigo fiel. [00:26:31] Amén que significa así sea, sea hecho y verdadero. [00:26:37] Por lo cual imposible que él mienta, imposible que este mensaje sea falso, imposible de que haya algún cambio, alguna variación en la Palabra de Dios, en la persona de Jesucristo en el mensaje del Evangelio. Él es verdad, verdad, verdad. [00:26:59] Y le está escribiendo a una iglesia al cual le va a tener que ojalá fuese frío o caliente, porque es una Iglesia tibia. Ahora, cuando él da este mensaje y se presenta como el que verdad, verdad, verdad, va a hacer algo que es la aplicación que tenemos que tener para nosotros, para nuestra vida. Amada Iglesia en Malvinas Argentinas, Iglesia Encuentro con Dios, la verdad no admite mentiras. [00:27:34] Esta Iglesia que es tibia, ha mezclado la verdad con la mentira. [00:27:39] Simplemente, si vos querés entibiar algo, si vos te servís un mate cocido de esos mate cocido de la mañana, con pan casero, manteca y dulce, leche, desayuno de invierno, y está muy caliente porque se te hirvió el agua. Hay algo que no me gusta que se me hierva el agua cuando tomo mate. [00:28:00] ¿Pero cómo la entibiás? [00:28:03] ¿La ponés en la heladera, la taza la ponés en el freezer? ¿Cómo entibiás la taza de mate cocido? ¿Le echás agua fría? [00:28:13] Le echás un poco de agua fría y se entibia. [00:28:18] Normalmente hacemos eso, algo frío, no lo entibiamos, ¿Verdad? No le echamos agua caliente para que se entibie. No. A las cosas calientes le echamos algo frío para que se entibie. Y esto es lo que le había pasado a la Iglesia de la Mirá, cuando vos conociste al Señor, cuando tuviste tu primer encuentro con Jesús, algo pasó en tu interior. [00:28:39] Si eso no ha pasado, quiero decirte que estás engañado y tal vez has abrazado una religión, pero no a Cristo. [00:28:47] Algo pasa en el interior que no se puede explicar, que no se puede enseñar, que no se puede transmitir por contagio. Algo pasa en tu interior que es la venida del Espíritu Santo a tu vida. Hay un fuego en tu interior, hay algo que arde en tu interior por conocer más a Dios, por querer dedicar tu vida a Dios, por querer comerte la Biblia, por querer congregarte y conocer más de Dios, y ya no te importa más nada, solamente conocer a Dios. [00:29:20] Este es un sello y una marca de los que han nacido de nuevo. [00:29:23] Hay una pasión que se enciende por Jesucristo, por el Evangelio. Hay una pasión que se enciende por el perdido, por tus familiares, porque te das cuenta cuál es su destino y su condenación. Y tu alma arde para que tu familia se convierta, tu arma arde para que tus amigos se conviertan, tus vecinos, tus familiares. [00:29:41] Tu alma arde por conocer más a Dios, tu alma arde para ser libre del pecado, el alma arde por las cosas santas de Dios. [00:29:53] Y hay un calor porque Dios es fuego consumidor. Y esa cercanía con Dios calienta nuestra alma. [00:30:02] Pero pasa el tiempo y se va enfriando. [00:30:05] Laodicea, ¿Crees que no es una iglesia? ¿Dios le está hablando a su iglesia? [00:30:10] ¿Crees que no sintió esa pasión en un principio? ¿No tuvo ese ardor, ese fuego? Pero ha pasado el tiempo y se han acomodado, se han empezado a enfriar. El agua fría de la comodidad, el agua fría tal vez de las riquezas, el agua fría del amoldarse a este mundo, fue entibiando la iglesia. [00:30:28] Entonces Jesucristo, que es fiel, que es verdadero, que es el amén, que es verdad, verdad, verdad, va a sacar a luz algo que para la iglesia está velado, porque ellos se ven a sí mismo, y ellos se ven a sí mismo así tú yo soy rico, me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad. Esta es la visión de la iglesia, de cada persona. La iglesia no es el templo, la iglesia son las personas. Las personas se miran a sí mismas y ya está todo satisfecho, ya tiene todas sus necesidades satisfechas. Soy rico, me he enriquecido, de nada tengo necesidad. Yo no podría pensar simplemente que está hablando de riquezas materiales, pero si vos lees en profundidad y te das cuenta de esta expresión, son personas que se miran a sí mismo y están de alguna manera gloriándose o jactándose de las cosas que ellos han logrado, de las cosas que han alcanzado. [00:31:42] Y en esta posición y en esta visión no hay lugar para Dios, porque por sí mismo pueden Y ya no tengo necesidad. Ahora fíjate, hay tres posturas. Vos podés estar caliente, estar tibio o estar frío. [00:32:01] Alguno va a no, puede estar medio frío, medio caliente. No. Estás caliente, o estás tibio o estás frío. Si estás caliente, estás cerca de Dios. Y te vas a dar cuenta que necesitas mucho de Dios. Mientras más cerca de Dios estamos, más nos damos cuenta de nuestra necesidad de Dios, de nuestra propia bajeza, de nuestro pecado, de nuestra inmundicia, de nuestra indignidad. [00:32:28] Pero cuando nos empezamos a entibiar, y esto es un proceso, no pasa del día para el otro, es un proceso que empezamos a alejarnos de Dios, empezamos a mirarnos a nosotros mismos y ya no nos vemos tan pecadores, y ya no nos vemos tan indignos. Es más, de hecho soy un digno hijo de Dios. [00:32:49] Y de hecho empezamos a vivir bajo nuestros propios parámetros. Y ya no estábamos buscando a Dios de día y de noche, clamando a Dios por nuestras necesidades, porque ya estamos satisfechos, ya logré lo que quería, ya estoy sano, ya Dios me libró de la enfermedad, ya Dios me dio el auto que yo quería, ya Dios me dio la casa que yo quería, ya Dios me devolvió mi matrimonio, ya Dios trató con mis hijos, no tengo más necesidad de Dios. Y Dios va a tener que eres pobre, miserable, desventurado, ciego y desnudo. ¿Y sabe quién lo está diciendo? El que dice la verdad. [00:33:32] Una cosa es la visión que tengamos nosotros de nosotros mismos, otra cosa es lo que Dios ve. [00:33:39] Y nosotros podemos autoengañarnos y podemos engañar a los demás, pero Dios ve el corazón, Dios ve la verdad, y Dios manifiesta la verdad, porque Él es la verdad y no admite mentiras. [00:33:57] Ese chip lo tenemos que poner en la cabeza. [00:34:01] Vos vas al libro de Apocalipsis al final, y los que no están inscriptos en el libro de la vida, uno de esos son los mentirosos. [00:34:11] Dios aborrece la mentira. [00:34:14] Llámale mentirita blanca. [00:34:18] Miento por una causa mayor. Para Dios es mentira. [00:34:23] Mentira. [00:34:28] No puede estar autoengañado como la iglesia de Laodicea y escuchar tristemente la voz de Dios que te ve y refleja la verdad, que realmente eres un pobre. [00:34:42] Somos miserables, ciegos y desnudos. ¿Pero la voz de amor de Dios le dice a la iglesia, el testigo fiel, Yo te aconsejo, viste como Dice el versículo 18? [00:34:55] Te aconsejo, Dios te aconseja que de mí compres oro refinado en fuego para que seas rico, vestiduras blancas para vestirte y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez y unge tus ojos con colirio para que veas. [00:35:20] Yo reprendo y castigo a todos los que amo. Sé pues celoso y arrepiéntete. Porque estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, cenaré con él y él conmigo. Le está hablando a la iglesia, una iglesia triste, auto engañada, que tiene a Jesús detrás del portón, no en el medio de ellos, como Él prometió que donde dos o tres estén reunidos en su nombre, él estaría. Sino de la puerta para allá, para afuera, golpeando para ver si hay alguien dentro, escucha su voz, abre esa puerta y le deja entrar. [00:36:04] La iglesia de Laodicea tal vez es la iglesia que refleja la iglesia de los últimos tiempos. [00:36:12] Es una iglesia diluida, un evangelio diluido, un evangelio que no confronta, un evangelio que no santifica. [00:36:23] Un evangelio que promete prosperidad sin nada a cambio. [00:36:28] Un evangelio que promete milagros y sanidades, pero que no confronta con la santidad. Ese no es el evangelio de Cristo. [00:36:38] El verdadero evangelio nos lleva a meditar en esto que el apóstol Juan va a mencionar. Después de hablar de Jesús como testigo fiel, como primogénito de los muertos y soberano de los reyes. Él va a al que nos amó y nos lavó de nuestros pecados con su sangre. ¿Sabés que la palabra lavó también puede interpretarse o traducirse como que nos libró? Es la misma palabra lavó. ¿Libró de qué? [00:37:11] De nuestros pecados con su sangre. Yo me quedé meditando en esta iglesia tibia y te dije que uno puede ser caliente, tibio, frío. Inmediatamente se me vino el ejemplo del ladrón en la cruz. [00:37:26] Estaba frío, pero fue crucificado al lado de Jesús. [00:37:31] Y viendo a Jesús, le reconoció como Señor y Salvador. [00:37:36] Y su alma ardió. [00:37:39] Y el Señor Jesucristo le esa misma noche iba a estar con él en el paraíso. [00:37:44] Simplemente porque creyó. No tuvo tiempo de hacer nada bueno. [00:37:50] Pero pensé en el apóstol Juan que estaba caliente y estaba cerquita del Señor en la intimidad. Y él estuvo allí, a los pies del Señor. De tal manera que el Señor le pudo a su madre he aquí tu hijo. Y a Juan he aquí tu madre. Y dejarle un encargo. [00:38:11] Y pensé en Judas, el traidor, que estaba tan cerquita de Jesús como para ser llamado un discípulo, pero al mismo tiempo tan lejos de Jesús como para poder traicionarlo. [00:38:30] Y eso fue fruto de su tibieza, porque nunca, nunca rindió su corazón. [00:38:37] Simplemente adoptó una religión. [00:38:40] Simplemente buscó que lo identificaran con un seguidor de Jesús. Pero nunca estuvo dispuesto a rendir su corazón. [00:38:48] Por eso cuando Jesús le habla a la iglesia de Laodicea, le da un consejo sabio. [00:38:54] Solamente en Cristo Jesús podemos encontrar lo que nuestra alma necesita. [00:39:02] Y lo que Jesús hizo en la cruz es lo que mantiene nuestro corazón calentito. ¿Sabés qué? Yo creo que la iglesia de Laodicea, una iglesia tibia, un creyente tibio, ha perdido la dimensión de lo que costó su salvación. [00:39:18] ¿Sabés cuánto costó tu salvación? [00:39:23] A nosotros no nos costó nada, ¿Verdad? [00:39:27] A Jesucristo le costó su vida, a Dios el Padre le costó darlo todo por nosotros. [00:39:35] Es por eso que quería tomar esta ilustración, porque hace un tiempo atrás un filósofo ateo, burlándose de un cristiano, toma el ejemplo de Sócrates. [00:39:46] Dice la historia que este filósofo Sócrates, muy conocido por una frase que dijo solo sé que no sé nada. [00:39:55] Pero dice la historia que él por ser fiel a la verdad, porque es un hombre que fue fiel a la verdad, fue ajusticiado injustamente. Y algunos lo comparan con Jesús, ¿Quisieran compararlo con Jesucristo en su vida? [00:40:09] Ya vas a ver que no. Pero Sócrates vivió toda su vida fiel a sus verdades, a lo que él creía y por eso pagó un precio. Y dice que cuando él fue condenado a la muerte, se le acercó una copa con veneno que se llama cicuta y le dieron el tiempo para que esté rodeado de sus amigos y él pudiera beber ese veneno, esa cicuta que comienza a paralizar las piernas y va subiendo el veneno hasta que el corazón se paraliza y muere. [00:40:37] Dicen los historiadores, del cual es Platón, que cuando él estaba rodeado de sus amigos y sus amigos lloraban, él valientemente los consolaba y le decía que no tengan miedo, porque él estaba dispuesto a morir, que para él era un privilegio morir así. [00:40:53] Y con una destreza y un gran despliego de valentía tomó esa copa de cicuta y al poco tiempo falleció. [00:41:02] Entonces este filósofo ateo, hablando de este maestro, de este filósofo, le decía al al que yo sigo, al que es mi maestro, con valentía tomó la copa, pero tu maestro se la pasó llorando toda la noche para que el Padre le librara de esa copa. [00:41:22] Haciendo referencia a Getsemaní, cuando Jesucristo está orando y diciéndole al Padre, si es posible pasa esta copa de mí. Ante lo cual el cristiano no se apabulló, ni tampoco se avergonzó, simplemente manifestó esto a este filósofo ateo le tal vez la copa externa puede ser muy parecida, pero la gran diferencia está en el contenido. [00:41:48] Porque lo que Jesús tuvo que beber para salvarte a vos, para salvarme a mí, fue el juicio de Dios, no fue un veneno que lo iba a matar fue toda la copa del juicio de Dios sobre el pecado, sobre el pecador de todos los siglos, de todas las eras, de todas las edades, de todos tus pecados, los que cometiste, los que cometés y lo que vas a cometer. [00:42:15] Y a él no le sobrevino ese temor, esa angustia, esa agonía por los dolores de la cruz. Le sobrevino porque tenía que tomar la copa del juicio de Dios. [00:42:31] Y es con eso que Jesucristo está luchando para ver si es posible pasar esa copa. [00:42:40] Pero él está dispuesto a hacer la voluntad del Padre. Por eso el apóstol Pablo va a decir que él fue obediente hasta la muerte y muerte de cruz, porque en esa cruz bebió toda la copa del juicio de Dios. [00:42:53] Y es por eso que él exclama en ese momento Elí, Elí, lama sabactaní. Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has abandonado? Porque Dios está descargando toda su ira sobre el hijo de Dios para perdonarte a vos, para perdonarme a mí, para que sólo por la fe, por creer en estas verdades al testigo fiel, vos pudieses tener la salvación de tu alma. [00:43:20] Amados, si comprender esta verdad no calienta nuestro corazón, no sé qué lo hará. [00:43:32] Pero el día que dejemos de dimensionar lo que costó la salvación de nuestra alma, seguramente nos enfriaremos, seguramente entraremos en una tibieza espiritual, Seguramente viviremos como la iglesia de Laodicea, que no es ni frío ni caliente, Está con un pie aquí y el otro pie allá que todavía cree que puede burlarse de Dios, que todavía cree que puede engañar a Dios, que todavía cree que puede darse permitidos Cuando Dios No, no, no. [00:44:14] Hay un pintor que pinta este cuadro y lo muestra a Sócrates muy valientemente sentado tomando esta copa ro rodeado de gente, algunos lamentándose, otros alegrándose por la valentía de su maestro. [00:44:28] Pero yo quiero que pienses si este pintor hubiese tenido que pintar el cuadro de Jesús en el Getsemaní. Sus mejores amigos están durmiendo, rendidos por la tristeza y el sueño. [00:44:40] Él está solo y está sudando gotas de sangre. [00:44:43] Él está clamando en agonía por el sufrimiento y el dolor que se le viene. [00:44:50] Él clama al que le puede ayudar y lo puede librar Y recibe como no es necesario que bebas esta copa. [00:45:01] Él pudo experimentar la soledad, el abandono, el rechazo, los dolores de la muerte, pero sobre todas las cosas, cargar con tu pecado y con mi pecado al Dios que es santo, santo, santo, invisible, eterno, poderoso, que tomó forma de hombre y estando en la condición de hombre se hizo siervo obedientes a la muerte y muerte de cruz, porque su justicia determinaba que sin derramamiento de sangre no hay perdón de pecados. [00:45:43] Y él no demandó tu sangre, Él derramó su sangre. [00:45:50] Por eso va a decir en esta doxología, en este grito de alabanza al apóstol Juan de Jesucristo, el testigo fiel, al primogénito de los muertos, el soberano de los reyes de la tierra, al que nos amó y nos lavó, nos libró de nuestros pecados con su sangre y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios su Padre. [00:46:17] A él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. [00:46:24] Amén. [00:46:26] Amén. [00:46:28] Spursion decía, nunca estoy preocupado de exagerar cuando hablo de lo que mi Salvador soportó. [00:46:38] Todo el infierno fue destilado en esa copa de la cual nuestro Dios y Salvador Jesucristo tuvo que beber. [00:46:48] Y este es el corazón del evangelio querido. [00:46:52] Y el que es verdadero, el fiel, el testigo, aquel que da evidencia de las cosas que ha visto en la presencia del Padre, el que te las ha declarado. Hoy una vez más, como todos los domingos anunciamos, tendrás que tomar una decisión. [00:47:09] Seguir con tu vida, seguir con tu camino, o tomar una decisión por Cristo y rendirte. [00:47:18] Dios no pide menos de nosotros que nuestra rendición. [00:47:23] Todo tu corazón, no pide tus bienes, no pide tus fuerzas, no pide lo que vos puedas hacer. No nos necesita. [00:47:32] Él quiere tu corazón porque pagó un alto precio por ti. [00:47:36] ¿Qué harás? [00:47:40] ¿Qué harás? [00:47:44] Yo te aconsejo que de mí compres oro refinado, ropas limpias y unjas tus ojos colirio para que pueda ver. [00:47:54] Quieres inclinar tu rostro allí en esta noche puedes reconocer que hay mentira en tu vida, que hay engaño, que engañas y todavía te sales con las tuyas. [00:48:19] Quiero decirte que va a haber un día en el cual todo va a ser expuesto, todo, todo. [00:48:26] Y Dios te dice hoy, yo te aconsejo, sé libre, sé salvo, sé salva. [00:48:37] Entrégale tu vida a Jesús, rinde tu corazón. [00:48:43] Él es verdad, verdad, verdad. [00:48:48] Solo en Cristo Jesús hay salvación. [00:48:53] Gracias por acompañarnos en Encuentro con Dios Podcast. Te esperamos la próxima semana con un nuevo mensaje de parte de Dios que él bendiga tu vida. Hasta pronto.

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