La Palabra que no falla

La Palabra que no falla
Encuentro con Dios Podcast
La Palabra que no falla

Jan 25 2026 | 00:49:45

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Episode 4 January 25, 2026 00:49:45

Show Notes

En Encuentro con Dios, el Pastor Gabriel Ramos nos recuerda una verdad incómoda pero vital: sin Biblia, perdemos el rumbo. A través de experiencias reales de evangelismo y servicio, y una exposición clara de las Escrituras, este episodio llama a dejar de vivir de sensaciones y volver a la obediencia. Porque la transformación no nace del aplauso, sino de aferrarse a la Palabra. En medio de la confusión, solo la verdad de Dios sostiene una esperanza viva en Jesucristo.

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Episode Transcript

[00:00:01] Speaker A: Bienvenido a Encuentro con Dios Podcast, un espacio para reflexionar, crecer en la fe y fortalecer tu relación con Dios. Encuentro con Dios, Comenzamos. Buenas tardes para todos, el Señor le bendiga. Perdón, Multimedia. ¿Si yo me muevo no se va a acoplar? No, gracias. Mejor así. Para los que no me conocen, me llamo Gabriel Ramos, nacido y criado en Dian Funes, acá el norte, así que somos negros. De ahí, por la gracia del Señor fuimos llevados distintos lugares y por esos lugares que hemos andado el Señor nos ha permitido hacer cosas. En un momento estuvimos en la puna de Catamarca y ahí en la puna de Catamarca testificamos casa por casa a todos los pueblitos que hay, son pocos, pero los hicimos. Eso había sido una meta que tuvimos con otros hermanos de la iglesia de Dion Fune, de poder terminar cada uno de esos pueblos en la puna de Catamarca, En una de esas localidades se llama El Peñón. En el Peñón había un solo enfermero, hay un solo doctor que está a 70 kilómetros que se llama Antofagasta, ahí en ese lugar un enfermero y los que conocen Gedeón, para los enfermeros le dimos el Nuevo Testamento de los Gedeones blancos y le dejé el Nuevo Testamento y pasamos al próximo viaje. Cuando llegamos volví, le volví a hablar a este muchacho y le si vos te morís, ¿A dónde va? Y él automáticamente me dijo al cielo. Digo ¿Por qué? Y entonces él abrió el Nuevo Testamento de los Gedeones y yo hice lo que dice acaba, o sea que ni yo ni nadie le predicó, solo lo que leyó, se convenció y recibió a Cristo. La cosa que yo te puedo decir en esta tarde es el poder de la Palabra y no tenemos que minimizar ni descuidar el poder de la Palabra. Si hay algo, un peligro que está pasando en la iglesia en este tiempo, es eso, el perder la perspectiva del poder de la Palabra es un problema porque creemos que nosotros tenemos que hacer o hacemos las cosas o es la iglesia que hace las cosas y nos olvidamos que es el poder de la Palabra. La Palabra es que la transforma las personas, la Palabra es la que cambia las personas, la Palabra es la que da vida a las personas, o sea que no tenemos que perder la perspectiva y aquellos que perdemos la perspectiva de que Cristo viene, olvidan hoy su santificación, olvidan hoy su compromiso con el Señor y postergan. ¿Yo siempre digo, cuándo comienza la dieta usted pastor? El lunes y ese lunes no llega. ¿Se da cuenta? Cuando usted olvida su compromiso, posterga toda su transformación y la transformación la hace la palabra de Dios. Por eso en esta tarde Filipenses capítulo 2, versículo 12 dice la palabra de Dios Multimedia, ustedes van a tener el texto allá arriba, Gracias. Filipenses capítulo 2, versículo 12 dice la palabra de el peligro de errar la meta. Eso sería para nosotros en esta tarde, el peligro de errar la meta. La meta sigue siendo la palabra de Dios y dice Así Filipenses capítulo 2, versículo 12 Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, todos juntos ocupados en vuestra salvación con temor y temblor. Verso 13 Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer por su buena voluntad. Verso 14 Haced todo sin mimoración y contienda, para que seáis irreprensibles, sencillos, hijos de Dios sin mancha, en medio de una generación maligna, perversa, en medio de los cuales resplandecéis como luminares en el mundo. La responsabilidad de la iglesia ser luz en este mundo. Versículo 16 Hasta la coma, todo junto ha sido de la palabra de vida. De nuevo asido de la palabra de vida. Cuando usted dice asido, algunas versiones dice esto, pero otra versión dice aferrarse a la palabra, hay que aferrarse a la palabra. Hoy en día la iglesia pone en telejuicio, hay un montón de iglesias ponen telejuicio, es tu parecer, es tu cuestión y esto aférrate la palabra qué es lo que dice y trazá la palabra. Isaías capítulo 2, versículo 4 dice esto en el antiguo testamento, Isaías capítulo dos es como para mostrarte lo importante y lo destacable que fue la palabra de Dios a través del los tiempos y dice esto, versículo 3, perdón, Isaías capítulo 2, versículo 3 dice y vendrán muchos pueblos, esa era la profecía que tenía Dios sobre Israel, y vendrán muchos pueblos, dice y dirán venid y subamos al monte de Jehová, a la casa de Dios de Jacob y nos enseñarán, ¿Qué dice mis hermanos? Bendecidos somos cada domingo cuando decidimos ir a la casa de Jehová y en esta casa de Jehová nos van a enseñar el camino. Bendecidos somos, dice así y caminaremos por sus sendas todos juntos, porque de Sión saldrá la ley y de Jerusalén la palabra de Jehová. ¿Que era lo importante? La Palabra, o sea que Dios les había dado la responsabilidad al pueblo de Israel de cuidar la Palabra, es la misma responsabilidad que tenemos nosotros hoy en día de cuidar la Palabra de Dios. ¿Romanos capítulo 3, versículo 2, dice lo Romanos capítulo 3, Versículo 2, dice mucho todas maneras, primero, ciertamente lo ha sido confiado, que se les confió? ¿La Palabra de Dios a Israel, se les confió la Palabra de Dios, y cuál fue el fracaso? El haber dejado la Palabra de Dios, mis hermanos, muchas veces, en muchas ocasiones nosotros dejamos la Palabra de Dios a nuestro costado y nos basamos muchas veces en las experiencias, la experiencia sin la Palabra de Dios no sirve de nada, no tiene autoridad, por eso el peligro de la iglesia en este tiempo es errar en cuanto a la Palabra de Dios. ¿Dice allí, se les había confiado a los judíos la palabra de Dios y qué sucedió? Chocaron, chocaron con la palabra de Dios porque no la cumplieron, por eso en un instante, para que a usted se le haga la luz y a mí se me haga la luz, resulta de que Marta, Marta afanada y turbada está. ¿Y qué sucedió? ¿Más María había escogido qué dice? ¿Y cuál fue la buena parte de María? ¿La Palabra, o sea que el Señor y el deseo del Señor es que te aferres a la Palabra, es por eso que dice primera tesalonicense, primera de tesalonicense, capítulo 2, dice la palabra de Dios, primera de tesalonienses, capítulo 2, versículo 4, primera de tesalonicaSe, capítulo dos, versículo 4, dice sino que según fuimos, como dice? ¿A dónde están los aprobados? ¿Levante su mano, levante confiado, confiado, levante bien suelto muchachos, confiados fuimos aprobados cada uno de nosotros cuando Dios decidió llamarnos, fuimos aprobados por Él, esa fue la decisión de Dios para tu vida y para mi vida, dice así sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase, qué dice que se te confió y que tenés en tus manos ahora, felicito un montón a los chicos que están allá en la primera fila, los dos, un montón de ellos trajeron su Biblia, qué bueno, qué hermoso, perdón madre, qué hermoso que hayan traído su Biblia, hija, les felicito, se nos confió el Evangelio, así hablamos, no? ¿Como para agradar a quién? Ay qué problema. Hoy muchísimos de nosotros cuando llegamos a predicar hermanos, queremos agradar al auditorio y nos olvidamos de poder. Se nos confió el evangelio para agradar a Dios y no a los hombres. Dice así, a los hombres, sino a Dios que prueban nuestros corazones. Ahora se nos confía la palabra y escuchá, ¿Por qué no se la confiaron a los ángeles? No se nos tenía que confiar a nosotros ni a los ángeles. Se le confió el privilegio de tener la palabra y el evangelio que nosotros tenemos. Porque el evangelio de Dios es poder de Dios. La palabra de Dios es poder. Dice allí nomás, primera de Tesalonicense, capítulo 2 dice esto, versículo 13 mis hermanos, dice lo siguiente, versículo 13 por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios de que cuando recibiste, ¿Qué recibieron? Mis hermanos, muchas veces nos ponemos contentos cuando nos visita el pastor, cuando nos visitan los diáconos, cuando nos visitan los ujieres, cuando nos visita. Pero hay una cosa, ponete contento cuando vos recibís la palabra de Dios y cuando recibís la palabra de Dios en tu vida sos transformado. Por eso dice, cuando recibiste la palabra de Dios que oíste de nosotros, la recibiste no como palabra de hombre, sino según la verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros. ¿Quién dice? Los creyentes. ¿Qué hace entonces la palabra de Dios? ¿Qué hace la palabra de Dios? Actúa. Es por eso que cuando el salmista en el Salmo 119, verso 126, es tiempo de actuar, dice, oh Jehová, porque han invalidado tu ley. Cuando yo escuché ese texto y dije, ¿Cómo voy a actuar si no sé nada de la palabra? Entonces fue el desafío para conocer a Dios, para poder actuar. Es por eso que el apóstol Pablo le Dice en su segunda carta a Timoteo, capítulo 2, versículo 15, que todos lo conocemos, pero hace bien de escucharlo y entenderlo. En esta tarde procura con diligencia todos juntos presentarte. Que usa. Estamos tan preocupados en presentarnos delante de los pastores, de los líderes, qué sé yo, que nos olvidamos de presentarnos y que un día te tendrás que presentar delante de Dios. Que usas bien la ¿Cómo dice? Y cuando dice usa, la trazas bien. Pablo cuando estoy a punto de ser sacrificado dice he guardado la fe. Y cuando dice he guardado lo que yo escuché, lo que yo sabía, lo cumplí. El problema es que cuando nuestro corazón se tuerce y nos olvidamos de trazar bien, El problema es cuando dejamos de conocer a Dios todos los días. El problema es cuando yo no busco la relación con Dios todos los días. El desafío es no errar la meta. Para no errarse la meta, ¿Que dice el apóstol? Aferrate a la palabra. Filipenses, capítulo 2, versículo 12. Dice esto el apóstol. Filipenses, capítulO 2, versículO 12 Por tanto, cuando dice por tanto encierra todo lo que ya vino diciendo y escuchá. Filipenses, capítulo 1, versículo 27. Hace una exhortación el apóstol Pablo. Filipenses, capítULO 1, versículo 27 Solamente que os comportéis como es digno de la palabra. La exhortación de Pablo a la iglesia de Filipo dice esto que os compartéis para que o sea que vaya a verlos o que esté ausente hoy de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu combatiendo unánime por la fe del no escuché, del amén. Capítulo 2, versículo 12, dice esto la palabra de Dios, versículo 12, Dice esto. Por tanto, dice el apóstol, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente. Algunos, Gustavo, obedecen porque está el pastor, algunos se portan bien porque está el ojo. Resulta, cuando hice el servicio militar, estaba en Pañuel, algunos de los que están aquí hicieron el servicio militar, levante su mano, habíamos sido sonsos, poco, fuimos pocos los sonsos. Estaba en el pañol y de repente tenés que ir al depósito español, donde está todo el depósito de las cosas que te podrían dar a vos de regimiento desde media calzoncillo, camisa, almohadas, fundas, sábanas, frazada, todo eso español. Resulta que me llaman de depósito, soldado tiene que ir a buscar 800 pares de media. Fui y llegó el sargento, me dice, ahí están las 800 par de media, conté 830, volví a contar, 830, listo, vendo 30 pares de media a los muchachos, me tomo 5 desayunos en el casino de oficiales. Viene el sargento, dice ya está, ¿Cuántas hay? ¿Ochocientos? ¿OchocientOS? Sí, dice, le digo, acá están las ochocientos. Y había treinta de más. Había sido honesto, boche, zafamos, zafé, había sido todo un estratagema. La cosa es obedecer, no para agradar a nadie, sino a Dios. Vino un teniente dijo así el teniente nos saca. Estábamos todos durmiendo a la siesta, carrera cabecera de pista estaba haciendo en el aeropuerto cabecera de pista. Y salí corriendo, todos el pelotón corríamos allá. Y algunos corrieron bien desesperados y ya volvían. Yo pícaro negro de Dian Funes. Mirá si llegué hasta el último, ni loco. Entonces ya me crucé de camino. Entonces me crucé. Cuando llegué al teniente, estaba ahí paradito el teniente con las manitos acá atrás y. Y hacía yo todo un acting ahí firme y hacía Yo así. Dice, ¿Quién no llegó a cabecera de pista? Nadie. ¿Quién no llegó? ¿Cabecera de pista? Levanto la mano. ¿Usted cómo se llama? Ramo. ¿Usted es vivo? Seguil. Y él cuando saca así de atrás, tenía una larga vista el tipo. Había visto quién era lo que no habían pasado. Ramo. Sí. Venga, siéntese acá al lado mío. Todos los demás sigan dando vuelta. Cuando sabes que tienes que agradar al Señor, cuando sabes que tienes que lo que haces, sea poco o mucho, lo haces para él. Hay que ser obediente en lo secreto. Hay que ser obediente allí en tu corazón. No para agradar a nadie. Lo importante es poder obedecer en tu corazón. Pablo destaca me boicotearon, versículo 12 solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, todos juntos ocupaos en vuestra salvación con temor y templo. Que lo que hay que hacer, ocuparse. El año pasado viene el móvil, en fines de abril llega el móvil policial a casa, para ahí baja el botón, perdón, el policía. Y llega el policía y dice la jueza que se tiene que presentar a la comisaría. Sonamos, estamos tan malos. El pastor, digo, seguro que ahora que no está doña Lucrecia le damos. Seguro que doña Lucrecia hizo algo, esta vieja desgraciada algo hizo. Llego a la comisaría y estaban dos niños ahí, uno de 5 años y otro de 11, el más chiquito. Hola, pastor. Hola. Dice la jueza, pase. Usted se tiene que hacer cargo de estos dos niños. Se los hemos quitado a la mamá. Y ellos dicen que usted lo conoce. No, yo no los conozco. Pastor, decía el otro, conócelo decir yo que te conoce. Pastores, si usted no se los lleva, no se los va a llevar nadie. Bueno, yo le yo los llevo a casa. Porque Dios dice en la Palabra que no hay ninguna autoridad puesta si no está puesta por Dios. Y yo no soy rebelde y ni quiero desobedecer a Dios. Así que le obedezco a Dios en el nombre de usted y me los llevo a casa. Cuando Llego allá con dos, me dice da. Lucrecia, ¿Y esto? Había una oferta, lleva toda pagás uno. Le digo ¿Qué dice? Sí, nos tenemos que hacer cargo de esto. ¿Por cuánto? No sé, unos 15 días, 9 meses los tuvimos. Pero escuche, acá viene lo peor. El más chiquito se hace pie en la cama. Por Favor señor, tengo 62 años. Volver atrás. ¿Qué me tuve que hacer? Ocuparme. ¿Qué dice? Se va a tener que ocupar usted. Hice todas las prevenciones. Nylon, toallita, nylon arriba, nylon, toallita, todo así. Todas las prevenciones. ¿Pero qué hice? Puse el despertador dos veces la noche y esas dos veces amén que lo llevaba hacia pie. ¿Sabe qué hermano? Nunca se hizo pie en la cama. ¿Por qué? Porque me ocupé. Cuando dejás de ocuparte de la palabra de Dios, perdés el temor y perdés el temblor de seguir a Cristo. Por eso hay que ocuparse. Y Miqueas nunca se hizo pie. A pesar de todos los traumas que tenía, Dios hizo sanidad en su corazón. ¿Pero qué había que hacer? Ocuparse. El problema es que tengo tantas cosas alrededor, tanto para hacer, tanto para ir, tanto para ver que me olvido de ocuparme de la salvación. Dice el apóstol. Versículo 13. Versículo 13 dice así Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer por su buena voluntad. Hermano, quiero decirte que esto es por el verso 16. Si no estás lleno de la palabra de Dios, no hay bueno para hacer y querer hacer por su buena voluntad. Este texto es un reflejo de estar lleno de la palabra de Dios. Versículo 16 Aférrate a la palabra de Dios. Vas a encontrar el querer como el hacer por su buena voluntad. Eso dice el texto. Versículo 14 dice esto. Verso 14 me encanta, dice haced todo junto, haced todo, todo sin murmuración y contienda. Cuando dejá de aferrarte a la palabra de Dios empezás con la lengua, papá no para. Y ya lo viste al pastor y ya lo viste la señora, ya viste al hijo, a la hija y ves todo y todo cuadrado. Pero escuchá este texto está acompañado con el verso 3. A mí me encanta el verso 3 y dice el verso 3 23 esto nada hagáis por nada hagáis por viste la reunión casera de los machos alfa, de los varones, Comimos unas empanadas árabes, loco. ¿Y el otro que dice? Así vamos a hacer nosotros chinchulín, ¿Viste? Mira lo que come, como. Y empezar a hacer las cosas por competí. Maldita la hora cuando vos hacés las cosas por competir. Y lo peor de todo, nada hagáis por contienda o por. ¿Y qué es lo que es la vanagloria? ¿Algún otro texto? ¿En otra versión lo tenés? Fíjate hija, si lo tenés en otra versión dice así. A ver, y ahí te voy a dar para que tengáis este fin de semana, si está vanagloria. Escuchá, lo peor que puede pasar en la vanagloria nosotros con nuestro celular vivimos sacando selfies. Mirá lo que estamos. Y las chicas y los pibes, selfie por todos lados. ¿Qué es eso? ¿Eso es vanagloria? Eso es vanagloria. ¿Si estamos con la chica, todas las chicas y la otra que es? ¿Por qué no me cepillé los dientes? Lo peor que le puede pasar a la iglesia es perder la perspectiva del llamado de Dios en el compromiso de cuidar la palabra de Dios. Todo pasa por el celular y todo pasa por vanagloria. Nosotros no hacemos nada por vanagloria, lo hacemos y lo hacemos en el temor, con temor y temblor para nuestro Señor. Ya no competimos con nadie. Y lo primero que cuando hacemos una reunión así grosa, lo primero que sacamos la parrilla. Luchá por ser humilde por sobre todas las cosas, ser sencillos, hijo de Dios. No hagan nada por elogios o o vanidad, más bien con humildad, considerando los demás como superior a ustedes mismos. El peligro, ojo, no por ahí una selfie, ta da. Pero no es para publicarlo, no es para la vanagloria, es para la sencillez, para la edificación de cada uno de nosotros. Versículo 14 en la Reina Valera 60 dice esto hagan todo, haced todo sin mimoración y contienda. Cuando dice hacer, ¿Te acordás Mateo capítulo 7, versos 20 y 21? Muchos dirán en aquel día no hicimos, no hicimos, no hicimos, no hicimos. ¿Qué les dijo el Señor? Apartados de mí, hacedores, mal nunca conocí. ¿Por qué? Porque no lo hicieron como lo tenían que hacer, ni guardaron lo que tenían que guardar, que era la palabra de Dios. El Señor Jesucristo dijo lo pasará al cielo y la tierra, pero mis palabras, ¿Como dice? No pasarán. Mateo capítulo 22 Mateo capítulo 22 versículo 29 dice la palabra de Dios Mateo capítulo 22 entonces respondió Jesús y le Todos junto Er ignoráis las escrituras y el poder de Dios. ¿Dónde está el poder entonces? En la palabra, a través de Jesucristo, a través del Espíritu Santo, porque estaban errando el gran peligro de la iglesia, el gran peligro de mi vida y cerrar las escrituras. El Señor Jesucristo en San Juan le dice a los discípulos y a todos investiguen las escrituras porque las escrituras hablan de mí, hablan de mí. El gran problema cuando dice el apóstol esto y lo que también está diciendo el Señor Jesucristo habla de mí, el aferrarme, el ponerme, el fijarme en las escrituras por sobre todas las cosas. Pablo le dice a Timoteo ten cuidado que los postreros tiempos y le dice montón de cosas, pero hay una cosa, le aférrate a las escrituras de las cuales de la niñez has aprendido, las cuales te pueden hacer sabio no solo a vos, sino a todos los que te escuchan. ¿La escritura dice el apóstol es útil para qué? Para instruir, corregir, a fin de que el hombre de Dios sea enteramente preparado para toda buena obra. Aférrate a la palabra dice el Señor, por sobre todas las cosas. El problema es cuando yo me deslizo y descuido la palabra. Cuando yo terminé descuidando la palabra, me empiezo a deslizar, es como dice el no dará mi pie resbaladero. Cuando cuando te aferras a la palabra no vas a tropezar porque las escrituras las que te van a llevar de victoria en victoria hermano, él las hace bien venir a la iglesia. Pero hay una cosa, en Hechos 17 11 dice que los de Berea eran mejor que los de Tesalónica, ¿Por qué? Porque cuando volvían a su casa abrían las escrituras para ver si el pastor se había equivocado. ¿Quién era el que estaba predicando? Pablo. Pero ellos eran mejor porque se aferraron a las escrituras. El desafío de la iglesia en este tiempo en la venida de Cristo es aferrarse a las escrituras, dice el apóstol filipenses capítulo 2 versículo 15 filipenses capítulo dos versículo 15 dice para que seáis irreprensible, sencillos, hijos de Dios sin mancha, en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en este mundo. Cuando dice perversa, el perverso es. Sabe cuál es la verdad, pero no la quiere hacer. El apóstol Pablo dice hay un peligro de la iglesia y es este cuá el dejar la verdad para seguir sus propios pensamientos, dice el apóstol Pablo. Versículo 16 ahí dice ha sido aférrate a la palabra de vida para que en el día de Cristo, en el día de Cristo, Cristo vuelve. Yo pueda gloriarme de lo que no he corrido en vano, ni en vano he trabajado. El apóstol Pablo estaba seguro de que no había trabajado en vano si ellos se aferraban a la palabra de Dios. Lucas capítulo 20 dice Lucas capítulo 24, verso 13, ahora sí entramos en el tema, fue la introducción, perdón hermano, pero no era otra cosa. Versículo 13 dice la palabra de He aquí dos de ellos iban en el mismo día a una aldea llamada Emaú, que estaba a 60 estadios de Jerusalén, 11 o 12 kilómetros. Se fueron, el Señor nos resucitó, listo, ya está, le dimos la chance, volvámonos. Y se volvieron de repente. Versículo 14 dice la palabra de Dios para usted y para mí. Iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que les había acontecido. De todas las cosas que les había acontecido. Versículo 15 dice la palabra de Dios Sucedió que mientras hablaban y discutían entre sí todos juntos, Jesús mismo se acercó y caminaba. ¿Quién caminaba? Pero ellos no se dieron cuenta. Mi hermano, mi hermana, puede pasarnos que estemos tristes, podemos estar desilusionados, podemos estar confundidos y este domingo no voy. Justo fue Jesús. Qué problema. Podrías haberlo escuchado y no le escuchaste y te lo perdiste y te quedaste ver cualquier estupidez de la televisión o de TikTok o de lo que sea. Pero hay una cosa, Jesús caminó con ellos. Tenelo por seguro que Jesús sí va a caminar contigo. Dice el versículo 16 más los ojos de ellos estaban velados para que no le conociese. Verso 17 dice esto y le ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis todos juntos? ¿Y por qué está? ¿Y por qué está? Está con gozo, mi hermano, está con gozo. Avísele a su cara porque no lo di. Yo de acá los miro, por eso no me quiero quedar ahí, porque yo me acerco y me doy cuenta. Hay muchos que me acerco y lo primero que hacen bajar su mirada. Y hay otros que miran para el costado y otros dicen estoy mirando, estoy anotando, la Biblia dice que espiritual. No, mentira hijo. A usted le no hijo, Señor le bendiga. Ese es un problema. Avísale a tu cara que estás contento, avísale a tu cara por qué estás triste. Versículo 18 dice esto. Respondiendo uno de ellos que se llamaba Cleofa y le ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén todo junto que no ha sabido las cosas que en ellos han acontecido en estos días? Gustavo, dice el Señor Jesucristo, se te cayó un pelo, él lo sabe. ¿Cuál era el problema de estos? No sabían y se habían alejado de la palabra y lo único que hacían era discutir y ahí estábamos discutiendo, discutiendo y a la palabra se le acepta por fe y se la guarda por fe y se la vive por fe. ¿Dice el versículo 19, la palabra de Dios, verso 19 Entonces él les dijo qué cosa? Y ellos le dijeron de Jesús Nazareno que fue varón profeta, poderoso en obra y palabra delante de Dios y de todo el pueblo, o sea que la tenían en claro. ¿Ellos sí sabían quién era Jesús? Sí. ¿Sabían cómo eran sus palabras? Sí. ¿Pero qué pasó? Sus emociones. ¿Y que hicieron con sus emociones? Se alejaron. ¿De quién? De lo que no tenían que alejarse. Sus emociones. Les traicionó. Dice el versículo 20 y cómo le entregaron los principales sacerdotes y nuestro gobernante a sentencia de muerte y le crucificaron. Esto es parte amigo, amiga, si has venido por primera vez, tu pecado, mi pecado. Crucificaron a Jesús, No sólo fueron las autoridades, Cristo Jesús ha muerto por mi pecado. Por tu pecado. ¿Acá hay una parte que están confundidos ellos, dice la palabra de Dios, versículo 21 dice pero nosotros qué? ¿Dice pero nosotros qué? Ahí estaba confundida la esperanza. La esperanza no estaba dirigida donde tenía que estar, la esperanza estaba en lo que ellos querían, no lo que Dios había dicho. La esperanza estaba en sus anhelos de ser otro reino, pero eso no era. La esperanza se confundió porque no estaba la palabra alineada a la obediencia de Dios. Es por eso que el apóstol Pedro en su primera carta, capítulo 1, verso 3 dice que mi esperanza es viva en Cristo Jesús porque él venció la muerte. Ellos al perder la perspectiva de la muerte de Cristo cayeron sus esperanzas y se olvidaron que su esperanza estaba sostenida como cantamos, solo en Jesús estaba. Nosotros esperábamos, Cristo seguía caminando con ellos y en eso que caminaban se habían alejado de las de la palabra. ¿Pero dice el verso 32 y me encanta y me hace bien, verso 32, todos juntos como dice? Y se decían el uno al otro. ¿No ardía nuestro corazón en nosotros mientras nos hablaba en el camino y cuando nos abrió, dónde está el poder? La escritura. Y cuando vos abrí la escritura, arde tu corazón. Cuando vos abrís las escrituras decís en tu corazón Señor cámbiame. Cuando el Señor y vos estás ahí abriendo la escritura, no encuentro nada y cerra las escrituras. No hermano, hasta que no te hable el Señor en ese lugar no cierren las escrituras. Vino Felipe y de repente le trajo a Natanael y lo traía. Vení, dice Natanael, vení, dice, hemos encontrado el que habla de las escrituras, el que dijo de Moisés y los profetas al Cristo. Y cuando se encuentra con Natanael cara a cara, dijo Jesús en esí instante para ese hombre Natanael, lo más maravilloso que puede haber escuchado una persona en lo que le dijo Jesús a Natanael. Y aquí un verdadero judío en cuando no hay engaño. ¿Natanael era cordobés y de dónde me ju n era cordobesazo, de dónde me jonaibó? Y le dice el Señor, antes que te llamara estabas en la higuera qué estaba haciendo la escritura. Cuando abrí las escrituras hermano querido, arde tu corazón, no dejes de abrir la escritura, porque cuando abre las Escrituras ardía nuestro corazón. Verso 31 dice esto la palabra de Dios. Entonces le fueron abiertos, entonces le fueron abiertos y le reconocieron, más él se desapareció de su vista. Cuando ab las escrituras que se te abren, se te caen las vendas de los ojos y empiezas a mirar con los ojos de la fe, como Dice el Salmo 122, como los hijos de la sierva miran la mano de su Señor y cuando miras la mano de su Señor está horada y dice esto es por ti, porque los ojos de fe se abren, cuando vos abrís las Escrituras, se abren los ojos. Es por eso que el Señor Jesucristo dijo que algunos son guías de ciegos, porque están ciegos y sus ojos no fueron abiertos y lo único que hacen es confundir. Pero cuando se les abrió los ojos. Dice que Jesús ya no estaba más con ellos porque era necesario acompañarlos en la tribulación, en la angustia, la desesperación, porque cuando abre los ojos es si, mi Señor está conmigo. De repente, allí nomás en el capítulo de Lucas, versículo 43 dice la palabra de Dios, verso 43 Y él tomó y comió delante de ellos. Versículo 44 dice esto y les dijo Estas cosas son las palabras que os ¿Dónde estaba en la palabra el Señor? Ya con todos los discípulos y con los discípulos de Maú. Estas son aún con vosotros que eran necesarios que se cumpliese todo lo que está escrito en mí, en la ley de Moisés, en los profetas y en los Si quieres amar a tu Señor, está ahí y te vas a dar cuenta cada vez que abra las escrituras vas a encontrar algo más para enamorarte de tu Señor. Estoy enamorado de doña Lucrecia. Un sábado lo encuentro al florero, le digo, dame un ramo, le llevé todas las cosas para el desayuno, le puse el desayuno, le puse las flores y la traigo a doña Lucrecia que me dijo ¿Qué hiciste? Estaba bota las manos. ¿Lo dijo, lo tradujo? No, no había hecho nada, le digo, solo fue una expresión. Está bien, dice, pero no la haga más. Cuando amas la palabra, vas a amar a tu Señor y cuando amas tu Señor, vas a adorar a tu Señor. Mira, el Señor en el camino le abrió las Escrituras, se le abrieron. Versículo 45 dice esto todos juntos. Entonces les abrió el entendimiento para que comprendiesen las que. Les abrió las Escrituras, les abrió los ojos, les abrió el entendimiento. Pero hay una cosa que no puede abrir Cristo. Hay algo que no puede abrir el Señor y es tu corazón. En esta tarde se han abierto de nuevo las Escrituras y qué dice el Apó aférrate a la palabra. ¿Por qué? Porque ahí hablan de mí, dijo Jesús. ¿Por qué, porque se te van a abrir los ojos? ¿Por qué? Se te va a aprender, se te va a abrir el entendimiento. Y cuando abres el entendimiento derramas tu corazón. Por eso el salmista derramad vuestros corazones como agua en la presencia de Jehová. Pero para eso tienes que abrir la Escritura. Estábamos con los chiquitos comiendo un sábado y de repente Miquea con cinco años dice, pastor, dice, si yo me muero, dice qué va a pasar de mí. ¿Le digo Miqueas, tenés a Jesús? ¿Tenés a Dios en tu corazón? No pastor, ¿Querés recibirlo? Sí. ¿Querés decirle que entre tu corazón? Sí pastor, nos tomamos de la mano. Y Miqueas con cinco años le señor, entra a mi corazón. ¿En diciembre entregamos los chiquitos a otra familia, pero sabe qué? Ellos se fueron con los ojos abiertos. Yo te pregunto en esta tarde, ¿Vas a volver con tu mismo corazón? ¿No quisieras que tus ojos sean abiertos? Las escrituras fueron abiertas, el entendimiento es esto, Tu palabra es el poder. Lo único que tienes que hacer es abrir tu corazón. Nos ponemos de pie, cerramos nuestros ojos. ¿Pastor, usted ora? [00:47:42] Speaker B: Señor, gracias. Gracias por tu palabra que es viva, que es eficaz. Gracias porque es tu palabra la que transforma, la que libera, la que salva, la que restaura. Gracias porque tu palabra tiene poder, Señor, y en esta tarde ha sido sembrada en el nombre de Cristo Jesús. Señor, que los corazones estén abiertos, dispuestos para creerla, para abrazarla, para vivirla, para comerla, Señor. Pone hambre de ti en nuestro corazón y que tu palabra que ha sido sembrada, Señor, en esta tarde lleve fruto en nuestras vidas para salvación, para sanidad, para restauración, para libertad, para lo que tú quieras hacer. Porque así como envías la lluvia y lleva fruto, Señor, así es enviada tu palabra, Señor, trae salvación a este lugar. Nos ponemos de acuerdo los hermanos, clamamos por salvación, Señor, por ojos abiertos. Clamamos Señor, en esta tarde corazones arrepentidos, corazones humillados que se entreguen a ti, Señor. Tú reinas con poder, Señor, todos proclamarán, toda rodilla se doblará y toda lengua confesará que tú eres el Señor. Nosotros lo hacemos ahora, Señor, con nuestro corazón cantándote, alabándote Señor y dándote toda la gloria, la honra, el honor y las gracias en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. [00:49:20] Speaker A: Amén. Estuvimos compartiendo Encuentro con Dios Podcast, un espacio para reflexionar, crecer en la fe y fortalecer tu relación con Dios. Será hasta nuestro próximo encuentro.

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