Episode Transcript
[00:00:02] Bienvenidos a Encuentro con Dios Podcast, un espacio para reflexionar, crecer en la fe y fortalecer tu relación con Dios. ¿Comenzamos?
[00:00:11] Bien, un aplauso más fuerte porque es para Dios. La obra es de Dios, de Él es toda la gloria y la verdad que conmueve en el corazón ver que el mismo Dios que abrió las aguas del Mar Rojo, el mismo Dios que hizo entrar a su pueblo a la tierra prometida, el mismo Dios que sustenta a Israel, es el mismo Dios que hace su obra, que nada lo detiene y que todas sus promesas y todo lo que está escrito se cumplió, se cumple y se cumplirá. Ese es nuestro Dios.
[00:00:53] Vamos a ir rápidamente al mensaje, así avanzamos en el tiempo.
[00:00:57] Tengo 15 minutos míos que son dos horas de ustedes para dar el mensaje. Vamos Mili, vos me dijiste que nos acompaña Mili, Quiero hacer un pequeño repaso para que entremos en tema, porque el Señor nos viene hablando y puso en mi corazón arrancar con algo que escuchamos hace dos domingos atrás y como sé que nos olvidamos al otro día de lo que escuchamos en el día de ayer, quiero hacer una pequeña introducción y un pequeño repaso de este mensaje, que es un mensaje que da el mismo Señor Jesucristo a las iglesias, pero que en este caso particular es la iglesia de Laodicea.
[00:01:35] Esto nos compartió Santiago hace dos domingos atrás y dice la palabra de Dios, Apocalipsis 3 14 y 17 versión NTB escribe al ángel de la iglesia de la Este es el mensaje de aquel que es el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la nueva creación de Dios.
[00:01:59] Yo sé todo lo que que no eres ni frío ni caliente, cómo quisiera que fueras lo uno o lo otro, pero ya que eres tibio, ni frío ni caliente, te escupiré de mi boca.
[00:02:17] Tú soy rico, tengo todo lo que quiero, no necesito nada y no te das cuenta que eres un infeliz y eres un miserable, eres pobre, ciego y estás desnudo, Padre, clamamos Dios, que como buen pastor alimentes tus ovejas, Señor, necesitamos de ti, tenemos hambre de ti y clamamos Dios por una visitación tuya, Señor, en este lugar, para que podamos ser saciados por tu pan, por tu palabra y nos lleves a esas aguas de reposo, Señor, y confort en nuestro corazón. Clamamos que tu vara y tu cayado nos infundan aliento, Señor, y el Espíritu Santo ministre nuestros corazones para la gloria y para la honra de tu nombre, Señor. Sea voz de Dios y no voz de hombre. En el nombre de Jesús.
[00:03:12] Amén.
[00:03:13] Si me pasas al siguiente mili Simplemente para recordar que este mensaje es dado por el Señor Jesucristo, una iglesia que está en la Odisea, muy cerquita de dos ciudades que están marcadas allí, Hierápolis y Colosas. Y tenían una característica, porque Laodicea no tenía provisión de agua propia, sino que toda el agua que ellos podían proveerse provenían de Hierápolis y de Colosas. Y había una particularidad, porque Colosas les proveía a ellos de agua fresca, pero Hierápolis que tenía aguas termales, les proveía de agua caliente, aguas termales. Hierápolis era muy conocido por sus aguas termales medicinales, si fue a las termas de Río Hondo, sabe de lo que estoy hablando.
[00:03:58] Pero de Colosas traían el agua fresca, el agua fresca que sacia la sed. Y tenga presente estos conceptos, porque está hablándole a una iglesia que se ha entibiado. Y esto es lo que le pasaba al agua cuando recorría unos 13, 15 kilómetros para llegar a Laodicea, el agua fresca se entibiaba y el agua caliente se entibiaba. Y de alguna u otra manera esas aguas que eran medicinales para uno, refrescantes para otro, se volvían inservibles, se volvían inútiles. Y ese es un poco el mensaje a la iglesia de la Odisea. Les está mirá, un cristiano tiene que servir para refrescar, tiene que servir para hacer medicina para el alma de las personas, pero cuando hay tibieza se vuelve inútil, se vuelve inservible.
[00:04:49] Y de alguna manera esto le sucedía el agua, porque se iba de alguna forma mimetizando con el ambiente.
[00:04:59] Dice un comentarista, un historiador, que lo que le pasa al agua es que se va adaptando a la temperatura ambiente y es por eso que se entibiaba. Me llamó la atención esto de adaptarse, una adaptación del agua fresca, una adaptación del agua caliente al medio ambiente que lo entibiaba. Entonces un comentarista es como que Jesús está diciendo a esta iglesia ustedes son como el agua que ustedes tienen, se adaptaron perdiendo la esencia y perdieron su utilidad.
[00:05:36] Y es que el Señor le ojalá fueran fríos, refrescantes y útiles para beber y ayudar, o calientes, útiles para el baño, la limpieza y medicinal antes que ser tibios, adaptados a las condiciones que el entorno les imponía.
[00:05:55] Y va a terminar diciendo el Señ Yo corrijo y disciplino a todos los que amo.
[00:06:05] Por lo tanto, sé diligente y arrepiéntete de tu indiferencia.
[00:06:12] Mira, yo estoy a la puerta y llamo, si oyes mi voz y abres la puerta, yo entraré y cenaremos juntos como amigos.
[00:06:20] Y es que la palabra indiferencia hace relación a esa tibieza, esa obediencia a medias, esa mezcla, esa contaminación, esa adaptación al medio ambiente que los volvía inútiles. Sabe qué estamos en esos tiempos donde muchos que profesan ser cristianos son indiferentes a las cosas de Dios.
[00:06:44] ¿Sabe lo que es ser indiferente, verdad?
[00:06:48] ¿Rápidamente Rubli que me estás mirando fijamente?
[00:06:52] Eso pasa por mirarme.
[00:06:55] ¿Qué te suena indiferente? ¿Cómo una persona puede manifestar en su vida que es indiferente a las cosas?
[00:07:02] Desinteresado. Le da lo mismo.
[00:07:05] Me da lo mismo estar aquí que estar allá, asistir que no asistir, escuchar que no escuchar, cantar que no cantar, me da igual.
[00:07:15] Y esta es una característica de esta sociedad y es una característica de este mundo que nos rodea, pero lamentablemente es una característica de muchos que profesan ser cristianos.
[00:07:27] Le da lo mismo.
[00:07:29] Le da lo mismo ir a la cancha que venir a la iglesia, le da lo mismo ofrendar que no ofrendar.
[00:07:36] Le da lo mismo la exhortación y la corrección que no.
[00:07:41] Le da lo mismo es la indiferencia. Sabe que hubo un personaje en la Palabra de Dios nos muestra en los evangelios que este Judas, que era uno de los discípulos, uno puede ver que era un tibio.
[00:07:54] Él seguía a Jesús lo suficientemente cerca para ser considerado un discípulo, pero no lo suficientemente cerca como para dar su corazón a Jesús por entero.
[00:08:09] Ahí entre el montón, cerquita de Jesús para la foto, para la selfie, para el posteo en Internet, para los estados de WhatsApp, pero su corazón lejos.
[00:08:27] Y es que hay una gran diferencia entre lo que mostramos y lo que somos, entre lo que profesamos y lo que vivimos.
[00:08:39] Decía un querido pastor, los cristianos en general se parecen todos en lo que hablan, en lo que cantan, en lo que dicen, algunos en lo que creen más o menos, pero hay una gran diferencia en cómo viven.
[00:08:55] Hay una gran diferencia en cómo los cristianos viven.
[00:09:02] ¿Dice un Ha habido una maldición más grande sobre la tierra que una religión vacía?
[00:09:13] ¿Ha habido un alma más difícil de alcanzar que aquella que tiene lo suficiente de Jesús para pensar que tiene lo suficiente?
[00:09:21] La iglesia de Laodicea ejemplifica una religión vacía. Y esto tiene que ver con esta indiferencia, con este adaptarse. Y Pablo claramente dice en la carta a los no imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar y así aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.
[00:09:54] Esta tibieza también me habla de esa obediencia a medias. Y me acordaba mucho del rey Saúl, este rey que fue ungido por Dios, que tuvo todas las posibilidades y oportunidades de ser un siervo de Dios, pero que puso en primer lugar su propia vida antes que la gloria de Dios.
[00:10:14] Es un rey que cree que obedece a Dios. Y cuando Samuel lo confronta porque Dios le había dado una misión que él no cumplió, él le pero yo he obedecido a Dios. Primera de Samuel, capítulo 15 Yo he obedecido a Dios. ¿Y que ese valido de ovejas que escucho?
[00:10:36] ¿Porque para el Señor es o no es?
[00:10:41] Ojalá fueses frío o caliente, no a medias.
[00:10:49] Es que este engaño de la religiosidad, esta forma engañosa de que podemos vivir y podemos caer, y es una línea muy delgada en caer en este velo de la religiosidad y la verdadera vida cristiana.
[00:11:05] Uno mismo puede estar engañado y creyendo que obedece a Dios cuando no le está obedeciendo, cuando las cosas son a medias y se calma el corazón porque estoy haciendo algo de lo que Dios pide, pero no todo. No estoy dispuesto a rendirlo todo, no estoy dispuesto a entregar mi corazón y dejar que Dios obre en mi vida y transitar los caminos que Él ha trazado para mi vida, porque yo tengo mejores planes que Dios.
[00:11:30] Spurgeon tiene una frase, él dice así el mundano descuidado es puesto a dormir por aquel que profesa y es tibio.
[00:11:43] En vez de ser una sirena de alarma para el pecador, toca música suave a sus oídos y de esta forma lo atrae a las rocas donde él será destruido. Este es un asunto solemne, amados.
[00:11:57] De esta manera un gran daño es hecho a la causa de la verdad y el nombre de Dios y el honor de Dios son comprometidos por estos que profesan y son inconsistentes en sus vidas.
[00:12:09] Si realmente eres del pueblo de Dios, entonces sírvele con todas tus fuerzas. Pero si Baal es tu Dios, entonces sírvele a él.
[00:12:22] Y es que hay decisiones que tomar.
[00:12:27] Usted sabe que yo nací en un hogar de profesión católica. Como la mayoría de los católicos profesantes. Me bautizaron de bebé, hice la comunión a los ocho años. Pero yo tenía unos vecinos en el barrio Nelly, no me van a mentir porque me conoce de bebé, que eran evangélicos.
[00:12:48] Y dos de sus hijos eran amigos míos de la misma edad.
[00:12:54] Y ellos, mientras yo vivía en San Juan, ellos iban a la iglesia todos los días del niño. Yo estaba en esa iglesia porque repartían juguetes y nos daban una chocolatada. La iglesia bautista de calle La Prida.
[00:13:11] ¿Pero sabe qué?
[00:13:13] Por la manera de vivir de ellos, jamás hubiese conocido a Dios.
[00:13:18] Y lo digo con tristeza.
[00:13:22] Las deudas jamás me hubiesen dejado conocer a Dios.
[00:13:30] Su manera de vivir, su manera de hablar, su manera de proceder, su manera de tratar a las mujeres. Jamás me hubiesen permitido a mí ver una diferencia entre sus vidas y la mía, que era exactamente la misma.
[00:13:53] Tal vez si ellos hubiesen sido fieles al Señor en su testimonio, realmente hubieran vivido un verdadero cristianismo. Tal vez yo no me hubiese drogado nunca.
[00:14:07] Tal vez hubiese llegado a la ciudad de Córdoba con el Señor en mi corazón y me hubiese evitado peligros de muerte, peligros de cárcel, sufrimientos y dolores. No lo sé. No le estoy echando la culpa a ellos. Estoy diciendo que el cristiano tibio deja de ser útil en las manos del Señor.
[00:14:29] Y su vida no contagia al que no cree por su mal testimonio.
[00:14:39] Esto es lo que le pasó al rey Saúl, que llevó casi a todo un pueblo a la derrota y a la miseria.
[00:14:50] Pero quiero hablarte de otro rey en esta noche. Y quiero marcar que sí es posible hacer la diferencia.
[00:14:56] Porque en la palabra de Dios nos vamos a encontrar con un rey que fue diferente. Y su nombre es Ezequías. Segunda de Reyes 18.1-6 dice la palabra de en el tercer año de Oseas, hijo de Ela, rey de Israel, comenzó a reinar Ezequías, hijo de Acaz, rey de Judá.
[00:15:15] Cuando comenzó a reinar era de 25 años y reinó en Jerusalén 29 años.
[00:15:21] El nombre de su madre fue Abi, hija de Zacarías.
[00:15:26] Hizo lo recto ante los ojos de los hombres, hizo lo recto ante los demás, hizo lo recto ante los ojos de Jehová.
[00:15:41] Conforme a todas las cosas que había hecho Acaz su padre, David su padre.
[00:15:50] Él quitó los lugares altos y quebró las imágenes, cortó los símbolos de acera e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces le quemaban incienso los hijos de Israel, y la llamó Neusán, cosa de bronce.
[00:16:07] En Jehová Dios de Israel puso su esperanza. Ni después de él, ni antes de él hubo otro como él entre todos los reyes de Judá. ¿Por qué? Porque siguió a Jehová, no se apartó de él, guardó los mandamientos que Jehová prescribió a Moisés. Rápidamente así, un pantallazo. Esto me encanta porque me ayuda a ubicarlo a Ezequías ahí en la genealogía. Usted tiene arriba, en la parte de arriba, los reyes del norte, reyes de Israel, en la parte de abajo, los reyes de Judá, los reyes del sur. Cuando se dividió el reino, con negro está marcado todos los reyes malos. Fíjese que en el norte fueron todos malos, pero en el reino del sur hubieron reyes malos y reyes buenos a los ojos de Jehová. Y si le das un clic más, lo vas a encontrar a Ezequías allí.
[00:17:03] Y este gráfico simplemente, si uno lo lee con atención al gráfico y lo interpreta, podés ver que Ezequías tuvo un padre malo y un hijo malo.
[00:17:13] Lo cual me quiere decir que no importa de donde yo provenga, o cómo haya sido mi vida anterior, o cómo haya sido mi pasado, como cosas para excusarme, para hacer lo malo, uno puede venir de lugares terribles y aun así poner su confianza, su corazón en el Señor y no hacer lo malo. Y uno puede tener padres piadosos, padres buenos y ser malo.
[00:17:45] ¿Por qué? Porque es algo personal, es de uno con Dios, no es de mi papá, no es de mi mamá, no serán mis hijos, no serán mi esposa quienes toquen mi corazón para tener intimidad con Dios. Es algo muy personal, es Dios con cada uno.
[00:18:05] Este rey Ezequías promovió un gran avivamiento.
[00:18:10] Estamos clamando que Dios use esta iglesia para avivar el fuego en estos tiempos.
[00:18:16] Ezequiel fue un promotor de un gran avivamiento en el reino del sur, en tiempos muy oscuros como los que hoy estamos nosotros. Era muy oscuro esos tiempos. El rey Acaz hizo cosas terribles, llegó a sacrificar uno de sus hijos a Moloch, un hermano de Ezequías halló la muerte de su propio padre, construyó un altar copiando altares de los enemigos del pueblo, de los incrédulos. Reemplazó el altar que Dios había dado por mano de Moisés para el pueblo, porque pensó que tal vez los altares del mundo eran mejores que el altar que Dios había propuesto para su pueblo.
[00:18:55] Lo cierto que hay tres cosas que uno puede ver en este pasaje y que haríamos bien en copiar, en imitar a este rey piadoso, a este rey bueno, se encarga de decir la palabra de Dios que antes de él y después de él no hubo otro rey como él hizo lo recto ante los ojos de Dios, quitó, quebró y despedazó los ídolos y puso su esperanza en Dios y lo siguió.
[00:19:28] Quiero mostrarte el testimonio de esta persona, porque hacerlo recto en un mundo que es torcido no es tan fácil, ¿Verdad?
[00:19:42] ¿Estamos expuestos constantemente a seguir la ideología de este mundo, este sistema y pasan los trabajos, ayer daba testimonio a Marquito que trabajando en la municipalidad les proponían cosas que no eran honestas, tenía que tomar una decisión a quién iba a obedecer?
[00:20:05] Pero cualquiera que trabaja en la administración pública, en el gobierno, hospitales públicos, en lugares públicos, saben que están constantemente expuestos a la corrupción, porque ese ambiente en el que se mueven los gobernantes, la justicia, la policía está corrompida, es corrupta y un creyente todos los días tendrá la oportunidad de decidir si hago lo recto ante los ojos de Dios o agrado al ser humano y le fallo a Dios, si soy agua fresca y refrescante o si soy agua caliente y medicinal o soy un tibio.
[00:20:51] Esta mujer fue muy conocida allá por el año 1980, su nombre Rosy Ruiz, una cubana nacida en Estados Unidos. Se hizo muy famosa en el 80 porque hay una maratón muy conocida, la maratón de Boston en Estados Unidos, que todos los años se realiza, pero el 21 de abril de 1980, esta mujer, esta mujer Rosy Ruiz, batió el récord hasta ese momento de la maratón, llegó 25 minutos antes.
[00:21:24] Para los que corren maratón como yo, sabemos que 25 minutos en una carrera es una barbaridad, o sea, el correcamino era un poroto al lado de esta mujer.
[00:21:36] Normalmente son minutos cuando rompen los récords, a veces son segundos, a veces son dos minutos.
[00:21:43] Fue algo tremendo para todos. Ella llegó la coronaron y pasó algo.
[00:21:52] Ahí está la foto con el ganador masculino, este hombre, Bill Rogers, le llamó la atención y le extrañó que cuando estuvieron juntos para esa foto, esta mujer no tenía señales de sudor y respiraba con normalidad.
[00:22:11] Aquellos que corremos 42 kilómetros, 195 metros, sabemos que por lo menos yo subo la escalera, me falta el aire. Pero si corres 42 kilómetros, Dani, no solamente el estofado, si no le llamó mucho la atención, después lo manifestó che, yo soy un corredor profesional, todo transpirado, le hacían entrevistas y ella estaba 25 minutos antes que todo. Llegó, estaba pancha. Y ahí empezó a sonar y a oler raro la cosa empezó a tener olorcito y los organizadores del evento comenzaron a recaudar testimonios de aquellos que habían llegado después que ella y se encontraron con, en primer lugar, el corredor verdadero, el que corrió legítimamente tenía signos, había evidencias de haber corrido, ella no.
[00:23:18] En segundo lugar, ningún otro maratonista que llegó después que ella, recordaba haberla visto en los últimos kilómetros.
[00:23:26] Che, a mí no me pasó. ¿A vos te pasó? No, a mí No me pasó. ¿Vos le viste? No, capaz que iba tan rápido que no la vimos. Nadie la había visto.
[00:23:34] En tercer lugar, cuando se le preguntó a esta mujer acerca de acontecimientos que habían ocurrido en los últimos kilómetros, ella decía que no se acordaba y estaba clarita la estafa.
[00:23:50] Había hecho trampa.
[00:23:53] ¿Saben lo que hizo Rosy?
[00:23:56] Los que corren maratón saben que hay un momento de desgaste físico, que el luchador, el corredor, comienza en su mente a luchar. Si sigue o abandona, le llaman el muro.
[00:24:07] Generalmente se da a los 30 kilómetros de correr.
[00:24:11] Esta mujer a esa etapa ya de la carrera comenzó a sentir una fatiga muscular y sintió un dolor y se salió de la carrera y quiso llegar al final para ir a la tienda de primeros auxilios para que la asistieran. Entonces se tomó el metro, el subterráneo, se subió al subterráneo, llegó, se metió entre la gente y cuando pasa por la pista le empiezan a aplaudir y ya le gustaron los aplausos y llegó a la meta y la coronaron y no dijo nada, se quedó con el premio.
[00:24:51] Pero pasaron los años y en 1982 fue detenida por la policía por quedarse con 60 mil dólares de la empresa inmobiliaria en la que ella trabajaba.
[00:25:06] No hay poquita plata, no estuvo una semana en prisión y fue sentenciada a cinco años de libertad condicional. Pero en 1983 fue nuevamente arrestada por tenencia y tráfico de cocaína.
[00:25:21] Y unos años más tarde se descubrió que la primera carrera que ella había ganado, la maratón de Nueva York, había hecho lo mismo, había hecho trampa.
[00:25:33] Un amigo de ella, Steve Mark, en los años 2000, dijo que Ruiz le confesó unos meses después de la carrera, que había hecho trampa.
[00:25:45] Y recordó que ella le había contado que saltó entre la multitud sin saber que era la primera mujer y que aún los demás no habían pasado.
[00:25:56] Ella estaba tan sorprendida como cualquiera cuando llegó primero, porque ni ella se lo creía.
[00:26:05] Esto me hizo reflexionar acerca de esta carrera en la cual el cristiano ha sido llamado a correr, que es la carrera de la fe. Es la carrera de lo que tanto habla el apóstol Pablo en el libro de Hebreos, en su segunda carta a Timoteo. Pero claramente es una carrera que uno debe correr legítimamente, sin atajos, sin trampas. ¿De qué sirve quedar bien con el público y recibir los premios de este mundo si el que ve el corazón, si el que escudriña nuestra mente y corazón sabe que estamos haciendo trampa, sabe que estamos haciendo mal, sabemos que estamos engañando a los demás, sabe que todo es ficticio, sabe que todo es mentira y No hay verdad?
[00:26:46] ¿Qué sentido tiene correr para los demás si el que escudriña y del cual vamos a recibir, si es que recibimos premio, es el Señor?
[00:26:57] Otra cosa que me llama la atención es que esta mujer, la primera vez que lo hizo, le salió bien.
[00:27:05] La segunda vez la descubrieron y no confesó. Lo confesó años más tarde, después de haber entrado a la cárcel.
[00:27:14] Y esto, querido, para el cristiano es una luz roja.
[00:27:18] Puede que estés truchando en tu vida, puede que estés piloteándola y cinturándola.
[00:27:27] Y es lo peor que te puede pasar, que vos creas que podés vivir así y que Dios no te va a disciplinar, que Dios lo va a dejar pasar y que vas a llegar ese día a la meta y no pasa nada.
[00:27:41] Porque claramente en el mensaje de la odisea él dice al que ama, disciplina y corrige y al que no disciplina y no corrige, no es hijo, es bastardo.
[00:27:53] Hebreos 12 Por lo cual es un llamado solemne de parte de Dios.
[00:28:03] Si estamos viviendo vidas tibias, con una pata allí y la otra pata acá cinturándola, piloteándola en el nombre de Jesús. En esta tarde podemos tomar decisión correcta.
[00:28:15] Correcta de hacer lo correcto, No ante los ojos de los demás.
[00:28:22] No ante los ojos de los demás. Es muy triste ver cómo hay hermanos de otras iglesias, de esta no. Por supuesto que cuando están los ancianos y pastores son de una forma y cuando no están se pueden dar permitidos y licencias.
[00:28:38] Herido, estás en una trampa, tu mente está entrampada. Salí de ahí.
[00:28:50] Es con Dios la cosa, no es con los hombres.
[00:29:00] El apóstol Pablo, segunda de Timoteo 4 6 7 Él dice porque yo ya estoy para ser sacrificado. El tiempo de mi partida está cercano. He peleado la buena batalla, El he acabado la carrera, he guardado la fe. Y sabe que en una Biblia el título es las palabras finales de Pablo, su confianza triunfal.
[00:29:21] Pablo no lamenta enfrentar la eternidad. Él sabe dónde va y sabe que ha sido un buen soldado, un fiel corredor, un fiel mayordomo del tesoro del evangelio y que todas sus cuentas están claras delante de Dios. ¿Hermano, en esta noche el Señor nos pregunta nuestras cuentas están claras con Dios?
[00:29:40] ¿Si el Señor viene en esta noche, tenemos esta confianza de una entrada triunfal a la presencia de Dios?
[00:29:47] Nos tendremos que mirar para abajo avergonzados porque tenemos muertos en el ropero que están tirando olor.
[00:30:02] El rey Ezequías, uno puede ver que lo que él puso en su corazón es hacer lo correcto ante los ojos de Dios.
[00:30:10] Y eso es lo que hace que uno pueda caminar y correr la carrera legítimamente. Porque hay un gran peligro en perseverar en hacer lo incorrecto sin arrepentirse.
[00:30:24] Porque cuando tomamos atajos en la vida para hacer lo que quiero, corremos ese gran peligro. Es que la primera vez sentimos temor, pero ya luego no. La conciencia comienza a cauterizarse. Ya nos sentimos y nuestra conciencia no nos acusa y llevamos la vida en piloto automático.
[00:30:42] En segundo lugar dice que quitó, quebró, cortó, hizo pedazos. Dijo un querido si quieres ser uno más del montón, hacé lo que todos hacen. Si quieres repetir la historia, hacé lo que siempre se hace.
[00:30:56] Si quieres marcar la historia, atrévete a ser diferente. Pero si quieres cumplir el propósito de Dios, animate a marcar la diferencia.
[00:31:10] Marcar la diferencia tiene un precio que muchos no están dispuestos a pagar.
[00:31:16] Porque hay que tomar decisiones radicales. Mirá Ezequiel, fue por todo, no tuvo en cuenta lo que el pueblo iba a decir, no pensó en qué le iban a recriminar.
[00:31:26] Él fue, destruyó, quitó, rompió, desmenuzó todos los ídolos, aún aquellos que eran sagrados para el pueblo de Israel, como esta serpiente de bronce que en un momento Dios había usado, pero que durante 400 años idolatraron.
[00:31:44] Y no le importó lo que el pueblo iba a pensar, lo que iban a decir. Él quería ser recto ante los ojos de Dios.
[00:31:52] Hay ídolos que romper, hay ídolos familiares que romper.
[00:32:01] Que en esta noche puedas tomar decisiones correctas, decisiones sabias, radicales. Pero en tercer lugar, dice que puso en Dios su esperanza, lo siguió y no se apartó de él. La pregunta ¿Cómo puede ser que del peor rey haya nacido el mejor rey?
[00:32:20] Si es que no puedo echarle la culpa a mis antepasados.
[00:32:25] Victimización no, porque mi papá, mi mamá, no, porque donde nací. No hay excusa delante de Dios, porque Dios te hace nuevo. De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es. Las cosas viejas pasaron, son todas hechas nuevas.
[00:32:44] Cristo hace todas las cosas nuevas, las hace y nos libra de esa maldición de tener que repetir la historia de miseria que traemos de nuestros hogares, de abandono, de rechazo, de drogas, de alcohol, de violencia, de infidelidad.
[00:33:03] No podemos quedarnos metidos en la cárcel cuando Cristo ya nos hizo libres.
[00:33:08] Ser libres de la mentira, del engaño.
[00:33:11] Sé libre de los vicios. Cristo te liberta, Cristo te hace libre.
[00:33:17] No vivas ahí en el pozo, No quieras como esta mujer, tener los premios temporales, el abrazo, el aplauso de la gente.
[00:33:34] Búscalo en el Señor, búscalo en el Dios que le es fiel.
[00:33:42] Él tiene poder. Es el mismo que caminó sobre las aguas, aquel de que dijeron ¿Quién es este que aún los vientos le obedecen? Es el mismo Dios. Es el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob.
[00:33:56] Es el Dios que prometió que va a volver a buscar a su iglesia y va a venir con poder.
[00:34:00] Él es el León de Judá.
[00:34:04] Y toda rodilla y toda lengua van a confesar que Jesucristo es el Señor. Y toda rodilla se inclinará en tierra ese día, reconociendo que Cristo es el Señor.
[00:34:19] Porque aunque tenemos malos ejemplos, y todos hemos tenido malos ejemplos, también tenemos buenos ejemplos.
[00:34:28] A las cuales también podríamos imitar.
[00:34:30] Porque algunos hermanos en la fe.
[00:34:33] Yo veía este hermano de 86 años.
[00:34:40] Fiel al Señor. Mirá, los que corremos la carrera sabemos que no es fácil.
[00:34:49] Y cuando llevas 40 años, 50 años sirviendo al Señor, sabe que hay muchas luchas detrás para mantenerse fiel, para no abandonar.
[00:35:03] Hay hermanos que son ejemplos, hay padres espirituales, hay madres espirituales, los cuales uno puede ver esa fidelidad al Señor, son perfectos.
[00:35:22] Pero sí podemos ver personas íntegras, que son de una sola pieza, a los cuales podemos invitar y yo quiero correr con vos la carrera, Yo quiero terminar con esto.
[00:35:41] Esto se encuentra en Roma abajo, son conocidas como las catacumbas.
[00:35:48] Usted sabe que en el Imperio Romano los romanos tenían aversión por la muerte y no la querían ver en la superficie. Por eso empezaron a cavar y enterrar a sus muertos muy debajo de tierra, porque le tenían miedo a la muerte.
[00:36:01] Y ellos usaban a sus esclavos para llevar a los muertos bien debajo.
[00:36:08] Y como los romanos no bajaban a las catacumbas, y de entre los primeros esclavos estaban los primeros cristianos, comenzaron a hacer reuniones ahí abajo.
[00:36:17] Era el lugar que ellos sabían que ahí no los iban a pillar, porque ningún romano se iba a atrever a entrar a esa catacumba.
[00:36:24] Y han quedado inscripciones en las paredes de estos primeros hermanos. Y te estoy hablando de los primeros siglos de persecución.
[00:36:31] Y las primeras inscripciones nos hablan de himnos que ellos cantaban ahí en la oscuridad, debajo de la tierra, porque hacían sus reuniones como hoy las hacemos nosotros libremente.
[00:36:43] Ellos las hacían allá abajo.
[00:36:46] Y quiero decirte que hay hermanos en Afganistán, en Irak, en Siria, que tienen que hacerlo de esta manera, a escondidas. Pero ellos allá abajo hay una inscripción de un himno que quedó escrito ahí, y está en latín, que Oh luz alegre, Oh gracia del rostro de Dios Padre que viste de eterno resplandor celestial, Santo bendito, nuestro Salvador Jesucristo, gozoso en su aparición.
[00:37:17] Pero luego, cuando Roma oficializó la religión cristiana, y la hizo la religión oficial de su imperio, ya tenían libertad los cristianos, ya no había necesidad de esconderse allá abajo. Y ahora estos esclavos y los mismos romanos que se convertían, eran enterrados en estas catacumbas. Y ya no se encontraban himnos.
[00:37:42] Del siglo III en adelante. Lo que se encuentran son inscripciones en las tumbas, son epitafios, son esos que vos encontrás hoy en los cementerios, escritos, cuando están allí enterrados.
[00:37:57] Son frases cortitas, algunas canciones. Algunos escriben canciones, otros escriben frases que hablan de la persona que está ahí enterrada.
[00:38:13] Una de estas inscripciones habla de un tal Quintiliano. Y aquí yace Quintiliano, un hombre de Dios, un firme creyente en la Trinidad, amó la castidad y rechazó las seducciones del mundo.
[00:38:30] Y una tal Domitila dice la que creyó en Jesucristo, en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Y de ellos conocemos sus nombres. Pero hay otras inscripciones que no tienen nombre.
[00:38:43] Y me impactó porque en esa sencillez. Uno más, por favor, uno más.
[00:38:53] Dice una de estas inscripciones aquí Descanso.
[00:39:02] Libre de toda ansiedad, lo que esperaba ha sucedido.
[00:39:09] Cuando la venida de Cristo ocurra, resucitaré en paz.
[00:39:20] Dice así esta persona fue un siervo del Señor Jesucristo.
[00:39:36] Qué dirá el epitafio de nuestra vida cuando concluya la carrera.
[00:39:48] La Odisea había errado en tres cosas en sus valores, en sus vestiduras y en su visión.
[00:39:58] Tenían sus valores cambiados. Ellos se veían ricos y el Señor es un pobre miserable.
[00:40:03] Ellos creían que vestían grandes cosas. El Señor les están desnudos.
[00:40:08] Se veían a sí mismo una cosa y el Señor dice no, yo veo otra cosa.
[00:40:14] Porque en tanto como uno como lo otro se habían adaptado a este sistema.
[00:40:21] ¿Querés inclinar tu rostro allí?
[00:40:29] Tal vez entre nosotros haya algunas Domitilas o algunos Quintilianos.
[00:40:38] Tal vez nadie conoce tu nombre.
[00:40:41] Pero quiera el Señor que en tu lápida simplemente pueda aquí yace un cristiano que fue fiel al Señor toda su vida.
[00:40:54] Gracias por acompañarnos en Encuentro con Dios Podcast. Te esperamos la próxima semana con un nuevo mensaje de parte de Dios. Que él bendiga tu vida. Hasta pronto.