Episode Transcript
[00:00:01] Bienvenido a Encuentro con Dios Podcast, un espacio para reflexionar, crecer en la fe y fortalecer tu relación con Dios.
[00:00:13] Comenzamos.
[00:00:23] Muy bien, muy buenas noches a todos, bello tiempo que estamos pasando disfrutando la presencia del Señor en medio de un mundo tan convulsionado que estamos viviendo por estos días.
[00:00:39] Siempre me gusta estar atento a las noticias y usted se dará cuenta que vivimos en un mundo que está muy acelerado en sus acontecimientos, simplemente tiene que ver con que las profecías bíblicas se aceleran, el mundo se ha acomodado para el tiempo final y cada día que va pasando nos vamos enterando de cosas que van encaminando todo hacia el plan soberano de Dios.
[00:01:08] Así que es una bendición en medio de estas horas poder apartar estos espacios para congregarnos y abrir la palabra de Dios y dejar que Dios nos hable al corazón con un tema que le puse por título A la luz de nuestros límites.
[00:01:27] Vamos a abrir la Biblia en el libro de Eclesiastés. Usted se dará cuenta que hace tiempo que vengo parado en este maravilloso libro, un libro para meditar, un libro para pensar muchísimo, para investigar, para indagar donde este rey que fue Salomón y quien escribe este libro.
[00:01:48] Yo digo que Salomón nos da verdaderos cachetazos de realidad, nos ayuda a ubicarnos, nos ayuda a situarnos en donde estamos y en lo que somos.
[00:02:01] Y está bueno esto, está bueno entender nuestra humanidad, entender cuáles son y por qué son nuestras situaciones, circunstancias y también nuestras limitaciones.
[00:02:15] Así que le invito a abrir el libro de Eclesiastés, el capítulo 8 vez pasada tuvimos parado ahí y lo vamos a hacer de nuevo en el versículo 1.
[00:02:24] Dice Eclesiastés capítulo 8, versículo 1 ¿Quién como el sabio y quién como el que sabe la declaración de las cosas?
[00:02:36] La sabiduría del hombre ilumina su rostro. Fíjese qué detalle, la sabiduría del hombre, escuché, míreme, ilumina su rostro, ¿Estamos?
[00:02:50] Y la tosquedad de su semblante se mudará.
[00:02:56] Te aconsejo que guardes el mandamiento del rey y la palabra del juramento de Dios.
[00:03:02] No te apresures a irte de su presencia, ni en cosa mala persista, porque él hará todo lo que quiere, pues la palabra del rey es como potestad y ¿Quién le dirá qué haces?
[00:03:18] El que guarda el mandamiento no experimentará mal y el corazón del sabio. Qué hermosa expresión.
[00:03:27] Discierne el tiempo y el juicio.
[00:03:31] Lo que hace el corazón del sabio discierne, interpreta los tiempos y el juicio.
[00:03:39] Porque para todo lo que se quiere hay tiempo y juicio. Porque el mal del hombre es grande sobre él.
[00:03:46] Pues no sabe lo que ha de ser. ¿Y él cuando haya de ser, quien se lo enseñará?
[00:03:55] No hay hombre. Escuche señales, el texto de la Biblia. No hay hombre que tenga potestad sobre el espíritu para retener el espíritu. Ni potestad sobre el día de la muerte. Y no valen armas en tal guerra. Ni la impiedad librará al que la posee.
[00:04:11] Todo esto he visto, dice Salomón. Y he puesto mi corazón en todo lo que debajo del sol se hace.
[00:04:18] Hay tiempo en todo.
[00:04:20] Hay tiempo en que el hombre se enseñorea del hombre.
[00:04:24] Pero dice para mal suyo.
[00:04:27] Un pasaje más en el libro del evangelio de Juan, capítulo 11, versículo 25 y 26. Porque me encantó poder cerrar este pasaje, este estudio.
[00:04:39] Con esta declaración preciosa de Jesús frente a la tumba de Lázaro. Y ya le voy a explicar por qué leemos este texto.
[00:04:47] Jesús dijo en Juan 11 25.
[00:04:51] Yo soy la resurrección.
[00:04:53] ¿Y que? Y la vida.
[00:04:56] El que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí no morirá eternamente.
[00:05:08] ¿Crees esto? ¿Qué pregunta, no crees esto?
[00:05:12] Oramos, Padre, que tu espíritu nos conduzca en esta meditación, en esta noche.
[00:05:18] Y podamos ser ministrados por tu verdad, por tu palabra. Y haya velos que se caigan aquí, Señor.
[00:05:27] Y oro para que tú reprendas estos espíritus que se mueven en el mundo invisible. Contra nosotros, contra tu verdad. Y tú los pongas en fuga, Señor, de este lugar. Los reprendas con el furor de tu presencia. Y sean enmudecidos por ti, Señor.
[00:05:45] Y esta tarde con libertad todos podamos recibir tu palabra.
[00:05:49] Para la gloria de tu nombre.
[00:05:51] Amén y amén. Y digo esto porque hay una lucha enorme en el mundo espiritual. Y conforme nos vamos acercando, queridos, al tiempo final. Quiero decirles que estas luchas espirituales irán en aumento. Está escrito en la Biblia, la palabra de Dios de que así será. Cuando nosotros nos paramos en este capítulo 8 del libro de Eclesiastés.
[00:06:13] Nos encontramos al rey Salomón. Este rey que gobernó durante 40 largos años en la historia de este pueblo. Que bajo la inspiración de Dios, él escribe, está extendiendo una serie de consejos para lo que él llamó la vida debajo del sol, ¿Se acuerda?
[00:06:30] Para la vida debajo del cielo.
[00:06:33] Es decir, está extendiendo una serie de consejos para lo que es la vida humana desde la perspectiva de lo terrenal, de lo temporal de este mundo, pero sin tener en cuenta a Dios, sin tener en cuenta lo eterno, lo trascendente, solo para buscar respuestas. Salomón, relacionadas con este mundo presente, pero no con el mundo venidero.
[00:06:56] Y él va a ilustrar desde su propia vida, desde su propia experiencia, lo que es la existencia del ser humano, sin tener en la ecuación de su vida presente a Dios, sin contar ni invocar a Dios.
[00:07:13] Por eso el libro de Eclesiastés, cuando usted lo lee, se da cuenta que es muy diferente al libro de Proverbios.
[00:07:19] Porque el énfasis del libro de Proverbios, escrito por el mismo rey Salomón, hace énfasis en la sabiduría divina, en la sabiduría celestial.
[00:07:30] Pero Eclesiastes más bien hace referencia a la sabiduría terrenal, a la sabiduría de este mundo.
[00:07:39] Podríamos decir que es algo así como la sabiduría que desarrollaron algunos filósofos en la historia como Sócrates, Platón, Aristóteles, Einstein.
[00:07:51] Y como hombre sabio, Salomón buscó alguien, dice el texto, versículo 1, que supiera la declaración de las cosas, es decir, alguien que pudiera interpretar y analizar la vida con sus idas y venidas, con sus altibajos, con sus luchas, con sus cosas claras y cosas oscuras.
[00:08:18] Salomón dedicó mucho tiempo a esto. Si usted va al capítulo 1, versículo 13, dice que él se dedicó a inquirir, sabe que la palabra inquirir allí es investigar diligentemente. Buscó, exploró para saber interpretar la vida con sus diferentes situaciones y perplejidades.
[00:08:40] Buscó algo que le diera sentido a su existencia.
[00:08:46] Y lo hizo porque la sabiduría, que no es el mero conocimiento, porque usted sabe que hay gente con mucho conocimiento, pero vive neciamente, dice un escritor.
[00:09:03] El conocimiento es el semáforo en rojo, pero la sabiduría es el pedal, el que aprieta el freno, es el pie que aprieta el freno.
[00:09:13] Es decir, el conocimiento no es lo mismo, porque la sabiduría es el conocimiento llevado a la práctica.
[00:09:23] Y Salomón ve que esta sabiduría bien aplicada en la vida, aunque no es la respuesta definitiva a todo, él se da cuenta que hace al hombre un poco más feliz.
[00:09:39] Esta sabiduría, vivir con esta sabiduría hace al hombre un poco más feliz.
[00:09:45] Por eso si usted lee el pasaje, dice que la sabiduría ilumina el rostro del sabio, es decir, el rostro del sabio luce mejor, le quita al hombre y a la mujer sabia la tosquedad facial.
[00:10:04] ¿Cuando una persona ejerce sabiduría para vivir, relaja su rostro, los gestos de sus rostros, tremendo no no? Así pasa con el necio, con el que vive la vida atropellándola, vive con un rostro muchas veces tenso, no relajado, porque vive más bien manejado por sus impulsos, vive más bien manejado por los arrebatos de temperamento.
[00:10:41] ¿Nunca escucharon decir me salió el tano o no escucho eso?
[00:10:46] Lo que pasa que el alemán que tengo adentro.
[00:10:52] Así es el necio, el que no piensa a la hora de vivir, ¿Cómo lo va a hacer?
[00:10:59] Entonces vive arrebatado y cegado por sus necesidades y su rostro se tensa porque el vivir de esta manera sin pensar, trae consecuencias, trae malas decisiones por no pensar antes de actuar.
[00:11:18] Salomón llega a la conclusión en tal sentido qué es mejor pasar por esta vida y este mundo como un intelectual, es mejor pasar por esta vida como un pensador serio que por un frívolo despreocupado de todo.
[00:11:37] Salomón llega a la luz de esta conclusión que hace es que mejor pasar en la vida por una persona que realmente medita la vida, toma decisiones inteligentes, que pasar por esta vida como un fiestero despreocupado de todo y por todo.
[00:11:54] Pero aun así Salomón comprueba en su experiencia de vida que esa sabiduría no ofrece una respuesta definitiva que le dé sentido real a la vida.
[00:12:07] Más bien dice un escritor qué tremendo esto, Esa sabiduría nos enseña solo a vivir un poco mejor nuestras vidas sin sentido, nada más.
[00:12:19] Solo esa sabiduría nos enseña a vivir un poco mejor nuestras vidas sin sentido.
[00:12:26] Ahora, una de las cosas que Salomón hace a lo largo de este capítulo es entender los límites de la sabiduría humana.
[00:12:37] Y da cuenta de esto, que por más que nos esforcemos en vivir y aplicar sabiduría, esa sabiduría tiene sus límites, sus fronteras, tiene sus bordes, tiene sus marcos que no los puede pasar.
[00:12:54] Esa sabiduría tiene precisamente esas fronteras. Y hay cosas que nosotros sabemos y hay cosas que nosotros no sabemos y quizás no las sepamos nunca en esta vida.
[00:13:07] Por ejemplo, una de esas cosas que nadie conoce a cabalidad y con plena certeza es que va a suceder en el futuro de nuestras vidas, excepto uno Dios y que a veces suceden cosas en la vida, y seguramente te ha pasado, y si no te ha pasado, te va a pasar, suceden cosas a veces, o llegan cosas a nuestra vida que cuando pasan nos desconciertan por completo, nos dejan totalmente desorientados, nos sorprenden cosas o situaciones que no las vimos venir. ¿Te ha pasado alguna vez?
[00:13:47] Vos decís esto yo no lo calculé que iba a pasar.
[00:13:51] Y son cosas que cuando llegaron nos turbaron, nos sacaron de eje en la vida, íbamos de repente para allá y la vida nos hizo un viraje que nos dejó mirando hacia otro lado.
[00:14:03] Y no solamente esto, no pudimos explicar después el por qué pasó y por eso comenzamos a suplicar respuestas, nos agarra una desesperación por encontrar respuestas. ¿Le ha pasado o me pasa a mí nada más? ¿Por qué yo?
[00:14:21] ¿Por qué ahora?
[00:14:23] ¿Por qué de esta manera?
[00:14:25] ¿Por qué no fue de otra forma? ¿Por qué?
[00:14:30] Creo que un ejemplo paradigmático en la Biblia de esto, evidentemente, es lo que le pasó a Job, al gran patriarca Job en la Biblia.
[00:14:42] Tremendo. Porque Job nunca tuvo una explicación de parte de Dios de lo que le sobrevino en su prueba, nunca.
[00:14:50] Y usted va a encontrar este hombre piadoso, del cual dice la Biblia que era temeroso de Dios y apartado del mal, va a encontrar a lo largo del libro de Job una serie de preguntas que nunca Dios se las respondió, Nunca Dios le dio razones a Job de por qué le había sobrevenido, por qué razón perdió sus 10 hijos, por qué razón perdió su rebaño, sus cosechas, su salud y su hogar.
[00:15:16] Lo que sí vemos a lo largo del libro y en medio del dolor, a un Job profundamente humillado delante de Dios, si lo vemos a un Job que termina profundamente quebrantado delante de Dios, ante un Dios, escuche, cuyos caminos muchas veces son inescrutables, misteriosos, soberanos, tan grandes que ningún hombre, ningún ser humano ha podido comprenderlo y mucho menos poder discutir con él.
[00:15:46] Es más, en el libro de Job dice ¿Acaso es sabio contender con el Omnipotente?
[00:15:53] ¿Le dirá el barro al alfarero qué haces?
[00:15:58] ¿Te ha pasado alguna vez? A mí sí, años atrás al lado de esta ruta me pasó.
[00:16:06] ¿Le dirá el barro al alfarero qué haces?
[00:16:14] Lo que sí vemos a Job es tener una tremenda convicción de esperanza en medio del dolor, en medio de las preguntas y en medio de esa angustia, él sabe que tiene un redentor que vive, tiene un libertador.
[00:16:33] Y aún cuando Dios le permita pasar por la tremenda experiencia de la muerte, Job dice Yo sé que un día él me levantará del polvo y en mi carne y con mis ojos he de ver a Dios. Jo proclamó una tremenda victoria de esperanza. Esto se va a terminar. Pero mi vida en esa tumba no es el final. Yo tengo un redentor que vive, dice Job.
[00:16:58] Y todos los verdaderos hijos de Dios podemos decir Yo tengo un redentor que vive y me va a levantar.
[00:17:06] Por eso Salomón, a pesar de su gran sabiduría, porque en esos días cuando usted lee la Biblia, dice que Salomón llegó a ser el rey más sabio de toda la tierra.
[00:17:17] ¿Sabe qué dice la palabra de Dios? Escuche. Y todos los reyes de la tierra procuraban ver el rostro de Salomón para oír la sabiduría que Dios le había dado.
[00:17:27] Aún así, Salomón no se abstrae de la realidad, de las limitaciones que tiene el conocimiento humano.
[00:17:35] Por eso en el versículo 7 dice que el hombre no sabe lo que ha de ser y el cuándo haya de ser.
[00:17:43] ¿Sabe cómo lo traduce otra versión bíblica ese texto? Escuchá. ¿Cómo puede uno evitar lo que no sabe que está por suceder?
[00:17:51] ¿Cómo puede hacerlo si no sé qué va a pasar?
[00:17:55] Es decir, no podemos predecir el futuro, ni controlarlo. ¿Cuando ocurrirán los acontecimientos? Tal vez podemos saber que algo puede llegar a pasar, pero no podemos afirmar cómo con exactitud eso va a suceder.
[00:18:12] Nadie, humanamente hablando, nadie puede decirnos a precisión qué sucederá los días venideros.
[00:18:21] ¿Podré alcanzar las metas que me he propuesto al final de este año?
[00:18:26] Y está bueno tener metas, ¿Verdad? ¿Pero podremos alcanzar?
[00:18:31] ¿Dios me bendecirá con esa situación de vida que yo tanto anhelo?
[00:18:37] En medio de este mundo tan convulso que estamos viviendo, de tantos vaivenes políticos y geopolíticos, ¿Qué naciones son las que las que van a surgir en este tiempo y tomarán la supremacía? De hecho, he escuchado un especialista en estos días que estudia la geopolítica mundial decir que no van a ser las grandes potencias las que van a dominar el mundo en el futuro inmediato. ¿Sabía usted? Porque este periodista le ¿Cuál será China? ¿Será Estados Unidos? ¿Será Rusia lo que va a dominar el mundo? Le No, no, no. ¿Sabe quién va a tener el poder mundial? Las empresas tecnológicas.
[00:19:12] Y de hecho ya lo están manejando detrás del telón y por encima de ellos o por detrás de ellos. Porque ellos son simplemente caras visibles. Hay otros poderes que los manejan a ellos. Ellos, como escuchábamos ayer, son apenas títeres en medio de este escenario mundial.
[00:19:32] ¿Pero qué naciones van a surgir? ¿Qué naciones van a caer? No lo sabemos.
[00:19:36] ¿Podremos lograr quizás un viaje tan ansiado, un descanso que deseamos? ¿Podemos alcanzar eso por lo cual hemos invertido?
[00:19:44] No lo sabemos.
[00:19:46] Muchas preguntas nosotros tenemos en cuanto al futuro, ¿Verdad?
[00:19:49] Pero no es algo que nosotros podamos manejar.
[00:19:53] Por ello necesitamos lo que un escritor llamó fe en medio de las nieblas de la vida.
[00:20:02] ¿Escuchó? Necesitamos fe en medio de las nieblas de la vida.
[00:20:09] Porque estas cuestiones nubladas a veces de la vida nos llegan a todos tarde o temprano. Estas nieblas de la vida nos abrazan a todos. Fe en medio de las nieblas de la vida. Porque el que y el cuando le pertenece solo a Dios.
[00:20:28] ¿Está de acuerdo con eso?
[00:20:30] Le pertenece solo Dios.
[00:20:33] Y entender que la fe, queridos, no es saber lo que depara el futuro, sino quién tiene en sus manos el futuro.
[00:20:40] Dios.
[00:20:44] Quien sí sabe y conoce el mañana con absoluta perfección.
[00:20:52] Es más, me encanta lo que dice un hermano. Para Dios, su futuro y mi futuro es historia.
[00:21:00] Mi futuro y tu futuro delante de Dios es historia.
[00:21:05] En Isaías 46.10 dice Dios. Yo anuncio lo porvenir.
[00:21:10] ¿Sabe cómo? Dice. Sólo yo puedo predecir el futuro antes de que suceda.
[00:21:15] Desde el principio, desde la antigüedad, dice Dios, lo que aún no era hecho. ¿Y que digo? Mi consejo permanecerá y haré todo lo que yo quiero, dice Dios. Wow.
[00:21:28] Es decir, Él conoce el porvenir de cada asunto.
[00:21:32] Dios conoce el curso de la circunstancia desde principio a fin. Y como dice un escritor, Dios no es un observador pasivo de todo lo que va pasando. Sus obras y sus planes nunca fracasan. Y al fin y al cabo se hará. Señor, lo que Dios ha establecido es que Dios no solo está mirando el desfile de la historia.
[00:21:56] Dios no solamente está mirando el desfile de la historia.
[00:21:59] Dios dirige el desfile.
[00:22:03] Dios está dirigiendo el desfile hacia la consumación de sus planes eternos.
[00:22:12] Ahora es el único que conoce las cosas.
[00:22:17] Desde antes que este universo fuese concebido. Dios ya lo sabía todo.
[00:22:23] Dios ya los conocía. Porque Él tiene un gobierno eterno de todas las cosas.
[00:22:29] Ahora, una de las cosas que uno ve en este capítulo es que Salomón comprueba entre todo esto, la impotencia del ser humano.
[00:22:40] Es decir, Salomón va a declarar que el hombre por más que se esfuerce en adquirir sabiduría y que transcurra miles de universidades y que pueda leer miles de libros y que pueda acumular mucha información en su mente, hay realidades para el ser humano que son literalmente incontrolables, son ingobernables y son incontenibles.
[00:23:05] No las podremos parar, No las podremos detener.
[00:23:10] Y una de esas, y quiero pararme especialmente, está en el versículo 8 de este texto.
[00:23:17] Dice el texto, versículo 8 que nadie puede retener el espíritu en el día de su muerte.
[00:23:25] Qué tremendo.
[00:23:27] Nadie puede retener el espíritu en el día de su muerte. Sabe, la palabra espíritu es muy interesante ahí porque la palabra hebrea ruash y en el idioma griego en el Nuevo Testamento la palabra pneuma y es la palabra que se traduce como aliento de vida, soplo aire para respirar, es lo que da aliento de vida al cuerpo.
[00:23:50] Quiero que me siga esto porque es importante.
[00:23:53] Dice el libro de Santiago capítulo 2 versículo 26 que el cuerpo sin el espíritu está muerto.
[00:24:02] Muchos se han preguntado a lo largo de la historia y desde la ciencia, ¿Cuándo es que una persona muere?
[00:24:09] ¿Cuándo se puede considerar que una persona literalmente ha fallecido, ha dejado de existir para este mundo? La Biblia es clara y es cuando el espíritu o a veces llamado alma se separa del cuerpo.
[00:24:23] Por eso Dice en Génesis 25 8 y exhaló el espíritu y murió Abraham en buena vejez, anciano y lleno de años, y unido a su pueblo. Exhaló el espíritu.
[00:24:36] Ahora me encantó algo que dice ahí. Y fue unido a su pueblo.
[00:24:42] ¿Vio? Abraham murió, exhaló el espíritu, lo que da aliento de vida al cuerpo. Pero no es que Abraham quedó con su espíritu, con su alma flotando en un limbo indeterminado. No señores, la Biblia dice que él fue unido a su pueblo.
[00:25:00] ¿Sabe lo que pasa con los verdaderos hijos de Dios? Parten de este mundo y son unidos con el pueblo de Dios que ya está en la presencia del Señor.
[00:25:10] Es decir, el espíritu que sobrevive al cuerpo fue unido a las almas de los que ya habían partido antes que él.
[00:25:18] Génesis 35 18 dice, hablando de Raquel, esposa de Jacob, Y aconteció que al salírsele el alma, pues murió. Al salírsele el alma, ¿Qué pasa? Cuando una persona fallece, se le sale el alma, se le sale el espíritu, algo sale de nuestro cuerpo. Es esa parte inmaterial espiritual, que es lo que necesita la relación con Dios, que tiene eternidad, porque fuimos creados a imagen y semejanza de Dios. Sale de nosotros, sale de nuestro ser. Por eso Dice en Génesis 35.29 Y exhaló Isaac el espíritu y Y murió y otra vez y fue recogido a su pueblo.
[00:26:01] Amados, nos están esperando allá.
[00:26:07] Nos están esperando allá.
[00:26:11] Pero Ruas también puede traducirse como viento.
[00:26:17] ¿Sabe por qué?
[00:26:19] Porque ni el rey más poderoso de la tierra, con su mejor ejército, con su mejor armamento que pueda tener, no es suficiente para luchar contra el poder de la muerte. Como nadie tampoco puede retener el viento, nadie puede manejarlo. Dice el salmo, escucha, perdón, el Proverbios 3 y 4 ¿Quien encerró los vientos en sus puños?
[00:26:43] ¿Quién pudo alguna vez encerrar los vientos en sus puÑos? ¿Conoce alguien?
[00:26:48] Nadie.
[00:26:50] Jesús comparando la obra misteriosa y única del Espíritu Santo, Juan capítulo 3, cuando está en esa charla preciosa con Nicodemo, Jesús compara el obrar del Espíritu Santo con el viento. Y él dice, el viento de donde sopla quiere y hacia dónde quiere va y no sabe ni de dónde viene nada. Así es la obra del Espíritu Santo. No se puede así el viento, así el hombre no puede retener el espíritu en el día de su muerte. No lo podemos someter a nuestra voluntad.
[00:27:22] Tremendo, ¿No?
[00:27:24] Pero va a avanzar más en Lomón. Dice, yo quiero hablar de esta limitación y esta incapacidad humana. No solamente no se puede tener el espíritu aun cuando luchemos todos con la necesidad de control o no luchamos por nuestros pecados, por nuestra humanidad. Todos luchamos con la necesidad de controlar las cosas. Todos de alguna manera queremos tener el mapa en nuestras manos, todos.
[00:27:53] Pero aún así las cosas no siempre salen como nosotros queremos, ¿Verdad? Aún a veces hemos planificado y hemos tomado tiempo para planificar con tiempo muchas cosas de nuestra vida, la que íbamos a hacer.
[00:28:05] Hemos quizá actuado con prudencia, hemos medido cada paso que hemos dado. Sin embargo, no siempre las cosas salen como nosotros queremos. ¿Sabe por qué? Porque estamos en un mundo caído, porque estamos en un mundo lleno de imperfecciones, lleno de maldad.
[00:28:22] Pero aún así debemos resistir. La idea de querer tener el plano en nuestras manos del control de ese futuro, porque ni siquiera, escuche bien, ni siquiera el presente lo podemos manejar.
[00:28:36] Si usted va al idioma hebreo en la Biblia, en el Antiguo Testamento, usted ve, para los hebreos no existía el presente, sólo existía el pasado y el futuro. Cuando la Biblia dice todo tiene su tiempo, después lo vamos a ver ahí. La idea es que el tiempo va corriendo y ni siquiera el presente es nuestro. ¿Por qué? Y porque yo ya le dije, se lo dije recién hace un rato y ya pasó, ¿Verdad? Por lo tanto, el presente tampoco lo podemos manejar inmediatamente. Todas las cosas van quedando en el pasado, o está en el pasado o está en el futuro.
[00:29:09] Por lo tanto, el ser humano ni siquiera del presente se puede jactar que tiene dominio, porque ya pasó, ya pasó.
[00:29:20] Nadie puede decir si te vas a morir hoy o mañana.
[00:29:24] Isaac, aquel gran patriarca de la Biblia, dijo alguna he aquí, yo soy viejo y no sé el día de mi muerte, no lo sé.
[00:29:33] Y era viejo ya podría haber yo estoy cerca, ¿Verdad?
[00:29:37] Pero Isaac yo no sé el día de mi muerte, no lo sé.
[00:29:43] Pero la gran verdad es que todos tenemos esta cita obligada con la muerte por causa del pecado. La Biblia dice que la paga del pecado es muerte.
[00:29:53] Todos tenemos esta cita obligado. ¿Y sabe que? Nadie va a llegar tarde.
[00:29:59] Nadie va a llegar tarde a esa cita.
[00:30:02] ¿Mira, hay un conocido cineasta, Woody Allen, qué personaje, no?
[00:30:10] Director de cine.
[00:30:12] Él dijo alguna yo no temo morir, simplemente no quiero estar ahí cuando suceda.
[00:30:20] Yo no temo morir, pero simplemente yo no quiero estar ahí cuando suceda. Woody, vas a tener que estar.
[00:30:30] Nadie puede llegar tarde a esa cita con la muerte, nadie.
[00:30:35] Vas a tener que estar, porque es la consecuencia del pecado.
[00:30:40] La verdad es que así como no se puede sujetar y manatear el viento, tampoco se puede retener el espíritu. Cuando llega la hora de partir a la eternidad, no podemos retener el espíritu. Pero Salomón va más profundo y dice no podemos escapar del día de nuestra muerte.
[00:30:55] No podemos escapar. En Primera de Reyes, el rey David dijo esto a punto de partir, Yo sigo el camino de todos en la tierra.
[00:31:03] Es decir, la muerte es un destino común a todo, no sólo es un episodio, es una vereda que todos vamos a tener que andar.
[00:31:10] Yo sigo el camino de todos. Joven, su dolor dijo más los años contados vendrán y yo iré por el camino donde no volveré. ¿Sabes cómo llama Job? Es así con la muerte, de una manera muy eufé Es el camino por donde yo no volveré, no voy a volver.
[00:31:31] Tremendo lo que dice Job 14, hablando a Dios, dice, ciertamente los días del hombre están determinados y el número de meses está cerca. Le pusiste límite, los cuales, escuche, el hombre no va a pasar, no lo va a pasar.
[00:31:47] Están determinados, es decir, no podemos sobrepasar el límite establecido por Dios por más que nos esforcemos. Y está bueno que usted haga mérito por comer bien. ¿Cuánto hace mérito por comer bien acá?
[00:31:58] ¿Varios, no? Es lo que mejor nos sale alguno.
[00:32:02] Y está bueno que usted haga ejercicio, la anime, mira, porque como buena nutricionista dice bueno comer bien, saludable, está bien que comas saludable, que hagas ejercicio, que te disciplines en esto, te va a dar una mejor calidad de vida. Pero quiero decirte algo, la cantidad de nuestros días están contados delante de Dios, están determinados por Dios. Por eso David decía, sepa yo cuán frágil soy, he aquí diste a mi día término corto y mi vida es como una sombra, es una sombra que pasa. La vida del hombre está determinado en el soberano plan de Dios. Gabriela Mistral, Lúica, conocida escritora chilena, poetisa, escribe algo acerca de la muerte. Escuche lo que todos hemos de soñar en un poema sobre la misma almohada.
[00:33:03] Todos hemos de soñar sobre la misma almohada de la muerte, está diciendo, nos va a llegar a todos.
[00:33:11] Pablo Neruda, otro conocido escritor chileno, escribió un poema tremendo.
[00:33:16] La muerte es como una escoba que lame el suelo buscando difuntos, Es como la aguja buscando hilo como para seguir cosiendo. Y está en los catres, escuche, está en los catres y está en los colchones lentos.
[00:33:34] ¿Qué poema, no sabe lo que está diciendo? Está en los catres donde duerme la gente pobre, los desprovistos, pero está en los aquellos que duermen los colchones lentos. ¿Sabe cuáles son los colchones lentos? Porque tal vez usted está durmiendo en un colchón lento y no se dio cuenta.
[00:33:52] Son esos colchones que toman la forma del cuerpo y cuando uno se levanta, algunos vuelven a tomar la misma forma.
[00:34:00] Algunos colchones hay otros, queda medio frustrado el colchón.
[00:34:06] ¿Sabe lo que está diciendo?
[00:34:09] Es decir, la muerte le llega a los pobres y a los más pudientes que duermen en los colchones lentos.
[00:34:18] Y dice donde duerme los más En las frazadas negras vive tendida y de repente sopla un sonido oscuro que hincha esas sábanas y hay camas navegando como quien te lleva a un puerto en donde está la muerte vestida de almirante.
[00:34:35] ¿Sabés lo que está diciendo?
[00:34:38] Allá está la muerte esperándote, vestida de almirante. ¿Sabes lo que es un almirante?
[00:34:43] Es el cargo mayor de la marina, como es el jefe de un ejército. ¿Sabe lo que está diciendo? Es que la muerte te llama, golpea la puerta de tu vida y nadie puede resistir esa orden.
[00:34:55] Tal como un soldado no puede resistir al jefe de su ejército.
[00:35:00] Está vestida de almirante.
[00:35:04] Porque no tenemos autoridad sobre el día de nuestra muerte. Está fuera de nuestra jurisdicción, está fuera de nuestro dominio, de nuestra competencia humana. Solo Dios tiene el poder sobre ella, querido. Sólo Dios tiene soberanía sobre la muerte. Solo Dios.
[00:35:21] Pero dice, no podemos retener el espíritu, escapar del día. No podemos eximirnos, dice. Y no valen las almas cantar guerra, no hay para ella excepciones ni privilegios. Mire, cuando llega la muerte, escuche, es inútil los títulos, es inútil los apellidos, No sirven de nada las riquezas materiales, ni cuánto dinero tengas en el banco, ni cuántos logros alcanzastes, ni la medicina, ni el conocimiento, ni los puestos, ni la fama, ni los apellidos. Ningún privilegio sirve. No sirven las armas contra tal guerra, no sirven. No sirven.
[00:36:00] Y Salomón termina ni siquiera aquellos que confían en la maldad se podrán librar de ella.
[00:36:09] Y miren que hay gente que hace mucho mal.
[00:36:12] Es lo que Asaf llama en el Salmo 73 la prosperidad de los impíos. Porque hay gente en este mundo que con su sarucia lucra y hace muchas cosas. Y en la maldad logran cosas. Y hay gente que hasta lo llega a admirar. Los siguen por YouTube, los aprueban, le dan like. Gente que se está enriqueciendo, pisoteando a otros. Pero dice Salomón, ¿Sabe que? Ni siquiera la maldad los va a poder librar el día de la muerte.
[00:36:42] Ni siquiera eso.
[00:36:46] ¿Qué está diciéndonos Salomón?
[00:36:49] Mire, a la hora de enderezar las veredas, hermano, querido, hermana, y mirando a la eternidad, debemos entender y aceptar los límites que tenemos.
[00:37:04] ¿Sabe lo que está diciendo? Y enseñándonos a vivir es a la luz de estos límites. Nos está ubicando.
[00:37:11] ¿Sabe lo que está haciendo Salomón? Inspirado por Dios, nos está situando. Nos está llamando a tener una conciencia clara y objetiva de quiénes realmente somos.
[00:37:22] Barro barro, una sombra que pasa, eso es lo que somos.
[00:37:28] Salomón lo que está haciendo es está ajustando nuestras expectativas personales y posibilidades en la vida podemos planificar y podemos ansiar eso y desear aquello, pero el futuro no está en nuestras manos.
[00:37:41] Lo que Salomón está haciendo, llevándonos a hecho concreto que nos muestra lo que es nuestra vida aquí nos está exhortando entender nuestras limitaciones propias y librarnos de la fantasía de que podemos controlarlo todo, Pero para eso es necesario destruir esa ilusión de control que tenemos y librarnos de la obsesión de aferrarnos únicamente a esta vida, ¿Sabe por qué?
[00:38:13] Porque fuimos creados para la eternidad.
[00:38:17] Fuimos creados para la eternidad y nos está llamando a no negar esta realidad de la muerte que puede ocurrir en cualquier momento y cuando la muerte llega queridos, nos abre la puerta a una eternidad sin fin, atemporal y la Biblia es clara que estamos marcados por dos destinos o nos vamos a la presencia de Dios con su pueblo por habernos arrepentido de nuestros pecados, haber puesto nuestra fe en el único que puede salvar que es Cristo, haber clamado que la sangre de Cristo nos limpie de nuestros pecados y haber confiado en Él como nuestro Salvador, o nos vamos a ese cielo de gloria donde no habrá más llanto, ni tristeza, ni dolor, ni más muerte o nos perdemos para siempre en una eternidad de condenación lejos de Dios.
[00:39:06] ¿Mire, pero hay algo que Salomón hace, él va a dejar en medio de estas reflexiones algo mucho más grande todavía, porque aunque él nos deje bajo su reflexión, parados bajo el sol ante un océano de impotencia, aún cuando Salomón me deja con su reflexión frente a un enorme mar de imposibilidades, de limitaciones indescriptible de debilidad frente a la tragedia de nuestra muerte, también nos abre la puerta Salomón para la proclamación más hermosa que el oído y el corazón del ser humano haya podido escuchar alguna vez, también nos abre la puerta para la noticia más hermosa, más excelente que el oído y el corazón del ser humano haya escuchado alguna vez Y sabe que es? Que la muerte cuyo temor, cuando lloraba esta semana digo señor, hace libre esta noche a gente que tiene temor a morir.
[00:40:17] Sabes que el temor a morir puede afectar no solamente tu conducta, que hay muchas cosas que vos haces consciente o inconscientemente porque tenés miedo a morir.
[00:40:30] Hay muchas de tus reacciones en la vida de la forma en que enfrenta los problemas está limitado por tu temor a morirte.
[00:40:39] Tu sistema endocrino, como le llaman los profesionales, es afectado, tu cuerpo es afectado, tus células son afectadas por el temor a morirte. Pero quiero decirte algo, Cristo vino para hacernos libres del temor de la muerte Y esta noche esos espíritus que por años te han afligido, que a veces en las noches te ponen la mano en el pecho y no podés respirar con los que llaman hoy los satánicos, no, no le llaman así, Parálisis de sueños, muchas veces producido por espíritus de muerte que te oprimen en las noches.
[00:41:21] Quiero decirte que hoy Cristo quiere hacerte libre.
[00:41:25] Quiero decirte que en Cristo hay libertad porque esta noche quiero proclamar a ese mundo espiritual que la muerte ya no es irreversible Porque Cristo que murió por nuestros pecados, derramó su sangre, al tercer día resucitó y la venció para siempre.
[00:41:43] Le ha quitado a la muerte el poder.
[00:41:45] Por eso estando frente a la tumba de Lázaro y al cual resucitó después de cuatro días de muerto, lo volvió a la vida. Jesús dijo estas tremendas Yo soy la resurrección y la vida, el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente.
[00:42:07] Es que en Cristo, dice un escritor, reside todo lo esencial para la vida en su origen, mantenimiento y consumación Y él transmite esto, Él da a todo aquel que cree en unión por la fe con él.
[00:42:22] Dice un escritor, todo verdadero creyente está en esta realidad y para siempre a salvo de una muerte eterna.
[00:42:30] Porque el que ha confiado en Cristo al partir de este mundo es solo seguir viviendo para la eternidad.
[00:42:38] En su presencia, Dice un escritor, es que la muerte en Jesús tiene la certeza de vivir y la vida tiene la certeza de no morir jamás.
[00:42:56] Qué paradoja, qué paradoja del que ha confiado en Cristo porque aun cuando pase por la muerte seguirá viviendo.
[00:43:06] Qué paradoja, qué bendición, qué certeza. Porque aún el creyente cuando pase la muerte seguirá viviendo. Por eso Jesús dijo el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
[00:43:21] ¿Crees esto?
[00:43:23] ¿Crees esto? Esta noche quiero decirte que Cristo de la gloria te ha llamado esta noche y golpea la puerta de tu corazón, tú que has temido a la muerte, que no sabes que será de ti mañana. Hoy Él te llama para salvar tu alma, perdonar tu pecado y darte vida.
[00:43:42] Para que si Él permite que pases por ese valle, puedas estar tranquilos de que abrirás tus ojos en su presencia.
[00:43:54] Cuando nos casamos, va a ser 40 años en julio. Hace 40 años, Reina, que nos casamos.
[00:44:05] Pusimos un texto en nuestra Biblia, en nuestra tarjeta de invitación que digo, éramos tan pichones, casi que nacimos casados con alguien. Hermosa, ¿Verdad?
[00:44:25] Está en el Salmo 48. Creo que es porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre.
[00:44:36] Él nos guiará aún más allá de la muerte.
[00:44:43] Es que no nos va a dejar nunca. Hermano, usted sabe que los que practican el ocultismo, la hechicería.
[00:44:53] Gracias, hermano.
[00:44:57] Muchas veces hacen pacto en los cementerios, Principalmente aquellos que hacen magia negra.
[00:45:04] Hacen pacto con huesos de muertos terribles. Hacen cosas tremendas, El diablo lo lleva, Pero no pueden tocar la tumba de los creyentes.
[00:45:19] No pueden tocar los huesos de un creyente, de una persona que partió con Cristo en su corazón. No lo pueden tocar.
[00:45:30] Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre.
[00:45:38] Aún el cuerpo de ese creyente es custodiado ahí hasta el día de la resurrección.
[00:45:45] Cuando Cristo venga a buscarnos o inmortales, El grito sagrado Libertad, Libertad. Libertad en Cristo Jesús.
[00:46:01] Hoy inmortales.
[00:46:03] La muerte ha sido vencida.
[00:46:06] Cristo es la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. ¿Quiere alguien levantarse y darle gloria a Dios en esta tarde?
[00:46:16] ¿Honrar su nombre, bendecirle, darle honra, poder y majestad? Honrar a aquel que vive que la venció para siempre. Oí mortales o inmortales, Oigan las huestes de maldad. Cristo ha vencido. Se ha levantado para siempre de la tumba y viene a buscarnos. Recibí a Cristo en esta noche. Decile Jesús, Señor, salvá mi alma, Dame vida eterna, Llévame contigo al cielo. Te recibo en mi corazón como mi Señor y mi Salvador. Músicos, suban. Vamos a alabar al Señor. Vamos a proclamar su grandeza. Amén. Vamos a declarar que Jesucristo vive, que Él reina y que pronto, pronto viene en el nombre de Cristo Jesús. Si tienes duda en tu corazón, si no sabes dónde vas a pasar la eternidad, hoy tienes que rendir tu vida a Jesucristo. Hoy tienes que entregar tu corazón, confesar tus pecados, pedirle perdón a Dios, gracia, misericordia y recibir a Jesucristo en tu corazón como tu salvador y tu Señor. Él sigue reinando y reina con poder iglesia. Amén.
[00:47:24] Estuvimos compartiendo Encuentro con Dios Podcast, un espacio para reflexionar, crecer en la fe y fortalecer tu relación con Dios. Encuentro con Dios.
[00:47:44] Será hasta nuestro próximo encuentro.