Episode Transcript
[00:00:00] Speaker A: Qué hermoso momento de adoración. ¿Cuántos creen que tuvimos un hermoso momento de adoración? Levante la mano. Vamos a darle un aplauso al Señor entonces.
[00:00:08] Speaker B: Él se merece toda la gloria.
[00:00:13] Speaker A: Hemos aplaudido a cada uno, ¿Cómo no vamos a aplaudir al Señor?
[00:00:18] Speaker B: Dicho esto, prendemos motores.
Es imposible ir a este desafío.
[00:00:26] Speaker A: He escuchado a los pastores decir, mira, me han escrito.
[00:00:29] Speaker B: Hemos orado para que Dios encienda los corazones. Hemos orado para que Dios movilice a la juventud. Debo decirle que ningún predicador puede movilizar a nadie.
Quiero decirle que ningún evangelista puede convertir a nadie.
Quiero decirle que ningún pastor puede transformar
[00:00:47] Speaker A: las decisiones personales tuyas y mías. El único que puede hacer algo en esta noche para enfocar el corazón para el lugar correcto es el Espíritu Santo de Dios.
Por eso el primer turno alcanzá la estrella, encontrate con Jesús y soltá los pecados que te aman. Porque es imposible el desafío que viene ahora sea real. Si primero nos soltamos. He estado hablando con algunos y yo creo que son el testimonio de la mayoría.
Necesitamos soltar para dar un paso de fe. Nuestro primer tema fue a través de nuestro primer personaje, José. Alcanza la estrella. Nuestro segundo desafío escalá tu acantilado. Y vamos a ver nuestro segundo joven que se llamó Jonatán. Pero de introducción mandamos el video.
[00:01:48] Speaker C: La punta hasta el final. Totalmente.
[00:01:52] Speaker D: Y vamos con Duplantis.
Duplantis el 6. 0-5.
Nuevo 6 10. Nuevo récord olímpico. Se fue directo al 6-10.
Se fue directo al 6 de octubre. Y Armando Plantis. Teis con 10. 6. Con 10. ¿Y la pregunta se queda con esto?
[00:02:21] Speaker C: Duplantis ya tiene el récord olímpico Y yo creo que sí lo va a intentar.
[00:02:25] Speaker D: El récord mundial también, o sea, él se está tratando de superar a sí mismo. Es el único rival que tiene Duplantis, el hombre que mira en el espejo.
Sí lo tiene Armando Plantis. 625. Historia pura.
Armando Plantis, el hombre que ha dominado los cielos de París.
Nuevo récord olímpico, nuevo récord mundial. Ha hecho añicos todas las barreras que se han puesto delante de él.
[00:03:06] Speaker A: Esto ocurrió en los Juegos Olímpicos de París.
Este hombre, este suizo, Armando Duplantis, rompió todos los récords mundiales de salto con garrocha, pero luego se siguió superando y
[00:03:20] Speaker B: de la marca que tenía de 6.25 llegó a 6.31 este año en marzo. Y 15 veces rompió el récord mundial de salto con garrocha.
[00:03:30] Speaker A: Superándose una y otra vez. Este muchacho voló alto, escaló su acantilado.
Y yo quiero que me acompañes en una lectura bíblica, en uno de los momentos más oscuros del pueblo de Dios.
Porque cuando parece que la oscuridad va a dominar, siempre Dios tiene un joven para hacer algo distinto.
Yo quiero decirte que yo creo en la juventud cristiana, Yo creo que en este lugar Dios está tocando corazones.
Yo creo que muchos de nosotros cuando tuvimos tu edad y sentimos que Dios nos llamaba, esta historia se sigue repitiendo.
Porque como decía el pastor Samuel, hasta que se convierta el último gentil. Y esa última conversión va a detonar todos los movimientos de parto y la aceleración.
Pero hay algo que todavía tenemos que hacer. Hoy Dios te va a llamar a escalar un acantilado, hoy Dios te va a llamar a hacer el salto y superarte a vos mismo.
Pero necesitas ser sensible a la voz del Espíritu Santo. Vamos a abrir en 1 Samuel 14. Quiero leer el relato porque es maravilloso y no importa que sea un poco más largo, esto es palabra de Dios. Pero quiero decirte que No podemos entender 1 Samuel 14 si no leemos 1 Samuel 13. Yo voy a leer el último versículo de este capítulo, es el 13-23 de Primera Samuel. Y dice la Biblia, Y la guarnición de los filisteos avanzó hasta el paso de Migmas. Vos lees esto corrido y no te mueve el amperímetro. Pero esto tiene mucho de importancia.
El capítulo 13 de 1ª Samuel es un capítulo dramático, lleno de dramatismo.
En primer lugar porque los israelitas no tenían tecnología. Frente a un ejército de filisteos que manejaban el bronce, manejaban el hierro, manejaban la cantidad de soldados, la superación era abrumadora.
Pero el pueblo de Israel lo tenían a Samuel.
Y Samuel era el profeta, era el hombre de Dios.
Samuel había sido guiado por Dios para una gran victoria. Porque Dios triunfa sin herramientas y sin armas. No es con ejército, no es con espada, es con el Santo Espíritu de Dios.
Y entonces le da la indicación al rey Saúl que lo espere allí en
[00:05:59] Speaker B: Gilgal, que él va a ir a ofrecer sacrificio y Dios se iba a manifestar. Pero claro, yo y vos hubiéramos actuado quizá igual que Saúl. La gente miraba el ejército sirio y le desertaba y se escondían en las cuevas y cada vez eran menos y
[00:06:13] Speaker A: quedaron 600 que no eran los 600 valientes de David. Eran 600 cobardes de Saúl.
Y entonces Saúl se adelanta, ocupa el lugar de profeta cuando era rey.
[00:06:24] Speaker B: Aparece Samuel. La frase es locamente has hecho Samuel. Ocupaste un lugar que no te correspondía. No esperaste al poder de Dios. Así que a partir de ahora Dios te ha desechado.
[00:06:36] Speaker A: Tiene otro ungido que es David.
Pero la situación militar seguía por igual.
[00:06:42] Speaker B: Y el final del relato dice que
[00:06:44] Speaker A: los filisteos se acercaron al paso de Migmas. Salieron de la fortaleza de Migmas y llegaron al paso.
[00:06:53] Speaker B: Y a partir de ahí aparece el
[00:06:55] Speaker A: capítulo 14, donde todo indicaba que íbamos a tener una derrota abrumadora. Por parte de la oscuridad de los filisteos al pueblo de Dios.
[00:07:06] Speaker B: Todo indicaba una desproporción impresionante. Entre las decenas de miles de guerreros armados con hierro y bronce de los filisteos.
[00:07:17] Speaker A: Y 600 cobardes escondidos con Saúl que no podían vencer.
Pero lo que los filisteos no sabían y lo que nadie sabía. Que había un escalador de acantilados. Y cuando aparecen los escaladores de acantilados.
Dios desata cosas que solo Él puede hacer.
La pregunta que yo me hago ¿Cuántos escaladores de acantilados hay en esta noche acá?
Porque si acá hay escaladores de acantilados.
No quiero ni pensar cuántas cosas Dios puede desatar a través de tu vida.
Solamente si te presentás delante de Dios con tus fracasos, con tus temores, pero con plena confianza de Dios. Dice la biblia así 1 Samuel 14 aconteció un día que Jonatán, el escalador
[00:08:12] Speaker B: de acantilación, hijo de Saúl, dijo a su criado que le traía las ven y pasemos a la guarnición de los filisteos que está de aquel lado. ¿Por qué se moviliza? Porque habían venido al paso de Mikma.
[00:08:27] Speaker A: Y estaban más cerca que del ejército de Israel.
[00:08:31] Speaker B: Pero no lo hizo saber a su padre.
[00:08:33] Speaker A: ¿Por qué no le dijo nada al padre?
[00:08:34] Speaker B: Porque el padre era un cobarde.
El padre no veía a Dios, el padre veía los recursos naturales.
[00:08:41] Speaker A: A veces tenés que tener cuidado cuando
[00:08:42] Speaker B: Dios te está llamando para algo. ¿A quién escuchás? Porque a veces escuchamos las voces derrotistas, las voces calculadoras. Si Dios te está desafiando algo grande, vos escuchá a Dios Y no escuches
[00:08:57] Speaker A: a los saúles que tenés alrededor.
[00:08:59] Speaker B: Entonces él no le dice nada al Padre. Versículo 2 Y Saúl se hallaba en el extremo de Gabá, Saúl, perdón, se hallaba en el extremo sur de Gabá, donde no lo podían alcanzar los filisteos, debajo de un granado que hay en Migrón, y la gente que estaba con él eran como 600 hombres, es demasiado
[00:09:19] Speaker A: decir hombres, eran 600 cobardes con él.
[00:09:23] Speaker B: Y ahí hijo de Aitob, hermano de Icabot, hijo de Fines, hijo de Elí, sacerdote de Jehová en Silo, llevaba el efod y no sabía que Jonatán se había ido.
Y entre los desfiladeros por donde Jonatán procuraba pasar a la guarnición de los filisteos, había un peñasco agudo de un lado y del otro lado.
[00:09:44] Speaker A: Esto era una misión suicida.
Celebro los locos que hay en la obra de Dios, porque con los locos en la obra de Dios se hacen las grandes cosas, como decía Mateo.
Entonces dijo, versículo 6, a su paje de armas, ven y pasemos a la
[00:10:01] Speaker B: guarnición de estos incircuncisos, y quizá Jehová
[00:10:05] Speaker A: haga algo por nosotros.
[00:10:06] Speaker B: ¿Tenía alguna palabra?
[00:10:08] Speaker A: No.
[00:10:08] Speaker B: ¿Tenía algunA promesa? No. ¿Tenía Alguna teofanía? No. ¿Qué tenía?
[00:10:13] Speaker A: Fe en Dios nada más.
[00:10:16] Speaker B: Pues no es difícil para Jehová salvar con muchos o con pocos esto Sí
[00:10:22] Speaker A: tenía un profundo conocimiento de quién era Dios.
[00:10:26] Speaker B: Y su paje de armas le respondió Haz todo lo que tienes en tu corazón, ve, pues, yo voy contigo.
[00:10:33] Speaker A: Esto es influencia espiritual.
[00:10:36] Speaker B: El paje de armas, el escudero, estaba cansado de ver la fe y la
[00:10:41] Speaker A: obra de Dios que ya lo había influenciado.
[00:10:43] Speaker B: Estos son los escaladores de acantilados que influencian escaladores de acantilados.
Entonces, versículo 9 si nos dijeran así Esperad hasta que lleguemos a vosotros, entonces
[00:10:56] Speaker A: nos quedamos quietitos en nuestro lugar, y
[00:10:58] Speaker B: no subiremos a hoyos. Pero versículo 10 Si nos suban a nosotros, entonces subiremos, porque Jehová nos ha entregado en nuestra mano, y esto nos será por señal.
[00:11:13] Speaker A: Así que se mostraron, pues, ambos a la guarnición de los filisteos, y los filisteos se burlan de ellos.
Mira los hebreos que salen de las cavernas donde estaban escondidos.
[00:11:26] Speaker B: ¿Aparecieron los hebreos Dónde estaban? Versículo 12 Y los hombres de la guarnición respondieron a Jonatán y a su paje de Suban a nosotros, y les haremos saber una cosa. Entonces Jonatán dijo a su Sube tras de mí, porque Jehová los ha entregado en manos de Israel. Y subió Jonatán trepando con sus manos y sus pies.
[00:11:52] Speaker A: Era una araña, no era Julián Álvarez, pero era una araña.
[00:11:58] Speaker B: Y tras él su paje de armas.
Y a los que caían delante de Jonatán, él los iba tirando, el paje de armas lo lanceaba o lo enganchaba con la espada y los mataba. Y fue esta la primera matanza que
[00:12:11] Speaker A: hicieron Jonatán y su paje de armes, como veinte hombres en el espacio de una media yugada de tierra, más o menos cuarenta, cincuenta metros cuadrados.
[00:12:23] Speaker B: Y hubo pánico en el campamento y por el campo, entre toda la guarnición de los filisteos. Y los que habían ido a merodear también tuvieron pánico y la tierra tembló
[00:12:34] Speaker A: y hubo gran consternación.
El Dr. Mark Batterson en su libro Dispuesto a todo, cuenta la historia de una persona que decidió salvar un zoológico que estaba fusilado, muerto.
Y ahí él toma una frase que 20 segundos de valor arriesgado.
Y él escribe 20 segundos de valOR arriesgado fueron los que le tomaron a Pedro para decidirse obedecer al llamado de Cristo. Y surfeó en medio de las aguas mientras los discípulos se quedaron en la barca.
Cuando ya era viejo, Pedro le podía contar a sus nietos y yo surfí entre las aguas.
20 segundos de valor arriesgado fueron suficientes para que Zaqueo se suba aquel árbol sicómoro, para que Jesús lo haga visible y su vida pueda cambiar y bendecir a toda su familia.
20 segundos de valor arriesgado fueron los que le alcanzaron a Jonatán para vamos, que si Dios está con nosotros, estos filisteos incircuncisos no van a poder hacer nada con un meón.
Sabés que este versículo es impresionante. Aconteció un día.
Vos sabés que yo creo firmemente que Dios a muchos de los que estamos aquí nos está llamando de nuestra zona de confort.
Yo celebro el momento de adoración que tuvimos.
Me encanta venir a esto. Yo siempre le digo a los pastores, a los padres les es una bendición que los jóvenes se junten, alaben al Señor. En vez de estar en un sábado, la noche, andando por los boliches, las confiterías bailables, perdiendo la vida, el corazón, están juntos cantándose al Señor.
Pero acá de esta manera no cumplimos la Gran Comisión.
Aquí venimos a la iglesia.
Lo importante es ser iglesia y ser iglesia es más importante lo que hacemos de lunes a viernes que lo que hacemos en la iglesia el sábado y domingo. Y se lo está diciendo un pastor de iglesia, no un outsider.
Amo la iglesia local, amo a cada una de las personas, por eso mañana me vuelvo para estar con la iglesia.
Pero yo estoy convencido que lo más importante no es lo que vamos a hacer, el culto del domingo. Claro que es importante, porque se despliega
[00:15:11] Speaker B: la palabra, porque el pueblo adora, porque oramos unos por otros y porque nos desafiamos a la semana. Pero ser iglesia no es ahora acá venimos a congregarnos, ser iglesia es lo
[00:15:21] Speaker A: que hacemos en nuestro entorno, es lo
[00:15:23] Speaker B: que nos compartían los chicos. Ser iglesia es lo que cada uno de nosotros hacemos para cumplir la Gran Comisión. Y la Gran Comisión no la cumplimos acá dentro de la iglesia, la cumplimos
[00:15:31] Speaker A: fuera de la iglesia.
[00:15:33] Speaker B: Y para que eso ocurra hay que desempolvar un poco el legalismo y la
[00:15:39] Speaker A: religiosidad que nosotros tenemos.
[00:15:41] Speaker B: Hay que salir de la zona de confort donde tenemos un auditorio extraordinario como este, el aire acondicionado, la calefacción, las pantallas de led, la música y todo esto que termina siendo a veces un poco más un show que la Gran Comisión. Y no estoy en contra de la tecnología y me encanta que las iglesias puedan ser amigables y empáticas con cualquier persona. Pero queridos míos, los escaladores de acantilados no se quedan. ¿Salen y qué hace este loco de
[00:16:14] Speaker A: Jonatán con su escudero?
[00:16:17] Speaker B: Él se da cuenta que los filisteos
[00:16:18] Speaker A: se vienen hasta el paso de mi' ¿Y dónde está el ejército de Israel? Están todos escondidos en las cuevas, están todos aterrorizados, saben que no tienen ninguna chance.
[00:16:30] Speaker B: Su líder fue desechado por el pastor, por el sacerdote. Hay un ungido que no tenemos idea quién es, pero que en algún momento va a aparecer.
[00:16:39] Speaker A: Las cartas están echadas y aparece un escalador de acantilados, un joven que no le dice nada al rey de Israel.
Y se va a un lugar tan difícil, porque la escalada de este hombre
[00:16:55] Speaker B: fue en medio de un paso, de una quebrada, donde hay peñascos filosos, donde la altura la tiene el ejército enemigo, donde quien va a escalar está totalmente expuesto, diríamos en argentino. Está regalado.
Jonatán y su escudero estaban regalados, Si vos lo lees así. No, no, no, mirá, llegaban para que los liquiden, pero la diferencia estaba en
[00:17:19] Speaker A: que él lo único que necesitaba es que Dios esté con él.
[00:17:25] Speaker B: Por eso llega hasta el pie del
[00:17:27] Speaker A: desfiladero y le vamos a mojar un vellón, Vamos a ver si Dios nos contesta esto.
[00:17:32] Speaker B: Si ellos nos vengan para acá, quiere decir que Dios lo entregó en las manos. Pero si ellos nos ya vamos para allá, vámonos porque nos van a liquidar, Dios no está con nosotros. Quiere decir que la victoria no dependía si ellos eran cientos de miles o ellos eran dos.
La victoria, la respuesta, la gran comisión, depende de que Dios me diga adelante. Y yo avanzo.
[00:17:56] Speaker A: Sabés que muchas veces los escaladores de acantilado están solos, No los comprenden en la iglesia, no los comprenden los pastores de la iglesia, no los comprenden a veces ni su propia familia.
[00:18:13] Speaker B: Pero ellos en el corazón tienen la
[00:18:15] Speaker A: absoluta seguridad de que cada paso lo dan con Dios. Y Dios va a abrir puertas donde no hay puertas y va a hacer caminos donde no hay caminos. Y entonces en medio de esto, yo veo aquí cuatro claves de un escalador y te las quiero compartir siguiendo los pasos de Jonatán. Y te quiero decir que la final de esta historia va a ser la oportunidad de que vos y yo lleguemos a la base del peñasco, a la base de aquel acantilado, para escalarlo y tomes la decisión de poner la primera mano y el primer pie. Suficiente.
Es como los sacerdotes pisan el río, mojan los pies, es suficiente.
Es como Moisés frente al Mar Rojo,
[00:18:59] Speaker B: llegó hasta ahí, los egipcios atrás, el mar delante.
[00:19:05] Speaker A: Es la decisión de fe.
Así funciona.
Y yo veo aquí cuatro secretos maravillosos de un escalador de acantilados. El primero tiene que tener disposición, dependencia, decisión y discipulado. Vamos a la disposición. La inteligencia artificial no nos arrojó la mejor figura, pero es bastante ilustrativa. Vos acá tenés los dos cuadros.
Por un lado el rey Saúl con 600 cobardes, sentado en el extremo de
[00:19:44] Speaker B: Gaba, debajo de un granado.
[00:19:46] Speaker A: El árbol de granado es un árbol de mediana altura, tiene las granadas, que son unas frutas de una cáscara roja gruesa, y adentro tiene semillas que son jugosas y sabrosas.
[00:19:58] Speaker B: ¿Qué estaba haciendo Saúl ahí?
[00:20:00] Speaker A: Comiendo granadas.
Pero del otro lado estaba Jonatán, al pie del peñasco, al pie del acantilado, y el hijo de Saúl dijo a su ven y pasemos a la guarnición de los filisteos que está del otro lado. Las imágenes y los versículos nos traen contrastes.
Contrastes incómodos que está en la iglesia de Jesucristo también, qué estaban en el sur de Gaba.
Saúl estaba en un lugar donde los filisteos no lo podían alcanzar, era un lugar protegido, era un lugar cómodo, era un lugar seguro, era un lugar donde tenía 600 hombres. Mirá el contraste.
Jonatab estaba en un lugar peligroso, estaba expuesto, solo tenía un escudero, pero tenía Dios con él.
Sabés que en la iglesia de Jesucristo pasa lo mismo.
Yo creo que a veces nuestros templos se convierten en 600, 500, 300 creyentes comiendo granadas debajo de un árbol mientras el último gentil se está por convertir. Y la iglesia de Jesucristo no hace la gran comisión.
Cuando digo que la primera y fundamental condición es que estemos dispuestos y para saber si estamos dispuestos tenemos que saber dónde estamos.
Estoy siempre dentro de las cuatro paredes del templo, todo lo hago dentro del templo.
La único chip que tengo en la cabeza es traer gente a la iglesia. Pastor, eso está mal. Es maravilloso cuando traemos personas nuevas a la iglesia es la oportunidad para predicarles a Cristo y se entreguen al Señor.
[00:22:01] Speaker B: Todos los domingos tenemos que tener convertidos, todos los domingos tenemos que tener nuevos discípulos, todos los domingos tenemos que empezar nuevos discipulados.
Pero la verdad que los escaladores de acantilados no están debajo del granado, están afuera, miran sus entornos, oran por las citas divinas, se dejan llevar por el Espíritu Santo y a partir de ese momento donde vayan, la sala de un hospital, el consultorio donde vas a que te hagan una atención, el mercado donde vas a comprar, la ciudad universitaria donde vas, el colegio secundario donde estar, los clientes que vienen al negocio, los clientes que voy a visitar, ese es el entorno, ese es el acantilado, ahí hay que escalar.
La pregunta ¿Cuándo estamos dispuestos y cuándo no estamos dispuestos? Bueno, no estamos dispuestos cuando estamos comiendo granadas debajo de un árbol, cuando el
[00:22:55] Speaker A: mundo se pierde afuera.
Primer pregunta incómoda de este mensaje ¿Cuánto hace que estamos comiendo granadas debajo del árbol?
¿Cuándo fue la última vez que le compartiste el evangelio a alguien?
No digo que le entregaste un folleto, que le compartiste el Evangelio.
¿Cuándo fue la última vez que oraste por tu mamá, por tu papá, por tu primo, por tu hermano que se va al infierno sin Cristo y dejaste de orar porque Satanás te convició, tiene el corazón duro y no se va a convertir? No me digas qué maravilla. Tenemos nuevos profetas en el pueblo de Dios.
[00:23:34] Speaker B: Ya saben lo que va a pasar con la gente dentro de los próximos 10 años. Extraordinario.
[00:23:38] Speaker A: ¿Quién te dijo que funciona así? Dios no funciona así.
[00:23:42] Speaker B: Dios está trabajando en el corazón de las personas mientras vos no lo sabés. Dios está trayendo a crisis, a conflicto, angustias, a soledad, a gente que parece dura, autosuficiente y cuando llega el momento justo para que vos escales el acantilado, estás en el lugar incorrecto, con la persona incorrecta, haciendo lo incorrecto. Estás con Saúl comiendo granadas.
[00:24:06] Speaker A: Yo veo un montón de iglesias que se la pasan comiendo granadas debajo de un árbol y no ganan una persona para Cristo. Entonces vienen las preguntas teológicas más profundas que nos podemos hacer en esta noche.
¿Primer quiénes somos?
[00:24:22] Speaker B: ¿Segunda para qué estamos? ¿De nuevo, quiénes somos y para qué estamos?
Y Pedro nos responde hablando a los esparcidos del Ponto, Galacia, Bitinia y Capadocia en su primera carta y dice más ustedes son real sacerdocio, linaje escogido, sacerdotes santos, pueblo adquirido por Dios. Eso somos. ¿Qué somos? Somos una identidad.
¿Qué me define a mí? A mí me define mi profesión, mis posesiones, mi conocimiento, mi maestría teológica. ¿Qué me define a mí? Me define Cristo.
¿Lo primero que yo soy es un cristiano y como cristiano me dice quién soy y para qué soy lo que soy? Sencillo, para anunciar las virtudes de aquel que me llamó de las tinieblas a su luz admirable. Saben que esa palabra anuncial en el griego la podríamos transliterar así anunciar. Es excelente. Nosotros conocemos la palabra evangelio. Bueno, aquí lo que Pedro está diciendo es sacar el evangelio afuera, exangelizar.
Estamos y somos. Quienes somos para exangelizar las virtudes de aquel que los llavó de las tinieblas a su luz admirable. ¿Y cómo exangelizamos, cómo sacamos el evangelio afuera? Primero, con la vida.
Actuamos distinto, hablamos distinto, nos manejamos distinto, tenemos otros objetivos en la Biblia, armamos familias distintas, creemos en el matrimonio, creemos en la integridad, creemos en la venida de Cristo, creemos en el Cristo crucificado. Él mueve nuestras vidas. Hacemos que las palabras de Pablo, los corintios sean reales. Y por todos murió, para que los que vivan ya no vivan para sí, sino para aquel que murió, resucitó por ellos.
[00:26:16] Speaker A: Eso es el exangelio.
[00:26:19] Speaker B: Necesitamos cristianos que escalen los acantilados más difíciles, en las universidades, en los trabajos, en las fábricas, en este tiempo final. Y yo vivo el evangelio de Cristo porque yo vivo a Cristo.
Yo no soy evangélico, yo soy cristiano porque vivo a Cristo, porque anhelo vivir como Él. Y no soy perfecto, tengo muchísimos defectos,
[00:26:45] Speaker A: pero entiendo quién soy y para qué estoy. Entonces vos tenés que definir dónde estás.
Si estás con Saúl o si estás con Jonatán. Yo quiero estar con Jonatán.
Cada generación es responsable de ganar su generación para Cristo.
No le dije nada, pastor. Samuel, me voy a tomar un atrevimiento.
A Samuel lo conocí en Parque Síquema.
Ni digo la fecha porque va color sepia. Suficiente.
Sí, sí, sí, sí.
Yo creo que antes.
Y yo iba a predicar a los campamentos de Lapem y él con los jóvenes de Rincón, estaban allí, eran un grupo adolescente. Alejandra también estaba.
Yo seguí predicando y yendo siempre a esa iglesia, Tengo muchos amigos ahí.
Y yo vi cómo Dios lo fue llamando a él.
Hasta que un día me enteré que venía, dejaba el árbol de Granada y se vino Malvinas Argentinas y se vino a vivir acá.
Claro, con el diario del lunes somos todos ganadores. Hoy tengo el diario del lunes acá, este lugar, la gente ganada.
Pero hubo un momento que alguien tuvo que dar el primer paso y escalar el acantilado.
No había ninguna garantía, no había muchísima gente para acompañar, pero había que dar un paso de fe.
Sabés que el apóstol Pablo habla de la disposición cuando si alguno se limpia de estas cosas, Segunda Timoteo 2.21 será instrumento para honra, santificado, útil al Señor. Y acá está nuestra palabra en dispuesto para toda buena obra. La figura es. La Biblia no lo dice, yo lo imagino.
Jesús viene a la alacena de la Gracia.
Y allí en la alacena de la Gracia, en una casa grande, hay vasos que son para honra y vasos que son para deshonra. ¿Así que Jesús abre la puerta y
[00:29:04] Speaker B: a quién va a usar? ¿Al vaso más lindo?
¿Al que tiene el mejor título? ¿Al que tiene mucha plata? ¿Al que tiene MUCHA elocuencia?
[00:29:10] Speaker A: No, no, no.
Va a buscar vasos limpios.
Si alguno se limpia de estas cosas. Presente será futuro.
Él usa vasos limpios que estén dispuestos para que Dios los use.
Pero esta palabra disposición incluye también disponibilidad, Porque muchos están dispuestos, pero no todos están disponibles. ¿Se acuerdan en Lucas 14 cuando las multitudes seguían al Señor y los discípulos
[00:29:40] Speaker B: se frotaban las manos? Cada vez viene más gente acá. Viene la revolución y aparece el Mesías. Primero tomamos el trono de Herodes y después derrocamos al emperador. Y aquí se establece el reino de Cristo, como está prometido en el Antiguo Testamento.
[00:29:56] Speaker A: Jesús venía a ser otro reino, un reino espiritual.
[00:29:59] Speaker B: Va a reinar cuando venga en gloria
[00:30:01] Speaker A: a establecer el milenio.
[00:30:03] Speaker B: Pero mientras tanto era un reino espiritual. Y Jesús haría lo que ningún político haría. ¿Qué hacen los políticos cuando están llenos de gente?
[00:30:12] Speaker A: ¿Qué quiere esta gente?
[00:30:13] Speaker B: ¿Que le digamos?
[00:30:14] Speaker A: Y entonces su asesor de imagen le mira, decile todo esto, ¿Que es lo que la gente quiere escuchar?
[00:30:19] Speaker B: Y él le Y la gente bien, bien.
[00:30:20] Speaker A: Y se dio vuelta y qué gile todo esto.
Así funcionan los políticos.
Jesús hace todo lo contrario.
Eleva la vara del discipulado.
Si alguno quiere ser mi discípulo, tiene que aborrecer a su padre y a su madre. Ahí la idea tiene que amarme más a mí. No dice que tenemos que aborrecer la familia. Tiene que amarme más a mí que a su padre y a su madre.
Eleva a alabar otro poquito más. Si alguno quiere servir de mi discípulo, tiene que estar dispuesto a dejar todos sus bienes, a que no sea lo material por encima de mí. Y eleva un poco más la vara. Si alguno quiere ser mi discípulo, tiene que tomar su cruz y seguirme cada día.
[00:31:03] Speaker B: Señor, esto desalienta a la gente. En vez de que nos sigan, cada vez van a venir menos.
[00:31:09] Speaker A: Este es el costo del discipulado, Este es el costo del disponible.
Porque el dinero, la familia y el egoísmo son las cosas que no nos hacen disponible para el Señor.
[00:31:22] Speaker B: ¿Querés venir a subir el acantilado? Sí, sí, pero esperá que termine la carrera.
¿Querés subir el acantilado? Sí, sí, pero esperá que me case.
Sí, sí, pero esperá, esperá, esperá. Y como decía un autor Señor, ya te voy a servir cuando pueda tener mi casa. Y tengo la casa. Señor, ya te voy a servir cuando pueda. Y cuando le pueda pagar la universidad a los chicos y cuando me queda el resto de la vida al Rey de Reyes le damos las obras de la vida. Qué contradictorio que somos. Cuando necesitamos algo, lo tratamos como un rey. Cuando tenemos que estar disponible, lo tratamos como un mendigo.
[00:32:02] Speaker A: Saúl contaba personas, Jonatán contaba a Dios y era suficiente para señor, no sé qué podés hacer.
Señor, no sé cómo van a ser los próximos años, pero aquí tu llamado
[00:32:18] Speaker B: me está quemando el corazón.
[00:32:20] Speaker A: Y yo me voy al pie del acantilado, y si me das la señal, pongo la primera mano.
¿Y sabe que? Las manos de Jonatán, la Biblia nos lo dice, se llenaron de sangre, porque los peñascos eran filosos y subía como una araña, y detrás su escudero.
Y cuando escucha que le ven a nosotros, ya está. No importa cuántos son, Dios está conmigo.
Y esto fue un típico efecto dominó. ¿Saben lo que es el efecto dominó? Están todas las piezas del dominó así, en círculo, cientos de ella, y se toca la primera. ¿Y qué pasa?
Este fue un efecto dominó, porque con un joven que escaló el acantilado, Dios
[00:33:06] Speaker B: tronó, Dios trajo terror, los filisteos empezaron a matar entre ellos, se llenaron de pánico. Después, más tarde se entera Saúl, salen los que estaban escondidos en las cuevas, y tiene una gran victoria, que no depende del ejército, que no depende, que la desató un joven que escaló un acantilado.
[00:33:29] Speaker A: ¿Cuántos de ustedes van a estar dispuestos al llamado de Dios en esta noche?
Segundo Dependencia.
[00:33:37] Speaker B: Ven, vamos a pasar a la guarnición de estos incircuncisos, y espero que el Señor nos ayude, pues no es difícil para Jehová salvar con muchos o salvar con pocos.
[00:33:49] Speaker A: ¿Qué es la dependencia?
Es saber que aunque tenga toda la tecnología del mundo, si Dios no va conmigo, la obra se hace con el Espíritu de Dios. Chicas y muchachos, entiendan esto. La obra se hace con el espíritu de Dios. Por eso hay que pasar más tiempo de rodillas que de pie.
Por eso hay que clamar al Señor que haga lo que nosotros no podemos hacer.
[00:34:14] Speaker B: Por eso cuando van a los países no alcanzados, como nos contaba Sara y nos contaba Mateo, ellos estuvieron en Senegal, son médicos, en medio de chicos totalmente desalmados, en medio de una comunidad marcada por el islamismo, en medio de mucha oscuridad. Ganar un discípulo para Cristo es un triunfo glorioso, porque estás en el corazón de la oscuridad.
[00:34:41] Speaker A: ¿Y por qué van a un viaje exploratorio?
¿Y por qué no se dedican a su profesión?
Porque están dispuestos y porque saben que la obra depende de Dios. Tenemos que aprender que las matemáticas de Dios no son nuestras matemáticas. Abraham y Sara, dos ancianos de cien años, en las matemáticas de Dios traen una gran nación.
Una vasija de aceite de una viuda, en las matemáticas de Dios trae muchas vasijas. Sostienen una familia y sostienen al profeta.
[00:35:14] Speaker B: Cinco panes y dos peces alimentan a
[00:35:16] Speaker A: 5.000 hombres, 20.000 en total.
Dos monedas de una viuda se convierten en la mayor ofrenda. Jonatán y su escudero son los que hicieron el milagro de un ejército tecnológicamente superior.
Pero ellos desataron el efecto dominó.
Yo sueño que en esta noche haya chicas y muchachos como Jonatán que despierten un efecto dominó en la iglesia donde está.
Yo celebro todos estos jóvenes que tenemos en la iglesia, que tienen el chip de hacer discípulos, de compartir el evangelio, de salir a la calle. Nosotros los pastores no tenemos que organizar ninguna campaña, ellos lo organizan, son una bendición porque todo el tiempo hay gente nueva y oxigena y oxigena y la
[00:36:11] Speaker B: gran comisión se comparte.
[00:36:12] Speaker A: Pero claro, son jóvenes que están dispuestos y son jóvenes que entienden que la dependencia del Señor.
¿Sabes cuántos de los que vienen y están allí y salen a evangelizar y hacen discípulos, son personas rechazadas, rotas, con conflictos, salieron de adicciones?
Y uno mira esas vidas y claro, ¿Sabes por qué funciona? Porque no tienen nada de ellos, son mendigos, pero están llenos del poder de Dios.
Yo creo que muchas de nuestras iglesias están llenas de cristianos que están todo el tiempo mostrando sus títulos, que son una bendición, sus obras son todo el tiempo personalistas, autorreferenciales.
¿Estamos todo el tiempo pensando qué va a pensar aquel, qué va a pensar el otro? Y la verdad que eso no tiene ningún valor. Lo único que sirve es que yo dependa de Dios.
Así que yo necesito estar dispuesto, disponible, necesito depender del Señor, pero necesito tomar decisiones.
Entonces Jonatán dijo a su paz sube tras mí, porque Jehová los ha entregado en las manos de Israel.
Siempre el paso más difícil es el primer paso.
Si yo te preguntara cuál es tu acantilado, ¿Qué me dirías?
Quizás subir tu acantilado significa perdonar a tu mamá y a tu papá que no podés perdonar, ¿Verdad?
Se separaron cuando eras pibe, te abandonaron, te dejaron afuera tenés tanta amargura dentro tuyo. Bueno, ese es tu acantilado. Tenés que dar el primer paso. ¿Y cuál es el primer paso? Tenés que empezar a orar por ellos y pedirle que Dios los bendiga. Cuando vos oras, te empezás a sanar.
Quizá escalar tu acantilado sea dejar de pensar todo el tiempo en uno mismo y mirar a las personas como las mira Jesús. ¿Cómo mira Jesús a la gente? ¿Saben que en la iglesia hay dos miradas? Una es la mirada de Jesús, la otra es la mirada de los fariseos.
[00:38:20] Speaker B: ¿Por qué el Maestro come con publicanos y pecadores?
[00:38:24] Speaker A: Se lo dice cuando él está comiendo
[00:38:26] Speaker B: en la casa de Mateo. ¿Y quién iban a ser los amigos de Mateo? Publicano y pecadores.
Y de este lado de la ventana está el fariseo parado, con sus vestiduras llamativas, con toda su religiosidad, con el templo en la cabeza y las personas afuera.
Pero adentro de la casa de los publicanos y pecadores, ¿Quién estaba? Cristo.
Son las casas de la gracia, son las mesas de la gracia. Ahí tenés que estar.
Ahí tenemos que estar, donde estuviera Jesús. Y mirar a las personas como la ve Jesú no, pero esto nunca van a cambiar. ¿Se imaginan si yo cada sábado que voy a predicarle a los chicos del centro de rehabilitación, el taller del maestro, Esos pibes son la oveja negra de la familia? Esos chicos tienen acá atrás una chapa que le fracasado, adicto, nunca vas a salir. Esos pibes toda la vida han pensado en quitarse la vida. Algunos vienen por el juez, el fiscal, que les permite venir con un permiso para salir de la cárcel y venir al centro.
Todo el tiempo le han dicho que no sirven para nada. Todo el tiempo. Y de pronto vienen a un lugar
[00:39:33] Speaker A: de gracia y escucha que Dios los ama tal cual son,
[00:39:39] Speaker B: que no le pide certificado de buena conducta, que no se posa en el historial de hechos.
Por eso siempre le digo a la a mí no me importa el historial de los que vienen a la iglesia, a mí me importa lo que Jesús
[00:39:52] Speaker A: va a hacer con ellos.
Así se mira a las no, pero aquel vos no sabés.
[00:39:57] Speaker B: No, pero somos igual que los fariseos, estamos llenos de prejuicios, de preconceptos que frenan la Gran Comisión. Dejalo a un costado, andal acantilado. Y tomá la decisión de dar el primer paso quizá dar el primer paso en tu acantilado es empezar a hablarle a todos los compañeros de tu trabajo que ni saben que sos cristiano.
¿Pero qué voy a hacer pastor, si cuento los mismos chistes verdes que cuentan ellos?
¿Qué va a hacer pastor, si el otro fin de semana estuve con ellos a la noche del sábado y terminamos todo borracho?
¿Qué voy a hacer pastor, si fumo marihuana con ellos los viernes a la tarde?
[00:40:38] Speaker A: ¿Sabés qué tenés que hacer?
[00:40:39] Speaker B: Pedirle perdón al Señor, buscar la presencia del Señor, ir y decirles me equivoqué, pero ahora he decidido seguir a Cristo, no vuelvo atrás.
Escalar el acantilado significa para muchos de nosotros dejar de jugar a la iglesia y salir a la calle a cumplir la Gran Comisión. Mis queridos, el mundo se pierde en la oscuridad del tiempo final.
A veces tenemos que llegar a un velorio para ver nuestros seres queridos que ya sabemos que se van derecho al infierno, sin hablarles de Cristo, sin cargarles en nuestras espaldas la posibilidad de que se encuentren con el Salvador. Mirá a la gente como la ve Jesús.
[00:41:18] Speaker A: Yo quiero estar en las mesas de la gracia. Tenemos que tomar la decisión. Mirá, te quiero mostrar una imagen.
Esto es una recreación del estadio de la Universidad Tecnológica Nacional.
Yo tenía tu edad cuando estaba en este Congreso.
Hubo 5.000 jóvenes en Santa Fe.
Los predicadores que predicaron eran gigantes de la fe.
Daniel Altare, muy enfermo, ahora oren por él.
Milton Pop con el señor Rubén Delré, presidente de la Pena Argentina, un hombre de Dios.
Yo estaba allí y quizá era el asistente 4999.
Y de pronto se para Rubén del Re yo tengo aquel día como si fuera hoy. Han pasado décadas.
Creo que ese mensaje está en la web.
Y él dijo estas Gracias a Dios por los misioneros que vinieron de Inglaterra y nos trajeron el evangelio.
Gracias a Dios por los pastores y ancianos nativos argentinos que se levantaron desde el norte al sur y fundaron iglesias por las vías de los ferrocarriles. Cuando todo era difícil, cuando había que luchar contra la Iglesia católica, cuando nos ponían trabas, cuando nos perseguía el Estado.
[00:42:47] Speaker B: Qué hombres de fe, qué convicción, qué
[00:42:49] Speaker A: grandes hombres de Dios.
Pero todos ellos se murieron.
Y la frase fue ahora te toca a vos.
Y yo sentí que el Señor me llamaba.
Tenía veintipico y nunca me olvidé de aquel momento.
Y yo sentí que yo tenía que ir al pie del acantilado.
Cuando fuimos a hacer un club bíblico donde tenemos ahora la iglesia, yo tenía 25 años, Esther 19. Fuimos a hacer un club bíblico, no fuimos a fundar una iglesia.
Dimos el primer paso de fe.
Éramos 120 jóvenes en la iglesia central, cuatro cuadras de la peatonal.
Fuimos al norte de la ciudad, a un barrio obrero.
Nos enfrentamos con la vagancia, con la violencia, con el abuso, con el alcoholismo, con el robo.
Todo nos superaba, todo nos superaba.
Lo único que teníamos era el Señor.
Y de pronto Dios empezó a multiplicar, a multiplicar, a multiplicar.
Nos encomendamos, fundamos la iglesia.
Y yo miro para atrás y había que dar el primer paso de fe. Había que poner los pies al pie del acantilado, había que poner las manos y que salga sangre. Y había que empezar a escalar.
¿Qué hace eso?
El llamado de Dios.
Hace un tiempo atrás estaba con los veranos. Nos gusta tomarnos un tiempo con Esther y orar y pedirle al Señor que nos dé luz para dónde tiene que ir a la iglesia el próximo año.
Y le pedimos a los otros pastores y líderes que oren y busquen también que Dios nos dé luz.
Y Dios me dio este versículo, Isaías 41-4. Porque yo estaba muy preocupado.
¿Dios seguirá llamando a los jóvenes como nos llamó a nosotros, o Dios nos llama más?
¿Esta generación digital nativa de pantalla, será movilizada por Dios o solamente quedamos nosotros y ellos seguirán viviendo en un mundo virtual? Habrá muchachos y chicas que serán movilizados por Dios. Y yo decía, si Dios no viene antes y pasamos nosotros, como la frase siempre, los hombres pasan, las obras quedan.
¿Habrá nuevos que digan sí al llamado del Señor? Y Dios me dio esta palabra.
¿Quién llama a las generaciones del principio?
Yo, Jehová. Listo, ya está.
Dios sigue llamando.
Por eso en esta noche, como en Betania, desde tu zona de confort, el Maestro está aquí y te llama.
¿Te vas a quedar debajo del granado con los 600 cobardes, o vas a seguir a Jonatán y a su escudero y vas a escalar el acantilado?
Termino.
El cuarto secreto es el discipulado.
¿Cuál es el verdadero propósito de la iglesia? Cumplir la Gran Comisión.
¿Para qué está la Iglesia en el mundo para cumplir la Gran Comisión?
Si la Iglesia no cumple la Gran Comisión, la Iglesia perdió el rumbo.
No, pero tenemos unas reuniones hermosas, tenemos un grupo de alabanza bárbaro, trabajamos con los niños, tenemos escuela bíblica. Todo eso está bien y es necesario, pero la Iglesia está para ser discípulos, que hagan discípulos.
Y cuando este ADN entra en nuestro interior, nos empezamos a hacer al pie del peñasco, al pie del acantilado, las preguntas correctas.
[00:46:42] Speaker B: Por
[00:46:44] Speaker A: ¿Tenés un discípulo?
¿Qué es un discípulo? Bueno, yo estoy, tengo un grupo de adolescentes que los tengo en un grupo pequeño. Y le no, no, eso no es discípulo, Eso es mentoreo. ¿Qué es un discípulo?
Un discípulo es pescar afuera de la pecera, la pecera es la iglesia.
Un discípulo es una persona que toma
[00:47:03] Speaker B: la decisión con Cristo un domingo. Y vos venís y lo llevás a los pies de Cristo, le confirmás la salvación y le decís el lunes te espero en casa o en una de las aulas de la iglesia. Y empezamos a hacer la vida abundante. Paso 1 Seguridad y salvación.
Y lo vas llevando y lo llevás hasta que se bautice. Y una vez que se bautizó le decís vos tenés que ser un discípulo que haga discípulos.
[00:47:25] Speaker A: Esta chica indica que tengo que terminar el mensaje, ¿Verdad? Te han mandado para eso, ¿Viste?
[00:47:32] Speaker B: Me mandaron, dice, y en cordobés me mandaron para que termine.
[00:47:37] Speaker A: Para los cordobeses no hay nada peor que un porteño y un santafesino hablando en cordobés, ¿No es cierto?
Final.
No digo fin porque parezco adorni. Final.
¿Tenés un discípulo?
No, pedíselo al Señor.
¿Tenés una discípula? No, pedíselo al Señor. Pero que yo trabajo en un ministerio. Esos son tus dones, podés tener tu ministerio.
Estamos llamados a tener la Gran Comisión y es salvar a una persona, hacerle
[00:48:09] Speaker B: un discípulo y que replique en otro.
[00:48:11] Speaker A: De eso se trata Juntos Argentina. Es tan sencillo, no hay que complicarlo.
[00:48:17] Speaker B: Cuando la Iglesia se impregna de ese ADN, empieza a subir el acantilado y van callados y van cayendo, porque Dios está con nosotros.
[00:48:27] Speaker A: ¿Cuánto le van a pedir un discípulo al Señor a partir de ahora? Vayan y hagan discípulos a todas las naciones.
[00:48:34] Speaker B: Bautícelos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo y háganlos discípulos para que repliquen en otros. Eso es lo que tenemos que hacer como iglesia.
Esta es la Gran Comisión, de esto se trata. Si no estás convencido de eso, estás debajo de un árbol comiendo granada.
[00:48:55] Speaker A: ¿Saben que me ha hecho muy bien? Volver a los hábitos de mi juventud, volver a salir a la calle a predicar como cuando tenía 25 años, golpear las puertas, caminar las calles de tierra.
¿Sabe que me ha hecho muy bien? Volver a tomar un material tan básico como la vida abundante y sentarme con un discípulo y verlo crecer en la fe y ver cómo él se enciende y busca a otros.
Eso es tan sencillo. No hay que decir más nada.
[00:49:25] Speaker B: Yo puedo terminar el mensaje acá y ya está.
[00:49:29] Speaker A: Si el Espíritu Santo lo pone en tu corazón.
Creo que no tengo que hablar más.
Yo veo en los rostros de muchos de ustedes que la palabra del Señor ha tocado.
Así que ahora vamos a hacer un llamado, porque dejar esta palabra acá y no hacer un llamado, es como poner la mesa y no sentarse a comer igual.
Porque Dios sigue llamando y el Espíritu del Señor va a llamar en esta noche a escaladores de acantilados que salgan de su zona de confort y le señor, estoy lleno de miedo, estoy lleno de temores. Vos sabés de la familia donde estoy, vos sabés los mambos que todavía no resolví. ¿Quién te dijo que tenés que resolver todos tus problemas para ser discípulo? Es así, el Señor te va a llevar en el camino y te va a ayudar.
Solo seguí los pasos de Jonatán y decile si Dios nos acompaña, quédate tranquilo, la salvación va a llegar.
¿Cuántos están dispuestos a hacerlo en esta noche? Vamos a orar todos con la cabeza inclinada. TIEMPO FINAL para el encuentro 1 y el señor sigue llamando, como me llamó a mí, llamó a tantos y llama a jóvenes, a hombres y mujeres en esta noche para Señor, estoy dispuesto, estoy disponible.
Señor, aprendo a depender. Señor, voy a ser discípulo.
No tengo idea por dónde empezar, pero me pongo de pie en esta noche para ir al pie del acantilado y subirme, porque yo sé que me vas a dar victoria.
Si estás dispuesto, ahí donde estás, ponete de pie delante del Señor como un acto de fe, para señor, estoy dispuesto.
Si sentís que Dios te llama a salir debajo del árbol de Granada. Ponete de pie y decirle, Señor, estoy dispuesto.
¿Dónde está el pastor?
Pastor, ore por nosotros para que esta generación se levante con mucho Jonatán y muchas Jonatán que están dispuestos a cumplir la gran comisión.
[00:52:43] Speaker C: Padre, gracias porque esta noche el cielo se abrió para hablarnos.
Hemos escuchado claramente la voz de tu espíritu, de tu palabra hablando a nuestro corazón.
Con mi amado hermano. Cuando éramos jóvenes escuchamos este llamado Y bendito el día que nos llama.
Bendito el día, Señor, que llamaste nuestro corazón.
Y aceptamos ese llamado por la fe para obedecerte e ir por otros, uno más, por uno más para tu gloria.
Por uno más que un día esté frente a ese trono de gloria.
Alabando y bendiciendo al que vive por los siglos de los siglos.
Pero hoy clamo en el nombre de Jesús.
Y porque creo en el poder de tu palabra y de tu espíritu, Dios.
Clamo ahora en el nombre de Jesús. Que cada una de estas decisiones se confirmen delante de tu presencia y se hagan realidad la vida de cada uno de estos jóvenes.
Cada uno de estos sea un Jonatán que se levanta hoy, Señor.
Un paje de armas que va por más en tu nombre.
Sabiendo que la victoria la tenemos asegurada en Cristo.
Que nuestro Salvador vive, Él ha resucitado, es el todopoderoso Dios que pronto también viene a buscarnos. Señor, clamo en el nombre de Jesús. Desata la lengua de estos jóvenes para predicar el evangelio.
Echa de ellos todo temor, todo aquello que los ha atado y detenido en el nombre de Jesús, esta noche, Señor, sea roto Y ellos en la libertad de Cristo puedan salir de este lugar plenamente convencidos de que tú estarás con ellos.
Que tú le darás el tiempo, la oportunidad y las personas a las cuales podrán alcanzarlos con el mensaje bendito del evangelio. El apóstol Pablo decía, no me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios y se ha transformado nuestras vidas, Señor, puede hacerla con otros Y hemos clamado en esta noche por esos seres amados que no te conocen, Señor, ten misericordia de ellos.
Alcánzalos con la gracia que un día nos alcanzaste a nosotros. Sálvalos joven, menciona a esa persona en tu corazón. Mencional ahora.
El cielo está escuchando.
Papá, mamá, hermanos, vecinos.
Dios, danos gracia para verlos y poder alcanzarlos a tiempo para que ellos sean libres.
Vengan a ti, disfruten del perdón que nosotros disfrutamos y de la vida eterna en Cristo Jesús. Señor, levanta discipuladores en este lugar.
Levanta discipuladores, levanta jóvenes, mujeres, varones,
[00:55:52] Speaker A: que
[00:55:52] Speaker C: vayan por ellos a todas las naciones.
Y tal vez esta noche esté llamando a alguien aquí, Señor, para que vaya mucho más lejos de lo que su mente puede llegar a imaginar. Hazlo, Dios. Hazlo para tu gloria, Señor. Hazlo para tu honra, la exaltación de tu persona. Levanta estos jóvenes en esta noche
[00:56:13] Speaker A: y
[00:56:13] Speaker C: el enemigo tiemble al verlos como instrumentos en tus manos y toda tiniebla huya y retroceda en el nombre de Jesús y suelte estos cautivos del diablo y sean traídos a la eterna libertad que hay en Cristo.
Bendito sea tu nombre, Señor. Nos proclamamos en esta noche todos juntos en victoria en el nombre de Jesús y lo hacemos clamando tu más rica bendición sobre nuestras vidas en su bendito y glorioso nombre.
Amén y amén. Mira, quiero proponerte algo animal corazón de que está al lado tuyo, anima el corazón de esa amiga que tenés ahí, de ese hermano, decirle, mira, vamos en el nombre de Jesús. No estamos solos, no estamos solos y estamos enderezando las veredas.
Enderezando puede ser porque el Señor viene y estamos predicando el evangelio y vamos por más. Y decirlo, mira, Dios me pudo usar a mí, también te puede usar a vos.
Decile, mira, Dios te puede usar a vos.
Dios tiene el poder, tiene la gracia, tiene los medios, los recursos para hacer de vos un instrumento de gloria, de honra, a su nombre. Y donde muchos conozcan a Jesús a través tuyo. No tengas miedo, el Señor está con nosotros. Dijera Pablo en Efesios que él es poderoso para hacer mucho más abundantemente de lo que nosotros pedimos o entendemos, según el poder que actúe en nosotros. A él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos.
Amén. Amén. Enderezamos las veredas y esperamos al Señor predicando su palabra.