¿Buscas a Dios o solo una solución?

¿Buscas a Dios o solo una solución?
Encuentro con Dios Podcast
¿Buscas a Dios o solo una solución?

Jun 14 2026 | 00:42:14

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Episode 26 June 14, 2026 00:42:14

Show Notes

¿Acudimos a Dios para conocerlo o solo cuando necesitamos que resuelva nuestros problemas?

En este episodio de Encuentro con Dios, Alejandro Vitar reflexiona sobre la historia del Faraón y las plagas de Egipto, mostrando cómo muchas veces el ser humano busca a Dios en medio de la crisis, pero se aleja cuando llega la calma. A través de la Palabra de Dios, descubrirás el peligro de endurecer el corazón, el riesgo del enfriamiento espiritual y la necesidad de desarrollar una relación genuina y permanente con Cristo.

Un mensaje desafiante que invita a examinar nuestra fe, abandonar una espiritualidad basada en la conveniencia y aprender a depender de Dios en todo tiempo, con un corazón agradecido y rendido a Su voluntad.

️ Escucha este episodio y permite que Dios transforme tu manera de relacionarte con Él.

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Episode Transcript

[00:00:01] Speaker A: Bienvenido a Encuentro con Dios Podcast, un espacio para reflexionar, crecer en la fe y fortalecer tu relación con Dios. ¿Comenzamos? [00:00:19] Speaker B: Comenzamos. Muchas gracias. Bueno, para los que no me conocen, soy Alejandro Vitar de Santiago, estoy con mi familia, es un honor, realmente un privilegio poder compartir la palabra de Dios. Hoy vamos a hablar un poquito de las tormentas de la vida y hoy quiero ponerme un poquito más serio que otra vez y quiero hablar de cómo actuamos cada uno de nosotros en las tormentas que nos toca vivir en esta vida y que muchas veces he tomado un texto del Éxodo que ustedes dirán ¿Qué tiene que ver ese texto conmigo? Pero vamos a leerlo, voy a tratar de. Ustedes síganme con la lectura, voy a tratar de saltear algunos versículos porque no quiero pasarme mucho con el tiempo, pero el texto de hoy está en el éxodo 9 del 27 al 35 y dice así entonces Faraón envió a llamar a Moisés y Aarón, y les He pecado esta vez Jehová es justo, y yo y mi pueblo, impíos, orad a Jehová para que cesen los truenos de Dios y el granizo, y yo os dejaré ir, y no os detendréis más. Y le respondió Moisés, tan pronto salga yo de la ciudad, extenderé mis manos a Jehová, y los truenos cesarán, y no habrá más granizo, para que sepas que que de Jehová es la tierra. Y saltamos al 33 y dice y salido Moisés de la presencia de Faraón fuera de la ciudad, extendió sus manos a Jehová, y cesaron los truenos y el granizo, y la lluvia no cayó más sobre la tierra. Y viendo Faraón que la lluvia había cesado, y el granizo y los truenos, se obstinó en pecar, y endurecieron sus corazones y sus siervos, y el corazón de Faraón se endureció, y no dejó ir a los hijos de Israel, como Jehová lo había dicho por medio de Moisés. Hasta ahí la lectura, más o menos un poquito un contexto. Ustedes saben que el pueblo judío ha sido 400 años esclavo en Egipto, Unos primeros años de libertad, después entraron en esclavitud en Egipto hasta que aparece en escena Moisés. Moisés criado por la hija de Faraón, se entera a los 40 años que era judío, por defender a un judío, mata un soldado egipcio, huye de Egipto, está 40 años en el desierto. Y estando en el desierto Dios le dice a través de una zarza le dice vete y libera mi pueblo. Y Moisés le dice no puedo, soy tartamudo, no sé hablar. Dios le dice vos hacé lo que te diga, yo te voy a decir qué decir para que liberes a mi pueblo. Se presenta Moisés a Faraón y le dice, mira Faraón, vengo de parte de Dios, escucha la voz de Dios. Faraón se niega a escuchar y van a pasar siete plagas. Esta es la séptima plaga. Y todas las plagas Faraón promete hacer algo. Después que pasa la plaga se arrepiente y vuelve atrás. Y así sucesivamente durante las seis plagas. ¿En esta séptima plaga aparentemente faraón se da cuenta de su pecado y dice pecado? He pecado contra Dios y hoy mi pueblo somos pecadores impíos. Y da una apariencia de haber entendido la santidad de Dios y el pecado de ellos. Pero que lo que ocurre, reconoce su pecado cuando tiene miedo y cuando está en medio de una prueba y medio de una tormenta. Pero qué pasa cuando pasa la tormenta y pasa el granizo, Faraón endurece su corazón y se vuelve atrás. Por lo tanto quiero que analicemos en algunos minutos como actuamos nosotros ante las crisis. Aquí vemos un ejemplo de un hombre que era enemigo del pueblo de Dios. Pero muchas veces nosotros también actuamos así y buscamos a Dios en las tormentas. Éxodo, la primera parte dice Faraón envió a llamar a Moisés, he pecado esta vez Jehová es justo, yo y mi pueblo impío Orada Jehová para que cesen los tronos de Dios y el gran hizo y yo dejará ir y no detendráis más. Mire mi hermano, muchas veces así como Faraón cuando ve la tormenta, nosotros hacemos lo mismo. Y muchas veces nosotros, y usted dirá no, pero si muchas veces nosotros buscamos a Dios solamente para pasar la tormenta. Nos confundimos del Dios que tenemos. Después vamos a hablar un poquito de lo que hablaba Gustavo al principio del salmo. Nos olvidamos de lo que Dios ha hecho por nosotros y lo buscamos a Dios como un Dios de bolsillo y queremos que nos solucione el problema económico, que nos sane la enfermedad, que nos solucione el problema matrimonial y venimos y lo buscamos a Dios en esas situaciones, pero simplemente hasta que pasa la tormenta. Cuando pasa la tormenta volvemos atrás. Usted sabe, yo siempre le cuento anécdotas y en la iglesia tengo un hermano que es así, es un faraón chiquito. Él cada vez que hay problemas con matrimoniales, con vicios, con drogas, que su esposa lo corre de la casa, cae a la iglesia y viene a la iglesia y busca a Dios y vuelve al discipulado y pide perdón y dice que va a cambiar su vida hasta que Dios le soluciona su problema. Cuando Dios le soluciona su problema matrimonial, su problema económico, su lo ayuda con su esposa, empieza poquito a poquito a volver al mundo y vuelve al mundo y así es un proceso que hace muchos años que viene y no se deja transformar por Dios. Lo busca Dios solamente en medio de las tormentas y Dios no quiere que nosotros busquemos únicamente a Dios en las tormentas. Dios quiere que dependemos de Él, que nos aferremos en las tormentas a Él. Miren mis hermanos, las pruebas son el medio más directo para encontrar, reencontrarse con Dios. Usted sabe que Spurgeon, el gran predicador Spurson decía que el dolor es el megáfono de Dios. Cuando uno está pasando por pruebas, por dolor, siempre busca a Dios. Pero eso no es mérito del creyente solamente. La gente que no conoce a Dios y que no tiene una relación con Dios, también lo busca Dios en medio de las tormentas. La prueba, la tormenta es para encontrarse o reencontrarse con Dios. Las pruebas enfrentadas correctamente son enriquecedoras, pero enfrentadas incorrectamente son dañinas. Voy a leer rapidito tres textos, tres pasajes, son enriquecedoras, escúcheme cuando Santiago 1, 2 y 3 hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce paciencia y en otra versión dice perseverancia. Por lo tanto son enriquecedoras. Si la prueba hace que nosotros perseveremos en el Señor y que tengamos la constancia de seguir, no importa cuál sea la prueba, no importa cuál sea la dificultad, seguir al Señor, pero también romanos 5 3 y 4 dice y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones sabiendo que la tribulación, escuche, produce paciencia y la paciencia prueba y la prueba esperanza y la prueba produce esperanza. Si logramos en las pruebas tener la esperanza puesto en Cristo, las pruebas son de bendición para nuestra vida. Y 1ª de Corintios 10 13 Ustedes no han pasado por ninguna prueba que no sea humanamente soportable de otra versión no es, no es la 60. Pueden ustedes confiar en Dios que no los dejará sufrir prueba más dura de lo que puede soportar. Por lo tanto, si en la prueba logramos la perseverancia, la esperanza y la confianza en Dios, verdaderamente la prueba enriquecedora para nuestra vida. Pero son dañinas. Y he puesto un solo pasaje para no cargar de textos en el Salmo 78 34. Escuche lo que dice. El salmo 78 34 va a describir también cuando el pueblo sale de Egipto y en el desierto dice si los hacía morir, entonces buscaban a Dios, entonces se volvían solícitos en busca suya y se acordaban de que Dios era su refugio y el Dios Altísimo su redentor. Pero le lisonjeaban eso ¿Saben que es adular? Mentir con su boca y con su lengua le mentía, pues sus corazones estaban lejos de él. Mire mi hermano, cuando nosotros a la prueba, muchas veces en las pruebas, cuando entramos a una prueba, estando fríos a las cosas de Dios, le decimos a Dios lo que creemos que Dios quiere escuchar de nosotros. Entonces lo adulamos a Dios y le señor, yo sé el poder que tiene, yo sé la soberanía tuya, yo sé que me puede sacar esta situación, pero al final del pasaje, pero le lisonjeaban con su boca, le mentían, pues su corazón estaba lejos de él. En realidad no buscaban a Dios, buscaban la solución que Dios le puede dar al problema. Una situación difícil que no tenía una solución aparente para el pueblo. Simplemente lo adulaban a Dios para que Dios cumpla con mi voluntad. Y eso es lo que hacemos vez tras vez, mis hermanos. No veo muy bien con los lentes. Las pruebas servirán para que confíes en Dios y te apoyes solo en Él. Aprobada la prueba, Dios te revela cosas que a otros no se las revela porque ya no conoces a Dios intelectualmente. Si no conoces a Dios vivencialmente. He puesto un pasaje de Job, mire mi hermano Job, usted sabe que Job hacía holocausto y sacrificio todos los días por si las dudas alguno de sus hijos pecaba. Todos los días hacia un sacrificio y un holocausto. Por por lo tanto Job sí tenía comunión con Dios, pero tenía una comunión con Dios intelectual, Tenía un conocimiento de Dios intelectual y nosotros también somos iguales, conocemos a Dios intelectualmente pero no conocemos a Dios vivencialmente. Joven el verso capítulo 42 cuando ya habían pasado las pruebas y Job había perdido los 10 hijos, había perdido toda su economía, había perdido la salud, le dice de oídas te había oído, pero ahora mis ojos te ven porque había conocido a Dios vivencialmente. A Dios no se lo conoce vivencialmente si no es a través de las pruebas mis hermanos, a Dios lo conocemos muchas veces de manera intelectual a través de su palabra, pero verdaderamente conocemos a Dios vivencialmente cuando pasamos por pruebas. Es como que Dios al momento en que uno pasa la prueba Dios te permite, te expande un poquito más el territorio de su conocimiento y empiezas a conocerlo un poquitito más a Dios. Dios permite que cuando salimos de las pruebas aprobados lo podamos conocer un poquito más y usted fíjese, hable con personas que han pasado con pruebas durísimas y va a ver como después de la prueba el conocimiento de Dios es distinto. Uno conoce a Dios vivencialmente de corazón, no solamente con la cabeza, no solamente repitiendo un texto, sino que lo conoce verdaderamente a Dios. En la prueba se conoce a Dios, en la bonanza se conoce de Dios, que no es lo mismo Mi hermano, Jeremías 17 7 y 8 dice bendito el varón que confía en Jehová y cuya confianza es Jehová. Es distinto, no es lo mismo confiar en Dios que mi confianza sea Dios. Yo confío en Dios porque sé que Dios puede solucionarme el problema, yo sé que Dios tiene el poder y la soberanía para solucionarme los problemas, pero cuando mi confianza es Dios, independientemente de lo que me ocurra yo sé que estoy en Cristo y que por lo tanto me solucione mi problema o no me solucione mi problema, yo confío en Dios lo mismo porque estoy en Él. Es diferente el pasaje y dice es como árbol plantado junto a las aguas que junto a la corriente le echan sus raíces y no verá cuando viene el calor, a pesar de las pruebas no dejaremos de dar fruto, a pesar su hoja estará verde y en el año de la sequía no se fatigará ni dejará de dar fruto. Independientemente cuando conocemos a Dios y nuestra confianza está en Él, puesta en él, no importa si me da con el gusto de solucionarme o no mi problema, cuando mi confianza es Él, no dejaré de dar fruto independientemente de cuál sea mi situación y cuál sea mi problema en la vida. Las personas que solamente buscan a Dios en el momento de la tormenta, a menudo cuando pasan las tormentas, regresan a sus convicciones originales. Si vos sos una persona que solamente buscas a Dios porque estás con problemas, con enfermedades, con situaciones económicas, revisa tu comunión, revisa tu comunión con Dios. Es más, te diría que hasta revises tu salvación. Porque las personas que sólo acuden a Dios cuando estamos en tormenta, muchas veces son religiosas y no son creyentes, tienen una religión y buscan a través de determinados ritos congraciarse con Dios para que Dios haga mi voluntad, pero no lo tengo a Dios en el corazón, no soy una persona que haya entregado mi vida a Dios. Pero en segundo lugar, para no demorarme tanto, nos alejamos de Dios. Cuando pasan las tormentas, muchas personas la calma es un peligro de enfriamiento espiritual. Cuando estamos en problemas, buscamos a Dios, nos acercamos a Dios, pasó todo en calma, volvemos a enfriarnos espiritualmente. Éxodo 8.34 Y viendo Faraón que la lluvia había cesado, y el granizo y los truenos, se obstinó en pecar, y endurecieron su corazón, él y sus siervos. Muchas veces pasa eso, cuando estamos en problemas buscamos a Dios. Cuando se soluciona nuestro problema, nos alejamos de Dios. Muchas veces cuando estamos tranquilos, economía tranquila, matrimonio, familia, salud, dejamos de orar y ahora deja de ser una prioridad, pasa a ser medio una carga, no tengo tiempo. Cuando se soluciona nuestra economía, dejamos de depender de Dios. Cuando no llegamos con la economía, dependemos de Dios y oramos a Dios y Dios es fiel. Pero cuando nos enfriamos y estamos bien económicamente, dejamos de depender de Dios. Cuando sanamos la enfermedad, volvemos a la frialdad espiritual mi hermano, volvemos a la frialdad espiritual y cuando nos devueltan, nos acercamos una prueba de vuelta como el Salmo 78 le mentimos a Dios, creemos que a Dios le podemos lisonjear y le podemos mentir con nuestra boca. Solo buscamos las bendiciones de Dios y no al Dios de las bendiciones. Nos acordamos de Dios cuando nos falta todo, pero nos olvidamos cuando todo vuelve a estar bien. El enfriamiento o la frialdad espiritual es el proceso gradual, escuche donde el creyente pierde su pasión por Dios. La Biblia lo muestra como la pérdida del celo por la oración y la palabra, un aumento de la tolerancia al pecado y una menor sensibilidad a la guía del Espíritu Santo. Usted sabe que si se están enfriando. Aquí he puesto cinco señales que te estás enfriando espiritualmente. En primer lugar, cuando te sientes indiferente a la palabra y leer la Biblia. Yo me acuerdo cuando acepto a Cristo y lo único que quería era leer la Biblia. Casi todo el día me encerraba, no atendía mi trabajo a gente solamente para leer la Biblia. Cuando uno se va enfriando espiritualmente y se va alejando y se va alejando y leer la Biblia no, suficiente con que venga, que dicen los pastores que lean el pasaje y suficiente. A Dios se lo conoce mano a mano, mi hermano, no se lo conocen reuniones, Podemos conocer de Dios en un púlpito, pero a Dios lo conocemos mano a mano con su palabra. No hay forma de conocer a Dios como de oídas te había oído. No, no, no, no. Pero mis ojos te ven en la prueba o te ven directamente en tu palabra. Pero no hay forma de conocer por otros, por experiencias ajenas a Dios. Pero en segundo lugar, no tienes ganas de estar con hermanos en Cristo cuando está frío. No quieres ni venir a las reuniones, ni congregarte, ni ir a ministerios. Es más, alguna vez lo escucho en la iglesia y los creyentes son medio tontos, hacen cosas que son aburridas. No te quieres ni siquiera juntar con hermanos en Cristo. Pecados pasados vuelven a tu vida. En la medida en que más nos enfriamos, más posibilidad le damos al diablo que tome ventaja en nuestra vida y que el pecado que estaba olvidado, que estaba dejado atrás, vuelva a tener influencia. Usted sabe que tengo un hermano que creo que es hermano porque vive cayendo en él en adulterio. Vive, vive, vive con su mismo pecado. Y cada vez que me ve alevo sé que me pasó tal cosa, he caído y me siento, tomo un café y lo reto. ¿Y sabe qué hace? Inclusive se justifica hasta con personajes bíblicos y me dice, bueno, pero David, David no tenía un corazón conforme a Dios. ¿Sí tenía un corazón y que ha hecho? ¿Y por qué yo no? Si David tenía la estrella de David, la bandera de Israel y yo, ¿Yo que soy? ¿Un simple mortal porque no? Claro, sí, pero usted sabe que la Biblia, no toda la Biblia es para hacer. No todo lo que la Biblia dice es prescriptivo. Todo lo que la Biblia dice descriptivo. La Biblia describe muchas cosas, pero no prescribe todo la Biblia. Hay cosas que son descriptivas y hay cosas que son prescriptivas. Descriptivas. Toda la Biblia prescriptiva es honra a tu padre y a tu madre. Eso sí es prescriptivo. Porque tiene una promesa. Largura de día, todo te sale bien. Eso es prescriptivo. Dios te ordena que lo hagas. Pero hay muchos pasajes de la Biblia que son descriptivos. Porque si no fueran descriptivos. Alguien tiene 999 mujeres que me corresponden a mí. Salomón tenía mil, yo tengo una, hay 999 que no las tengo. No, no, no, no son pasajes para imitar. Son pasajes descriptivos. Dios no está de acuerdo. Lo describe la Biblia, pero no lo prescribe la Biblia. Entonces yo le digo, está bien, no porque en la Biblia diga es un ejemplo para imitar. Aparte, las consecuencias del pecado la pagamos nosotros. ¿Usted sabe la consecuencia del pecado? La Biblia dice que la espada no se iba a apartar de la casa de David. ¿Y saben lo que le ocurre? Lo persigue un hijo. Un hijo viola una hermana, el otro hermano lo mata. Calamidades en la vida de David. La espada no se aparta por el pecado de David. En cuarto lugar, dejamos de orar. Oramos solamente en la comida para quedar bien en público. Pero. Pero dejamos de orar, de orar para encontrarnos con Dios. De orar no por orar en sí, de orar para escuchar al Señor, para ver su rostro, para escuchar su guía. Orar, orar con Él. Dejamos de orar y perdemos la dirección de Dios para nuestra vida. Y todo lo que antes lo teníamos clarito que era la voluntad de Dios, deja de ser la voluntad de Dios. ¿Usted sabe que nos enfriamos y estamos proclives a caer en pecado? ¿Usted sabe que en Santiago, cuando uno va por la calle de la iglesia hasta el parque, cuando llega al parque Aguirre, mira y está el Cristo? Hay un Cristo enorme, el Cristo, como el Cristo redentor de Brasil, igual, un poco más chico. Y cuando uno llega caminando y lo ve, es enorme, enorme. Y dice qué grande que es Cristo. Pero cuando uno empieza a caminar por la costanera y le da la espalda y se empieza a alejar y se empieza a alejar y se da vuelta a los 100 metros y lo mira y es más chiquito. Y si caminamos 300 metros hasta la alsina y es así chiquitito el Señor, así chiquitito. Bueno, eso pasa con nuestra vida espiritual. Si nos alejamos de Dios, nos alejamos de las cosas del Señor. Cada vez Dios deja ser más, deja de ser ese Dios gigante, omnipotente y empieza a ser un Dios chiquitito, así como esto, casi de bolsillo. ¿Hace cuánto que no, que no te encuentras con Dios? ¿Hace cuánto que no tienes un tiempo de leer la Biblia? Y lo digo inclusive a gente que predica, porque leer la Biblia para predicar no significa comunión. Yo puedo sentarme, leer la Biblia todos los días para ver qué mensaje voy a dar y eso no significa que esté en comunión con Dios. ¿Hace cuanto que no te sientas en la Biblia para escucharlo a Él? Para que Él te hable solo, sin tener ningún mensaje, sin tener nada que hacer para escuchar la voz de Dios. ¿Hace cuanto que no predicas el Cristo así? ¿Cuánto que no llega alguien a tu trabajo y le habla de Cristo a tu escuela, un compañero? ¿Hace cuánto? ¿Hace mucho? ¿Lo han hecho esta semana, ayer, anteayer, le han predicado a alguien, hace dos días, tres? ¿Alguien se acuerda? Porque estamos fríos espiritualmente y ahí por ahí a medio de loco lo que voy a decir. ¿Hace cuánto que no te levanta gritando un himno? Yo personalmente por ahí me levanto gritando, me dice siete de la mañana cállate. Gritando un himno, una canción, me mete, me baño a los gritos, es una casa de los locos. ¿Hace cuánto que no gritas una canción, que no te levantas con el Señor? El enfriamiento espiritual, mi hermano, es imperceptible, no te das cuenta de a poquito a poquito el diablo se ocupa de que no tengas tiempo de orar, de que no tengas tiempo de leer la Biblia, te hace creer que sos suficientemente capaz para hacer tu vida sin Dios. Deja de consultarle a Dios por cada cosa que haces y cuando te das cuenta es como que el diablo te va tirando todos los días hielito, estás en una bañadera caliente y todos los días viene te tiro un hielito. El primer hielito no te hace nada, el segundo no te hace nada. Pero a la vuelta de un año, de seis meses, sin ocuparnos de las cosas de Dios, estamos helados estamos helados, estamos fríos, congelados a las cosas de Dios. El enfriamiento es paulatino mi hermano, tener cuidado cuando nos enfriamos de Dios, Dios deja ser, deja de ser Dios y lo hacemos solamente un Dios de bolsillo, un Dios para pedirle cosas, necesito tal cosa, necesito tal otra, y sabe que mi hermano, nos olvidamos de lo que Dios ha hecho en nuestra vida. La frialdad con Dios es igual a ser desagradecidos con Dios, como decía el pastor Gustavo hoy a la mañana, ser desagradecidos con Dios es enfriarnos a las cosas de Dios. ¿Usted piensa que hubiese sido de su vida sin Cristo? Que hubiese sido su matrimonio, de su economía, de sus hijos sin el Señor en su vida, en mi vida un desastre sin Cristo, un desastre total y ahí está el ejemplo, si nos olvidamos de Dios, nos hacemos desagradecidos con Dios. Escuche lo que dice deuteronomio 8 11 voy a leer algunos pasajes. Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites, y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuviese se aumente, y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó, y ahí voy a parafrasear, de Egipto de servidumbre te hizo caminar por un desierto espantoso, con serpiente te cuidó, te dio agua, te sustentó con maná. Y el 17 diga y digas en tu corazón mi poder y mi fuerza y la fuerza de mi mano me han traído hasta aquí. Te olvide de que todo se lo debemos a él, todo 100% bienes primero salvación, pero después salud, familia, comunión, todo lo que tenemos lo debemos él cuando nos enfriamos somos unos desagradecidos con el Señor mi hermano, el enfriamiento espiritual lleva a la caída y después que detectamos que esas cinco cosas no las estamos cumpliendo, ese enfriamiento nos lleva a la caída. Te sientes indiferente a la palabra, no tienes ganas de estar con los hermanos, los pecados pasados vuelven, deja de orar, pierde la sensibilidad, el pecado no te quita el sueño. Cuando estamos fríos, el pecado no nos quita el sueño. Cuando estamos cerca de Dios y uno comete un pecado, el pecado no te deja dormir, te carcome la cabeza toda la noche, pero la segunda vez poquito menos y la cuarta, quinta vez, duermes completamente. El pecado ya no tiene ya contristado el espíritu, dice la Biblia, lo has contristado, lo ha pagado al espíritu dentro tuyo. Ya no te muestra el Espíritu Santo cuando estás pecando, porque nosotros seguimos en esa actitud. ¿Cómo revertir? Volvé a las disciplinas espirituales. No la disciplina por sí. Yo no sé, yo siempre trato de explicarlo. La disciplina de por sí no te acerca más a Dios. Acercarme, pensar que porque oro dos minutos estoy me acerque a Dios o porque leo un capítulo de la Biblia estoy más cerca, estoy equivocado. Las disciplinas espirituales me ponen enfrente del Señor que me va a dar, me va a sacar del enfriamiento. No por la disciplina en sí, sino porque cuando me siento a leer la Biblia, Dios me puede hablar. Cuando me siento orar, Dios es el que me contesta. Por lo tanto, la disciplina de por sí es legalismo. La disciplina para buscar el rostro de Dios es lo que debemos hacer para salir del enfriamiento espiritual, mi hermano, y buscar ayuda. Rodéate de buenos hermanos, rodéate de creyentes. Arrepentite, mi hermano. Cuida tu relación con Dios cuando todo está bien, porque es el momento en que es más fácil que te enfríes espiritualmente y caigas en pecado. Vamos rapidito. Tercer lugar, regresamos al mundo después de la tormenta, cuando estamos fríos y cesan los truenos, el corazón obstinado siempre vuelve a lo que lo destruye el Y viendo Faraón que la lluvia había cesado y el granizo y los truenos, se obstinó en pecar y endurecieron su corazón él y sus siervos. Se obstinó, decidió que va a ser con su vida. Listo, pasó la tormenta, ahora me ocupo yo, punto. Basta. Dios gracias. Dios, gracias por el favor recibido. Hay personas que cuando pasa la tormenta vuelven a hacer relaciones tóxicas. Hay personas que vuelven a esos viejos hábitos que han destruido tu vida, retornan vicios destructivos, se enredan otra vez en aquello de lo que Dios nos quería sacar. Tenemos que comprender que el pecado nunca quiere menos, sino que siempre quiere recuperar el terreno que había perdido nuestra vida para llevarnos a una condición peor que la anterior. Segunda Pedro 2 20 dice ciertamente habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, escapado de la contaminación del mundo por el conocimiento del Señor y Salvador, enredándose otra vez en ella, son vencidos. Su postrer estado viene a ser peor que el primero. Volver al pecado después de conocer a Cristo es peor que no haberlo conocido nunca. El 21 dice porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de justicia que después de haberlo conocido volverse atrás en este santo mandamiento. Y escuche lo que dice el 22 les ha acontecido lo del verdadero proverbio el perro vuelve al vómito y la puerca lavada a revolcarse en el cielo. Volver al pecado. Si uno vuelve al pecado, ¿Sabe qué sentimiento va a producir en los demás? ¿No quiero decir una palabra inadecuada desde un púlpito, pero que siente usted con un perro? Vomita y se come su vómito. Bueno eso es lo que va a dar usted y yo si volvemos una vez después de haber conocido al Señor. Volver a pecar nuevamente. La puerca al barro y el perro al vómito. Proverbio 29 1 El hombre que reprendido endurece la cerviz, de repente será quebrantada. Si la prueba no sirve para hacerme regresar a las cosas del Señor, seré quebrantado. Y después dice y no habrá para él medicina. Cuando no hay para alguien medicina ¿Qué pasa? Te mueres. Y por último Dios quiere que nuestra dependencia de él, que nuestra dependencia sea 100 de él. Algunos claman a Dios para salir del dolor pero pero cuando el dolor termina vuelven a abrir la puerta a aquello que les produjo el dolor. Un corazón obstinado siempre termina regresando al lugar del que Dios quería regresarlo. Y por último Dios quiere que nuestra dependencia sea de él. Ezequiel 36 26 dice os daré un corazón nuevo y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne. Eso lo que quiere el Señor de nosotros, cambiarnos el corazón, cambiarnos la perspectiva de vida, cambiarnos las prioridades, cambiarnos la mirada hacia la vida, cambiar nuestro corazón. ¿No quiere Dios un hijo que solamente lo tenemos para pedir y para pedir y para pedir? Y cada vez que uno se encuentra con el hijo, pide, pide, pide nada más y sigue haciendo su vida. Muchas veces somos así, pedimos, pedimos, pero después hacemos nuestra vida. Romanos 8 28 dice y voy rapidito y sabemos que los que aman a Dios todas las cosas los ayudan a bien. Esto lo que conforme a su propósito son llamados. ¿Pero que dice el 29? Porque los que antes conoció también los predestinó para que fuesen hecho conforme a la imagen de su hijo. No es una predestinación para salvación, es una predestinación para santificación. Aquí no está hablando de salvación, Dios quiere que nosotros vivamos una vida que lo refleje a Él, que refleje a Cristo, que cada cosa que hagamos, que cada paso que demos, que cada lugar en que estemos reflejemos a Cristo, que tengamos un corazón verdaderamente transformado, verdaderamente transformado, no de boca este pueblo de labios me honra, más su corazón está lejos de mí, dice Mateo 15. Pablo es uno de los ejemplos, dejó de perseguir a los cristianos para predicar a Cristo y ahora quiero hacer un impasse, quiero pasar estos pasajes y quiero hablarte a vos que vienes por primera vez, he escuchado que hay muchos chicos y gente que está viniendo por primera vez y quiero hablarte a vos. Ezequiel Éxodo 9 13 Escucha lo que dice Entonces Jehová dijo a Moisés levántate de mañana y ponte delante de Faraón y dile Jehová el Dios de los hebreos dice así deja ir a mi pueblo para que me Sirva. Y el 14 dice Porque yo enviaré esta vez todas mis plagas a tu corazón. Mi hermano, si no lo conoces a Cristo y no quieres escuchar la voz de Dios y la guía de Dios para tu vida, vas a vivir en plagas, vas a vivir en vicio, vas a vivir en droga, vas a vivir en alcohol, y si vos me dice no, yo no tengo ni vicio, ni alcohol, ni plaga, vas a vivir vacío, vas a tener un vacío que no lo vas a llenar con nada, como dice Salomón en Eclesiasté conviene, no los llenas con placeres, no los llenas con sabiduría, no lo llenas, se llena con Cristo, si contesta como Faraón que ha dicho Faro retírate de mí, se le presenta Moisés, le dice retírate de mí, que no vean mis ojos porque te voy a dar muerte, que no te vuelvan a ver mis ojos y ¿Sabe qué aconteció en el 29? Jehová hirió a todo primogénito en la tierra de Egipto del primogénito, el faraón que se sentaba sobre su tono hasta el primogénito del cautivo. Faraón escuchó a Dios cuando le vino un dolor enorme cuando perdió a su primogénito y recién escuchó la voz de Dios y le dijo bueno Señor, si Dios tiene razón, dejó ir a tu pueblo para que te adoren, pero que no sea tu caso, que no sea que busques a Dios solamente en dolor y solamente que escuche la voz de Dios y hoy estás aquí, está aquí porque Dios te ha traído y Dios quiere que tengas un encuentro con Él. No te vuelvas como un día más calmada la conciencia y ha ido a la iglesia. No, no, no. Aceptalo a Cristo. No hay decisión más importante, te la digo yo siempre digo lo mismo, no como un vendedor profesional, sino como un cliente satisfecho. No hay decisión más importante en la vida que aceptar a Cristo. No hay. No hay ninguna decisión que uno pueda decir es más importante que aceptar a Cristo. ¿Qué pasa si Dios te llama esta noche? ¿A dónde vas a pasar tu eternidad? Aceptar a Cristo es algo impostergable. Mi hermano Faraón pierde su primogénito por su pecado de rebeldía contra Dios. Pero Dios envió Jesús, su hijo unigénito, para que muera por tus pecados. Así como Faraón por su pecado perdió lo más valioso que tenía que era su hijo, Dios envió a su hijo unigénito, único en su género, para que muera por tus pecados. Porque él no tenía ningún pecado y por eso al tercer día resucitó. Porque el pecado no lo podía tener, la muerte no lo podía tener porque él no tenía pecado. Él resucitó al tercer día para que vos y yo podamos tener una relación con Dios. Y como siempre digo, que yo esté con una Biblia predicando el evangelio es solamente obra de gracia de Dios. No es mérito mío en absoluto, ni el 1 %, 100 de él. Porque un día vino Jesucristo a morir en tu lugar. Y hay un pasaje de Romanos 10.9 que dice que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Confesar, ¿Sabe que es confesar? Arrepentite ante Él, decirle Señor, te confieso, soy un pecador y sé que con mi vida te ofendo y sé que cada cosa que hago te ofendo, Señor, te pido perdón. Te pido perdón por todos mis pecados, Señor, perdóname. Creer. Y si creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos. Creo que Cristo ha muerto en la cruz del Calvario por mí. Y creo que Él ha muerto sin pecado, pero ha muerto para pagar el precio de mis pecados, para que yo pueda tener una relación con Dios. Él ha muerto para que yo pueda tener una relación con Dios. ¿Y cuál es la conclusión? Serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, dice el texto, pero con la boca se confiesa para salvación. Mi hermano, es una decisión impostergable. ¿Hasta cuándo vamos a tener la oportunidad? No lo sabemos. Capaz que el Señor viene esta noche a buscarnos y lleva a su iglesia y se acabó. Y el Espíritu Santo asciende con nosotros y la posibilidad y aquí va a haber un mundo destruido. Aceptar a Cristo es algo impostergable. Mi hermano. Yo quiero que invitarte a que todos podamos cerrar los ojos, todos. Y ahora sí decirle Señor, en esta noche entiendo que mi vida te ofende. Me arrepiento de mis pecados, Señor. Me arrepiento por cada cosa que te ofende, por cada cosa que te hiere, porque mi vida está lejos tuyo, Señor. Te pido perdón por mis pecados. Creo que Cristo ha muerto en la cruz del Calvario por mí. Decirle así. Creo que Cristo ha muerto en mi lugar, ha ocupado mi lugar en la cruz del Calvario. Te quiero pedir que entres en mi corazón, Señor, en esta noche te pido que entre, me regales una vida eterna, me hagas un hijo tuyo, Señor. Perdóname por mi vida, Señor. Hoy quiero entregarte mi vida, te quiero entregar mi corazón a ti. Sálvame, dame la salvación, Señor. Perdóname por todo lo que he hecho, Señor. Decile así Señor, perdóname. Te acepto en mi corazón como mi Señor y como mi salvador personal, Señor. Nadie abra sus ojos. Le has dicho así, Señor, perdóname. Perdóname. Te quiero aceptar como mi salvador en esta noche. Dice la Biblia que hay una fiesta en los cielos por un pecador que se arrepiente. ¿Alguien ha hecho esta oración de fe? Si alguien la ha hecho, levántame su mano, por favor. Quiero ver su mano de todos los que han hecho por primera vez esta oración. Dios los bendiga. Dios los bendiga. Al fondo. Dios lo bendiga aquí adelante. Dios te bendiga hermano, Dios lo bendiga. ¿Alguien hecho más esta oración? Dios los bendiga. Gloria a Dios. Gloria a Dios. Dios los bendiga. Después el pastor les va a indicar, les va a indicar qué hacer, cómo conocer, cómo empezar a caminar en el camino del Señor y cómo conocer la obra y la vida de Cristo. Pero ahora también quiero hacer una oración por vos que sos creyente y que estás apartado del Señor y que te has enfriado a las cosas de Dios y que has vuelto al pecado y que ha vuelto al mundo y que lo deshonras a Dios. Agacha tu cabeza, decirle Señor, en esta noche me doy cuenta que estaba lejos tuyo, Señor, y que te tengo como un Dios amuleto, como un Dios para pedir cosas, para pedir favores cuando te necesito, Señor. Pero ahora quiero entregarte mi vida, Señor. Quiero salir de esta frialdad espiritual, quiero salir de este alejamiento espiritual, quiero dejar el pecado, quiero vivir para ti, Señor, quiero consagrarme en esta noche para ti, quiero que tú obres a través mío, que me utilices para tu obra y que no me permitas, Señor, no me permitas que me aleje más de ti. Te lo pido en el nombre del Señor Jesús. Amén. [00:41:52] Speaker A: Estuvimos compartiendo Encuentro con Dios Podcast, un espacio para reflexionar, crecer en la fe y fortalecer tu relación con Dios. [00:42:01] Speaker B: Encuentro con Dios. [00:42:12] Speaker A: Será hasta nuestro próximo encuentro.

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