Episode Transcript
[00:00:02] Bienvenidos a Encuentro con Dios Podcast, un espacio para reflexionar, crecer en la fe y fortalecer tu relación con Dios. Comenzamos.
[00:00:11] Muy buenas noches, Iglesia y buenas noches también a aquellos que quizás nos visitan por primera vez, a los cuales pido que recibamos también con un aplauso para que sean bienvenidos, para que estén en casa y para que también puedan disfrutar con nosotros este momento precioso de poder abrir la Palabra de Dios y meditar en ella. Acompáñenme por favor a Lucas capítulo 5.
[00:00:38] Lucas capítulo 5 desde el versículo 17.
[00:00:43] Es una historia que seguramente usted conoce más si tiene sus años en la iglesia.
[00:00:52] Es una historia que seguramente desde pequeños en la escuelita dominical les han contado y si no, quizás también la conocés porque tiene datos muy curiosos.
[00:01:04] Es una historia bastante particular en la vida del Señor y hoy vamos a meditar un poquito en ella. Dice Lucas capítulo 5, versículo 17 Aconteció un día que Él, Jesús, estaba enseñando y estaban sentados los fariseos y doctores de la ley, los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea, de Judea y de Jerusalén y el poder del Señor estaba con él para sanar.
[00:01:35] Y sucedió que unos hombres que traían en un lecho a un hombre que estaba paralítico, procuraban llevarle adentro y ponerle delante de él, o sea, delante de Jesús.
[00:01:47] Pero no hallando cómo hacerlo, a causa de la multitud, subieron encima de la casa, y por el tejado le bajaron con el lecho, poniéndole en medio delante de Jesús.
[00:01:59] Al ver él la fe de ellos, le Hombre, tus pecados te son perdonados. Entonces los escribas y fariseos comenzaron a cavilar, ¿Quién es este que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados, si no solo Dios?
[00:02:17] Jesús entonces, conociendo los pensamientos de ellos, respondiéndoles ¿Qué cavilábais en vuestros corazones?
[00:02:26] ¿Qué es más fácil decir? ¿Tus pecados te son perdonados, o Levántate y anda?
[00:02:33] Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados, dijo el paralítico a ti te Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa.
[00:02:46] Y al instante, levantándose en presencia de ellos, y tomando el lecho en que estaba acostado, se fue a su casa, glorificando a Dios. Y todos, sobrecogidos, de asombro glorificaban a Dios y llenos de temor decí hoy hemos visto maravillas. Acompáñame a orar al Señor. Dios en esta noche rogamos que tu presencia sea el centro Señor, lo cantamos, Tu presencia para nosotros es el cielo Señor, nos hace sentir en casa estar delante de tu presencia y por eso rogamos que el poder de tu Espíritu obre hoy Señor en cada corazón. Padre, que esta palabra puede impactar en los corazones para salvación, para sanidad y para la gloria eterna de tu nombre Señor, y que todos podamos salir hoy como lo hicieron estos hombres en la antigüedad, diciendo hoy hemos visto maravillas. Porque la mano de Dios en esta noche se mueve y lo hace con poder. Señor usame y Padre llévate toda humanidad, toda torpeza que pueda impedir que la presentación de Jesucristo en esta noche Señor, sea clara para la gloria de tu nombre.
[00:03:59] Señor, quedamos delante de tu presencia y lo hacemos en el nombre de Jesús. Amén y amén.
[00:04:05] Le hemos leído, te contaba, quizás la conocís, quizás es la primera vez que escuchás. Lo cierto es que Jesús en ese tiempo, al menos en el relato de Lucas, viene en un momento muy particular de su inicio de ministerio. Él está, es bautizado, Él empieza a hacer señales, empieza a hacer prodigios, empieza a sanar a los enfermos.
[00:04:31] Y si vos te fijás un poquito antes, Desde el capítulo 5, versículo 15, nos ponen un poco en contexto de qué estaba sucediendo. Dice Lucas 5.15 Sin embargo, la fama de Jesús aumentaba cada vez más y mucha gente se juntaba por oírlo y para que curara sus enfermedades. No es un detalle menor, la gente estaba maravillada de Jesús, estaba cautivado por sus enseñanzas, pero también le seguían porque le venía sanando a enfermos. De hecho el relato anterior es que Jesús encuentra un leproso en el camino y lo sana. Ahora, en medio de este contexto es que surgen estos cuatro valientes. Si nosotros leemos los relatos paralelos de los demás evangelistas, podemos ver que estos amigos que llevan al paralítico son cuatro.
[00:05:21] Estos cuatro amigos, viendo la necesidad de su compañero, viendo la necesidad de este hombre paralítico, ellos desesperadamente hay un Jesús, hay un maestro que hace milagros, hay un maestro que sana, nuestro amigo lo necesita y ellos lo llevan al punto de que ellos llegan a esa casa en Capernaum, quizás humilde, que rebosaba de gente, ya no cabía espacio para nadie estos amigos, esto no va a ser un impedimento para nosotros, nuestro amigo necesita de Jesús desesperadamente. Estos cuatro compañeros llevan a su amigo por el techo, hacen un hueco y lo bajan. ¿Cómo con qué? No tengo idea, pero lo bajan.
[00:06:02] Imaginate el dueño de la casa, chocho ¿No? ¿Pleno hueco ahí en el techo y te bajan un tipo y qué está pasando acá?
[00:06:10] A ese hombre necesitado, estos cuatro amigos lo descienden y lo ponen frente a la humanidad de Jesús, ¿Para qué?
[00:06:19] Para que lo sane.
[00:06:21] Ellos estaban desesperados porque Jesús sanara su amigo, ellos veían una necesidad en él, y bueno, Jesús es la respuesta, a él vamos.
[00:06:31] Ahora, lo curioso es la respuesta de Jesús, lo curioso y lo llamativo es que Jesús en sus palabras va a dejar en shock a más de uno, porque imagínate, está Jesús, desciende el paralítico, él está ahí y todos esperamos lo mismo, levántate y anda, o que lo tome de la mano, o que haga esas cosas locas que hace Jesús, que no se escupe en tierra y se lo apoya y se sana, no sé, pero todos esperamos el desenlace obvio que es que Jesús sane al paralítico, lo hemos leído y va a suceder. Pero antes Jesús va a decir unas palabras que estremecen a más de uno y le hijo, tus pecados te son perdonados.
[00:07:19] Qué momento.
[00:07:20] Porque Jesús está frente a un necesitado, Jesús está frente a hombres de fe, porque de hecho la Biblia dice en el versículo 25 que cuando vio Jesús la fe de ellos, y acá hago un paréntesis porque me lo traje para mí en la serie de temas que venimos viendo, viste que venimos viendo que la fe es real, o debería ser nuestra fe real. Bueno, la fe si es fe real, se nota y no estaban engañando a cualquiera, acá es Jesús el que habla.
[00:07:56] Al ver Jesús la fe de ellos, entonces iglesias, si nuestra fe va a ser una fe real, se va a notar. Cierro paréntesis y sigo.
[00:08:06] A este Jesús que se le presenta la oportunidad de poder sanar un paralítico, él va a hijo, tus pecados te son perdonados.
[00:08:16] Claro, inmediatamente, yo me imagino, lo que sabemos es que los maestros de la ley, los fariseos, entraron en shock, dijeron él no puede perdonar pecados, él estaba blasfemando solo Dios puede perdonar los pecados. Claro, ellos obviaban que Jesús era Dios, pero también quiero dejar de lado a ellos, que son los que están a flor de piel en el relato, pero concentrarme en los demás actores.
[00:08:42] Imaginate que vos llevás a tu amigo necesitado, lo ponés frente a los pies de Jesús porque necesitás y sabés que él puede sanarlo.
[00:08:51] Pero Jesús por el momento, sin tener el relato completo, si hacemos un punto ahí, él se centra en otra cosa, él va para otro lado, Él pone otra prioridad y le hijo, tus pecados te son perdonados.
[00:09:09] Ahora imaginate la decepción de estos amigos.
[00:09:12] Yo lo traje para que éste se vaya caminando como el leproso, se fue sin lepra.
[00:09:18] Y ahora él le tus pecados te son perdonados.
[00:09:22] Imagínate arriba el techo, cansado, hay que levantar a un muchacho que no camina, peso muerto y bajarlo. Y escuchar esas palabras quizás le hicieron ruido. Imaginate el pobre paralítico, acá estoy, hoy es mi día, hoy cambio, hoy sano, hoy me voy a jugar a un partidito con los chicos después de esto.
[00:09:40] Y Jesús le tus pecados te son perdonados.
[00:09:44] Imagínate quizás qué decepción.
[00:09:47] ¿Y por qué te pongo en este contexto? Porque muchos de nosotros llegamos así, muchos de nosotros motivados por la necesidad inmediata de tener que hacer un cambio en nuestra vida, llegamos a Jesús. Muchos hoy quizás son traídos por otros paralíticos en su vida, destruidos, en plena necesidad, sin poder hacer nada y sin valernos por nosotros mismos, pero hoy nos metieron por el techo, quizá ni ibas a venir hoy, pero te pasaron a buscar, te subiste al auto y después me contás.
[00:10:18] Y hoy te traemos ante Jesús. Hoy estás frente a Jesús, pero quizás con prioridades incorrectas.
[00:10:25] Hoy quizás venís a clamar a Jesús por un milagro inmediato, por una necesidad del momento, para salir de un problema exprés, porque venís apretado con deudas, porque venís con problemas con otras personas, porque venís ya con un matrimonio destruido. Y te dijeron y es cierto que Jesús puede cambiar esa situación, y gloria a Dios, porque sí, porque Jesús puede cambiar eso. Pero Jesús sigue teniendo las mismas prioridades que en aquel momento. Y Jesús va a apuntar sobre todo y en principio, a la raíz del problema. ¿Sabés cuál es la raíz del problema?
[00:11:01] Tú y mi pecado tú y mi pecado. Pecado que viene intrínseco en nosotros, pecado que surge por la humanidad misma, desde Adán y su caída acá hasta el presente. Cada uno de nosotros somos pecadores. Y nuestra primera necesidad en la vida es conocer a Jesús para que él solucione nuestro pecado.
[00:11:27] Tu primera necesidad.
[00:11:29] Mi primera necesidad hoy es venir a los pies de Jesús y empezar a ver las prioridades como Él las ve en nuestras vidas y no como nosotros lo queremos.
[00:11:41] Gloria a Dios. Si la necesidad te trajo a Cristo, pero espero que hoy puedas entender que tu primera necesidad es que Cristo solucione el pecado que hay en vos.
[00:11:52] Porque todo el resto son viles manifestaciones del problema principal que es el pecado. ¿Sabés por qué tu matrimonio anda mal? Por el pecado. ¿Sabés por qué tu vida es una mugre? Por el pecado.
[00:12:06] ¿Sabés por qué buscamos soluciones superficiales a la soledad, a la angustia, la tristeza?
[00:12:12] Por el pecado.
[00:12:14] Mirá, Jesús no es una alternativa más a las terapéuticas que todavía no funcionaron. Y te lo dice un psiquiatra por las dudas.
[00:12:25] Jesús no es la alternativa. Bueno, si el fármaco no sirvió, si el psicólogo todavía no pudo, si la enfermedad todavía no se va.
[00:12:32] No, no. Jesús no es una alternativa. Jesús es la solución.
[00:12:37] Jesús es el motivo por el cual nosotros deberíamos desesperadamente señor, yo soy un pecador y lo seguiré siendo. Con plata, sin plata, con un matrimonio firme o no, con hijos, sin hijos, enfermo, sano. Voy a seguir siendo un pecador. Y mi primera necesidad es, fue y será Jesucristo.
[00:13:00] Y la tuya también en esta noche.
[00:13:03] Si te trajeron como un paralítico, déjame decirte, no es tu primera necesidad. Mirá, no había que ser muy inteligente para anotar esto. No sé si viste alguna vez alguien postrado mucho tiempo en cama. Yo sí.
[00:13:16] Pasan un par de días y ya estamos más flacos, ya los músculos se hacen más débiles, no importa cuánto gimnasio tenés encima, te quieren parar de golpe y te empezás a marear.
[00:13:27] Este hombre seguramente llegó así.
[00:13:30] A la vista de Jesús era obvio que él necesitaba sanarse. Pero Jesús ve más allá.
[00:13:36] Jesús ve la necesidad del alma.
[00:13:39] Jesús ve la necesidad eterna que cada uno de nosotros tenemos porque Dios nos hizo con una perspectiva eterna. ¿Sabés qué a Jesús le interesa sanarnos? Por supuesto que sí. Lo ha hecho con muchos, pero también se ha encontrado, como leíamos con algunos leprosos, por ejemplo. Y cuando nosotros venimos acá y pensamos que el Evangelio, que Cristo, es una alternativa más, como te decía, para la terapéutica del momento, caemos en el error de no presentar al verdadero Jesucristo, al cual adoramos, porque Él es uno más, es alguien más de la vidriera. Que bueno, si le pido a este santo y me sana, le pido también a Jesús de última.
[00:14:24] Después veo a quién le doy más las gracias.
[00:14:28] Jesús no es una alternativa. Jesús es la respuesta.
[00:14:33] Y te digo esto porque si nosotros venimos solamente a pedirle a Jesús que nos sane, en cuestiones del momento, no vamos a estar lejos de ser como aquellos leprosos que Jesús sanó. ¿Cuántos eran?
[00:14:47] Diez. ¿Cuántos volvieron?
[00:14:52] Mirá, si venís a Jesús en esta noche por una necesidad momentánea, ni bien Jesús la sane o la cambie, no aparecés nunca más.
[00:15:04] ¿Y sabés cuál es el peligro de eso?
[00:15:08] Que tu alma sigue en riesgo. Que si hoy pasas a la eternidad, frente al juicio de Dios, seguí siendo culpable y tu alma se condena eternamente.
[00:15:19] Entonces entendés que si hay un Dios que nos hizo, que anhela la comunión con nosotros, que de tal manera nos amó, que envió a su único Hijo para venir a este mundo, humillarse, hacerse obediente hasta la muerte y muerte de cruz, pero también resucitar al tercer día, para que por su muerte y su resurrección, nosotros también el día de mañana, así como morimos como Él, también resucitemos como Él.
[00:15:45] Si Dios en su amor tiene tremenda expresión de querer volvernos a la comunión con Él.
[00:15:53] ¿A vos te pensás que a Él le importa más sanarte la rodilla?
[00:16:00] ¿A vos te pensás que te interesa sanarte más de, no sé, el cáncer, la diabetes?
[00:16:08] Eso es una consecuencia que vendrá en la gracia de Dios, siempre y cuando resolvamos lo primero, que es el pecado.
[00:16:19] A ese Jesús adoramos en esta noche. Y ese Jesús es el que hoy nos viene a recordar que seguimos siendo necesitados. Porque ¿Sabes que? Otro de los males que tiene presentar a Jesús tan solo como una alternativa más para el problema del momento, es que más allá de terminar con esa situación e irnos y no darle importancia, seguramente en algún punto, ni bien termine esa situación, nos vamos a creer que ya somos suficientes.
[00:16:57] No, mirá, el evangelio es para los drogadictos. No, no el evangelio es para los que están presos.
[00:17:04] No, no, el evangelio es para aquellas personas que están en necesidad y en el orgullo de yo tengo, yo tengo mi dinero, mis hijos parecen estar bien, mi matrimonio al menos no nos separamos, yo no sé, todavía no necesito a Jesús. Mentira, mentira. Es una vil mentira de Satanás para engañarnos, para mantenernos cautivos en una vida cómoda, superficial, superflua.
[00:17:41] Pero imagínate que si Dios dice que el mundo pasa y sus deseos, ¿Qué va a querer Dios? Poner sus expectativas de tremendo plan de salvación en esta tierra.
[00:17:54] A Él le interesa tu alma, tu eternidad y mi eternidad.
[00:18:00] Y así como ese Jesús hoy viene a recordarnos que tenemos necesidad de Él, nosotros hoy también en la gracia de Dios venimos a recordar lo que Él hizo por nosotros. Y esto que usted ve aquí, este pan y esta copa de vino, son símbolos de lo que Él ya hizo.
[00:18:17] Es símbolo de su cuerpo que fue humillado por nosotros para pagar el precio de la muerte que merecía nuestro pecado.
[00:18:27] Ese vino es símbolo de esa sangre preciosa derramada por nosotros para ser limpios del amor que el pecado genera en nosotros y hoy poder ser vistos justos delante de Dios. ¿Vos sabés quién sos?
[00:18:43] ¿Sos digno de ser visto digno delante de Dios?
[00:18:48] Todos sabemos que no.
[00:18:50] Pero si hoy ves que tu necesidad principal es el pecado, hoy Dios en su gracia te permite que vengas a Cristo y esa sangre te limpie para que Él te pueda ver digno.
[00:19:05] Vos sabés que no mereces mucho, pero hoy Dios en su gracia y por Jesucristo te regala el cielo. ¿Y sabés que es el cielo? ¿Lo cantamos? Es estar con Él, es su presencia.
[00:19:18] La calle de oro no importa.
[00:19:21] Las murallas altas de un montón de piedras lindas no nos van a importar mucho. Quizás nos sorprendan, pero no nos van a importar mucho. Lo que nos va a importar es ver a ese Jesús resucitado y vivir con Él eternamente, sin ya nada de pecado, ya nada de dolor, ya nada de muerte, sin ninguna necesidad superficial y del momento, porque vamos a estar completamente saciados, pero nuestra única necesidad que va a surgir de nosotros, ¿Sabes cuál va a ser?
[00:19:50] Estar con Él, porque Él nos limpió de nuestro pecado.
[00:19:54] Eso es lo que Jesús estaba enseñando en ese momento. Y eso es el motivo por que hoy nosotros lo recordamos y le damos la gloria.
[00:20:06] No nos quedamos con un Jesús que solamente fue torturado, que murió injustamente, sino nos gozamos en un Dios que ha resucitado y pronto viene a buscar a su iglesia.
[00:20:22] Hermano, no subestimo lo que Dios hace en nosotros. Gloria a Dios por el que sale de las drogas. Gloria a Dios por los matrimonios restaurados. Gloria a Dios por el que Dios sacó de deudas. Gloria a Dios por cada uno de nosotros. Pero recordá que ese no es el fin del evangelio.
[00:20:42] El fin del evangelio es quitar la verdadera mugre que hay en nosotros.
[00:20:48] Es el pecado. Y que es el único impedimento por el cual nosotros podamos llegar al cielo. Sabes qué Jesús no nos va a preguntar si tuvimos, si no tuvimos, si hicimos, si no hicimos para ganarnos del cielo. Eso será otra cuenta que saldar con él.
[00:21:04] Pero el principal motivo por el cual nosotros podremos disfrutar de la gloria eterna para estar con Él, es. Es si aceptamos nuestro pecado y el gran precio que Él pagó por nosotros.
[00:21:16] Por eso hoy celebramos, porque no estamos tristes por esto. Hoy celebramos, damos gracias a Dios por lo que Él hizo en nosotros. Y damos gracias a Dios porque siendo pecadores, Dios hoy nos regala el cielo.
[00:21:31] Y tenemos un destino de gloria.
[00:21:34] Un destino, como te decía, donde ya no va a haber más preocupación, donde ya no va a haber más necesidades por las cuales ir a clamar.
[00:21:43] Porque ya estaremos con aquel que lo llena todo en todos.
[00:21:48] Y disfrutaremos con Él para siempre.
[00:21:52] Te invito a que puedas meditar un segundo, porque es lo que la Biblia también nos llama a hacer.
[00:22:00] A no participar de esto livianamente, a examinarnos cada uno de nosotros.
[00:22:15] Y si hoy lo vamos a recordar así, si hoy vamos a celebrar, espero que sea una adoración sincera.
[00:22:25] Recordando lo que Él hizo en nosotros.
[00:22:32] Recordando que lo primero que Él hizo fue quitar el pecado.
[00:22:37] Porque la paga de ese pecado era muerte, era separación eterna de Dios.
[00:22:42] Pero también dando gloria a Dios. Porque después de quitar ese pecado, a muchos de nosotros sí nos dio piernas y nos levantó de ese lecho donde estábamos.
[00:22:54] Muchos nos trajeron como paralíticos, pero para la gloria de Dios nos fuimos caminando.
[00:23:02] Muchos vinimos arrastrados por otros, pero hoy somos nosotros los que arrastramos muchos vivimos una vida pensando que de ahí no salíamos y que ese era el todo para nosotros Y hoy ese Jesús después de sanar nuestro pecado nos da un propósito eterno.
[00:23:25] ¿No te parece motivo suficiente para adorarlo?
[00:23:29] ¿No te parece Motivo suficiente para hoy si estás en pecado y si todavía no conoces a Cristo, poder pedirle perdón por tu pecado? Él sigue teniendo las mismas prioridades, pero también sigue teniendo la misma gracia y el mismo amor para seguir perdonando pecados.
[00:23:50] Mira, si usted nos visita hoy en esta noche por primera vez y es la primera vez que escucha de Jesucristo, Él quiere tratar con su pecado, Él quiere salvarlo, pero el pecado es el obstáculo y él quiere limpiarlo.
[00:24:08] Pero hermano, hermana, si usted también ya es del Señor, Pero su fe se apagó porque estuvo simplemente viviendo por lo superficial, por lo del momento, porque ya no había necesidad o deuda que le apriete el cuello y se cree suficiente y engañado piensa que hoy no necesita Jesús que el Espíritu nos muestre nuestra miseria para venir corriendo como aquel hijo pródigo, recibir el abrazo del Padre, pero también postrarnos y adorarle como aquel leproso, un distinto de sus compañeros, pero que vio lo que Jesús realmente había hecho y volvió a agradecerle y adorarle a ese Jesús.
[00:25:10] Hoy estamos adorando a ese Jesús que dice la Biblia que es el único nombre dado a los hombres debajo del cielo en quien podamos ser salvos y no hay otro nombre y por eso lo adoramos también en esta noche.
[00:25:36] Gracias por acompañarnos en Encuentro con Dios Podcast. Te esperamos la próxima semana con un nuevo mensaje de parte de Dios que él bendiga tu vida. Hasta pronto.