Episode Transcript
[00:00:01] Bienvenido a Encuentro con Dios Podcast, un espacio para reflexionar, crecer en la fe y fortalecer tu relación con Dios. Encuentro con Dios, comenzamos.
[00:00:23] Buenas noches a todos, precioso momento de alabanza y cómo explicarle la verdad cuando uno trae preparada una palabra que cree que es la que Dios quiere para la noche, para la iglesia, pero en la humanidad uno siempre viene con esa duda de ¿Será que yo estoy diciendo algo o pensando algo de más, algo de menos quizás será mi mente, mi carne la que me está confundiendo? Pero después uno llega y Dios por su Espíritu empieza desde el principio hasta el fin a ordenar todo y ahí uno queda como ya en paz y uno confirma lo que ya entiende de antemano que esto nos trasciende y que en realidad es Dios hablando a la iglesia por medio de simples siervos como somos nosotros.
[00:01:20] Acompáñeme por favor en esta noche a la carta de Colosenses capítulo 2 y espero que en la medida que transcurra la noche no se olvide de las canciones que cantamos porque eso ya fue la introducción a lo que Dios quiere afirmar en esta noche también por medio de su palabra.
[00:01:43] Colosenses capítulo 2, versículo 11, Dice la palabra de En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal en la circuncisión de Cristo, sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos a Cristo.
[00:02:21] Y a vosotros, estando muertos en pecado y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándolo en la cruz.
[00:02:43] Versículo 15 Y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. Acompáñame a orar una vez más, Padre, clamamos que en esta noche podamos todos, Señor, oír tu voz, pueda ser una voz clara, pueda ser, Señor, un mensaje directo, poderoso al corazón para quitar de nosotros velos espirituales para Señor, poder abrir los ojos de nuestro entendimiento y en esta noche poder contemplarte aún más de lo que ya te conocemos, Señor. Anhelamos la manifestación de tu espíritu en esta noche de principio a fin. Y aún por medio de esta palabra, Señor, que va a ser sembrada, Señor, tú te lleves toda la gloria y toda la honra. Gracias Señor, por este tiempo hermoso. En el nombre del Señor Jesús. Amén y amén.
[00:03:44] Titulé este mensaje Firmes y en victoria.
[00:03:51] Y uno dice, cuando nos paramos frente a los símbolos de la cena del Señor, este mandato precioso que Jesús nos dio para que le recordemos y anunciemos su venida hasta aquel efectivamente vuelva por los suyos, por su iglesia.
[00:04:11] Uno tiene que al menos hacer una pausa y pensar qué está haciendo. Eso es lo que la Palabra nos invita a hacer, ¿Verdad?
[00:04:20] A reflexionar y hacer y participar de esto con limpia conciencia, sabiendo lo que estamos haciendo delante de qué estamos, no por el pan, porque es pan común, no por el vino, porque es vino común, sino por la trascendencia espiritual que esto simboliza.
[00:04:39] Cuando uno piensa en esto y el motivo detrás de esto, uno se da cuenta o debería darse cuenta, que al menos existen dos posibilidades para el alma del ser humano.
[00:04:53] Una es de perdición, una es de tristeza, una una es de no tener ningún tipo de esperanza, pero la otra es la nuestra, o debería ser la nuestra, la que nosotros entendemos, y es que estamos en Cristo.
[00:05:13] Y cuando nosotros estamos en Cristo y nos paramos frente a estos símbolos, ya no tenemos que reflexionar desde el dolor, desde la culpa, desde la tristeza, sino totalmente lo contrario, tenemos que pararnos y con gozo, con alegría y con gratitud, como cantamos también en esta noche, podemos pararnos frente a los símbolos, ya no simplemente a pedir perdón, sino también a poder celebrar, a poder disfrutar del gozo y de los privilegios de la salvación tan grande que Dios nos ha regalado. Ahora, cuando uno se pone a estudiar la carta a los Colosenses, se da cuenta que en ese momento la iglesia está empezando a ser amenazada por ciertas doctrinas que estaban surgiendo y que se estaban entrometiendo en la iglesia, que querían perturbar este el poder mirar a Cristo, conocerlo primero para disfrutar de la salvación y poder llegar a la salvación, pero también poder vivir plenamente en esa salvación.
[00:06:23] Esas doctrinas que se estaban levantando querían perturbar y confundir a la iglesia para que quite la vista de Jesús y empiece a agregar algunas cositas, empiece a sumarle cosas de religión a lo que es plenamente la salvación.
[00:06:42] Es que Pablo está buscando volver la mirada de los creyentes a Cristo y hacer énfasis en una cosa que va a atravesar toda la carta de los colosenses y que es volver a poner sobre la mesa la suficiencia de Cristo.
[00:06:56] Cristo es todo y Cristo es suficiente.
[00:06:59] Con Cristo somos salvos. En Cristo lo tenemos todo y en Cristo no nos hace falta más nada.
[00:07:06] Por eso, por ejemplo, en esto de querer hacer énfasis en la suficiencia del Señor y nuestra sola necesidad de buscarle, conocerle y depender de Él, porque Pablo nos va a animar a que podamos estar en Cristo, pero también poder desarrollarnos, disfrutar, crecer en la vida espiritual también y solo a partir de Cristo.
[00:07:33] Es que antes de Cristo, como está en la placa, nosotros teníamos una realidad, como dijimos, sombría, triste, oscura, estábamos totalmente acabados. Y no es que estábamos débiles, no es que podía ser que Cristo lo llegáramos a necesitar, la realidad es que necesitamos a Cristo. Por eso la Biblia habla no de debilidad, sino de muerte espiritual. La Biblia no nos dice que nosotros somos débiles espirituales, que tenemos que potenciar nuestra espiritualidad, que hay espiritualidad en nosotros y que podemos de alguna manera crecer de a poquito. No. La Biblia nos dice que sin Cristo nosotros estamos muertos y y despojados de Dios, apartados de Dios, en plena oscuridad, caminando a tienta sin saber a dónde ir y sin saber cómo salir y sin la posibilidad de salir de esa oscuridad, algo que solamente Cristo puede hacer. Antes estábamos muertos en pecado, prisioneros en la carne, esclavos del mundo bajo dominio de Satanás. Vivíamos dominados por nuestros impulsos, temores, culpas, deseos que nos todo el tiempo nos mantienen encadenados.
[00:08:40] Pero hay una intervención divina que lo cambia todo. Hay una intervención divina que hace algo radical, es que Dios nos abre paso desde las tinieblas en las que estábamos para que podamos acceder, como dice la palabra, a su luz admirable. Hubo un rescate, hubo un traslado en Cristo nosotros pudimos ser trasladados del reino de las tinieblas y poder llegar al reino de la luz de Dios, del Hijo de Dios.
[00:09:04] Y eso es algo, repito, que solamente Cristo puede hacer. Y por eso tenemos que volver a entender hoy que Cristo, solamente Cristo es suficiente, que Cristo es todo lo que necesitamos. Es que solo Cristo cambió esto y sólo Cristo puede cambiar esto.
[00:09:19] La vida eterna para nosotros que hoy estamos en Jesús, que le conocemos, que nos reconocimos pecadores y que le entregamos nuestra vida, ya dejó de ser una promesa distante, algo imposible de alcanzar. Al contrario, se ha hecho para nosotros una realidad presente en la cual ya vivimos y disfrutamos.
[00:09:41] Estamos en paz con Dios, tenemos paz de Dios, tenemos seguridad de salvación y tenemos un destino de gloria.
[00:09:50] Pero lo interesante es que si uno lee un poquito más en detalle, nos vamos a dar cuenta que Pablo quiere que no solamente tengamos un conocimiento de Jesús, sino que aprendamos a vivir plenamente en Jesús.
[00:10:09] Y te lo digo así porque el orden es importante.
[00:10:13] Porque Pablo nos dice que nosotros tenemos que tener un conocimiento cada vez más correcto y cada vez más profundo de Dios para poder crecer y disfrutar de las bendiciones que Dios en Jesús ya nos ha dado. Si nosotros queremos crecer y estar firmes y en victoria, nosotros tenemos que empezar a tener un verdadero y correcto conocimiento de Dios a partir de lo que las Escrituras nos dicen. Nada más ni nada menos. Podríamos decir que para nosotros es vital poder tener una correcta teología. Y cuando te digo una correcta teología, no te hablo de títulos, no te hablo de certificados, no te hablo de algún tipo de cuadrito en la pared que respalda un estudio. La teología es más ni menos que poder conocer a Dios. Es el estudio del conocimiento de Dios.
[00:11:08] Y esa es la base para nuestra salvación. Tenemos que primero llegar a conocer a Dios. Y cuando te digo correcta teología, no quiero decirte que solamente estamos llamados a estudiar pila de libros. Porque la correcta teología no crea eruditos. La correcta teología a la luz de la palabra, crea cristianos fieles, levanta cristianos piadosos, levanta cristianos que quieran conocer y honrar cada vez más a su Señor y despojarse de lo que La carne nos da. Quitar el pecado del medio, purificarnos, santificarnos a la luz de la Palabra por el poder de su Espíritu y crecer más en intimidad y en conocimiento de Él. Eso es lo que hace la teología. Eso es lo que la palabra de Dios nos enseña de la teología. El resto es bueno, por supuesto, podemos estudiarlo, por supuesto. Pero el certificado, el título que se cuelga en la pared es más ni menos que un reflejo de la sabiduría de este mundo. Sabiduría que lo único que hace es envanecernos, dice la palabra.
[00:12:08] Nosotros crecemos en sabiduría y nos podemos envanecer, nos podemos enorgullecer. Vamos a empezar a confiar más en el título que en el Dios que quizás en algún primer momento anhelamos conocer con esos estudios.
[00:12:23] Para el cristiano es fundamental conocer a Dios. Pero lo llamativo es que Pablo siempre que nos anima a crecer en el marco de la de la palabra de Dios, siempre lo hace relacionado a la salvación. Y si uno estudia la carta a los colosenses, por ejemplo, puede encontrar en Colosenses 1.9 por lo cual nosotros, desde el día en que lo oímos de ustedes, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que sean llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, creciendo en el conocimiento de Dios, fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para que toda paciencia y longanimidad. Ahora uno dice, eso es lo que yo anhelo para mi vida, ¿Verdad? Uno puede pararse ahí y decir, yo quiero tener esa madurez espiritual. Ahora fíjate Cómo sigue, versículo 12 con gozo, dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz, el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre y perdón de pecados. ¿Querés crecer espiritualmente? ¿Querés madurar espiritualmente? Nunca vas a poder hacerlo si no es a partir de la salvación en Cristo. Si no llegás primero a Cristo, nunca vas a poder crecer. Porque uno no puede madurar en la fe de algo que no tiene, porque solamente la vida viene por medio de Cristo. Separados de Él, nada podemos hacer, ni siquiera madurar y crecer en la palabra. Colosenses 2.7, cerquita de lo que estábamos leyendo.
[00:13:59] Por tanto, de la manera en que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él. Y ahora sí arraigados y sobreedificados en él, en Cristo, y confirmados en la fe, así como habéis sido engañados, enseñados, perdón, abundando en acciones de gracias. ¿Ves el orden? Llegamos a Cristo lo conocemos, tenemos la salvación y después podemos crecer y edificarnos en él. Si uno entiende esto, uno sabe y puede ver que si uno crece, la vida del cristiano debería ser en crecimiento y paralelamente en victoria. Porque cuando uno se para en la salvación no solamente es perdón de pecados, no solamente es justificación, no solamente es redención, sino que también hay una victoria de poder de Dios en la cruz por medio de Jesucristo que también impacta en nosotros y nos respalda y nos da ese poder también para poder crecer y vencer.
[00:15:02] Mientras nos desarrollamos y crecemos en fe, iremos o deberíamos ir cambiando vez más de victoria en victoria. Cuando uno ve la vida de Pablo, se da cuenta que Pablo vivía de esta manera.
[00:15:17] Si has leído los Hechos de los Apóstoles, si has leído sus cartas, te das cuenta que Pablo no la pasó fácil ¿O no? Si uno va a la carta de los Corintios, Pablo dice y enumera toda la lista de desafíos que constantemente él pasaba. Él estuvo encarcelado, él fue azotado, él pasó frío, estuvo en naufragios, estuvo desechado por los hombres, lo tuvieron que sacar casi muerto de algunas ciudades, lo han apedreado, cuántas cosas pasó este hombre. La pregunta ¿Cómo hizo para mantenerse firme?
[00:15:50] ¿Cómo hizo para poder persistir en la fe?
[00:15:54] La respuesta es que para Pablo, al igual que es la invitación que nos hace a nosotros y que le hizo a los colosenses, es que él nos anima a vivir una fe que no sean solamente argumentos, él nos invita a vivir una fe que no solamente sean ideas de la mente, él nos invita a vivir una fe que no solamente sean excusas con las cuales tomar renombre ante una conversación.
[00:16:24] Pablo nos está animando a que nuestra fe sea una fe como hemos visto hace poco en la iglesia, una fe real, una fe que se traslade desde la palabra a una convicción del Espíritu para vivirlo constantemente.
[00:16:46] Pero si prestamos más atención a los versículos que leímos desde el 13 al 15, a partir de esta verdad, de esta posición, Pablo invitarnos primero a conocer al Señor Jesucristo, después a crecer en Él, a madurar en él.
[00:17:04] Pablo nos lleva de alguna manera mucho más profundo y a poder discernir una verdad espiritual que si la entendemos, la dimensionamos y por el Espíritu la vivimos, nuestra vida no puede ser igual.
[00:17:26] Primero Pablo nos dice que nosotros estábamos muertos en nuestros pecados, pero que sin embargo Dios aún ahí muertos nos levantó y nos dio vida juntamente con Cristo, nos resucitó de aquel abismo en el que nos encontrábamos y nos permitió llegar a la luz.
[00:17:47] Después nos explica que en la cruz había un acta de decretos que nos era contraria. Un acta de decretos era un documento legal que en aquel entonces a los que eran condenados se les detallaban todas las ofensas, todos los delitos por los cuales acudían a aquella condenación.
[00:18:11] Tomando esa imagen legal del tiempo, Pablo dice nosotros como creyentes ofendimos a Dios, nosotros nos hemos rebelado contra él, hemos rebelado contra sus mandamientos, los hemos pasado por alto, hemos pecado contra Dios, pero esa acta de los decretos que para nosotros era contraria, hoy en la fe de Jesucristo para nosotros queda anulada. Dice la palabra de Dios que ese documento legal que nos acusaba que Cristo lo tomó por sí mismo y lo clavó en la cruz, su sangre lo cubrió y esas letras que nos acusaban hoy ya no se leen más. Esas letras que decían que Gaspar había hecho tal y cual cosa delante de Dios, hoy por hoy ya no se toman en cuenta, no porque yo lo merezca, sino porque Cristo en su dignidad, en su bendito sacrificio pudo hacer lo posible porque él murió por mí, porque él fue cargado con mi pecado, con mi miseria, con mi oscuridad y murió en la cruz para que esos pecados que eran míos pudieran ser cancelados totalmente en él. Y hoy yo ya no tengo deuda que pagar.
[00:19:22] Usted ya no tiene deuda que pagar si está en Cristo, usted ya no tiene que hacer absolutamente nada para poder agradar a Dios, primero porque no puede y segundo porque Dios estableció que solamente sea por medio de Jesucristo la fe en él y su muerte en la cruz. Ese es el único requisito.
[00:19:40] Estábamos en tinieblas, teníamos un documento legal que nos era contrario, pero que hoy de ninguna manera tenemos que pagarlo por nosotros mismos porque Él ya lo pagó por nosotros.
[00:19:55] Pero me encanta porque hay un escritor que dice que hay un clímax glorioso en el versículo 15.
[00:20:04] Dice la palabra de Dios, versículo 15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.
[00:20:20] Qué verdad hermosa, pero qué verdad poderosa. Mire, no sé si voy a poder transmitírselo porque es demasiado profundo. Pero. Pero déjeme intentarlo.
[00:20:30] La Palabra nos dice que Cristo despojó a los principados, a las potestades, tal cual lo haría un general victorioso de la época.
[00:20:39] Y ya nos vamos a adentrar. Esto no fue una escena simplemente simbólica, algo sencillo. Pablo está utilizando este lenguaje para querer explicarnos que aquí en la cruz hay una representación misma de un triunfo glorioso, cual no lo hubo en todo lo largo de la historia.
[00:20:58] La ley era usada como una espada contra nosotros, pero dice Cristo la arrebató. La muerte intentó reclamar a Cristo, pero quedó vencida. No en vano la Palabra dice que suelto los dolores de la muerte. Cristo se levantó porque era imposible que la muerte los retuviera.
[00:21:17] La muerte intentó reclamarlo, quedó vencida y el pecado definitivamente fue roto, quedó sin sentido. Los poderes de las tinieblas quedaron desarmados y puestos al descubierto.
[00:21:30] Esa es la idea, que hay un Cristo que parece débil, hay un Cristo que parece derrotado. Pero la realidad espiritual detrás de la cruz es que hay un Cristo que está venciendo. Hay un Cristo que está siendo victorioso más que nunca. Hay un enemigo que se cree vencedor. Hay un enemigo que cree que está haciendo culmen en su obra, pero en realidad es el principio del fin para ellos. En realidad es un Satanás que está perdiendo todo lo último que le queda, que es el poder de la ley sobre la gente. Es el poder de la ley sobre las personas. Con ese acta de los decretos para poder, como buen acusador de los hermanos que dice la Palabra que es poder ir y refregarnos en la cara de lo que nosotros no podíamos saldar. Pero llega el momento donde Cristo dice, esto ya tampoco es un problema porque ahora yo voy a tomar ese pecado, voy a tomar esa culpa, esa ofensa, y la voy a pagar y la voy a cancelar.
[00:22:22] Spurgeon en un mensaje sobre este texto dice el enemigo no permitiría nunca que se repartan despojos entre los conquistadores en tanto que les quede alguna fuerza. Y acá te quiero poner en esta situación. Pablo está tomando la idea de lo que en aquel tiempo se hacía una vez que algún tipo de soldado o emperador salía a la batalla y derrotaba al enemigo.
[00:22:57] Podemos deducir, dice Spurgeon, de nuestro texto con toda seguridad, que Jesucristo de una vez por todas ha puesto en completa fuga y ha derrotado enteramente a todos sus enemigos al punto que ha huido o de lo contrario no habrían sido repartidos sus despojos. Satanás vino contra Cristo. Él tenía en su mano una espada aguda llamada Ley. Hundía en el veneno del pecado, de manera que cada herida que infligía la ley era mortal. Cristo arrebató esa espada de la mano de Satanás y ahí quedó desarmado el príncipe de las tinieblas. Su casco fue partido en dos y su cabeza fue aplastada con bares de hierro.
[00:23:38] La muerte se levantó contra Cristo. El Salvador le arrebató su aljaba, la vació de todos sus dardos, los partió en dos y le devolvió a la muerte el extremo adornado con pluma, pero le privó de las púas envenenadas para que no pudiera destruir jamás a los rescatados, a los creyentes en Cristo. El pecado vino contra Cristo, pero el pecado de una vez por todas fue cortado en pedazos íntegramente. Y pregunta ¿No es acaso un noble cuadro con contemplar a todos los enemigos de Cristo?
[00:24:08] Es más, hermanos míos, dice él ¿No es un noble cuadro contemplar a todos sus enemigos y a los míos totalmente desarmados?
[00:24:17] A Satanás no le queda ahora nada con lo que pueda atacarnos. Puede intentar hacernos daño, pero no puede herirnos jamás, pues su espada y su lanza le han sido arrebatadas.
[00:24:31] Qué verdad preciosa. Y termina la imagen queriendo transmitir Pablo esta no solamente poner a Cristo como un vencedor, no solamente con quitarle las armas a nuestros enemigos, sino que la imagen que usa aquí Pablo para el triunfo es una imagen de triunfo romano.
[00:24:52] Era cuando un general regresaba victorioso de la guerra y los enemigos marchaban frente a la caravana del ejército vencedor, entrando y volviendo a su ciudad para demostrarle al pueblo que habían sido realmente victoriosos.
[00:25:07] Los enemigos eran desarmados, las armas les eran quitadas y eran exhibidos públicamente, aún incluso despojados de sus vestiduras para que sean realmente humillados.
[00:25:20] Eso es exactamente lo que ocurrió en la cruz.
[00:25:23] Cristo desarmó los poderes de las tinieblas, Satanás fue derrotado y absolutamente todos los demonios quedaron exhibidos como enemigos totalmente vencidos.
[00:25:37] Y como si fuera poco, y quiero terminar con esto, hay un grito de victoria de parte del Señor.
[00:25:50] Hay un grito de victoria que pasa desapercibido si uno lo lee rápidamente, porque la imagen no es a nuestra vista de un Cristo que está en victoria Hay un Cristo que está debilitado. Hay un Cristo que está muy dañado, que ha sido altamente agredido.
[00:26:09] Hay un Jesús que le queda en sus últimos suspiros. Hay un Jesús que ya está efectivamente colgado en la cruz.
[00:26:17] Hay un Jesús que está a punto de entregar su espíritu, pero con sus últimos alientos, quizás en un susurro Él da un grito de guerra y Él pronuncia esta Tetelestai.
[00:26:41] Consumado es.
[00:26:44] Consumado es.
[00:26:46] Parecería una simple expresión, Pero si profundizamos, entendemos que hay una conjugación en el griego.
[00:27:02] Hay un tiempo que es un tiempo perfecto.
[00:27:07] Y el significado de esta palabra en su original es una acción completada en el pasado con efectos permanentes en el presente.
[00:27:18] ¿Sabés lo que quiere decir?
[00:27:21] Que es una obra que ha sido completamente terminada, que está terminada y que permanecerá terminada.
[00:27:30] No es simplemente se acabó, sino una declaración de una acción completa con efectos eternos, irrevocables.
[00:27:39] Profecía cumplida, precio pagado, redención consumada, victoria obtenida, esperanza y destino seguro para todos aquellos que estamos en Cristo Jesús.
[00:27:50] Eso es la cruz.
[00:27:53] Eso es esta expresión. Salvación plena y disponible para vivir y gozar en el presente por lo que Él ya hizo en el pasado y algo que no cambia.
[00:28:06] Esta es la salvación que recordamos.
[00:28:10] Esta es la salvación que está disponible para nosotros. Y esta es la salvación que nos invita, no a vivir constantemente como culpables, tirados en el piso, sino al contrario, firmes, estables, parados y creciéndose en la victoria de Cristo Jesús. ¿Por qué ella las ganó? Porque nuestros enemigos ya no tienen armas contra nosotros. Porque Satanás fue despojado y exhibido públicamente, y lo decimos con confianza y seguridad, porque Cristo así lo firmó y nosotros estamos seguros en él.
[00:28:45] Porque la Palabra dice que Satanás ya no tiene arte ni parte contra nosotros.
[00:28:50] Porque la Biblia dice que es más grande el que está en nosotros que el que está en el mundo. Porque el príncipe de este mundo ya fue despojado por el Rey de reyes y Señor de señores, y él está con nosotros. Él camina con nosotros y en él confiamos y a él recordamos y su venida anunciamos.
[00:29:08] Este es el evangelio que creemos. Este es el evangelio que creo y que anuncio y que está disponible para todos hoy y que Está disponible para Ud. Señor, señora, jóvenes, niños que hoy todavía no conocen a Jesús. Que es la primera vez que escuchan el evangelio o que quizás habías escuchado. Pero simplemente era un Jesús muy parecido al que adorna las casas. Que solamente está clavado en la cruz. Mentiras. Hay un Cristo que resucitó. Hay un Cristo que vive. Un Cristo que está sentado en alta majestad. Que está en victoria a la diestra del Padre y que pronto vuelve a buscar a su iglesia.
[00:29:45] Ese Cristo es el que hoy también te invita a venir por la fe a la salvación de tu alma.
[00:29:52] Porque como arrancamos diciendo, sin Cristo solamente hay muerte y perdición para cada uno de nosotros.
[00:30:01] Al recordar a este Jesús, al recordar tremenda obra, mi pregunta ¿Realmente crees en este Jesús en esta noche?
[00:30:13] Y si no le crees, no quieres hacerlo.
[00:30:17] No quieres venir por la fe para la salvación de tu alma.
[00:30:22] No en vano Jesús murió, venció a nuestros enemigos y resucitó.
[00:30:28] Él abrió un camino para que podamos ser trasladados del reino de las tinieblas, del gobierno de Satanás y de esa vida de miseria que llevamos sin Cristo. A una luz admirable, a una vida llena de gozo, a una vida llena de libertad.
[00:30:46] Con errores, por supuesto, pero con una misericordia que se renueva día a día, cada mañana, para estirarnos la mano y levantarnos.
[00:30:57] Ese es nuestro Dios.
[00:30:58] Y ese Dios anunciamos.
[00:31:01] Pero sabés, decía en esta noche que creo que no fue casualidad como Dios guió a Lalo para la alabanza.
[00:31:12] Porque hubo un énfasis muy puntual en el poder de Dios.
[00:31:17] Hubo un énfasis muy puntual y una guía en las canciones. Para que en esta noche cantemos y proclamemos sobre la victoria y el poder de nuestro Dios y de nuestro Cristo.
[00:31:35] Cierro con esto. Efesios 3 es una palabra que tomamos en el grupo de alabanza de los jóvenes.
[00:31:47] Y dice el versículo 10 para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales.
[00:32:01] Conforme el propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor.
[00:32:09] Yo quiero invitarte a que terminemos este tiempo una vez más haciendo esto.
[00:32:17] Es la obra de Dios en la iglesia la que da testimonio de su multiforme gracia. Sí, pero también entendemos que si uno llega a la salvación en de medio de la alabanza, uno también hace esto.
[00:32:29] Uno también da a conocer a los otros creyentes, a los incrédulos, incluso proclama al mundo espiritual verdades eternas de la palabra de Dios.
[00:32:39] Yo te quiero invitar a que en esta noche podamos cantar a Dios y cerrar este tiempo proclamando su majestad. Dice la canción, Él es quien reina con poder creador, su fama eterna es.
[00:32:54] A ese Dios venimos a adorar, a ese Dios vamos a proclamar en esta noche y te invito a que lo puedas hacer en libertad, puesto de pie, sentado, pero con algo que no puede faltar y que es cantar a Dios con el entendimiento.
[00:33:09] Es entender que estamos en guerra, pero también con la tranquilidad de saber que estamos del lado de victoria, de que nuestro comandante en Jefe, Cristo Jesús, ya venció y que nosotros caminamos detrás de él en esa caravana de victoria. Los enemigos ya vienen, están despojados de todas sus vestiduras, están despojados de todas sus armas, ya no tienen de qué gloriarse, pero nosotros sí nos gloriamos en esa bendita cruz de Cristo. Y hoy decimos consumado es, nuestro Cristo reina, lo ha hecho reina y reinará por los siglos de los siglos.
[00:33:48] Estuvimos compartiendo Encuentro con Dios Podcast, un espacio para reflexionar, crecer en la fe y fortalecer tu relación con Dios.
[00:34:08] Será hasta nuestro próximo encuentro.