Paz en medio del Caos

Paz en medio del Caos
Encuentro con Dios Podcast
Paz en medio del Caos

Feb 15 2026 | 00:28:21

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Episode 7 February 15, 2026 00:28:21

Show Notes

En un mundo marcado por la violencia, la incertidumbre y el ruido constante, hay una pregunta que sigue vigente: ¿dónde encontrar paz real? En este episodio de Encuentro con Dios, el predicador Leo López nos lleva directamente a la cruz, donde el contraste entre el rechazo y la fe queda expuesto con claridad absoluta.

A través del diálogo entre Jesús y los malhechores, se revela una verdad incómoda pero liberadora: la paz no nace de las circunstancias, sino de la reconciliación con Dios. La justificación por la fe transforma la culpa en descanso, la condena en esperanza y la desesperación en vida eterna.

Este mensaje es un llamado directo al arrepentimiento y a una confianza total en Cristo. No es una paz superficial ni emocional; es la paz que permanece cuando todo alrededor se desmorona.

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Episode Transcript

[00:00:01] Speaker A: Bienvenido a Encuentro con Dios Podcast, un espacio para reflexionar, crecer en la fe y fortalecer tu relación con Dios. Comenzamos. [00:00:23] Speaker B: Muy buenas tardes, hermanos. Es un gustazo, decimos en Córdoba, es un gustazo compartir en esta noche este momento de adoración íntimo con el Señor, pero con la iglesia aquí en Malvinas. Y es una honra poder servir a nuestro Dios compartiendo la palabra. Y le voy a invitar a que oremos allí donde está, cierre sus ojos. [00:00:48] Speaker C: Padre que estás en el cielo, Señor, [00:00:49] Speaker B: eres bueno, eres bueno con nosotros, Señor. Y te pido en esta hora, Señor, que tú abras nuestros oídos, Señor, que no haya impedimento al Espíritu Santo, Señor, [00:01:02] Speaker C: para que aplique tu palabra en nuestro [00:01:04] Speaker B: corazón y nos haga entender, Señor, para el propósito que tú le has enviado. Te damos gracias, confiamos en ti, Señor, queremos honrarte. Oramos en el nombre de Jesús. Amén. Muy bien, me dijeron que está listo eso. [00:01:21] Speaker C: Si el apóstol Pablo estuviera en esta tarde en este lugar, diría Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre [00:01:31] Speaker B: y del Señor Jesucristo. Lamentablemente para ustedes no es el apóstol Pablo el que está en esta tarde, [00:01:39] Speaker C: este humilde servidor, pero quiero traerle en esta tarde un mensaje de gracia y paz. Quiero que se lleve a su casa este mensaje que el apóstol Pablo, este saludo que saluda siempre a la iglesia en sus trece cartas, el apóstol Pablo tiene el mismo saludo para cada grupo de creyentes que se reúnen en el nombre de Cristo Jesús. Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo. Hermanos y amigos que nos visitas, hay un mensaje de gracia y de paz. Y en esta noche yo quiero invitarte a que pensemos, que pensemos en la paz. Lamentablemente vivimos en una sociedad que tiene mucha ausencia de paz. Esta semana, si has vivido en Córdoba y has visto el noticiero o en las aplicaciones del celular, la crisis en [00:02:30] Speaker B: la policía de Rosario reclamando y todo el caos que generó en aquella ciudad, [00:02:35] Speaker C: el centro de nuestra ciudad, de nuestra Córdoba, convulsionado por la protesta por las [00:02:40] Speaker B: leyes laborales, entre gases lacrimógenos, detenciones, corridas. Pero hay algo que estoy seguro que todos hemos escuchado y es la historia de Luna López, esta joven que quedó paralítica en silla de rueda tras encontrarse una balacera en barrio Yapeyú. Y ese muchacho, el negro Juan, como le dicen, dejó a esta pobre chica inválida. [00:03:14] Speaker C: ¿Claro, horas antes o días antes, desde la terraza de su casa, habrá sido tiró un mensaje mafioso a quien iba dirigida las balas? [00:03:25] Speaker B: Bueno, si pudiste escuchar el relato, Yo [00:03:28] Speaker C: no pude verlo, pero lo escuché. El relato de su mamá, cuando la policía lo tenía acercado y en un grito desgarrador de su mamá entregate, Juan, entregate. No te hagas matar por la policía. [00:03:43] Speaker B: Es que vivimos en una sociedad que si de algo careces de paz, no más alentador es el panorama internacional, ¿No? [00:03:53] Speaker C: Trump, Maduro, el conflicto en Venezuela, la guerra de Ucrania, que está a pocos días de cumplir cuatro años [00:04:03] Speaker B: por la [00:04:03] Speaker C: ambición del ser humano, que hablar de Israel. [00:04:10] Speaker B: Y ahí en la franja de Gaza, [00:04:12] Speaker C: ese conflicto permanente con los palestinos y personas que tras una sirena de un bombardeo tienen que salir corriendo a un refugio para guarecerse y resguardar su vida. [00:04:23] Speaker B: Claro, si logran hacerlo, otros sufren las consecuencias. Pérdidas materiales, pérdidas de vidas humanas, de seres queridos, un eterno conflicto. [00:04:35] Speaker C: Es que la humanidad tiene pendiente esta [00:04:37] Speaker B: materia, el poder vivir en paz. Pero no hay que ir muy lejos, hermanos. [00:04:43] Speaker C: No hay que ir muy lejos, querido amigo. Tal vez, tal vez la falta de paz está muy cerquita tuyo, posiblemente en tu vecino, quizás en un familiar que conocés que se vive violencia dentro de [00:04:57] Speaker B: su hogar, o ¿Por qué no? Tal vez en esta noche que está no les conozco. Tal vez esté adentro de tu casa y la falta de paz es tu pan de día y de noche. Y están nuestras familias quebradas por esta ausencia de paz. El apóstol Pablo nos gracia y paz, iglesia. Y quiero en esta noche desafiarte a [00:05:23] Speaker C: que te lleves a tu casa un mensaje de paz. La Biblia dice en el libro de Isaías, cuán hermosos son los pies sobre los montes de aquel que anuncia la paz y trae buenas nuevas. Quiero en esta noche ser un portador de buenas nuevas para tu vida. Mirá, la iglesia va a ser pronto la memoria [00:05:42] Speaker B: de aquel que logró nuestra paz y que la puede lograr en tu corazón en el día de hoy. El mensaje de esta noche lo titulé Cristo nuestra paz. [00:05:56] Speaker C: Y te pregunto, ¿Es Cristo tu paz? ¿Estás experimentando paz profunda en tu corazón? Jesús la paz os dejo, mi paz os doy. Yo no la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. Vivimos con miedo. Miren, cuando. Cuando yo era chico o adolescente, tal vez el miedo más grande, cuando me quedaba dormido en el colectivo y me iba hasta el fondo del barrio y tenía que volverme corriendo a casa a tres, cuatro de la mañana, el miedo más grande era que me atrapara el [00:06:31] Speaker B: lobizón, según esta leyenda cordobesa. [00:06:37] Speaker C: Pero uno caminaba tranquilo por las calles, no estabas teniendo el miedo que alguien te asaltara, te metiera un tiro o te clavara una punta por cualquier cosa. [00:06:49] Speaker B: ¿Dónde quedó eso de poder llegar a casa a las 9 de la noche y entrar porque la puerta estaba abierta sin llave? [00:06:56] Speaker C: Es que vivimos en una sociedad donde la ausencia de paz la caracteriza. Pero Cristo Jesús viene hoy a traerte un mensaje de paz y es lo que te quiero compartir. [00:07:07] Speaker B: Bueno, Jesús irrumpe en la humanidad, nuestro [00:07:11] Speaker C: Cristo irrumpe en la humanidad y algo que trae a ante todas las cosas es un mensaje de paz. Lo dice el libro de Isaías, pero Lucas capítulo 2, cuando están aquellos pastores acampando, de golpe se presenta el ángel, junto al ángel otras huestes celestiales y cuando los pastores que estaban cuidando los rebaños ven ese espectáculo, se llenan de miedo. Y el ángel le dijo no temáis, no temáis, os ha nacido hoy en la ciudad de David, el Cristo, el salvador del mundo. Y las huestes celestiales cantaron ese día Gloria a Dios en las alturas y [00:07:48] Speaker B: en la tierra paz, paz a los hombres. [00:07:52] Speaker C: Cristo irrumpe en la historia para traerte [00:07:55] Speaker B: paz, gracia y paz a vosotros. Es que Jesús sigue diciendo todavía, venid a mí todos los que estáis cargados y trabajados, trabajados y cargados y yo os haré descansar. Me pregunto cuántas tormentas se han desatado en esta noche, o hay desatadas. Ese niño de Belén, que nació en Belén cuando estaba ya cursando su ministerio, en un momento se encuentra en una [00:08:30] Speaker C: barca con sus discípulos y estaban todos allí adentro, muchos de ellos eran pescadores que la tenían re clara, se habían enfrentado a muchas tormentas, pero se ve que esta vez se desató una tormenta muy grande, a tal punto que estos hombres, eximios pescadores que la tenían re clara, muertos de miedo, van y corren a despertar a Jesús que dormía plácidamente en la tormenta y maestro, despierta que perecemos, nos hundimos, nos morimos. [00:09:00] Speaker B: Jesús le reclama su poca fe, pero se levanta, le da una orden al mar, le da la orden al viento y dice la Biblia que se hizo completa bonanza, completa paz. Y aquellos seres desesperados que temían por [00:09:17] Speaker C: su vida, en ese momento pueden estar tranquilos descansando en aquel que aún los vientos y el mar le obedecen. Ese es el Cristo que te predicamos en esta noche. Es Jesús que hoy puede darte paz en medio de tus tormentas. No sé cuál será la tuya, tal vez hay cuentas por pagar que te han robado la paz, tal vez hay conflictos, peleas, separaciones, divorcios, juicios. No sé qué es lo que está robando tu paz en esta noche, pero quiero decirte que cualquier tormenta Cristo Jesús se puede hacer cargo y calmarla por completo si te animás tan solo a confiar [00:09:56] Speaker B: en que aquel niño de Belén es el soberano Dios que como dice Isaías, estaba puesto, es aquel niño que traería paz, lo llamaba príncipe, Príncipe de paz. Pero quiero pedirte en esta noche que me acompañes en la lectura en el libro de Lucas, Lucas capítulo 23. [00:10:21] Speaker C: Y quiero decirte que más allá de tus tormentas, Cristo Jesús también puede hacerse [00:10:27] Speaker B: presente ante la mayor dificultad o el [00:10:31] Speaker C: mayor límite que el ser humano puede tener. Es el límite de la muerte, es el valle de sombra y Jesús dice que su vara, su cayado, te pueden infundir aliento aún en ese momento donde para el ser humano es un límite total la misma muerte, Cristo Jesús puede [00:10:50] Speaker B: ser tu paz en ese momento límite para nuestra vida. Dice Lucas capítulo 23, verso 32 relatando la crucifixión del Señor. Y cuando llegaron al lugar llamado de la calavera, le crucificaron allí, perdón, el 33 estoy leyendo. Y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda, el 32 decía llevaban también con él a [00:11:18] Speaker C: otros dos que eran malhechores, ladrones, malas [00:11:21] Speaker B: personas para ser muertos. Dice el 34 Y Jesús decí Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen. Repartieron entre sí sus vestidos echando suertes y el pueblo estaba mirando y aún [00:11:35] Speaker C: los gobernantes se burlaban de él. A otro salvó sálvese a sí mismo. Si este es el Cristo, el escogido de Dios. Los soldados también le escarnecían acercándose y presentándole vinagre. Y si tú eres el rey de los judíos, sálvate a ti mismo. [00:11:53] Speaker B: Dice el verso 39 y uno de los malhechores que estaban colgados, le injuriaba, [00:12:00] Speaker C: le insultaba, le molestaba. Si tú eres el Cristo, sálvate a [00:12:05] Speaker B: ti mismo y a nosotros. Respondiendo el otro, le reprendió, ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación? Nosotros a la verdad justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos, más este ningún mal hizo. Y dijo a Jesú Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. [00:12:40] Speaker C: Ilustremos rápidamente esta historia. Es una historia lúgubre hermanos. Si hay algo que hay en esta historia es ausencia de paz. Hay una multitud gritando por crucifixión y muerte. Hay dos ladrones, malhechores que tienen que ser justamente ajusticiados por la justicia romana. Van camino al Gólgota, fuerza de latigazos que los hacen avanzar. El lugar se llama La Calavera. Mujeres desesperadas llorando por su límite de no poder hacer nada. En ese cuadro de tristeza, el mayor hecho de injusticia que la humanidad haya experimentado se estaba manifestando en ese día. Porque ciertamente dos de ellos morían justamente por sus hechos. [00:13:26] Speaker B: Pero Jesús, el Cristo, el rey de los judíos, el Mesías prometido, Israel y [00:13:33] Speaker C: el Redentor y el salvador de todo [00:13:36] Speaker B: el mundo, injustamente estaba muriendo, pues este ningún mal había hecho. [00:13:42] Speaker C: Dice la Biblia, el justo muriendo por los injustos. Y allí está Cristo Jesús entregando su vida en la cruz. [00:13:53] Speaker B: Pero se encontraba aquí un hombre atormentado, un hombre totalmente agobiado, un hombre totalmente desesperado. [00:14:04] Speaker C: Uno de los ladrones le injuriaba, Jesús lo provocaba. Jesús Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y de paso a nosotros también. [00:14:13] Speaker B: El otro reconociendo que quien estaba allí en la cruz no era un hombre normal, no era un hombre común. [00:14:24] Speaker C: Él reconoce que era el mismo Dios. Tal vez había escuchado a Jesús andar por las calles predicando las buenas nuevas de salvación. Posiblemente este ladrón en algún momento escondido tras una tapia, había escuchado al maestro hablarle a las multitudes. Y realmente aunque no había entregado su vida a Cristo, estaba confiando que lo que decían las profecías estaba cumpliendo en la vida de este hombre. Él sabía, posiblemente tenía religión en su vida, posiblemente tenía mucha información en su mente y sabía porque había escuchado a los profetas hablar y que el tiempo debía cumplirse. Y de golpe reconoce en Cristo Jesús que el Hijo de Dios, el redentor de la humanidad, estaba dando su vida en favor de los pecadores. Él entiende que necesita clamar a Dios. Sus horas estaban contadas, la justicia estaba determinada. El Imperio Romano no lo iba a perdonar, no lo iba a bajar de la cruz. El Imperio Romano lo iba a llevar hasta el último. Él sabía que tenía sus minutos contados [00:15:24] Speaker B: y necesitaba encontrar descanso a su alma. Y en ese último instante clama por gracia y paz a Jesucristo y le señor, tú eres Dios, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Querido en esta noche no sé cuál es tu. Tu mayor tormenta, cuál es tu tormenta, pero dice el libro de Romanos, en el libro, en el capítulo 5, verso 1 y 2 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios. [00:16:03] Speaker C: Te dije que venía en esta noche [00:16:05] Speaker B: a entregarte un mensaje de paz. [00:16:07] Speaker C: Jesucristo nos envía a proclamar estas buenas nuevas de salvación, este mensaje de paz, una paz que supera todo entendimiento, una paz que sólo Jesús puede darte. Es la paz con Dios. Dice justificados pues por la fe, tenemos [00:16:22] Speaker B: paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. [00:16:26] Speaker C: Por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual [00:16:30] Speaker B: estamos firmes y nos gloriamos en la [00:16:32] Speaker C: esperanza de gloria de Dios. Quiero decirte que la Biblia dice que todos somos pecadores y que nuestro pecado ha levantado una barrera entre Dios y los hombres. Y no podemos estar en paz con Dios, no podemos llegar a Dios porque Dios que es santo, no puede convivir con el pecado. [00:16:49] Speaker B: Pero Cristo Jesús vino justamente a lograr lo que no podemos lograr nosotros. Ponernos en paz con Dios. Y quiere ponerte en paz con Dios en esta noche. [00:17:03] Speaker C: Yo no te conozco y posiblemente tengas tormentas en tu vida que están haciéndote [00:17:09] Speaker B: morder el polvo todos los días. Pero el mensaje de esta noche trasciende. [00:17:14] Speaker C: El ser humano va a fracasar en [00:17:16] Speaker B: todo intento de paz. [00:17:18] Speaker C: Se romperán los tratados de paz, los pactos en nuestra familia. Muchas veces los romperemos y volveremos a fallar y quebraremos la paz que puede haber en el hogar. [00:17:31] Speaker B: Pero hay una paz que. Que no podemos romper una vez que la obtenemos. Es la paz con Dios. La logró Cristo en la cruz. Y lo único que podemos hacer vos y yo en esta tarde, en esta noche. Es recibirla por la fe. Justificados, pues por la fe, tenemos paz para con Dios. [00:17:54] Speaker C: Sigue el apóstol Pablo en el libro de Romanos. Cuando éramos totalmente incapaces de salvarnos. Cristo vino en el momento preciso y murió por nosotros los pecadores. Ahora bien, casi nadie se ofrecería a morir por una persona honrada. Aunque tal vez alguien podría estar dispuesto a dar su vida. Por una persona extraordinariamente buena. [00:18:14] Speaker B: Pero Dios mostró el gran amor que [00:18:17] Speaker C: nos tiene al enviar a Cristo morir [00:18:19] Speaker B: por nosotros cuando todavía éramos pecadores. [00:18:23] Speaker C: Dice el apóstol Pablo. Quizá alguno de ustedes se atreva a morir por alguien que reconocen como bueno. Tal vez un padre moriría por su hijo. Un esposo por su esposa. Por alguien que querés mucho, dice el apóstol Pablo. Posiblemente alguien entregaría su vida por alguien que para él es extraordinariamente bueno. ¿Pero quién entregaría la vida por un malhechor muriendo en la cruz? Una persona que era una lacra de la sociedad. Una persona que realmente había hecho mucho mal a sus semejantes. Una persona que realmente había hecho mucho daño y. Y se había hecho mucho daño. [00:18:58] Speaker B: Y dice Dios que de tal manera nos amó. Que él vino a poner en paz aún al peor de los pecadores. Y Cristo Jesús en la cruz entregó su vida por amor. Por un Ramiro, por un Leo. Y por uno como tantos en esta noche que hemos reconocido que necesitamos a Dios. Que nuestra única posibilidad de estar en paz con Dios. Es entender lo que Cristo Jesús hizo en la cruz. [00:19:32] Speaker C: Dice el libro de Isaías en el [00:19:34] Speaker B: capítulo 53.5 más él herido fue por [00:19:38] Speaker C: nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados, el [00:19:43] Speaker B: castigo de nuestra paz fue sobre él Y por sus heridas, por sus llagas, fuimos nosotros curados. Querido, querida, que en esta noche estás posiblemente atravesando alguna tormenta que te ha robado la paz. No sé cuál es. Quiero decirte que Jesús vino en esta hora para Mi paso os dejo, mi paso doy. Yo no la doy como el mundo la da. No se turbe tu corazón, ni tenga miedo. [00:20:17] Speaker C: Quiero decirte que Jesús todavía sigue llamando a aquellos que tienen problemas económicos, problemas matrimoniales. Aquellos que le han robado la paz. Aquellos que han perdido la paz. Sigue Jesús. Venid a mí. Venid a mí. Todos los trabajados y cargados, yo os haré descansar. [00:20:36] Speaker B: Pero ante todas las cosas, necesito decirte que tu vida puede estar en paz con Dios solo si como aquel ladrón de la cruz, entendiendo que el hijo de Dios es el único que puede [00:20:49] Speaker C: darte salvación y ponerte en paz con [00:20:51] Speaker B: Dios, rendis tu vida a Él, reconociéndote [00:20:55] Speaker C: que has fallado Dios, que has vivido una vida posiblemente dándole la espalda a Dios, con religión o sin religión, pero una vida donde Dios no gobernaba tu vida, una vida donde totalmente estaba conducida por tus placeres, por tu forma de pensar. Y hoy el Señor te dice no, [00:21:14] Speaker B: yo vine a reconciliarte con Dios, pero para eso tenés que entregar tu vida a Cristo. Termino en esta noche leyendo Lucas 24, verso 46. Así está escrito y así fue necesario que el Cristo padeciese y resucitase de los muertos al tercer día y que [00:21:39] Speaker C: se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas [00:21:43] Speaker B: las naciones, comenzando de Jerusalén. [00:21:46] Speaker C: Mirá, estos dos textos reúnen el plan de salvación. El 46 dice que fuera necesario que el Cristo padeciese en la cruz y que resucitase al tercer día, tomando poder sobre la muerte. Por eso Cristo resucitó. Y porque él vive todo, todos los que confiamos en Él viviremos mañana. [00:22:06] Speaker B: Pero dice el 47 y que se predicase el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones. Y si una persona en su obstinado y orgulloso corazón no quiebra su voluntad ante Dios, reconociéndose pecador y clamando a Cristo por salvación, está perdido, no puede estar en paz con Dios. Jesús no puede cargarte. Vas a ver ahora la iglesia, la iglesia del Señor, aquellos que hemos creído y hemos confiado en Cristo, que entendiendo [00:22:45] Speaker C: como aquel malhechor, como aquel ladrón que necesitábamos clamar por salvación, Señor, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. [00:22:55] Speaker B: Vas a ver que vamos a participar del pan y del vino. [00:22:58] Speaker C: Son simples símbolos, pero que el mismo Señor nos dejó para que hagamos memoria de Él. El pan representando su cuerpo en la [00:23:06] Speaker B: cruz, herido, lastimado, partido por nosotros. Y el vino representando su sangre, esa sangre que tiene poder para perdonar pecados y limpiarlos de toda maldad. Y antes que participemos y que el pastor Gustavo tome este lugar, tengo que preguntarte a vos que nos acompañás, ¿Cuál de los dos ladrones te representa? Sabés que aquel día quedó representada la humanidad completa. [00:23:43] Speaker C: Estaba Dios al medio que en su gran amor había venido a buscar y a salvar lo que se había perdido. [00:23:52] Speaker B: De un lado recibe injuria, menosprecio. No, no. Otro día Señor, mi vida la manejo yo. Si tú eres el Cristo provocándolo. [00:24:08] Speaker C: ¿Cuántas veces le diste la espalda a Dios? Como el ladrón de la cruz que estaba a uno de los costados de Jesús. ¿Cuántas veces decidiste salir de esta puerta? Posiblemente y no, no, no, el control de mi vida todavía lo tengo yo. [00:24:23] Speaker B: Pero podés tomar la otra posición, el otro ladrón que entendiéndose que estaba en una situación límite, como tal vez vos [00:24:32] Speaker C: y yo lo estemos dentro de un rato. [00:24:35] Speaker B: ¿Quién tiene la vida comprada? [00:24:38] Speaker C: ¿Quién sabe si esta noche llego a casa? [00:24:44] Speaker B: Y entendiéndote en una situación débil, frágil, en la condición del ser humano, decidís confiar en Dios y decís Señor, necesito tu paz, Necesito estar en paz con Dios. Demasiadas tormentas he batallado ya. Habrá alguien esta noche que tiene que tener un encuentro con Jesús. Como aquel ladrón que en su último momento, en sus últimos instantes, entregó su vida a Cristo, reconociéndole como Señor y único y suficiente Salvador. Hay alguien en esta noche que necesita tener un encuentro con Jesús. [00:25:26] Speaker C: Yo le voy a pedir a todos [00:25:27] Speaker B: que podamos cerrar nuestros ojos y en [00:25:29] Speaker C: un tiempo de intimidad con Dios, puedas [00:25:31] Speaker B: hablar con Dios allí, la intimidad de tu corazón. Y si tu vida no está en paz con Dios, Que puedas correr al Salvador en esta hora y clamar por salvación. Habrá alguien en esta noche que necesita decirle, Señor, sé que soy pecador, [00:26:02] Speaker C: he vivido mi vida como yo he querido, [00:26:06] Speaker B: hoy la entrego a ti, Señor, necesito tu paz, tu gracia y tu paz. Hay alguien esta noche que necesita encontrarse con el Salvador. Yo quiero invitarte que no te vayas de este lugar sin tomar una decisión que te ponga en paz con Dios, Con ese Dios que también puede ocuparse de tus tormentas aquí en esta vida, pero que ante todas las cosas necesitas tener paz para la eternidad, para no estar en un lugar de condenación, sino en un lugar de vida eterna con Cristo Jesús. Padre que estás en el cielo, Señor, en esta hora queremos descansar, Señor, en tu presencia en medio nuestro, Señor. [00:27:05] Speaker C: Queremos [00:27:07] Speaker B: reposar en la obra del Espíritu Santo, en los corazones de los que estamos aquí, Señor, inquietándonos con tu palabra, [00:27:15] Speaker C: Señor, revelando cómo está nuestro corazón si estás en enemistad con vos o está en paz con vos, Señor, quiero pedirte en el nombre de Jesús [00:27:28] Speaker B: que en esta noche, si hay alguien que necesita encontrarse con vos, pueda acudir a la cruz de Cristo. Señor, hemos de hacer memoria de ella, de tu obra de salvación. En este momento bendecimos tu nombre, te adoramos, pues eres nuestro único Señor y suficiente salvador. Oramos en el nombre de Jesús. Amén. [00:27:59] Speaker A: Estuvimos compartiendo Encuentro con Dios Podcast, un espacio para reflexionar, crecer en la fe y fortalecer tu relación con Dios. Será hasta nuestro próximo encuentro.

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