Episode Transcript
[00:00:01] Bienvenido a Encuentro con Dios Podcast, un espacio para reflexionar, crecer en la fe y fortalecer tu relación con Dios. Encuentro con Dios.
[00:00:13] ¿Comenzamos?
[00:00:19] Comenzamos.
[00:00:23] Buenas tardes.
[00:00:25] Vamos a orar así podemos comenzar.
[00:00:28] Clamamos que Padre sea tu voz sea voz de Dios, no voz de hombres. Señor, que el Espíritu Santo nos lleve por tu palabra toda verdad, la verdad que nos hace libres, Señor. El Espíritu Santo, Señor, sea el maestro y quien nos guíe esa verdad, Señor, clamo por cada corazón, cada mente que está presente en este lugar y tal vez está oprimida, está con ansiedad, con angustia.
[00:00:54] La paz que sobrepasa todo entendimiento ahora llene y gobierne nuestros corazones.
[00:00:59] Tú te manifiestes, Señor, como orábamos al principio y obres con poder, Señor. A ti sea la gloria en el nombre de Cristo Jesús.
[00:01:08] Amén.
[00:01:10] Amén. Quiero comenzar este mensaje con esta foto, una foto que es muy famosa, tal vez muchos de ustedes la conocen, otros no. Fue tomada en el año 1972 y se conoce como la niña del napalm. ¿Alguien sabe lo que es el napalm?
[00:01:26] El napalm es una bomba incendiaria que se usó por primera vez en la guerra de Vietnam. Todos conocen a Rambo, ¿Verdad?
[00:01:35] Rambo peleó ahí en Vietnam. Fue la guerra entre Vietnam del Norte, Vietnam del Sur y esta chiquita, su nombre ya lo voy a colocar ahí. Si alguno sabe hablar en vietnamita, lo va a poder leer.
[00:01:50] Esta chiquita vivía con su familia. No, no me lo pase.
[00:01:55] Vivía con su familia en Corea del Sur y Estados Unidos era aliado de Corea del Sur y combatían con Vietnam del Norte con los comunistas. Pero estaban jugando un día lo más bien y ven que se acercan aviones y empiezan a bombardear y ellos salen corriendo. Estaban jugando con sus hermanitos, con sus primos y una bomba de napalm explotó cerca y su cuerpo se prendió fuego.
[00:02:21] Este fotógrafo que estaba allí cerca de los soldados comienza a fotografiar la gente corriendo.
[00:02:27] Usted puede ver la cara de terror. Orábamos hoy por los niños que están sufriendo en la guerra en Israel, en Irán, en todos lugares que están siendo bombardeados.
[00:02:36] Suenan las sirenas y los niños comienzan a gritar porque vienen las bombas.
[00:02:44] Uno puede ver la expresión de terror, de horror. Pero esta niña no solamente está gritando de horror, está gritando de dolor.
[00:02:52] El napalm es un combustible gelatinoso que en contacto con el oxígeno prende fuego a una temperatura de 180 a 250 grados centígrados, el agua hierve a 100, su ropa está desintegrada, pero está pegada a la piel y ella corre. Este fotógrafo saca la foto y a diferencia de otro fotógrafo que donó un Pulitzer y dejó un niño morir, él la toma a esa niña después de sacar esa foto y la lleva al hospital.
[00:03:22] Cuando llega al hospital, los médicos le no, no, nosotros no sabemos qué hacer con esta niña, llévatela. Ayer le si ustedes no la atienden, yo mañana publico en todos los periódicos que ustedes no la quisieron atender. Entonces agarraron, le pusieron venda y la dejaron ahí.
[00:03:38] Llévala al hospital de niños a ver si pueden hacer algo con esta niña.
[00:03:42] La lleva al hospital de niños y cuando la reciben ahí le mirá, nosotros no sabemos qué hacer con esto, pero bueno, dejala acá. Él la deja confiado. Este fotógrafo, la familia no sabía nada de la familia. Pero ¿Saben lo que hacen los médicos en este hospital? De niño la dejan en la morgue hasta que se muera, porque no tenían nada que hacer con el 60%, el 80% de su cuerpo quemado.
[00:04:09] Esta niña, Kim se llama, pasa tres días en la morgue, viva, vendada, esperando su muerte.
[00:04:19] Su familia había sobrevivido, su mamá y un hermanito que es el que va gritando allí buscándola, logra andar con ella, la encuentran en el hospital, la retiran del hospital, hablan con el fotógrafo y se la llevan a otro hospital donde comienza un tratamiento de sus quemaduras. Y es muy impactante la historia de ella, es muy conocida.
[00:04:46] Ahora sí me lo vas a tener que pasar vos.
[00:04:48] Ella se llama Kim y en una entrevista En el año 2022, ella dijo vivo sin odio en mi corazón, por eso siempre estoy riendo y sonriendo.
[00:05:04] Mi corazón está sano. No, mi piel está sana, mi cuerpo está sano, mi corazón está sano. Lo cierto que ella llevó una vida de mucho sufrimiento y dolor, porque no es fácil tratar con las quemaduras. No sé si alguien alguna vez se quemó, pero la piel no se reconstituye fácilmente.
[00:05:31] Lo mejor de esto es que años, muchos años más tarde, un médico le mirá, lo mejor que te pudo haber pasado es que no hubiesen hecho nada contigo, porque el napalm, como gelatina, se pega a la piel y en contacto con el oxígeno sigue ardiendo.
[00:05:50] Lo que hicieron con vos fue lo mejor que podían hacer nada, solamente vendarte. Y al estar vendada la piel no estaba en contacto con el oxígeno. Y se fue degradando y se salvó. Porque si hubiesen tratado de limpiarle las heridas, se hubiese muerto y no estaría viva. ¿Sabe qué aprendí de esta historia?
[00:06:11] En primer lugar, que es una historia de reconciliación y perdón. Pero también porque ella en el año 1982 conoció a Jesucristo como su Salvador.
[00:06:21] Y pudo perdonar a aquellos que le habían hecho tanto daño. ¿Y sabe qué? Cuando todas las cosas parece que están mal, cuando te dan por muerto y te abandonan en una morgue, Dios está en control y tiene un propósito.
[00:06:41] Cuando parece que ya no hay solución para tu vida, cuando parece que ya la cosa está todo perdido, Dios está en control, tiene un plan y un propósito.
[00:06:52] Por lo cual no hay que desfallecer, hay que buscar al Señor.
[00:06:59] Ella se transformó en una embajadora de la paz.
[00:07:04] Y va dando conferencias por todo el mundo. Pero ella dijo algo también. ¿Saben lo que más sufrió ella?
[00:07:12] No fueron las quemaduras, fue que estaba desnuda en la foto. Y ella decí ¿Por qué todos los niños están con ropa y a mí me muestran en todo el mundo desnuda? No solamente el dolor, la pérdida, sino también la vergüenza.
[00:07:25] Y tenía un horrible odio en su corazón hacia aquellos que la habían dañado tanto.
[00:07:33] Yo quiero que vayamos al libro de Mateo, capítulo 18, porque en esta tarde, para hablar de Enderezando las veredas, que es el tema que venimos tratando, quiero que compartamos el tema del perdón. Mateo 18, vamos a verlo en el contexto, porque vamos a hablar de una parábola que es muy conocida por muchos de nosotros que leemos la Biblia, pero está en un contexto que está en todo el capítulo 18. Yo simplemente traje acá como un pequeño resumen de Mateo 18 para entrar en contexto. Y usted va a ver que Mateo 18 tiene 35 versículos. Y los primeros cinco versículos va a hablar el Señor Jesucristo. Porque está en un diálogo con los discípulos acerca de la verdadera grandeza.
[00:08:26] Y dice que el que se hace como un niño, ese es el mayor. Sabe que los discípulos están peleando uno con otro para ver quién iba a ser el mayor en el Reino de los Cielos. Están discutiendo. ¿Y sabe qué hay detrás de esa discusión? Qué está guardado en el corazón para ver quién va a ser el más grande entre todos los discípulos, el orgullo.
[00:08:44] Pero él le va a en el reino grande no es el que domina, sino el que se humilla. Y les da una advertencia, versículos 6 al 9, acerca de aquellos que hacen pecar, que hacen tropezar a los discípulos. Él les va a si tu mano o tu pie o tu ojo son ocasión de caer, córtalos, porque es mejor entrar al reino de los cielos sin un ojo, sin una mano, sin un pie, que irse al infierno con las dos manos, los dos pies y los ojos. El pecado es serio, pero hacer pecar a otros es peor.
[00:09:18] Mejor le fuese que se atare una rueda de molino, una piedra grande y se echase al mar, antes que hacer tropezar a uno de estos pequeños.
[00:09:28] Después va a contar la parábola de la oveja perdida, versículo 10 al 14, y la voluntad del Padre es que ninguno se pierda. Él deja los 99 y va por la perdida, ¿Sabe por qué? Porque. Porque cada persona, cada uno tiene un valor inmenso para Dios. No se trata del que hace más cosas, el que hace menos cosas, el que está más cerca, el que está más lejos.
[00:09:51] Así era la discusión entre los discípulos. Y tener una visión corta de ver quién era el mejor, quién era el más grande. El Señor le va a mirá, todos tienen el mismo valor para Dios. Pero después va a empezar a hablar de los problemas que trae cuando hay competencia, cuando uno quiere ser el mayor, cuando quiere estar y ocupar los primeros lugares, y. Y va a hablar de un proceso de restauración. Ahí, capítulo 18, versículo 15 al 20, cómo tratar con el pecado, las ofensas, y va a hablar de un proceso de restauración. Y me encanta, porque cuando un hermano, cuando alguien tiene algo contra ti, ve y habla con él a solas.
[00:10:32] Si te oyere, has ganado tu hermano. Y ahora empieza tres veces, va a si no te oyere, si no te oyere, llama a dos o tres testigos. Si no los oyeres, háblalo con la iglesia. Si no los oyere, trátalo como un gentil publicano, como alguien que no conoce a Dios. No está hablando de que lo trate mal, sino como que lo trate como una persona que realmente no tiene a Cristo. Y con gracia y misericordia hay que predicar el evangelio.
[00:11:00] Pero fíjate que acá la disciplina de Dios que está establecida es un proceso, y la finalidad no es avergonzar, sino restaurar, no es humillar, sino restaurar. ¿Ve cómo está en un contexto esto de cómo resolver los problemas y de dónde surgen los problemas? Cuando estamos en comunidad, cuando estamos juntos, reunidos y empiezan estos problemas que son del corazón, en cada uno de los puntos usted puede ver que todos los problemas son suscitados por el orgullo.
[00:11:30] Y el Señor les va a hablar de la humildad, y les va a hablar de que en esa humildad cómo tenemos que resolver los problemas.
[00:11:37] Y en medio de esto va a hablar del perdón.
[00:11:41] Es en medio de cómo se resuelven los problemas, en medio de cuando surgen estas cuestiones de competencia, de enojos, de competitividad, el tema del perdón. Por eso ahora sí vamos a leer Mateo capítulo 18, yo lo traje acá, dice así Fíjese que en otras Biblias comienza antes el pasaje que de la parábola.
[00:12:09] Su Biblia va a empezar en el versículo 21 entonces se le acercó Pedro y le Señor, ¿Cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?
[00:12:21] Siete veces.
[00:12:23] Jesús le No te digo hasta siete, sino hasta setenta veces siete.
[00:12:29] Por lo cual el reino de los cielos ya iba a comenzar. Una enseñanza muy profunda, Jesús, para cerrar este tema con los discípulos, Recuerde de lo que viene hablando ahora Jesús va a dar una parábola, un ejemplo, una figura, para que puedan entender algo muy profundo que quiera Dios que podamos entender. Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuenta con sus siervos. Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía 10.000 talentos.
[00:13:04] A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle y a su mujer e hijo y todo lo que tenía para que se le pagase la deuda.
[00:13:12] Entonces aquel siervo postrado le suplicaba Señor, ten paciencia conmigo y yo te lo pagaré todo. El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda. Primera parte, primera escena de esta parábola, obra de teatro para hablar del perdón. Él le va a relatar una parábola que tiene una finalidad.
[00:13:41] En todo el libro de Mateo va a encontrar muchas parábolas y los discípulos le Señor, ¿Por qué hablas en parábolas? Porque son difíciles de entender.
[00:13:48] Una parábola es tomar una realidad espiritual, llevarla a ejemplos cotidianos de la vida que la gente entendía como el trigo, la cizaña, como la perla de gran precio, como la oveja perdida, como ahora los dos deudores. ¿Y sabe qué? Porque esta parábola o las parábolas revelan realidades espirituales a los que tienen un corazón dispuesto.
[00:14:13] Si tú tienes un corazón dispuesto a escuchar la voz de Dios, vas a entender las parábolas.
[00:14:19] Lo contrario es tener un corazón cerrado, endurecido.
[00:14:24] No vas a entender la realidad espiritual.
[00:14:26] Quedarás en el plano natural, en el plano de la razón, con argumentos humanos, pero jamás la profundidad de lo que quiere enseñar nuestro Señor Jesucristo para revelar el corazón de Dios. Es que la comprensión del Reino no depende sólo de la inteligencia, sino de una disposición del corazón y de la gracia de Dios.
[00:14:50] No se refiere principalmente cuando habla del Reino de los Cielos a un lugar físico, sino a un gobierno, a un reinado de Dios sobre las personas, de aquellos que se someten a su señorío. Por eso va a empezar a hablar del Reino de los Cielos y va a dar un ejemplo de cómo es y cómo se vive y cómo se perdona en el Reino de los Cielos, si eres ciudadano del cielo.
[00:15:15] Esta es una realidad espiritual para aquellos que decimos que somos hijos de Dios y tiene que ver con el perdón.
[00:15:26] Usted sabe que en el libro de Isaías, Una más, el ministerio del profeta Isaías En el capítulo 6 comienza así Dios le ve a este pueblo y de oído oiré, y no entenderéis y viendo veréis, y no percibiréis porque el corazón de este pueblo se ha engrosado y con los oídos oyeron pesadamente y sus ojos han cerrado para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y entiendan de corazón y se conviertan. Y yo lo sane. ¿Sabes que son las últimas palabras en boca del apóstol Pablo en el libro de los Hechos, en el capítulo 28?
[00:16:16] Pensaba, digo, el profeta Isaías, que es el profeta de las naciones, comienza con este mandato de háblales en parábolas, háblales de tal manera que no sea con sus oídos terrenales, humanos que escuchen, sino con el corazón.
[00:16:31] Y Pablo termina así encarcelado en Roma, con un grupo de gente que no le quiere oír porque tiene el corazón duro, diciendo las mismas palabras del profeta Isaías.
[00:16:43] Y es que los problemas del corazón son el corazón del problema.
[00:16:49] Todo lo que va a referir Mateo capítulo 18 tiene que ver con el corazón y con la dureza del corazón. Por eso me encantó entender esto, que cuando hay que arreglar problemas con los demás y más entre los hermanos, si te oyere, listo, pero si no te oyere.
[00:17:07] Y sabés que el oído está directamente conectado al corazón.
[00:17:13] Vos escuchás si querés y no escuchás si no querés.
[00:17:19] Y vos sabés que hay patologías psicológicas, emocionales, que te vuelven sordo, no es físico. Hay gente que va al médico que no escucha, no escucha y le hacen todos los estudios y no tiene nada.
[00:17:31] ¿Y por qué no escucha? Y es verdad que no escuchan, han cerrado su corazón y hay cosas que no quieren escuchar, o están tan ensimismados, están tan centrados en sí mismos, que ya no pueden escuchar al otro, solo la voz interior que le habla constantemente, como gotera continua que cae.
[00:17:51] Es un problema del corazón.
[00:17:53] Allí Jesús va a tomar un símil. ¿Y sabés con qué lo compara? Lo hemos leído recién. ¿Con qué compara esto del perdón, la deuda? Con perdonar, no perdonar. ¿Qué ejemplo toma de la vida cotidiana? Él.
[00:18:13] El masari, dicen los árabes, así decía la abuela.
[00:18:17] El dinero.
[00:18:19] El dinero.
[00:18:21] Vas a comparar el perdón, el pecado, como una deuda para con Dios y lo va a asemejar y lo va a relacionar con el dinero. Y me decí señor, ¿Por qué tomar este símil? ¿Por qué no compararlo con otra cosa? ¿Por qué el dinero? Me encanta, porque un comentarista porque el dinero es lo que más revela lo que hay en el corazón, muestra qué es lo que realmente amamos. El dinero es como un espejo espiritual donde uno se puede ver. En segundo lugar, porque todos entienden el lenguaje del dinero, todos.
[00:18:55] Aún de chiquito llego a la iglesia y me empiezan a pedir plata para el kiosco.
[00:19:03] Todos entendemos cuando hablamos de dinero, a qué se refiere. En tercer lugar, porque el dinero tiene la capacidad de competir con Dios.
[00:19:13] El Señor no se puede servir a Dios y a las riquezas.
[00:19:17] Un amo exige lealtad.
[00:19:21] En cuarto lugar, porque el dinero expone nuestra actitud hacia los demás. Somos generosos, compasivos, egoístas, indiferentes. Los revela el dinero, el uso que le damos, dónde lo depositamos, cómo lo gastamos, qué lugar ocupa en nuestro corazón.
[00:19:43] Y en este caso el dinero va a simbolizar la gracia de Dios.
[00:19:48] Jesús habla del dinero porque el dinero toca directamente el corazón humano es lo que al humano le brinda seguridad, poder, identidad y confianza.
[00:20:01] Cuando lo tenés todo va bien, cuando no lo tenés todo va mal.
[00:20:08] Por eso el Señor va a hablar de esto que es tan importante para el reino de los cielos como es el perdón, con un ejemplo que todos podemos entender, porque todos hemos estado bien, hemos estado mal, hemos tenido abundancia, hemos pasado necesidad, lo tenemos, no lo tenemos, lo invertimos, no lo invertimos y la vida del ser humano gira alrededor del dinero y las posesiones. Por lo cual que importante estar atentos y no cerrar el oído a lo que el Señor nos quiere decir. En primer lugar va a hablar en la parábola de que había un rey que quiso hacer cuentas. Vos sabés que Dios va a pedir cuentas a todos. Él quiso hacer cuentas con todos sus siervos y esto me habla de una rendición de cuentas que todos vamos a dar un día delante del Rey de reyes y Señor de señores. Él va a hacer cuentas y encuentra que uno le debía 10.000 talentos y vos decís ¿Qué es esto? Bueno mirá, el salario de un día de trabajo era un denario y un talento eran 6.000 denarios, quiere decir que para ganar un talento tenías que trabajar 6.000 días. Un año tiene 365 días, 10 años son 3.650 días, o sea que son casi 20 años para ganar un talento. ¿Sabés cuánto le debía?
[00:21:26] 10.000 talento.
[00:21:29] Si un talento son casi 20 años, ¿Cuántos son? ¿Diez mil talentos?
[00:21:34] ¿Cuántas vidas tenés que trabajar para pagar esa deuda?
[00:21:41] ¿Aproximadamente la Argentina? 45.000 pesos dice Google que es lo que gana hoy en día una persona.
[00:21:47] Si un talento son 6.000 denarios, son más o menos 270 millones un talento. ¿Sabés cuántos son 10.000 talento en valor de peso argentino?
[00:21:59] Bueno, agregale a 270 millones 4-0 y sacá la cuenta.
[00:22:04] ¿Qué me está queriendo decir? ¿En primer lugar, a ver, si vos vas tu jefe en la fábrica y le decís che necesito 10 mil millones de pesos, te lo va a prestar?
[00:22:17] Y vos decís yo te lo voy a pagar trabajando.
[00:22:22] Algunos sí.
[00:22:24] Jamás. Esto es una deuda que ese siervo jamás va a poder pagar tampoco es muy común que un rey le preste tanto. Lo que está hablando el Señor Jesús no es tanto de números, sino de algo que hay en el corazón, el corazón de Dios. En primer lugar pero en el corazón del hombre hay una deuda de este siervo en la cual todos nos tenemos que identificar que es impagable.
[00:22:51] Impagable. Y me encanta porque él cuando va a hablar con este rey le dice, lo primero que le dice Señor, ten paciencia conmigo y yo te lo pagaré todo.
[00:23:05] El rey claramente se da cuenta que jamás se lo va a pagar. Ahora, me encanta porque un comentarista este hombre pide paciencia, pero lo que necesita es perdón.
[00:23:15] ¿Cuántas veces hemos dicho teneme paciencia, ya voy a cambiar?
[00:23:23] Bueno, tené paciencia, ya te lo voy a devolver.
[00:23:27] No necesitamos paciencia, necesitamos el perdón.
[00:23:32] Y lo que tenemos que pedir no es paciencia, es perdón.
[00:23:42] Segundo lugar, nos muestra que este perdón es ilimitado. El perdón de Dios es ilimitado. El Señor dice que este rey es movido a misericordia.
[00:23:54] Versículo 27 Movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda. Y sabe que aparece ahí la palabra misericordia, La nombró y la mencionó el pastor Samuel al principio de la reunión.
[00:24:11] La misericordia de Dios le soltó y le perdonó, porque una deuda esclaviza, por eso le soltó y le perdonó la deuda a este siervo.
[00:24:29] El modelo del perdón que está mostrando el Señor Jesús no es siete veces, setenta veces siete, tres veces como enseñaban los rabinos. No, no se trata de cantidades, no se trata de denarios, ni talentos, ni números, se trata de sin límites, se trata de generosidad.
[00:24:45] Y este es el parámetro con el cual nosotros tenemos que perdonar, porque está directamente conectado al perdón de Dios hacia nosotros.
[00:24:55] Nadie puede dar lo que no tiene.
[00:24:58] Y el perdón es algo que el ser humano no tiene en sí mismo. Es algo que tenemos que recibir de parte de Dios para poder darlo. Y es lo que Dios va a pedir para todos aquellos que hemos sido perdonados por medio de Jesucristo. Sabes que cuando el apóstol Pablo va a hablar en sus cartas acerca del perdón, Por ejemplo, Efesios 4.32 va a antes sed dignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. ¿Te das cuenta la relación que el perdón que nos pide el Señor es como Dios nos perdonó?
[00:25:34] Colosenses 3.13 Soportándoos unos a otros y perdonándoos unos a otros, si alguno tuviera queja contra otros.
[00:25:41] De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y Mateo capítulo 6 14 15 porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial. Mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas. ¿Está el perdón directamente relacionado al perdón de Dios? Es muy interesante ver la definición de la palabra perdonar. La palabra perdonar viene del latín perdonare, son dos palabritas compuestas allí per que es un prefijo intensivo que significa completamente, plenamente, totalmente indica plenitud y totalidad y donare que significa dar, regalar, conceder gratuitamente. Si uno lo tiene que traducir al castellano sería como que perdonar es dar completamente, regalar plenamente, conceder una gracia total, es decir, cancelar una deuda como un regalo inmerecido, es dar algo pero de manera completa, no es una partecita, no es un poquito, es todo y es un regalo, es algo que yo tengo que dar.
[00:27:03] Todas las palabras tanto en el original en griego y en hebreo tienen la misma idea de liberación, dejar ir, cancelar una deuda, soltar, enviar lejos, dejar partir, todo tiene que ver con esta idea de alguien que está preso, que está oprimido y alguien con misericordia lo deja, lo suelta, lo deja ir, le hace un regalo, lo hace libre, eso es el perdón.
[00:27:28] Y podemos decir que Jesús en este contexto nos da dos opciones cuando alguien peca contra nosotros, podemos ir directamente y confrontarlo y arreglar las cosas o podemos dejar el asunto bajo la paciencia cristiana, bajo el soporte cristiano, soportándoos unos a los otros y encomendar la causa al que juzga rectamente.
[00:27:53] El Señor Jesús lo hizo en la cruz Padre perdónalos porque no saben lo que hacen. No dijo los perdonó, dijo Padre perdónalos. Hay momentos en que uno perdona al ofensor y hay momentos que uno dice Señor perdónalo.
[00:28:14] Generalmente nosotros humanamente cuando alguien nos ofendió, cuando alguien nos provocó dolor, tenemos la tendencia a aferrarnos a ese trauma, a esa situación, lo que nos lleva a la amargura. Usted sabe que Efesios 4 31 Quítese de vosotros toda amargura, enojo, ira, maledicencia, griterías y toda clase de males. Usted sabe que es una escalera que va pareciera en ascenso, pero va en descenso a cosas más grandes. No se ponga el sol sobre vuestro enojo ni deis lugar al diablo.
[00:28:51] Y créame que la amargura abre puertas a los demonios que son opresivos, vengativos y que nos llevan a cometer locuras, aferrarse a la amargura, represalias, venganza, chismear con otros acerca del problema que te lleva a murmurar.
[00:29:09] No es así nomás. Cuando uno no perdona a alguien, hay cosas que pasan y Jesús lo va a mostrar más adelante en esta parábola. Si me acompañás, vamos a seguir leyendo el pasaje. Quiero avanzar.
[00:29:22] Está aquí para el que no tiene su Biblia, pero léelo en tu Biblia. Pero saliendo aquel siervo, una vez que fue perdonado y le cancelaron toda esa deuda que él no podía pagar, halló a uno de sus consiervos que le debía 100 denarios y haciendo de él, le ahogaba. Sabés que la palabra ahí ahogaba es la misma palabra que está allí en segunda de Samuel y habla de Saúl cuando es atormentado por un espacio espíritu inmundo. Lo ahogaba, lo oprimía. Es la misma palabra que está acá, lo ahogaba. Págame lo que me debes.
[00:29:56] Entonces su consiervo postrándose a sus pies le rogaba.
[00:30:00] Escuchá las palabras de este consiervo que le dijo ten paciencia conmigo y yo te lo pagaré todo. Las mismas palabras que él usó para con el rey, exactamente las mismas palabras.
[00:30:14] Pero dice que este siervo, más él no, no pudo, no sintió, dice eso la palabra de Dios, más él no.
[00:30:27] Cuántas veces no puedo perdonar, no siento perdonar, no me sale perdonar. No, no, no, no.
[00:30:38] La palabra de Dios es clara y es verdad. No quiso.
[00:30:42] Cada vez que decimos no puedo, tu corazón dice no quiero.
[00:30:47] Cada vez que dices no siento tu corazón, no quiero.
[00:30:52] Cada vez que vos decís no me sale, tu corazón está no quiero perdonar.
[00:30:57] Él no quiso, sino que fue y lo echó en la cárcel hasta que pagase la deuda. Viendo sus consiervos lo que pasaba, se enojaron, dice así, se entristecieron.
[00:31:12] Eran más nobles estos consiervos que este al que se le había perdonado. Se entristecieron. Hay tristeza cuando entre los hermanos hay problemas sin solucionar.
[00:31:23] Cuando hay falta de perdón produce tristeza. El cuerpo trae tristeza y en las familias trae mucha tristeza. Qué feo es cuando los familiares están todos peleados y llega Navidad, ¿Verdad?
[00:31:36] Dónde nos juntamos un año nuevo.
[00:31:40] Si en todo el año no te has querido ver, hay tristeza en el corazón.
[00:31:45] Viendo sus consiervos, se entristecieron mucho por lo que había pasado. Y fueron y los refirieron a su señor, todo lo que había pasado.
[00:31:53] Entonces llamándole su señor, le Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné porque me rogaste.
[00:32:01] Y las palabras son lapidarias.
[00:32:04] ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?
[00:32:15] Entonces su señor enojado le entregó a los verdugos. ¿Hasta cuándo?
[00:32:22] Hasta que pagase todo lo que le debía. Así también mi Padre celestial hará con vosotros, si no perdonáis de todo corazón cada uno a sus hermanos sus ofensas.
[00:32:35] Vos sabés que la palabra verdugo aquí es muy interesante.
[00:32:39] La palabra verdugo en el original es basanistes. Se traduce como verdugo porque viene de una raíz que significa piedra de toque. Basanizo era conocido. Una piedra de toque era una piedra que utilizaban para probar los metales, si eran verdaderos o falsos, el oro y la plata.
[00:32:55] Y agarraban los metales, el oro y la plata, la raspaban, que era una piedra más dura como el jaspe, las raspaban y si era trucho no marcaba, pero si era verdadero, sí marcaba. Y así probaban o examinaban los metales para ver si eran verdaderos o truchos. De ahí devino en esto que hace al oficio del torturador.
[00:33:18] Un verdugo es un torturador, alguien que te va a examinar a través del dolor, para que digas la verdad, para que salga a luz la verdad.
[00:33:28] Y de ahí derivó en tormento. Vos sabés que en Mateo 4.24 aparece esta palabra y dice así Se difundió su fama por toda Siria. Le trajeron todos los que tenían dolencia, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos. Ahí es la misma los endemoniados, los lunáticos y paralíticos. Y Jesús los sanó. Pero en Apocalipsis 9.5, cuando ya estaba la ira de Dios en la gran tribulación, aparece esta palabra allí acerca de un juicio de Dios, que es la invasión de langostas. Y dice que a estas langostas les fue dado, no que los matasen, sino que los atormentase. Vos sabés que el verdugo, el torturador que mata a Noel La finalidad del verdugo es hacer sufrir, no matar.
[00:34:15] Es como estas langostas que van a venir y dicen inmediatamente buscarán la muerte y la muerte huirá de ellos. Es un tormento constante, no para matar, sino para hacer sufrir tormento como un tormento de escorpión cuando hiera el hombre.
[00:34:31] Esta es la idea de los verdugos aquí. Por eso no es nomás que no perdono y no pasa nada.
[00:34:37] El tormento va a venir a nuestras vidas cuando no perdonamos, porque está directamente relacionado al perdón de Dios a aquellos que hemos sido perdonados por Dios.
[00:34:47] Y Dios nos dio semejante regalo que era imp.
[00:34:50] Pagable, que no necesitamos de paciencia, sino de perdón.
[00:34:59] Por eso es tan profundo. Y en esta parábola quiero que veamos algunas enseñanzas que nos pueden dejar los verdugos. Estos verdugos que pueden traer culpa, amargura, ansiedad, una prisión interior de resentimiento que no se pasa nunca, porque cuando no perdonas lo volvés a vivir, lo volvés a vivir y cada vez que ves la persona lo volvés a sentir y pasan los años y seguís sintiendo lo mismo. Y muchas personas van a la tumba, al cementerio, a descargar su odio con su padre porque nunca lo perdonó y se te pasa la vida en tormento. Cuando no perdonamos, el corazón se convierte en una cárcel.
[00:35:40] El mismo hombre que no quiso liberar es el que termina encarcelado.
[00:35:46] Enseñanza de los verdugos En primer lugar, la falta de perdón no es un pecado menor.
[00:35:53] A veces tenemos otros pecados como cosas exageradas. La falta de perdón no es un pecado menor.
[00:35:59] La gracia recibida exige gracia extendida y el que vive cobrando termina pagando.
[00:36:11] Pero hay un detalle más impactante de todo esto.
[00:36:15] Un más es que el Señor le dice que se ha echado en la cárcel hasta que pagase todo lo que le debía. ¿Cuántas vidas necesitaba para pagar esa deuda?
[00:36:29] La deuda era impagable, o sea que hasta cuándo iba a estar en la cárcel.
[00:36:36] Esto nos sugiere que la falta de perdón y el tormento asociado a esto que te lleva a una cárcel, tiene una condición permanente, es hasta que perdonemos.
[00:36:51] Es una advertencia seria de parte del Señor.
[00:36:56] Y en tercer lugar, en un lenguaje escatológico, es un lenguaje de juicio de parte de Dios, es que Jesús nos está mostrando la gravedad de vivir sin misericordia.
[00:37:09] Hay tormentos en tu vida, hay situaciones traumáticas Hay dolor que vuelve recurrentemente. Hay personas que te han dañado, te han ofendido, están todavía en tu mente, es que todavía no lo has perdonado.
[00:37:24] Y en esta noche, en el nombre de Jesús, tienes que perdonar. Perdonar es soltar, dejar ir.
[00:37:32] Es dar algo que no se merece. No se lo merece.
[00:37:36] Pero vos tampoco te lo merecías. Y Dios sí te lo dio. Por eso la conexión del pecado está directamente ligada a la cruz.
[00:37:45] La conexión del perdón, perdón y el pecado ambién está conectada directamente a la cruz. Dice John Stott que el perdón cristiano no nace de la emoción, sino del recuerdo constante del evangelio.
[00:38:01] Porque la historia comienza con un rey que perdona a su siervo todo lo que le debía. Esta es la historia del evangelio, es el corazón del evangelio, es el perdón. Uno lo va a encontrar desde Génesis al Apocalipsis, el perdón de Dios. Y lo que le costó a Dios el poder perdonarnos a nosotros, tiene un costo a nosotros, es por la fe.
[00:38:24] Pero al hijo de Dios le costó la cruz.
[00:38:28] Precio de sangre. No es con oro ni con plata, fue con su sangre preciosa. Es un alto valor el que Dios pagó por nosotros.
[00:38:36] Por eso la memoria de la gracia alimenta la misericordia. Yo pensaba cuando nos reunimos en la Santa Cena y el señor, haced memoria de mí.
[00:38:46] Dije, Señor, hacer memoria de ti nos lleva a pensar en el perdón.
[00:38:54] En cuanto tú sufriste por nosotros nuestros dolores, Señor, que por tu llaga fuimos nosotros sanados, que fuiste despreciado, desechado, varón de dolores, experimentado en quebranto.
[00:39:09] Y cuando estamos parados allí, la cruz nos humilla lo suficiente como para entender que tenemos que perdonar.
[00:39:19] La cruz nos humilla lo suficiente como para no guardar rencor.
[00:39:25] Y el corazón que vive a la sombra de la cruz, no puede vivir a la sombra del rencor.
[00:39:32] Es incompatible con la gracia, la misericordia de Dios. Por eso quiero animarte en esta noche, en el nombre de Cristo Jesús, que te pares frente a la cruz, examines tu corazón, consideres la deuda que fue cancelada en la cruz, para que vos también puedas dar lo que Dios primeramente te dio, que te libró de un infierno, de una cárcel eterna, para que puedas perdonar a aquel que te ofendió. Vos sabés que en ningún momento dice que el rey se olvidó, dejó pasar.
[00:40:09] No, no se trata de eso. El perdón se trata de dar algo que el otro no merece.
[00:40:16] Es dejarlo en libertad.
[00:40:18] Es dejarlo libre.
[00:40:24] Por eso el título de este mensaje era El regalo más costoso.
[00:40:30] No Un regalo más costoso que el perdón de nuestras almas en la cruz de Cristo.
[00:40:36] El regalo más costoso es el perdón. Una menos.
[00:40:42] Ahí está. Déjalo ahí. Ahí está. Kim, después de esa foto que saca corriendo, usted puede ver la espalda toda quemada, la piel ya no está allí.
[00:40:52] Ella tenía nueve años cuando sucedió eso en Vietnam, pero acá está de espaldas.
[00:40:57] Con un tratamiento en el año 2015 en Miami, de regeneración de piel, quiero mostrar que el sufrimiento y el dolor no quedó allí.
[00:41:09] Esta mujer lo carga toda la vida, porque se le quemó la piel. Y en la regeneración y los trasplantes, injertos, no tiene poros esa parte de la piel. Y le hacen tratamientos con láser para generarle poros en la piel. Son como pinchazos.
[00:41:28] Ahí se calcula, yo calculaba, tenía unos 58 años cuando ella sufrió esto trágico. Tenía 9 años.
[00:41:37] Han pasado alrededor de 48 años y ella sigue llevando el sufrimiento en la carne, pero no en el corazón.
[00:41:48] Hicieron una entrevista en el año 2022 en Infobae, y en esa entrevista que ella expresa eso, acerca de que su corazón ya está sano, ella recibió al Señor en el año 1982 como su salvador y Señor. Y fue cuando experimentó el perdón de Dios que ella pudo perdonar y empezar a perdonar. Pero en el año 2015, haciendo ese tratamiento de Miami y dando una conferencia, se le acercó una persona mayor. Al terminar la conferencia, una persona ya toda arrugada, canosa, era un hombre que la miró a los ojos y le k, ¿Me perdonas?
[00:42:29] ¿Me perdonas? Ella asombrada y relata la entrevista dos veces me dijo me perdona, me perdona. Y me di cuenta que este hombre era uno de los pilotos, uno de esos aviones que tiraron la bomba de napalm, que me provocó tanto dolor, que me quitó un hermano, me quitó un padre por el cual sigo sufriendo dolores en mi cuerpo.
[00:42:54] Pero yo ya había experimentado el perdón de Dios.
[00:43:00] Simplemente dice esta mujer lo abrazó y le dijo al oí te perdono, ya te perdoné.
[00:43:08] Cuando Cristo me perdonó, ya te perdoné.
[00:43:14] Y me quedaba pensando porque esta hermana en la fe.
[00:43:18] Un día va a ser revestida de un cuerpo nuevo, regenerado. Ya no va a tener las marcas del dolor.
[00:43:25] En el cielo creemos que ya no hay muerte, ya no hay más dolor, ya no hay más tristeza, ya no hay más muerte.
[00:43:31] Sus marcas un día van a desaparecer.
[00:43:34] Son temporales, son físicas.
[00:43:37] Pero el dolor del alma es más doloroso que el dolor de la piel.
[00:43:47] Ella en esta entrevista dijo así el napalm fue muy poderoso, pero la fe, el amor y el perdón son más poderosos.
[00:44:01] Ella experimentó mucha paz cuando tuvo la oportunidad de perdonar directamente a esta persona que le había causado daño.
[00:44:11] Hasta ahí nomás.
[00:44:13] Quiero cerrar este tiempo con estas preguntas que te hagas en tu corazón.
[00:44:19] Si has experimentado el perdón de Dios y tienes paz para con Dios, ¿Exiges justicia estricta a otros mientras tú disfrutas de la gracia de Dios?
[00:44:32] ¿Somos más severos con los demás que Dios con nosotros?
[00:44:38] Porque si es así, en esta tarde tienes que perdonar.
[00:44:44] Tal vez lleva las marcas.
[00:44:48] He escuchado tantas historias.
[00:44:55] A veces Señor, hay cosas más fuertes que escuchar. Y cada vez escuchar cosas maduras.
[00:45:02] Mucho sufrimiento, dolor. Personas que fueron abandonadas en el campo, colgadas de un árbol. ¿Te acuerdas, Samuel?
[00:45:09] Se encontró un arriero por allí, la dejó en un orfanato. Fue abusada y violada.
[00:45:15] Hasta que se escapó del lugar con una persona que le prometió que la iba a llevar. La llevó a llevar a una villa para prostituirla. Y fue prostituta muchos años hasta que pudo salir de eso.
[00:45:27] Y vos decís, tanto dolor se puede perdonar solamente cuando nos paramos frente a la cruz y entendemos que nosotros primero necesitamos el perdón.
[00:45:42] Porque nosotros también dañamos, herimos, lastimamos, pecamos. Y el pecado es una ofensa moral ilegal contra Dios. Al primero que ofendemos y dañamos es a Él.
[00:45:56] Marcas de su corona, las marcas en sus manos fue por nosotros.
[00:46:04] Esta mujer. Y muchos de nosotros ya no vamos a tener más las marcas del dolor.
[00:46:09] Pero hay una persona en el cielo que va a tener sus marcas por toda la eternidad del dolor que nosotros le provocamos.
[00:46:16] Su nombre es Jesús.
[00:46:19] Sus manos horadas, su costado traspasado.
[00:46:25] Van a ser esas marcas del recuerdo de su amor por nosotros.
[00:46:41] No sé cómo será su rostro. A veces me imagino el rostro del Señor.
[00:46:46] Yo creo que lo vamos a identificar primeramente por sus marcas.
[00:46:53] Podemos correr hacia él sin temor equivocarnos porque sus marcas habla más fuerte que el dolor es el amor de Dios.
[00:47:13] Spurgeon dijo así una persona verdaderamente perdonada es una persona perdonadora y es la clara evidencia de un corazón regenerado.
[00:47:26] En cierto sentido, el perdón es cristianismo a su más alto nivel.
[00:47:39] ¿Querés inclinar tu rostro allí?
[00:47:42] Si los músicos pueden pasar mientras meditamos nuestro corazón acerca del perdón y cosas, Te ruego en el nombre de Jesús que puedas perdonar, que te libres de esa cárcel que es la falta de perdón, te pares frente a la cruz y veas a este varón de dolores experimentado en quebrantos, aquel por cuya llaga fuimos sanados, viendo que él se gozó, viendo el fruto de su aflicción que somos nosotros.
[00:48:27] Y en esta tarde vos te puedas ir en paz primeramente con Dios, pero también en tu corazón por haber soltado, por haber dejado ir, por haber dado un regalo que no se lo merece, pero nosotros tampoco lo merecíamos y aun así Dios lo dio.
[00:48:56] Si nunca has recibido a Cristo en tu corazón como tu Salvador y Señor, en esta noche lo puedes hacer con una oración. Pídele perdón por tus pecados. Habla con Dios, habla, Todos estamos ahí con el rostro inclinado.
[00:49:09] Tiempo de hablar con Dios y puedes arreglar cuentas. No hay paz en tu corazón.
[00:49:15] Hoy te puedes ir con paz aquí con Cristo en tu corazón, habiéndole rendido tu vida. Señor, yo me rindo, me rindo, sálvame, perdón por mis pecados, quiero tu perdón, no necesito tu paciencia, quiero tu perdón porque mi deuda es impagable y hoy lo reconozco, no puedo hacer nada para comprar tu perdón, Es sólo por tu gracia, Señor, dame ese perdón.
[00:49:47] Y Señor, ahora en esta noche, no quiero decir nunca más, no puedo perdonar, no siento perdonar, no me sale perdonar, Señor, yo reconozco que no quiero perdonar y es la dureza de mi corazón, Señor, que en el nombre de Cristo Jesús hoy se rompe y yo perdono. Y ponele nombre y apellido a la persona que te ofendió, te dañó, te laceró, te lastimó, ha sufrido abuso, ha sufrido injusticia, ha sufrido golpes, te han menospreciado.
[00:50:16] Estuvimos con Palabras Encuentro con Dios Podcast Un espacio para reflexionar, crecer, en la fe y fortalecer tu relación con Dios. Encuentro con Dios.
[00:50:36] Será hasta nuestro próximo encuentro.