Episode Transcript
[00:00:01] Bienvenido a Encuentro con Dios Podcast, un espacio para reflexionar, crecer en la fe y fortalecer tu relación con Dios.
[00:00:13] ¿Comenzamos?
[00:00:19] Comenzamos.
[00:00:24] Bien, buenas noches.
[00:00:26] Qué bueno vernos.
[00:00:28] Qué bueno verte.
[00:00:30] Qué bueno verte, te decía, porque es el Señor el que nos trae, el que nos convoca y quizás te invitó un amigo, quizás te invitó un familiar, pero déjame decirte que detrás de esa invitación está Dios buscándote. Así que si estás en este lugar, yo te invito a que puedas estar atento, con un corazón dispuesto a escuchar la voz de Dios que quiere hablar en esta noche. Y esta noche continuamos con el tema Enderezando las veredas, los dos caminos. Y para entrar en el tema te pido que me acompañes en tu Biblia al libro de Mateo, capítulo 7, versículo 13 y 14.
[00:01:09] Dice la palabra de Dios, versículo 13 Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella.
[00:01:24] Porque estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva la vida, y pocos son los que la hallan. Hacemos una oración más y Señor, acá estamos deseosos de recibir tu palabra, Dios.
[00:01:38] Aquí está todo corazón que esté turbado, toda mente Dios, quizá esté oprimida.
[00:01:47] Oramos Señor, para que vos puedas quitar toda carga del corazón y podamos recibir tu palabra con mansedumbre. Señor, danos ojos para ver, oídos para oír y este corazón Señor, dispuesto para recibir hoy tu palabra. Señor, háblanos, que podamos salir aquí transformados por el poder del Espíritu Santo que actúa en nosotros. A vos la gloria Señor, en lo que va a suceder hoy. Oramos en el nombre de Jesús. Amén y amén. Hemos leído recién un versículo muy conocido para muchos, ¿Verdad? La mayoría de aquí quizás ya lo he leído por lo menos una vez, ¿Verdad?
[00:02:23] Y antes de entrar en contexto de lo que vamos a hablar en esta noche, quiero decirte que la vida nos presenta muchas veces decisiones, diferentes tipos de decisiones, desde las más chicas hasta las más complejas, decisiones automáticas, decisiones que no son automáticas y hay que pensarlas para tomar por por ejemplo, ¿A cuántos le ha pasado esta situación, verdad? Domingo, antes de venir a la iglesia, ¿Qué me pongo? El rosa, el blanco, el negro y que combine después con los zapatos y después que combine con el saco y que combine cuánto les pasa esto, que después llegan el domingo a la casa y parece que cayó una bomba ahí, parece que fue una guerra.
[00:03:05] Después ordenar ahí la ropa, hay una mujer ahí. Pero los varones también luchamos con lo mismo. ¿Las decisiones ahí qué nos vamos a poner hoy?
[00:03:14] Antes era lo primero que aparezca, pero ahora es lo primero que se seque. Aparece. Viste que esta semana no se seca nada. Estamos luchando ahí. Parece una favela mi casa están ahí, la ropa pasa, la paz se nos pierde. La paz se nos pierde. Paz andá por ahí. Sí, estoy atrás de la remera, papi, estoy acá.
[00:03:31] No, un lío. Pero hay algunas técnicas muy buenas que nos han pasado. Después yo se lo puedo dejar en un pequeño resumen y vamos practicando. Algunas no funcionan para nada, otras funcionan. Hay que probar, hay que ir viendo. Esta semana si viene igual no va a cambiar. Vienen tiempos peores, dice la Biblia. Pero esta semana va difícil. También vienen lluvias, así que hermanos, fíjese cómo va a ser un ventilador, una estufa para arreglar eso. Pero mira, decisiones también en cuanto a la comida. Llegamos esta noche de la reunión y sé que quizás muchos llegamos con hambre, como un león buscando a quién devorar. Ahí está en la heladera, en la cocina. A ver qué quedó del mediodía. Y quizá una decisión difícil porque está ahí por un lado la hamburguesa con la coca, el delivery o está. Quizás hay una sopita de verduras.
[00:04:17] ¿Qué elegirías? ¿Misa? No me digas, no me digas ¿Que elegirías? Ya te vi la cara.
[00:04:22] No me gusta la sopa, no me gustan las verduras. Claramente elegiría la hamburguesa. Después tema para charlar con Ani, quizás hacer una. Un plan de nutrición. Vamos a ir a la próxima. Decisiones.
[00:04:36] A cuánto les gusta estar en un sillón cómodo.
[00:04:39] Quizás hay una silla en casa, pero siempre vamos a elegir estar en el sillón cómodos, buscando la mayor comodidad, el mejor descanso, relax, placer. El sillón cómodo, ahí está la decisión. Qué decisión difícil es.
[00:04:54] Si habrá decisiones difíciles en la vida es esta. No, o duermo un poquito más o voy al gimnasio.
[00:05:00] Ahí está el profe esperándonos con la mancuerda y se hace la hora, pero no llegamos, faltamos, nos ausentamos y no llegamos al gimnasio. Después las consecuencias de eso, luchar ahí por dormir un poquito más.
[00:05:16] Cuánto nos pasó andar por un camino.
[00:05:20] A mí me ha pasado que el GPS nos manda por un camino, no dice este camino va a llegar más rápido, pero no nos dice cómo está ese camino.
[00:05:28] ¿Y ese camino muchas veces estaba así todo roto y no llegamos más, el auto roto, la familia, una esposa que nos el camino este, por qué te metiste por acá? Y los hijos que quieren comer. No sé si le pasó alguna vez esto, pero a veces el GPS también nos manda por lugares incorrectos. Pero decisiones, la gente en promedio toma 33.000 decisiones por día. No sé cuántas entran por minuto hay, pero 33 mil decisiones por día. Imaginate la cantidad de decisiones que hay que tomar en la vida. Pero hay decisiones que son más trascendentales que esto.
[00:06:00] Hay decisiones en la vida que trascienden esta vida, que no quedan acá y que tenemos que tomarlas porque aún la falta de decisión ya es una decisión. Esto es lo que nos va a proponer el Señor Jesús aquí en el Sermón del Monte o el Sermón de la Montaña. Tres capítulos va a destinar Mateo para hablar sobre el Sermón del Monte de nuestro Señor Jesús. Quiero decirte en primer lugar que cuando uno lee el Sermón del monte, Mateo 5 6 y 7, se encuentra con algunas frases, algunos conceptos o principios totalmente controvertidos para la vida actual y de hecho para la vida de hace 2.000 años también, que de alguna forma se oponen a lo que uno entiende o es la lógica humana.
[00:06:42] Por ejemplo, el Señor va a decir en el Sermón del Monte bienaventurados, bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
[00:06:58] En un mundo que corre tras la riqueza, tras las posesiones, tras el lujo, el Señor Jesús va a pará, pará. Bienaventurados los pobres en espíritu, los que reconocen la necesidad de Dios, porque de ellos es el reino de los cielos. Pero va a decir más adelante, pero bienaventurados los mansos porque ellos recibirán la tierra por heredad.
[00:07:18] Pero en un mundo que es constantemente violencia, en que si uno se muestra débil pareciera que a uno lo pasan por encima, no, eso dice la gente, no, no, bienaventurados los mansos. Pero después vas a bienaventurado aquellos que lloran porque recibirán consolación.
[00:07:37] En un mundo que dice que llorar es para débiles, que solamente lloran aquellos que son frágiles, donde los hombres no lloran, porque si un hombre llora parece que está mal.
[00:07:48] Jesús viene a bienaventurados los que lloran porque recibirán consolación.
[00:07:56] Entre tantos conceptos controvertidos, va a terminar este sermón de monte diciendo que los perseguidos son aquellos felices, que para ganar hay que perder y que los últimos van a ser los primeros.
[00:08:06] Y el que sirve la mesa. Ese es el mayor controvertido, ¿Verdad? Contrario, dice un escritor, Chesterton, que cuando uno lo lee por primera vez este sermón, parece que hay algo que está mal. Pareciera que hay principios que están invertidos, pero él va a Eso pasa cuando uno lee la primera vez. Pero cuando uno lee segunda vez este sermón, va a encontrarse con que nuestro corazón es el que está al revés, contrario a la voluntad de Dios. Y por eso se resiste a vivir bajo los principios de este mundo, bajo los principios de este reino, que es el reino de Dios, el reino de los cielos, para vivir bajo el reino de este mundo. Eso es lo que propone el Señor Jesús. Principios para vivir bajo un reino que no es terrenal.
[00:08:55] El Señor ya en el 5 y en el 6 va a decirle y va a enseñarles cómo vivir bajo los principios del reino de Dios.
[00:09:03] Una serie de lecciones y principios, y se las deja plantadas en el corazón.
[00:09:09] Pero lo que el Señor en realidad está esperando no sólo que ellos se queden con la información, sino que lleguen a la transformación de sus vidas.
[00:09:17] Porque el objetivo de Dios no solamente es informarnos, sino transformarnos. Ahora, hay algo que tiene que pasar entre la información y la transformación que te corresponde a vos, me corresponde a mí, qué es la decisión.
[00:09:31] Mirá, si no hay decisión, no hay transformación. Si no decidimos vivir bajo los principios de Dios, bajo lo que Dios nos propone, lo que el Señor nos propone vivir, no hay transformación posible en nuestra vida. Y cada uno tiene que tomar una decisión. Y por eso, al final de este sermón, el Señor va a llevarlos hacia la decisión.
[00:09:51] Y le va a presentar una serie de decisiones que las va a simplificar entre dos tipos de cosas. Y les va a ustedes tienen ahora para elegir diferentes dos puertas, dos caminos, dos destinos.
[00:10:04] Pero también más abajo va a decir que hay dos tipos de caminantes, dos tipos de árboles, dos tipos de frutos, dos tipos de constructores, dos tipos de cimiento y dos resultados totalmente distintos, según la decisión que cada uno haya tomado.
[00:10:19] ¿Hay algún indeciso acá en este lugar?
[00:10:22] ¿Hay gente indeciso allá? ¿No sabe si levantar la mano o no?
[00:10:28] Bien, tenemos gente indecisa, ¿Verdad?
[00:10:31] Quiero animarte en esta noche que puedas tomar decisión según lo que el Señor te hablare, puedas tomar una decisión.
[00:10:39] Esto es lo que vamos a empezar a introducirnos en esta noche pensando en lo que el Señor nos ha hablado en este momento. Pensando en que hay dos puertas, dos caminos, dos destinos y una decisión.
[00:10:55] Mirá, en primer lugar el Señor va a arrancar con las puertas y qué importante son las puertas, ¿Verdad? Y va a mostrar que hay dos puertas. La primera que es la puerta ancha y la segunda que es la puerta estrecha, la puerta angosta.
[00:11:08] Si usted fija en este salón, tiene también dos puertas, una puerta ancha y una puerta angosta, ¿Verdad? Usted se va a ir ahora por la puerta ancha, ha ingresado por la puerta angosta. Dos tipos de puertas.
[00:11:20] ¿Y cuál es la diferencia en estas dos puertas?
[00:11:25] ¿Sabe que? En primer lugar hay una puerta que nos va a llevar hacia un camino que es anch. Dice ahí la Biblia, hemos leído recién en el versículo 13, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que ceba a la perdición. ¿Y cuántos son los que entran por ahí?
[00:11:51] Muchos, muchos son los que entran por ahí. Pero está la otra puerta que es la otra puerta opuesta.
[00:11:58] Está una quizás al lado de la otra como para tomar la decisión. Pero si uno entra por una, no puede entrar por otra, tiene que decidir.
[00:12:05] Y la otra puerta es la puerta estrecha y esa puerta conduce un camino que es angosto.
[00:12:12] Ahora, uno ve la puerta, pero quizás no ve el camino que hay detrás.
[00:12:20] Y lo que el Señor va a intentar ahora mostrar es que hay en cada tipo de decisión. Porque la puerta en realidad no es el destino, sino la entrada hacia un camino. Un camino ancho y un camino estrecho. Ahora, ¿De qué trata cada camino?
[00:12:33] Vamos a tratar de ver en la palabra de Dios de qué trata cada camino. En primer lugar está el camino ancho.
[00:12:41] Cuando la palabra de Dios habla de camino, habla de una carretera que seguir, un camino donde andar, una ruta.
[00:12:51] Siempre que uno se encuentra con esta palabra camino en la Biblia está hablando de una forma de vivir, un estilo de vida que uno ha decidido vivir, ¿No? ¿Cómo vivís tu vida? Bueno, ese es el camino que llevas, es el camino que yo llevo y cada uno decide cómo vivir la vida que tiene por delante. Ahora dice el Señor, hay un camino ancho, es un camino angosto y el Señor va a trazar una línea entre los dos.
[00:13:15] Están separados, una línea que está claramente dividiendo uno del otro. Y dice Señor, son dos, no son tres, no son cuatro, no son más que dos.
[00:13:27] Y vos solamente podés elegir entre dos opciones. Te la simplifico, no tenés más que elegir una u otra.
[00:13:36] El camino ancho está definido por un camino de la autocomplacencia.
[00:13:43] Todos nacemos en el camino ancho, todos desde nacimiento empezamos a caminar ese camino.
[00:13:48] Y ese camino tiene ciertos carteles que uno se encuentra en la ruta.
[00:13:52] No sé si uno mira los carteles, ahora con el GPS no miramos los carteles, pero hay carteles en la ruta. Y quizás hay carteles como estos donde dice Si a vos te hace bien, hacelo.
[00:14:01] Qué lindo que suena, ¿No? Esto si a vos te hace bien, hacelo.
[00:14:06] Seguí tu corazón. Porque los gustos hay que dárselos en vida.
[00:14:12] Este camino desde la autocomplacencia de vivir para mí mismo, para mis deseos, para mis placeres, para mis objetivos, para mis metas, para lo que yo quiero lograr en la vida. Y eso está por encima de todo.
[00:14:26] Y después que venga todo, cualquier otra cosa, ese es el camino ancho que nos propone comer y beber. Total, mañana se acaba esto, ¿No? Pareciera que esto es lo que nos está proponiendo.
[00:14:41] Seguí los impulsos de tu corazón en la vista de tus ojos. Total, nada, nada va a pasar.
[00:14:48] Pero este camino ancho también tiene que ver con un camino de la autosuficiencia, donde uno encuentra carteles así soy libre de hacer lo que quiera. A mí nadie me va a decir lo que yo tengo que hacer. Ya soy grande, ¿Viste? ¿Lo escuchaste? Esto no tengo que rendirle cuentas a nadie. Este es un camino sin límites.
[00:15:13] Quizás como el salmista que decía ahí el necio en el Salmo 14.1 dice el necio en su corazó no hay Dios. Entonces yo hago lo que quiero, yo soy mi propio Dios y yo elijo qué hacer, dónde voy a vivir, dónde voy a trabajar, qué voy a hacer de mi vida, Lo elijo. Yo soy el dueño de mi vida.
[00:15:30] Ese es el camino de la autosuficiencia. Que se cree que puede ser su propio dueño sin rendir cuentas a nadie.
[00:15:39] Qué camino, qué camino que parece a veces hasta atractivo para muchos.
[00:15:46] El de caminar sin tener que decirle a nadie dónde voy, lo que voy a hacer. Total, es mi vida, es mi dinero, es mi tiempo, yo elijo. Pero también es un camino del autoengaño, porque representa a todos aquellos que quizás están viviendo mal. Pero yo puedo solo, sí yo me metí acá, pero yo también voy a salir solo de acá.
[00:16:15] Y están yendo por un camino incorrecto, errado. ¿Y saben que? La están pifiando, la están errando.
[00:16:23] Pero en vez de reconocer su necedad, siguen yendo en su orgullo por donde están Yo muero con la mía.
[00:16:32] No se dan cuenta de que la solución para ese camino es volver rápidamente al Señor.
[00:16:39] Qué orgullo, qué necedad poder vivir así, en un camino ancho del autoengaño. Este es el camino de aquellos que tranquilo, yo soy una buena persona, no necesito a nadie que me diga lo que tengo que hacer. Yo por mí mismo, por mí mismo puedo llegar al cielo.
[00:16:58] Son autojustificación, soy bueno, no le hice mal a nadie, no necesito nada de eso. Tranquilo.
[00:17:06] Y se autoengaña. Lo peor de todo es que quizás este hombre que anda en este camino, muchas veces arrastra familias, arrastra hijos, arrastra esposas por llevarlo en ese camino del autoengaño. Mira lo que dice la Palabra de Dios en Eclesiastes 11.9 Alégrate joven, en tu juventud y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia. Hacé lo que quieras y ande en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos. ¿Pero sabéis que? Sobre todas estas cosas te juzgará Dios.
[00:17:35] Porque hay un momento donde va a haber un juicio sobre aquellas cosas que hemos decidido. Un día donde habrá que rendir cuentas ante aquel que nos creó para Él.
[00:17:47] Ese día está pronto a llegar. ¿Y qué has hecho con tu vida?
[00:17:51] Lo que necesitamos saber es que cada decisión que tomemos acá en este mundo, aunque parezca insignificante, tiene consecuencias.
[00:17:57] Y como dice el Salmo 1 el camino de los impíos, ese camino ancho que parece tan atractivo, lleva hacia la destrucción.
[00:18:03] Ese es el fin, lleva hacia allá. Es que una libertad que parece libertad, aparente libertad, una vida así, en libertinaje, sin límites, solamente puede llevar a la esclavitud. Solamente puede llevar a la esclavitud. Por eso el Señor va a presentar este camino y lo va a identificar muy bien, para que cada uno pueda examinarse a la luz de la palabra de Dios. Si yo estoy caminando en este camino, si quizás mis decisiones están haciendo que yo esté transitando este camino sin darme cuenta, auto engañado, viviendo para mí mismo, para mis placeres, para mis metas, para mis objetivos, sin rendir cuentas a nadie, diciendo yo puedo, solo estás andando en este camino, el Señor va a presentar un segundo camino, que es el camino angosto.
[00:18:50] Porque detrás de esa puerta que parece estrecha, que quizás muchos ni siquiera la ven, dice la Biblia, está ese camino estrecho, un camino angosto.
[00:19:01] Hay una calle.
[00:19:06] En Alemania, una más, una más.
[00:19:16] Ahí está.
[00:19:17] 31 centímetros tiene esta calle de estrechez.
[00:19:22] Y muchos han quedado ahí tratando de hacer lasaña, de pasar. Hay algunos intentando pasar así, otros así. Y hay algunos que se han quedado, porque ni así ni así. Y se han quedado en medio. Ya lo han rescatado. Yo sé que hay fotos que ya lo han rescatado.
[00:19:37] Es la calle más estrecha del mundo. Tiene 31 centímetros en su parte más angosta, 50 centímetros es la más ancha.
[00:19:45] Pero qué camino difícil, ¿No? Ahora, si uno viera ese camino, elegiría otro camino para pasar. ¿Para qué se va a complicar la vida? Y más si ese día comiste de más, menos todavía. Y más si no está yendo menos, ¿No? Y ya está, y terminamos ahí.
[00:19:58] Pero un camino estrecho, difícil, incómodo, no se puede llevar nada.
[00:20:04] Querés salir rápido ahí porque seguramente hace calor.
[00:20:09] Un camino estrecho.
[00:20:15] Cuando veía ese camino, que es el segundo camino que el Señor presenta, que de hecho es un camino que no es popular, es un camino que no es fácil de transitar, es un camino que es incómodo y que no muchos van a andar por ahí. Muchas veces aún se puede encontrar solo transitando ese camino alrededor.
[00:20:36] Pero me acordaba una antes. Pásame por favor un antes. Me acordaba, en enero pasado estuvimos en un campamento de jóvenes, ¿Verdad? Y hubo un día que había ya asignado para ese día el trekking. El trekking que estaba ahí para andar por las montañas.
[00:20:54] Yo uy, ojalá me pueda salvar de ese trekking. Ojalá pase algo que se cancele, se suspenda ese trekking.
[00:21:01] Y le decía, yo no tengo muchas ganas, no soy muy triquinista, se llama, no nací para esto.
[00:21:09] Y traté de buscar las excusas, buscar las excusas. Bueno, vamos, vamos, vamos. Y fuimos. Y fuimos todos al trekking. No todos, hay algunos que se han quedado, pero empezamos a andar y a caminar por ese trekking. Íbamos todos, uno atrás del otro, en filita de indios. Y parecía muy agradable el camino. Pero en un momento se empezó a poner muy difícil.
[00:21:28] Había muchas piedras en el camino. Y uno a veces por pisar mal, se tropezaba por momentos. Había que cruzar charcos difíciles, había que saltar, y a veces hasta uno deslizaba y se podía caer hacia abajo.
[00:21:42] Realmente fue muy desafiante.
[00:21:45] Pero ahí estaba adelante nuestro pastor, Gustavo.
[00:21:49] Entonces decíamos, ya va Gustavo, otro joven.
[00:21:54] Y unos ahí debatían entre la edad que tenía. Tiene tanto, No voy a decir la edad, pero parece de 30, parece de 35.
[00:22:03] Y ahí iba Gustavo. Y otros decí si Gustavo puede, yo puedo, yo puedo.
[00:22:08] Y andaban y caminaban, pero realmente era un camino difícil. Y andábamos uno atrás del otro caminando. Y se puso difícil. Yo te voy a contar algo más de ese camino.
[00:22:19] ¿Pero qué hacer cuando el camino muchas veces se pone difícil, cuando el estado físico no da verdad?
[00:22:26] ¿Qué hacer?
[00:22:28] Este es un camino así.
[00:22:30] Ahora sí, pásame.
[00:22:32] Porque el Señor va a decir que este es un camino distinto al otro. En realidad ni siquiera es diferente, es opuesto, es contrario. Por eso dice que tenés que elegir entre uno u otro. Y va a decir que este tiene ciertos límites. Nos propone una vida con límites.
[00:22:47] Y ni a vos ni a mí nos gustan los límites, estoy seguro.
[00:22:51] Desde que nuestros padres nos dicen, mirá por allá. No, no nos gusta eso, a tal hora, vení. No nos gusta.
[00:22:56] La otra vez hablaba con mi hija, Paz, y le decía, Paz, ¿A vos te cuesta obedecer los límites que te pone papi? Sí, me dice. Bueno, a mí también.
[00:23:05] Y lloramos los dos ahí.
[00:23:07] Pero qué difícil, los límites no nos gustan. Es como contra nosotros mismos. De hecho ya en el Génesis, Dios puso límites al hombre, ¿Verdad? ¿Hombre? Y a la mujer. ¿Y qué le va a decir? Pueden comer de cualquier árbol que esté en este huerto, pero hay uno solo que no lo van a tocar.
[00:23:25] Este es el árbol del conocimiento del bien y del mal. Solamente te pido que no vayas hacia allá. Y. Y el hombre rompió ese límite, ¿Podés creer? Tenía un solo límite y lo rompió.
[00:23:36] No nos gustan, nos cuestan. Nos resistimos al límite. Y de hecho ese límite estaba ahí en el centro.
[00:23:46] Porque los límites siempre tienen que estar ahí adentro, primero en el corazón, para que realmente funcione.
[00:23:52] Ahora, este es el camino que el Señor presenta. Una verdadera libertad, porque uno vive en libertad con el Señor. Amén.
[00:23:59] Uno puede andar en libertad, pero una verdadera libertad con límites, donde podemos hacer lo que el Señor nos invita a hacer, pero con límites para nuestro bien, para cuidarnos. Pero es un camino también que muchas veces, y quiero serte totalmente honesto, vas a sufrir tentaciones de diferente tipo, de diferente índole, porque va a haber muchos que te van a decir ey, pero volvé, volvé a lo que hacíamos antes, está bueno, quizás va a estar ese amigo que te invitaba una cervecita después del trabajo, dale vení una cervecita, qué va a hacer, o ese amigo que te invitaba a drogarte en la esquina y cuántas cosas más que se nos presentan en medio del camino.
[00:24:44] Cuando uno decide andar por el camino estrecho va a haber tentaciones, te lo aseguro, va a haber tentaciones, pero fiel es Dios que juntamente con la tentación dará también la salida. Hay salida en Dios. Se puede escapar de la tentación, se puede huir de la tentación, Dios nos ayuda en medio de la tentación, pero también va a haber aflicciones. Sabes que la palabra estrecho tiene que ver con una palabra que significa gemir de dolor, que muchas veces cuando uno transita ese camino de dificultad, muchas veces sufre aflicciones, sufre penalidades, dificultades, no es un camino color de rosas. Y si alguna vez te he dicho, quizás yo personalmente venía a Cristo porque todo va a estar bien, quiero decirte que no siempre todo está bien, que muchas veces va a tener que sufrir y vas a pasar por momentos de dolor, pero la diferencia es que en ese camino, aún cuando pases por el dolor no vas a estar solo, porque vas a pasar por el valle de lágrimas, pero Él va a estar con vos, no vas a estar solo.
[00:25:44] Pero quiero ser totalmente franco, es que vas a pasar por momentos de dificultad y el apóstol Pablo va a decir, perdón, Lucas va a decir, es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. Dios permite las aflicciones, llegan con un propósito para seguir trabajando nuestro corazón, para seguir ayudándonos también a vivir la vida que Él quiere que vivamos.
[00:26:08] Son necesarias y Dios las utiliza, no hay ninguna que pase desapercibida por Dios y que Dios no utilice todas, Dios las utiliza. Pero quiero recordarte algo, hermano. Estas cosas dice el Señor, he hablado para que me tengáis paz.
[00:26:22] En el mundo tendréis aflicción, pero confiad porque yo he vencido el mundo y Cristo ya venció. Y por más que haya dificultades en la vida, aflicciones, podemos refugiarnos en la victoria de Jesús.
[00:26:35] Señor, duele, Señor, cuesta esto, esto no me gusta nada. Dios Y si podés, librame de esta prueba, pero si vos permitís que yo esté viviendo acá quiero refugiarme en vos Señor y quiero encontrar tu paz.
[00:26:50] Que Dios nos permita vivir en esa paz que solamente Él puede darnos.
[00:26:56] Continuamos en el trekking ese día ya al final de la jornada pareciera que pasó mucho tiempo, pero había sido solamente media hora y llegamos a un punto donde la guía nos miren, queda poco.
[00:27:11] No, no terminó, faltaba un poco más.
[00:27:14] Pero quiero decirle algo, lo que viene va a ser un poco más difícil.
[00:27:21] Y de hecho nos dijo algo que tratando de recordarlo como lo dijo, pero fue algo así ustedes pueden decidir caminar un poco más, pero sepan que después no van a poder volver. Fue algo así como nos dijo, ¿Verdad?
[00:27:33] Es como que en ese momento se abrió una ventana de decisión.
[00:27:37] ¿Qué hacemos? Seguimos. ¿Se viene difícil? Sí se viene difícil no se va a poder volver.
[00:27:46] Y seguimos.
[00:27:48] Y la vida muchas veces nos va a presentar momentos donde hay que decidir y que después de esa decisión ya no hay puntos de retorno, ya no hay vuelta atrás, no se puede porque ya hemos decidido avanzar y no se puede volver hacia atrás. Y quiero decirte que aunque duela, el Señor nos invita a seguir caminando hacia adelante, a seguir andando hacia adelante, a seguir avanzando. Dice el libro de Hebreos No perdáis pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón porque os es necesaria la paciencia para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. Porque aún un poquito, un poquito y el que ha de venir vendrá y no tardará. Más el justo vivirá porque por fe y si retrocediere, no agradará mi alma. Pero nosotros, querida Iglesia, nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.
[00:28:40] Nosotros avanzamos en fe, no por nuestros méritos, no por nuestra fuerza podemos avanzar porque el Señor va con nosotros, Él nos ayuda, Él nos sostiene aún en medio de la dificultad. Yo no sé si has decidido volver atrás, pero hay una frase que resonaba esta semana en mi cabeza de un gran predicador que admiro mucho, nuestro querido Horacio Pintos. Y una vez él nos dijo en una reunión quizás como esta, nos dijo algo así con su sencillez que lo La vida cristiana no es para flojitos. La vida cristiana no es para flojitos, para valientes.
[00:29:18] Dice la Biblia que el reino de los cielos son los valientes, los que los arrebatan el Señor nos dé esa valentía para seguir caminando, aunque quizás cueste. Y cuesta hermano, cuesta. Pero que el Señor nos ayude a seguir la vida mirando hacia adelante, no volvemos más atrás, no se vuelve, Seguimos hacia adelante hermano, caminando. Esa es la puerta estrecha que el Señor nos invita a vivir. Una vida de dolores, de penalidades. Pero como dijo un escritor los pocos que han pasado por esta puerta estrecha están afligidos, pero no angustiados, en apuros, mas no desesperados. Entristecidos, mas siempre gozosos, como pobres, más enriqueciendo muchos como no teniendo nada, más poseyéndolo todo.
[00:30:03] Y además de los tesoros que poseen ya ahora saben que les aguardan riquezas mayores. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria.
[00:30:16] El Señor está trabajando en nosotros. Y la pregunta inaudible que yo necesito hacerte en este momento es ¿Por cuál camino estás andando? ¿Qué camino estás andando? ¿Ÿ pies?
[00:30:27] ¿Qué camino has elegido? ¿Qué camino vas a elegir? ¿Camino ancho, camino estrecho?
[00:30:33] Y quizás muchos aquí estén caminando por un camino y sin saber a dónde van. ¿Dice la palabra de hay camino que al hombre le parece no qué es? Le parece derecho, pero su fin es camino de muerte.
[00:30:46] Estás caminando por este camino pensando que todo está bien, que nada va a pasar, quizá va a cambiar la situación, pero sin venir a Cristo. Déjame decirte que si no has venido Cristo, este camino termina en la muerte, en la destrucción, en la perdición.
[00:31:00] Sólo en Jesús hay vida. Sólo Él puede darte un propósito para vivir.
[00:31:07] Mira, él va a Señor Jesús, yo soy el camino, yo soy la verdad, soy la vida. Nadie viene al Padre si no es por mí. Hay un nuevo camino vivo y verdadero que se abrió de Jesús.
[00:31:21] Por eso él va a decir Yo soy el camino, el camino. No es una religión, no es una buena obra que puedas hacer, no son las buenas intenciones las que te van a llevar a Dios.
[00:31:35] Es Cristo, es una persona. Yo soy la puerta. ¿Has pasado por esa puerta?
[00:31:43] Mira, hay una gran diferencia entre estos dos caminos.
[00:31:46] Porque pudiera decir uno que quizás puede tenerlo todo, pero sin Cristo la vida es nada.
[00:31:56] Podés tener todas las cosas que vos quieras tener, podés hacer todo lo que vos quieras hacer, pero esta vida sin Cristo es nada.
[00:32:04] Todo menos Cristo es nada.
[00:32:07] Ahora, puede ser que te falten muchas cosas hermano, puede ser. Quizás te gustaría tener algunas cosas más, algunas metas, anhelos, objetivos, más cumplir en la vida, pero si tenés a Cristo, lo tenés todo, porque nada más Cristo es todo.
[00:32:25] Yo no sé en cuál de los dos caminos estás andando, pero yo quiero decirte que hay una realidad que cada camino termina en un destino y que según el camino que vos hayas elegido andar, vas a terminar en uno de los dos destinos, porque Dios ha puesto eternidad en el corazón del hombre. La vida no termina acá, la vida no termina en una tumba, hay una eternidad que nos espera.
[00:32:45] Pero la gran pregunta es ¿Dónde vas a pasar la eternidad?
[00:32:50] ¿Dónde la vas a pasar?
[00:32:52] ¿Tenés arreglado eso? Dice el Señor, prepárate para el encuentro con tu Dios.
[00:32:57] Prepárate es preparar el corazón, enderezar las veredas para encontrarnos con nuestro Señor.
[00:33:04] Porque o es el destino de la vida o es el destino de la muerte.
[00:33:10] Sabes que Henry y el apellido que está ahí, va a pintar un cuadro llamado Las antorchas de Nerón Y él va a intentar retratar en ese cuadro dos tipos de realidades que están delimitados por una línea Aquellos que han seguido del camino ancho y aquellos que han salido del camino estrecho. Fíjate que en uno son pocos, pero en otros son muchos.
[00:33:38] A la vista de los ojos parece que el camino ancho es el camino lindo, donde hay lujos, hay riquezas, hay placer, todo tipo de entretenimiento.
[00:33:51] Parece que la vida le sonríe a esta gente, no tiene que preocuparse por nada, no hay sufrimiento ahí, parece, ¿No?
[00:34:00] Ahora, el otro tipo es un camino que parece siendo atractivo, donde es hasta incómodo para vivir.
[00:34:13] Pero si notaste algo de esos dos caminos, solamente hay uno donde se puede ver el cielo.
[00:34:20] Y decía un este mundo es todo el infierno que un verdadero cristiano podrá soportar jamás.
[00:34:27] Pero este mundo también es todo el cielo que los incrédulos podrán disfrutar jamás, porque viven solamente para este mundo.
[00:34:36] El Señor nos invita a mirar y poner la mirada en el cielo donde está Cristo, poner la mirada en lo eterno, no las cosas de esta tierra, porque este mundo pasa y sus deseos. ¿Pero qué? Pero el que hace la voluntad del Padre, ese vive para siempre.
[00:34:54] ¿Estás haciendo la voluntad de Dios? La voluntad de Dios es que vengas a Cristo. Te lo resumo. La voluntad de Dios es que vengas a Él, que te encuentres con Él, que tengas un encuentro con el único que puede salvarte, que es Cristo.
[00:35:05] Esa es la voluntad del Padre, que todos se arrepientan y vengan al conocimiento de él.
[00:35:11] Por eso ha retrasado quizás aún un poco su venida para que todos se arrepientan.
[00:35:16] Y quizás estás esperándote ahora, quizás hay muchos acá que están en el valle de la decisión, por tomar una decisión o la vida o la muerte. Dice la palabra de Dios en el libro de Hebreos y de la manera que está establecido para los hombres que mueren una sola vez y después de esto el juicio.
[00:35:43] Hay un momento donde se va a terminar esto y lo que queda después es el juicio. Ahora, si has arreglado tus cuentas con el Señor, ese juicio para vos ya está, ya pasó en la cruz.
[00:35:53] Pero aquellos que no tienen sus cuentas arregladas con el Señor, ese juicio les espera y van a ser juzgados por su vana manera de vivir, por no haber creído en Cristo.
[00:36:03] Tenés que tomar una decisión.
[00:36:05] Tenés que tomar una decisión porque hay solamente dos caminos, el cielo o el infierno. Y el infierno no es nada lindo, no es como en las películas como te lo presenta, es el lago donde será el eterno crujir de dientes y el eterno llanto y la eterna separación con Dios. Mira si en el cielo vamos a disfrutar de una eterna comunión con Dios, el infierno, creo que lo más feo del infierno es que va a haber una eterna separación de Dios.
[00:36:33] ¿Imaginas lo que será ese día?
[00:36:36] Por eso el Señor Jesús va a terminar este sermón diciéndole entren por la puerta estrecha.
[00:36:46] Hay que tomar una decisión y esa decisión que tenés que tomar es entrar por la puerta estrecha.
[00:36:51] Pero la decisión la que tenés que tomar vos.
[00:36:58] Y se viene a mi mente como ese versículo que dice el apó el Señor manda ahora en todo lugar a todos los hombres que se arrepientan.
[00:37:09] ¿Es que necesario arrepentirse para esto?
[00:37:13] Y no es un ruego, es un mandato de Dios. Tenés que arrepentirte de tus pecados, tenés que volverte de tus malos caminos, de tu mala manera de vivir, volver a Cristo. Eso es entrar por la puerta estrecha. Sabés que hay una escena en el relato del progreso del peregrino, Hay una escena que llama mi atención y muchas veces le ha traído mi mente, donde está caminando esa persona cristiana que se identifica con todos nosotros y va caminando hacia la ciudad celestial.
[00:37:41] Pero hay un amigo que se le presenta y le va a decir entonces por qué no tomas una decisión porque tome y lee y le va a dar un libro, simboliza la Biblia. Y él va a abrir su Biblia y va a leer ahí en ese pergamino una pequeña frase que dice Huye de la ira venidera. Huye de la ira venidera.
[00:38:03] ¿Y lo que va a preguntarse rápidamente va a decir a dónde y por dónde huir? Y este amigo le va a decir ¿Ves esa puerta angosta? No, no la veo. Esa puerta que está ahí, ahora sí la puedo ver.
[00:38:17] Entra por ella y se te dirá lo que hay que hacer.
[00:38:21] Y esto a mi corazón te digo que me pega muy fuerte porque es un llamado de parte de Dios a huir de la ira venidera que va a venir pronto.
[00:38:30] El predicador George Whitefield cuando hablaba de la ira venidera decía Ay Señor, la ira venidera. Ay Señor, la ira venidera.
[00:38:38] Es que si realmente dimensionas lo que va a ser la ira de Dios por el pecado, si te va a estrujar el corazón pensando que hay muchos que están yendo en esa dirección.
[00:38:49] Ay Señor, la ira venidera.
[00:38:55] Pero hay un llamado de esperanza en esta noche y el Señor Jesús va a Yo soy la puerta, el que por mí entrare, ese será salvo.
[00:39:04] ¿Es Cristo la respuesta? ¿Es Cristo la solución?
[00:39:09] ¿Has entrado por esa puerta? Te lo vuelvo a preguntar, ¿Has entrado por esa puerta?
[00:39:12] Solamente a través de esa puerta podemos encontrar la verdadera salvación. Y como decía tu amado pastor, ven a Cristo antes que Cristo venga.
[00:39:22] Muy pronto esa puerta se va a cerrar. Entonces yo necesito terminar con la pregunta ¿Cómo puedo entrar por esa puerta? ¿Cómo entrar?
[00:39:35] Puedes pasar la siguiente.
[00:39:38] Quiero decirte que esa es una puerta personal, solamente puede entrar de a uno a la vez. Es tan estrecha que no podemos pasar de a dos.
[00:39:49] Y Dios llama a cada uno, la decisión es de cada uno.
[00:39:55] Porque aunque Dios llama mucho y dice así, venid a mí todos los que estén trabajados y cargados, que yo le voy a dar descanso, solamente se puede entrar de a uno. Y yo puedo invitar a muchos y puedo animar a muchos a que entre, pero solamente hay uno que puede entrar y que puede decidir y es uno mismo.
[00:40:15] Y acá oro porque hay muchos niños que están quizás aquí escuchando el evangelio y qué bueno que puede haber quizás un niño acá que tiene sus padres cristianos, que ha asistido por muchos años a la iglesia.
[00:40:26] Pero quiero decirte que la visión es personal. Dios no tiene nietos.
[00:40:31] Y cada uno va a tener que tomar decisión. Yo te pido, ay papá, orá por tu hijo también.
[00:40:36] Porque ese pequeño niño ya puede decidir.
[00:40:40] Y qué bueno que pueda decidir a su temprana edad. Decidirse por Cristo y no vivir tantas cosas que hemos vivido nosotros. Querido niño, vení a Cristo.
[00:40:49] Querido adolescente, vení a Cristo. Vení ahora, no esperes más. Es una puerta personal, pero es una puerta única. Porque solamente hay una forma de ser salvo. Yo soy la puerta, la única puerta, no hay otra.
[00:41:05] No son las buenas acciones, no son las religiones, no hay otra manera.
[00:41:09] Yo soy la puerta. El que por mí entrará será salvo. Una puerta única, pero es una puerta estrecha y nos llama a dejar mucho.
[00:41:20] Es una puerta estrecha porque para entrar por esa puerta uno tiene que agacharse y hacerse tan pequeño, humillarse tanto que hasta tienes que caer de rodillas para poder entrar a esa puerta.
[00:41:32] Es el camino del arrepentimiento, es el camino de la humillación. Es el camino de dejar mi yo, mi orgullo personal.
[00:41:38] Y de rendirme a Cristo. Señor, te necesito.
[00:41:43] Deje limpio su camino. Y el hombre inicuo sus pensamientos y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. Pero también una puerta radical. Porque va a separar a aquellos que están adentro de los que están afuera. Y acá hay solamente dos tipos de personas. Aquellos que están afuera y los que están adentro.
[00:42:10] Aquellos que han pasado por la puerta y aquellos que no han pasado por esa puerta. Aquellos que han reconocido su pecado delante de Dios. Y aquellos que nunca han reconocido su pecado delante de Dios. Y si, quizás acá hay alguien que no yo siempre fui cristiano, nunca fui cristiano.
[00:42:24] Porque desde pequeños, desde niños, nacemos en pecado, caminamos en pecado, vivimos en pecado. Y solamente el día que nos entregamos a Cristo, ese día son perdonados y lavados de nuestros pecados.
[00:42:36] Esa es la decisión que hay que tomar. Y Como dice Charles usted y su pecado deben separarse. Usted y su pecado debEN separarse. Usted y Dios nunca van a poder unirse.
[00:42:49] ¿Estás dispuesto a dejar tu pecado, a renunciar a esa vida por venir a Cristo?
[00:42:56] Él te llama por eso. Es una decisión radical, pero también es una puerta temporal.
[00:43:02] Dice Lucas 13.25 Después que el padre de familia se levantara y cerrare la puerta y comenzaré a estar afuera y a tocar la puerta Señor, Señor ábrenos.
[00:43:14] Va a haber un día que esa puerta se va a cerrar, Ese día ya no va a haber vuelta atrás.
[00:43:24] Quizás algunos espera, bueno, pero quizás Señor es tan bueno que quizás la abra de nuevo. No, porque la salvación es salvación porque Dios justamente nos está salvando de eso, si no, no sería salvación.
[00:43:37] Dios nos está salvando y Dios hoy te da la oportunidad de ser salvo, hoy es el llamado, hoy es el día de salvación.
[00:43:46] Pero tenés que entrar por la puerta, una puerta que se va a cerrar. Sabes que cuando Noé construyó un arca mucho tiempo antes advirtió a la gente se viene el juicio de Dios.
[00:43:57] Yo estoy construyendo un arca para que sea el arca de salvación de los que están aquí, los que se arrepienten, los que buscan a Dios. ¿Pero sabes que? La gente no escuchó, pero después cuando esa puerta Dios la cerró, porque Dios la cerró, ábrenos Noé, abrinos.
[00:44:15] Pero esa puerta ya estaba cerrada. Yo no sé cuánto tiempo más la puerta va a estar abierta, pero un día esa puerta se va a cerrar. Nosotros ya estamos adentro. ¿Vos dónde estás?
[00:44:25] ¿Te vas a quedar afuera?
[00:44:28] El llamo de Dios es para vos en esta noche porque es una puerta que está abierta y es un llamado de Dios que te dice entra por la puerta, no te dice conoce la puerta, estudá la puerta, no te dice escuchá de la puerta, te dice entra.
[00:44:41] Es una decisión, no es lo mismo porque quizás podemos pasar muchas veces por adelante de la puerta y dar vuelta y venimos todos los domingos y pasamos por el frente de la puerta.
[00:44:50] Dios te dice entra, entra.
[00:44:55] Ese es el llamado del Señor.
[00:44:58] Yo necesito terminar también con una palabra que el Señor me dio de manera personal, te lo puedo compartir porque quizás hay muchos aquí iglesia que están caminando por el camino estrecho, han pasado el valle de lágrimas, han pasado momentos de mucho dolor, de mucha dificultad o quizás la están viviendo ahora, quizás un mal diagnóstico, una situación complicada en la familia, hijos que quizás no están bien o el matrimonio quizás no va ni para atrás ni para adelante.
[00:45:42] El Señor me dio una palabra en Isaías 40 y quiero compartírtela de parte de Dios porque él va a Consuelen, consuelen a mi pueblo, dice su Dios, hablen con ternura a Jerusalén y díganle que se acabaron sus días tristes y que sus pecados están perdonados. Si, el Señor le dio doble castigo por todos sus pecados. Escuchen. Es la voz de alguien. Que abran camino a través del desierto para el Señor. Hagan una carretera derecha a través de la tierra baldía para nuestro Dios. Rellenen los valles y allan en los montes y las colinas. Enderecen las curvas y suavicen lugares ásperos. Entonces se revelará la gloria del Señor y todas las personas la verán. El Señor ha hablado una voz que grita.
[00:46:27] Y yo pregunté ¿Qué debo gritar?
[00:46:30] Grita que los seres humanos son como la hierba. Su belleza se desvanece tan rápido como las flores del campo. La yerba se seca, las flores se marchitan bajo el aliento del Señor. Y así sucede también con los seres humanos. La hierba se seca y las flores se marchitan. Pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre.
[00:46:48] Oh Sion, mensajera de buenas noticias, Grita desde las cimas de los montes. Grítalo más fuerte, Oh Jerusalén. Grita y no tengas miedo. Dile a las ciudades de Judá, Aquí viene su Dios. Sí, el Señor Soberano viene con poder y reinará con brazo poderoso. Miren. Él trae consigo su recompensa. Alimentará su rebaño como un pastor Y las llevará en sus brazos a los corderos. Y los mantendrá cerca de su corazón Y los guiará con delicadeza. Las ovejas están con crías.
[00:47:19] Versículo 25.
[00:47:21] ¿Con qué me compararán? ¿Quién es igual a mí? Pregunta el Santo. Levanten la mirada a los cielos. ¿Quién creó todas las estrellas? Él hace salir como un ejército, una tras otra. Y llama a cada una por su nombre. A causa de su gran poder y su incomparable fuerza no se pierde ni una de ellas. Oh Jacob, ¿Cómo puedes decir que el Señor no ve tus dificultades, oh Israel? ¿Cómo puedes decir que Dios no toma en cuenta tus derechos? ¿Acaso nunca han oído? ¿Nunca han entendido?
[00:47:52] El Señor es el Dios eterno, el creador de toda la tierra. Él nunca se debilita ni se cansa. Nadie puede medir la profundidad de su entendimiento. Él da poder a los indefensos y fortaleza a los débiles. Hasta los jóvenes se debilitan y se cansan. Y los hombres jóvenes caen exhaustos. En cambio. En cambio los que confían en el Señor encontrarán nuevas fuerzas. Volarán alto como las águilas. Correrán y no se cansarán. Caminarán y no se desmayarán.
[00:48:23] ¿Estás cansado querido hermano, estás cansado de caminar este camino?
[00:48:28] Quizás la carga se ha vuelto muy pesada, pero allá lo que de parte del Señor quiero seguirte diciendo es corre, corre hermano, seguí corriendo la carrera que tenés por delante, Corré, no importa que haya muchos obstáculos, que estés cansado, que el cuerpo quizás no dé más o las piernas digan ya basta. Seguí corriendo, seguí caminando, seguí andando, mirando al Señor, poniendo los ojos en el autor y consumador de la fe, dejando atrás todo peso y todo pecado para poder correr la carrera en libertad. Porque hay mucho más para seguir corriendo hermano.
[00:48:58] El Señor te llama querido, Corre, corre, poné la mirada en el cielo, pon la mirada en Cristo, no a tu alrededor, no en los problemas, Seguí mirando a Jesús para no desconcentrarte de esta carrera que tenés por delante.
[00:49:15] Que el Señor nos ayude a seguir corriendo en obediencia a su palabra.
[00:49:22] A Él sea la gloria. ¿Hermano, qué te parece si te pones de pie y oramos al Señor?
[00:49:30] Estuvimos compartiendo Encuentro con Dios Podcast, un espacio para reflexionar, crecer en la fe y fortalecer tu relación con Dios.
[00:49:42] Encuentro con Dios.
[00:49:50] Será hasta nuestro próximo encuentro.